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“THE SUICIDE SQUAD” | Reseña sin spoilers

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James Gunn intenta resarcir el daño, tenía carta abierta del estudio ¿Fue buena idea darle tanta libertad? Acá te contamos.

Corría el año del 2016 cuando David Ayer entregó una lamentable, recortada, regrabada, corregida y en general olvidable adaptación del equipo de antihéroes bautizado como “Suicide Squad” a la pantalla grande, ahora es James Gunn quien tiene la oportunidad, no solo de reivindicar al equipo, sino de mostrar su valía como director (después de una polémica con su cuenta de Twitter) y narrador de historias. Los elementos parecen estar presentes: el apoyo del estudio, presupuesto millonario, su propio guion, una clasificación “R” y un elenco bastante interesante, la pregunta es ¿Lo logró? A mi parecer se quedó corto (o más bien exageró), pero vayamos por partes.

¿De qué trata?

Las fallas ya se dejan ver desde el hecho de que es difícil contar mucho acerca de la trama sin revelar algún posible spoiler, pero aquí voy: El Escuadrón Suicida ya lleva un tiempo operando bajo las órdenes de Amanda Waller (una excelente Viola Davis), y su nueva misión es arribar a una isla de nombre “Corto Maltese” dirigida actualmente por Silvio Luna (Juan Diego Botto), un dictador con ideas “antiyanquis”, la misión es ir a investigar y destruir el “Proyecto Starfish“, un arma de destrucción masiva que podría ser usada en contra no solo de Estados Unidos sino del mundo entero. Es así como nuestros anti-héroes emprenden una misión de la cual será difícil que todos regresen sanos y salvos.

Lo Bueno

El inicio es trepidante, sabiamente deciden no irse por las ramas y la acción comienza muy temprano sin parar casi hasta el final.

Sin duda James Gunn reunió un reparto multiestelar, lo curioso es que fiel a la idea del cómic, casi ninguno (exceptuando quizás a Margot Robbie y Viola Davis que ya conocíamos de entregas anteriores o a Sylvester Stallone que presta su voz a King Shark) ha tenido alguna vez algún protagónico, pero casi todos cumplen muy bien su trabajo, una vez más el director demuestra su amor por los “underdogs” y en ese sentido le sale bien.

Los cameos o referencias no se hacen esperar y algunas figuras se hacen presentes (no diré cuándo o quienes para que se sorprendan).

El soundtrack (como demostró Gunn en el pasado) es acertado para impulsar lo que vemos en pantalla y por otro lado el CGI es de muy buena calidad en prácticamente toda la película.

Aunque así como de pasada, se hace una muy buena crítica a las prácticas intervencionistas (de ayer, hoy y siempre) de nuestro vecino del norte y “Peacemaker” (John Cena) es el propio país encarnado, aunque no sé si esta crítica sobreviva debajo de toda la forzada espectacularidad que la película nos estrella en la cara.

Lo Malo

Contrario a su predecesora, la historia solo hace un breve resumen introductorio de los integrantes del “Task Force X” (a.k.a “Suicide Squad”), lo que facilita el rápido avance, pero a la vez evita que exista un mejor desarrollo de personajes (fuera de Ratcatcher 2 que quizá es a la que se le da más peso argumental), lo que trae como consecuencia que nos importe un cacahuate lo que les suceda, una grave falla cuando tu guion está fuertemente recargado en la prescindibilidad de tus personajes.

Si bien la película es un agasajo al ojo desde los primeros minutos, no hay momentos de descanso que permitan que éstos sean disfrutables, estamos en un alto nivel de estrés visual todo el tiempo y la película se vuelve no precisamente repetitiva, pero si larga y algo tediosa, que siempre esté ocurriendo en pantalla también cansa.

El guion es quizá la falla más grave y es que James Gunn lleva la clasificación “R” al extremo, de manera totalmente gratuita, mucha sangre, mucho gore, muchos chistes sexuales, muchas groserías, pero que no funcionan en conjunto, se siente forzado y se nota de sobremanera su intención simple de shockear al espectador (como si no se hubiera hecho ya, y de mejor manera con “Deadpool”). La mano de Gunn está en cada encuadre, la libertad creativa y sin restricciones está ahí puesta, lo que demuestra que dejarle la puerta abierta tampoco fue la mejor idea y es que la película es un monstruo deforme, un pegote al que se le fueron agregando ocurrencia tras ocurrencia, “ingeniosos” intertítulos, giros de cámara, continuos montajes, cámara lenta, flashbacks y todo sucede a la vez, casi sin fundamento argumental u otra razón más que “se vea chingón”.

¿Y “El Cochiloco”?

Hago mención especial del actor mexicano porque dudo que algún otro medio fuera del país lo haga, pero también porque carga bajo sus espaldas otra grave falla del guion, y es que (aunque en principio algo positivo) hay bastante uso del español en la película, lo malo: parece que usaron el traductor de Google para lograrlo. Joaquín Cossío no tenía mucho que hacer ante un personaje tan lamentable, desgraciadamente le añade una actuación mediocre acompañada de un acento bastante ridículo que no tiene nacionalidad, a veces el acento es mexicano, a veces parece argentino, las peores de las veces un exagerado cubano, y debo agregar que este asunto se repite a lo largo de la película en los personajes que hablan español, una variedad de acentos que recitan robóticas frases que suenan a todo menos latinas.

A su favor puedo comentar que de todas los diálogos es quizá nuestro “cochiloco” el que las hace más naturales, terrible error de casting, guion y dirección que quizá sea más evidente en los países de habla hispana que la vean en su idioma original.

Veredicto

El día de ayer no me cabía en la cabeza la razón por la cual la crítica especializada estaba siendo embelesada por este colorido disparate, hoy medité que quizá las mismas razones por las cuales a mi me parece casi un desperdicio de tiempo para otros sean atractivas y es que si “The Suicide Squad” fuera un postre y al consumidor le gusta el dulce, tiene prácticamente todo lo necesario para inducir un coma diabético, pero por el contrario para alguien con el gusto mínimamente más refinado, le provocaría un empalagamiento innecesario además de graves nauseas.

DC aún no encuentra la fórmula correcta para sacarle provecho a sus franquicias de superhéroes en el cine y esta nueva entrega revela que no siempre más es mejor, para ser justos tiene sus momentos (sobre todo en los que aparece King Shark) pero está tan sobrecargada que es difícil que no sea agotadora, está llena de sangre, fuego, explosiones, gritos, explosiones, más gore, chistes, música y sonidos ambientales, TODO sucediendo a la vez, lo que resulta más aturdidor que disfrutable.

La comparación con el trabajo de David Ayer es imposible y resulta ganadora, de hecho resulta ganadora casi frente a cualquier producto cinematográfico de DC, lo que no significa que esto sea un buen producto, sino que tristemente, habla de la mala calidad cinematográfica que la compañía ha desarrollado en un periodo de tiempo tan corto.

Si lo que están buscando es entretenimiento visual que le hará arder los ojos ésta es su opción y recomiendo que incluso la busque en IMAX (que es su formato de grabación original), si están en busca de, como ya se está anunciando en otros lados, “la obra maestra de James Gunn“, prepárense para la decepción, es un producto sin sentido, colorido y desechable (nadie la recordará una vez que pase el hype), como su propia línea argumental propone. Así que dicho lo anterior, hagan sus apuestas y quinielas respecto a los sobrevivientes de este curioso grupo de anti-héroes y por cierto quédense hasta el final para la clásica escena post-créditos.

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STREET FIGHTER | RESEÑA

Street Fighter es una película que parece entender qué hace reconocible a la franquicia pero se queda muy corta.

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Llega a los cines una nueva película de Street Fighter. ¿Qué tal está? Sin medias tintas, la puedes amar u odiar.

Las adaptaciones de videojuegos al cine no siempre salen bien y Street Fighter es un claro ejemplo de lo complicado que puede ser trasladar una franquicia tan querida a la pantalla grande, primero con una cinta que se volvió de culto por las razones “correctas” y después con una cinta sin alma. Ahora y titulada simplemente como Street Fighter, llega la que ha prometido ser “la mejor adaptación” en acción real de uno de los juegos más icónicos de la historia.

¿El problema? Que esta película de Street Fighter cree entender a la franquicia y a los fans más clavados, cuando en realidad apunta a los jugadores o fans más casuales o a quienes apenas y conocen este juego (lo cual para nada tiene algo de malo) siendo quienes encontrarán una película divertida y llena de acción; pero si eres un fan de hueso colorado que conoce el “lore” de esta increíble saga de videojuegos (y tu personaje favorito es Bison), te sugiero tomes tus precauciones.

El Torneo Mundial regresa.

Dirigida por  por Kitao Sakurai  y ambientada en 1993, la historia sigue a Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), quienes tras los hechos del primer Torneo Mundial tomaron caminos separados y se han distanciados. Sin embargo ambos vuelven a la acción cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para participar en el próximo Torneo Mundial organizado por M. Bison ( David Dastmalchian). Pero detrás de este Torneo, su organizador oculta un propósito siniestro para volverse el ser más poderoso, por lo que quienes alguna vez fueron los mejores amigos y rivales, tendrán que conciliar sus diferencias para salir adelante.

Lo bueno de Street Fighter: las peleas y el fanservice que los fans merecen.

Si hay algo que Street Fighter logra hacer muy bien es trasladar los combates de los videojuegos a la pantalla grande: las escenas de acción son uno de sus mayores aciertos, con coreografías muy bien ejecutadas que consiguen transmitir la intensidad de los enfrentamientos y, sobre todo, respetar los movimientos y ataques especiales que han definido a sus personajes durante décadas.

Sin embargo, lo más interesante llega con los flashbacks, que terminan siendo los momentos más sólidos de la película en cuanto a su relación con el material original. Es ahí donde la cinta demuestra un mayor respeto por el pasado de Ryu y Ken, recuperando elementos fundamentales de su historia y atreviéndose a llevar al terreno mainstream la relación que ambos mantienen con su maestro, Gouken, así como la presencia de Akuma (Joe “Roman Reigns” Anoa’i) en su legado. Estos momentos no solamente funcionan como un guiño para quienes conocen la franquicia, sino que también permiten acercar parte de su mitología a quienes nunca han profundizado demasiado en ella.

El fanservice también juega un papel importante, tanto en los ya citados movimientos, como en las referencias y los elementos reconocibles de los juegos están presentes para recordarnos por qué estos personajes se han convertido en iconos de la cultura popular. El problema es que ese mismo fanservice termina siendo un arma de doble filo: reconocer un ataque o identificar una referencia puede provocar una sonrisa, pero eso no necesariamente significa que el personaje esté bien adaptado o que la historia haga justicia a su legado, porque una cosa es reconocer a Ryu, Ken o Akuma en pantalla y otra muy distinta es sentir que estamos viendo a los personajes que conocemos.

Lo malo: demasiado humor (rayando en lo absurdo y personajes reducidos a una mala parodia).

El principal problema de Street Fighter: La Película es que cree entender lo que significa esta franquicia y lo que hay detrás, si bien es un juego que cualquier persona puede disfrutar sin necesidad de saber ni conocer que cada personaje tiene su historia y un interesante y rico lore, también es cierto que quienes somos fans de hueso colorado y conocemos ese trasfondo, nos tomamos muy en serio su historia por lo propiamente bien construidos que están sus personajes.

Porque sí, Street Fighter cuenta con una rica historia que ha sido muy bien contada a lo largo de seis juegos y tres precuelas, por lo que el ver que reduzcan a personajes tan importantes en esta película a mal logrados chistes, la verdad es que duele.

El gran problema de Street Fighter

Empecemos con el que es el más evidente problema: El exceso de humor. Ya que la película apuesta constantemente por los chistes, incluso en momentos que necesitan mayor seriedad y que hasta terminan rompiendo la solemnidad de situaciones que deberían tener un peso emocional o narrativo.

Lo que en ocasiones podría funcionar como una manera de aligerar el tono acaba convirtiéndose en una sucesión de situaciones absurdas que le restan fuerza a la historia.

Esto resulta especialmente evidente con Ryu y Ken, dos de los personajes más emblemáticos de la franquicia y es comprensible que la intención sea presentar versiones más jóvenes de ambos, con una personalidad más relajada y aterrizada al mundo real.

Sin embargo, una cosa es explorar una faceta distinta de los personajes y otra ridiculizarlos hasta el punto de que pierdan buena parte de su identidad.

El resultado puede provocar algunas risas, pero también deja la sensación de que la película no termina de comprender qué representan estos luchadores dentro del universo de Street Fighter.

Y si hablamos de personajes maltratados, M. Bison (David Dastmalchian) se lleva una de las peores partes y es que en teoría, estamos ante el villano principal de la historia, una figura cuya presencia debería imponer respeto y transmitir una amenaza constante.

No obstante, la película lo convierte en una caricatura de villano genérico y un extraño fetiche por los pies, con una caracterización que poco tiene que ver con la imagen imponente que ha construido a lo largo de los años.

Su historia y sus motivaciones parecen un intento poco convincente de adaptar los elementos que conocemos de los videojuegos, mientras que su peculiar obsesión con los pies se convierte en uno de los recursos humorísticos más desconcertantes de la cinta, inclusive degradando su famoso Psycho Power a un simple poder que le quita a los demás y no me pueden decir que es una película para los fans si se le da un trato como este a uno de los villanos más icónicos de los videojuegos.

Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.

El problema no es únicamente que la película se tome libertades con Bison, sino que parece desconocer el peso que tiene como antagonista dentro de la franquicia. Su presencia debería ser una de las grandes fortalezas de la historia, pero termina diluida entre bromas y situaciones que lo alejan de la amenaza que representa en los juegos. Los chistes relacionados con los pies, además de repetitivos, resultan excesivos e incómodos, hasta el punto de convertirse en una distracción que perjudica al personaje en lugar de enriquecerlo.

La situación tampoco mejora demasiado con el resto del elenco, varios personajes importantes quedan relegados a apariciones breves, un par de chistes o alguna característica exagerada que parece diseñada únicamente para provocar una reacción inmediata. Incluso algunos recurren a extraños gestos faciales que refuerzan la sensación de estar ante una caricatura antes que ante una adaptación que busque desarrollar sus personalidades. Ken, por ejemplo, termina funcionando en demasiadas ocasiones como un simple objeto de comedia, con poco espacio para explorar sus conflictos, motivaciones o la complejidad de su relación con Ryu.

Y es precisamente ahí donde la película pierde una oportunidad importante. Street Fighter cuenta con un universo repleto de rivalidades, tragedias personales, conflictos de honor y personajes con historias que merecen ser exploradas. No era necesario convertir cada escena en un momento dramático, pero sí encontrar un equilibrio entre la comedia y el respeto por la identidad de sus protagonistas; en cambio, la cinta parece confiar demasiado en que las referencias y las situaciones absurdas serán suficientes para sostener una historia que necesitaba mucho más desarrollo.

Y es imposible no sentir pena ajena al denotar tantos “chistes” relacionados a un extraño fetiche por los pies.

Independientemente delo anterior, la cinta deja al aire muchos conceptos o explicaciones sobre las motivaciones o poderes de varios de los personajes asumiendo que el público las conoce, lo cual resulta contrastante pues insisto, los más fans, como su servidor, pueden llegar a sentirse alienado con la ejecución de esta adaptación.

Conclusión / ¿Para quién es esta película?

Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria.

Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato.

Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.

Street Fighter se estrena este 15 de octubre en cines.

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Street Fighter (2026) | Reseña
Overall
3.5
  • Escenas de acción y fanservice
  • Dirección
  • Efectos especiales
  • Guion

Street Fighter (2026) | Reseña

Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria. Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato. Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.

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Godzilla Minus Zero lanza su trailer final

Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un adelanto de King Ghidorah

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Godzilla

Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un emocionante adelanto del esperado regreso de King Ghidorah a la gran pantalla.

Se ha publicado el tráiler final de Godzilla Minus Zero, mostrando más imágenes impresionantes de la muy esperada secuela dirigida por Takashi Yamazaki.

Uno de los momentos más impactantes ocurre cuando casas enteras son elevadas hacia el cielo —con personas aún en su interior— antes de ser arrojadas contra el suelo.

También se observa una descarga de energía amarilla que, casi con total seguridad, pertenece al aterrador King Ghidorah.

La apariencia del icónico kaiju se mantiene en secreto y es muy probable que siga oculta hasta el estreno de la película, dado que este es el último tráiler.

No obstante, aquí hay mucha acción de Godzilla, ya que el monstruo desatado acumula energía antes de lanzar su característico aliento atómico.

Todo apunta a otro gran éxito con Godzilla

Con 41 valoraciones contabilizadas, Godzilla Minus Zero ha debutado recientemente en Rotten Tomatoes con un 95%. Godzilla Minus One, estrenada en 2023, cuenta con un 99% basado en 213 críticas, por lo que resulta justo afirmar que el cineasta Takashi Yamazaki ha logrado una secuela a la altura.

La expectación ante esta continuación es enorme, y es fácil imaginar que la película recaude considerablemente más que los impresionantes 116 millones de dólares de su predecesora.

Dirigida por Takashi Yamazaki, la película está protagonizada por Ryunosuke Kamiki, Minami Hamabe, Yuki Yamada, Kuranosuke Sasaki, Jun Kunimura, Miou Tanaka, Sakura Ando, ​​Masami Nagasawa, Min Tanaka y Hidetaka Yoshioka.

Rodada íntegramente en Japón como la primera producción japonesa filmada para IMAX, Godzilla Minus Zero se grabó con cámaras digitales de alta definición certificadas por IMAX y cuenta con una optimización de imagen y sonido exclusiva para las pantallas de este formato.

El monstruo, adorado en todo el mundo, regresa a la gran pantalla alcanzando cotas más elevadas y aterradoras, lo que convierte a Godzilla Minus Zero en un auténtico acontecimiento cinematográfico imperdible.

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Scarlett Johansson se enfrenta a Legión en El Exorcista: Mártires

Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta aterradora.

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Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta realmente aterradora.

Se ha publicado oficialmente el primer tráiler de The Exorcist: Martyrs, dirigida por Mike Flanagan.

Scarlett Johansson interpreta a la detective Julie Miller, quien presencia la ejecución del padre Sunday (John Leguizamo), un notorio asesino en serie al que ella misma capturó y que se hizo famoso por recrear macabras escenas del crimen que evocaban el brutal martirio de diversos santos católicos.

La ejecución no sale según lo planeado.

“Es detective de homicidios del NYPD y madre soltera de un niño llamado Max, que acaba de cumplir 12 años”, declaró Flanagan a Esquire en una entrevista reciente.

“Creo que lo primero es decirle a la gente que no están viendo una repetición de El exorcista“, añadió.

“No están viendo ningún intento de reiniciar, rehacer o emular la película de Friedkin. En realidad, están viendo una historia dentro del universo de El exorcista que no se había contado antes, que es única en la franquicia y que toma una dirección muy distinta a las anteriores”.

Puede que el cineasta haya revelado aquí un poco más de lo que pretendía.

El terror del El Exorcista: Mártires

Es muy probable que Johannson interprete a Julie Kinderman, hija de Mary y William Kinderman, el teniente de policía encarnado por Lee J. Cobb en el clásico de William Friedkin y por George C. Scott en El exorcista III.

En la tercera película, Kinderman se enfrentó al demonio conocido como Pazuzu y al espíritu del Asesino Géminis (Brad Dourif); ambos habían poseído al padre Karras (Jason Miller) mientras este agonizaba al pie de la escalinata, tras haber dado su vida para salvar a Regan MacNeil (Linda Blair) al final de la película original.

El tráiler no confirma nada, pero sí se menciona a Legión: la entidad compuesta por Pazuzu, Géminis y el espíritu de Karras, y que da título a la novela de William Peter Blatty en la que se basa El exorcista III.

El exorcista: Mártires también cuenta con las actuaciones de Sasha Calle como la detective de homicidios Gina Restrepo, Chiwetel Ejiofor como el padre William y Lawrence Fishburne como un misterioso sacerdote.

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