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‘APOCALIPSIS ZOMBIE: PACIENTE Z’ (2024) | Reseña
Terror en una sola toma. A esta alturas refrescar el género zombi parecía imposible, esta película lo logra y con creces.
Terror en una sola toma. A esta alturas refrescar el género zombi parecía imposible, esta película lo logra y con creces.
La primera vez que el término “zombie” se usó en pantalla grande fue en 1932 dentro de “White Zombie” protagonizada por Bela Lugosi, sin embargo la tremenda popularidad del género surgió hasta la llegada de George A. Romero y “La noche de los muertos vivientes”, aunque curiosamente no se refieren a los no vivos como zombis.
Desde entonces el género (como todos) se ha enfrentado a la peligrosa repetición y desgaste de la fórmula, es verdad que hay valiosas propuestas que le han inyectado vitalidad y la evolución del zombi o infectado nos ha dejado grandes ejemplos en el cine y televisión. ¿Cuál es la propuesta de “Apocalipsis Zombie: Paciente Z”? El director David Moreau se inclina por el proceso artesanal y se arriesga con una película compuesta solamente de un solo plano secuencia de principio a fin, lo que quiere decir que no hay un solo corte desde que la película arranca, para lo cual se ayudó de una compleja coreografía, ensayos y cinco noches en las que cerró una periferia de ocho kilómetros para grabar cinco veces la película, de acuerdo al director, es el quinto intento lo que podrán ver en pantalla grande gracias a DarkSide Distribution.

¿DE QUÉ TRATA “APOCALIPSIS ZOMBIE: PACIENTE Z”?
El cumpleañero Romain (Milton Riche) le hace una visita a su dealer con el objetivo de conseguir algo de “polvo” para divertirse en su fiesta, la droga se ve algo rara pues tiene un aspecto color rojo, pero al joven Romain no le interesa e inhala una prueba antes de dirigirse a su casa, los efectos actúan rápidamente y Romain entra en un estado de euforia, todo parece ir viento en popa para una noche de diversión hasta que tiene que detener su auto a mitad del camino y una mujer extraña con aspecto de paciente de hospital aprovecha para subirse al automóvil. La anónima mujer tiene vendajes en la cabeza y cuerpo, no tiene lengua y muestra rastros de violencia, el cumpleaños de Romain comienza a irse al infierno cuando la mujer decide quitarse la vida en su coche llenando de sangre el rostro y boca del joven.
El paranoico Romain no puede dar aviso a la policía debido a que está bajo los efectos de la droga, así que logra llegar hasta su casa y posteriormente darse cuenta que el cadáver de la mujer ha desaparecido, este es apenas el comienzo de una noche llena de tensión y mucha sangre mientras se nos informa que la mujer es portadora de un retrovirus que amenaza con extenderse rápidamente y cuyos efectos traen una fuerza sobrehumana y hambre de violencia combinada con locura desenfrenada y sed de sangre que pondrá a toda la ciudad en alerta máxima.

LO BUENO
El plano secuencia es una técnica que muchos han intentado sacar a flote, ya sea de manera real o falsa, pero no todos tienen el sustento necesario para su planteamiento, en el caso de esta película no había mejor manera de mantener el peligro y tensión desde el inicio hasta el final, todo una logro cinematográfico en sí mismo pero que no deja de lado su intención de compartirnos el sentimiento de peligro en tiempo real.
A lo anterior se le añade también un guion bastante dinámico como para que la película casi no decaiga, de manera muy hábil nos proporciona de manera orgánica los elementos (apenas) necesarios para entender lo que está ocurriendo pero sin entrar en mucho detalle para que el espectador también saque sus propias conclusiones.
La dificultad de su manufactura hace que los efectos especiales y prácticos hayan sido todo un reto para sacarlos adelante y el equipo lo hace de maravilla, no escatiman en la sangre y momentos gore, la cámara flota siempre como un testigo omnipresente que apenas desvía la mirada unos momentos para dar el mínimo tiempo necesario para que los cambios en el físico de los personajes sea siempre atinado.
La cinematografía hace que la cámara (y nosotros mismos) nos volvamos partícipes de aquello que está ocurriendo, para lo cual se optó por un movimiento bastante estable a excepción de unas cuantas escenas, así que pueden dejar atrás el miedo que les produce el efecto de “mareo” que a veces traen consigo películas parecidas, todo un reto además para la iluminación de los diversos ambientes en los que se desarrolla la historia pero que logran siempre ser lo suficientemente claros aún en los momentos nocturnos.
Las actuaciones son quizá la parte más débil de la cadena y sin embargo tanto los protagonistas como el resto de los extras que aportan a la acción se notan más que comprometidos, es verdad que hay ciertas exageraciones pero se pueden justificar con el momento que están viviendo los personajes y la afectación psicomotriz que produce tanto la infección como la sustancia ilegal a la que estuvieron expuestos.

LO MALO
Hay elementos que vienen a consecuencia de su propia naturaleza y que no serán del agrado de algunos espectadores, como por ejemplo la poca información que se nos brinda alrededor de lo que está ocurriendo, o las forzosas transiciones que la cámara y personajes tienen que recorrer para llegar de un punto a otro, aunque insisto en que el dinamismo del sonido y su guion trata de hacerlo más amable, no faltarán aquellos que se desesperen y quieran más acción.
Si hay algo que podría criticarle de manera negativa sería la resolución y no es porque sea necesariamente mala, sino porque en comparación a lo atractivo que fue el desarrollo, el cierre resulta por debajo de lo ofrecido durante toda la película, por el momento no se me ocurre un mejor final, pero creo que no seré el único decepcionado en cuanto a su cambio de tonalidad.
Hay un pequeño detalle dentro de su distribución y es que me tocó verla doblada al español, su idioma original es el francés y sé que hay mucho purista por ahí, razón por la cual este detalle se menciona en la parte negativa, sin embargo (y siendo yo mismo de esos puristas), no me estorbó en ningún momento, el trabajo de doblaje es bastante bueno y no interrumpe el drama o intenciones de la película.

VEREDICTO
Pocas películas en la actualidad me intrigan alrededor de la recepción que tendrán una vez que salgan a la pantalla grande, definitivamente “Apocalipsis Zombie: Paciente Z” (o mejor adecuada a su título original “MADS”) es una de ellas, no solamente porque pienso que es una joya y se convertirá en un clásico dentro del género sino también porque creo que no se salva del factor divisivo que tiene su propia y arriesgada estructura, así que la invitación a que vean esta película es casi una súplica, no desperdicien la oportunidad de verla en pantalla grande, creo que vale completamente la pena.
Aunque el “alma zombi” está muy bien plantada en esta película, no nos priva de darle una reflexión más seria, la creación de distintos virus para funciones diversas que parece solo son relevantes en teorías conspirativas, nuestra juventud diezmada por la zombificación tecnológica y del consumo rápido, las extrañas relaciones interpersonales y finalmente la nula estrategia de este gobierno ficticio frente a una pandemia como ya la vivimos en la realidad, claro que estos temas (y otros) pueden o no ser tratados por el espectador en turno, pues la película de manera completamente superficial es suficiente para que llenen las salas con su cartón de palomitas en mano y salgan saciados de su sed de sangre, zombis y gore. Vayan a ver “Apocalipsis Zombie: Paciente Z” a partir de este 30 de abril en salas mexicanas, estoy seguro de que no se van a arrepentir.
Cine
CIUDAD DE MUERTOS | RESEÑA
Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto, es un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror

Un thriller psicológico que nos recuerda que la realidad puede ser mucho más aterradora que la ficción.
La fotografía es uno de los artes más complejos, saber tomar y capturar un momento que quede grabado para siempre en una imagen y que a la vez logre transmitir la misma emoción que en ese momento se vivía muy pocos pueden lograrlo, pero cuando se hace es simplemente conmovedor ¿Pero qué pasa cuando el momento que se captura es el fin de una vida? La fotografía toma otro matiz, muchas veces lleno de morbo, (morbo que muchos medios han utilizado para vender), pero también puede ser solemne, no por lo que muestra, sino por la manera en que nos invita a detenernos y descubrir todo lo que hay detrás de ella. Y es ahí donde deja de ser simple morbo para convertirse en un testimonio crudo de la fragilidad humana, capaz de conmovernos incluso desde el horror.
Justamente esto es lo que me dejó Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto que toma como inspiración el extraordinario trabajo de Enrique Metinides, uno de los fotógrafos de nota roja más importantes de México, para construir un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror clásico sobre un artista que termina atrapado por sus propias obras y que al final nos recuerda que todos vamos para allá.
Más allá del morbo de la nota roja.
La historia nos presenta a Enrique (Jero Medina), un fotógrafo de nota roja en la Ciudad de México de los años cincuenta, cuya fascinación por documentar la muerte lo lleva a involucrarse en la investigación de un misterioso asesinato. Sin embargo, después de un terremoto y una serie de acontecimientos inexplicables, comienza a experimentar visiones y encuentros inquietantes que desdibujan la frontera entre los vivos y los muertos, obligándolo a confrontar aquello que su cámara ha capturado durante toda su vida.
Un thriller con un tipo de terror nada convencional.
Lo primero que debemos entender es que no estamos ante una película de terror convencional; aquí el miedo no depende de sobresaltos, criaturas o situaciones diseñadas para provocar sustos, sino de algo mucho más cercano y perturbador: la crudeza de la vida y los terribles momentos que Enrique Metinides llegó a fotografiar. Es precisamente ahí donde la película encuentra su mayor fortaleza, convirtiendo algunas de las imágenes más icónicas del fotógrafo en secuencias cinematográficas que resultan tan impactantes como difíciles de contemplar, pero a la vez imposibles de dejar de ver.
La historia que nos ofrece
Narrativamente, es una película que apuesta mucho por la ambigüedad y la contemplación y es que durante buena parte de la cinta podemos sentirnos tan desconcertados como su protagonista, tratando de entender qué está ocurriendo realmente y cómo se relacionan todos los acontecimientos. Esto puede jugar en su contra, pues por momentos la historia se siente predecible debido a su premisa y algunas actuaciones pueden resultar algo planas.
Y si bien esta arma de doble filo (su ambigüedad) puede llegar a dificultar nuestra conexión con lo que estamos viendo, cuando finalmente las piezas comienzan a encajar y llegamos a su desenlace, todo cobra sentido y terminamos comprendiendo la historia prácticamente al mismo tiempo que Enrique, aunque su premisa sea más que evidente.
Una fotografía bien cuidada que vale la pena verla en cine.
El trabajo de José Manuel Cravioto en la dirección y Diego Sebastián Tenorio en la fotografía elevan muchísimo a esta película, siendo razón suficiente para verla; ambos consiguen recrear estas imágenes de una manera sumamente cruda, precisa y, al mismo tiempo, artística.
Cada encuadre parece tener una intención, los detalles están por doquier y existe una composición visual que nos permite apreciar el talento detrás de aquellas fotografías, pero también sentir ese vacío en el estómago que provocan las tragedias que representan.
Propositiva en su estilo
Se nota la intención de que esto se manejara con un cuidado y atención al detalle minucioso, puesto que la cinta busca y logra recrear las fotografías que se nos presentan al final, de una manera tan “natural” que da miedo, lo cual hace todo el sentido que sea una película tan contemplativa y el hecho que se haya apostado por un filtro en blanco y negro, con momentos en rojo y negro, ayuda a que se sienta como una película de época.
Porque sí, otro gran apartado de la película es el trabajo realizado en recrear una Ciudad de México de mediados del siglo pasado y lo más interesante es que lo hace con pocos elementos, pero muy bien trabajados, más allá del vestuario, en verdad se nos traslada a los años 1950´s.
Conclusión.
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.
Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible.
Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Ciudad de Muertos ya llegó a las salas de cine de México y por supuesto a las salas de Cinemex Alternativo.
Ciudad de Muertos | Reseña
Overall
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Dirección
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Fotografía
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Actuaciones
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Guion
Ciudad de Muertos | Reseña
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible. Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Cine
Duna: Parte Tres marcará el desenlace oficial de la franquicia
Ya está aquí el tráiler final de Duna: Parte tres. Este épico adelanto muestra a Paul Atreides dándose cuenta que ha convertido en un villano

Ya está aquí el tráiler final de Duna: Parte tres. Este épico adelanto muestra a Paul Atreides dándose cuenta de que ha vivido lo suficiente como para convertirse en el villano, mientras se prepara para un enfrentamiento con Chani.
Warner Bros. ha publicado el tráiler final de Dune: Parte tres que anticipa el inevitable choque entre Paul Atreides (Timothée Chalamet) y Chani (Zendaya).
Paul comprende, finalmente, que se ha transformado en el dictador contra el que Chani ha luchado toda su vida.
Chani se ha aliado con Scytale (Robert Pattinson) para intentar asesinar a Paul, quien, desde que se convirtió en Emperador al final de Dune: Parte dos, se ha inclinado mucho más hacia el papel de villano que al de héroe.
¿Existe alguna posibilidad de reconciliación? El tráiler termina de una forma que sugiere que, tal vez, aún puedan reencontrarse.
El duelo final en Duna: Parte tres
El adelanto, que destaca el impresionante apartado visual y un reparto estelar, resulta verdaderamente épico; tanto, que plantea por qué Duna: Parte tres podría merecer aún más las pantallas IMAX que Avengers: Doomsday.
En otras partes del tráiler, vemos gusanos de arena, batallas épicas y a las Bene Gesserit continuando con sus maquinaciones, además del regreso de Jason Momoa en un nuevo e intrigante papel.
Dune: Parte tres se desarrolla casi dos décadas después de que Paul Atreides tomara el control del Imperio.
Convertido ahora en un emperador implacable, Paul debe afrontar las consecuencias de su mandato: viejos aliados regresan, surgen nuevas y aterradoras amenazas, y la traición acecha en cada sombra.
Atormentado por visiones del colapso imperial y por la reaparición de su amor perdido hace mucho tiempo, Paul se ve arrastrado a una vasta conspiración, en cuyo misterio central se encuentra Chani.
Mientras la rebelión se gesta y los enemigos estrechan el cerco, Paul deberá enfrentarse al verdadero precio del poder y al destino de aquellos a quienes más ama.
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Anime
BLUE LOCK | RESEÑA
Blue Lock a da el salto a la acción real con una película que busca trasladar esa intensidad a la pantalla grande

Blue Lock mete un gol con su película en acción real.
Pocas series deportivas han conseguido convertirse en un fenómeno como Blue Lock, una historia que revolucionó el género al poner el ego, la ambición y la competencia individual en el centro del fútbol. Su filosofía, encabezada por Jinpachi Ego, rompe con la idea tradicional de que un jugador siempre debe priorizar al equipo y plantea que confiar en las propias capacidades, reconocer el talento individual y tener la ambición de ser el mejor también puede ser la clave para alcanzar la victoria.

Titulada simplemente como Blue Lock, esta popular historia da el salto a la acción real con una película que busca trasladar esa intensidad a la pantalla grande y es una adaptación fiel y entretenida que conserva la esencia del anime, aunque tiene algunos detalles que le impiden alcanzar su máximo potencial y a continuación les cuento el porqué.
Una competencia por convertirse en el mejor.
Dirigida por Yūsuke Taki y protagonizada por Fumiya Takahashi como Yoichi Isagi, Kaito Sakurai como Meguru Bachira y Masataka Kubota como Jinpachi Ego, la cinta adapta la primera fase del proyecto Blue Lock. La historia nos presenta a 300 jóvenes delanteros que deberán enfrentarse a una serie de pruebas y competir entre sí para conseguir una sola meta: convertirse en el mejor goleador de Japón. Entre ellos se encuentra Isagi, quien tendrá que descubrir sus verdaderas fortalezas y desarrollar su propio estilo para sobrevivir a una competencia en la que no todos conseguirán llegar hasta el final.

El ego entra a la cancha.
Uno de los mayores aciertos de esta adaptación es que consigue trasladar correctamente la esencia de la obra original y del anime, sobre todo, la filosofía del ego (bien aplicado) que mueve toda la historia.

La película muestra cómo cada jugador debe reconocer sus habilidades, confiar en su potencial y desarrollar la ambición necesaria para imponerse sobre sus rivales.
No se trata simplemente de ser egoísta, sino de atreverse a asumir la responsabilidad de marcar la diferencia y luchar por convertirse en el mejor.
A esto se suman partidos emocionantes que consiguen trasladar las habilidades características de cada personaje a la acción real y aunque los efectos visuales cumplen con su cometido al representar algunas de estas jugadas, en determinados momentos pudieron ser más convincentes para transmitir toda la espectacularidad que caracteriza al anime y si a esto le sumamos la gran caracterización de personajes, pues tenemos fanservice puro.

Otro de sus grandes aciertos está en su apartado musical, encabezado por Ado con el tema Monstro, una canción que aporta energía a la experiencia y acompaña muy bien la intensidad de esta competencia.

Además, para el público latinoamericano, la película cuenta con doblaje al español con el elenco que conocemos del anime, un detalle que ayuda a mantener la familiaridad con los personajes y hace más disfrutable esta nueva versión.
El precio de llevar el anime a la acción real.
Como era de esperarse en una adaptación de este tipo, uno de los principales sacrificios está en el desarrollo de sus personajes. El tiempo limitado de una película obliga a concentrar la historia en los protagonistas más importantes, como Isagi, Nagi, Bachira y Chigiri, dejando menos espacio para profundizar en otros jugadores y en las relaciones que se construyen entre ellos.

Sin embargo, su verdadero talón de Aquiles está en algunas de sus secuencias de acción; los primeros planos y las tomas cerradas durante las carreras no siempre consiguen transmitir movimientos naturales y convincentes, lo que rompe por momentos con la intensidad de los partidos y evidencia las dificultades de trasladar el dinamismo del anime a los actores reales.

Conclusión.
Blue Lock es una buena adaptación en acción real que mete un gol al conservar la esencia de su material original. Sus partidos, su filosofía del ego, la música de Ado y el respeto por los personajes hacen que valga la pena para los seguidores de la franquicia, aunque el desarrollo limitado de algunos jugadores y ciertas secuencias poco convincentes le restan puntos. Aun con estos detalles, es una buena oportunidad para disfrutar de esta historia desde otra perspectiva y, para quienes todavía no conocen este universo, una excelente puerta de entrada para después adentrarse en el anime y el manga.
Blue Lock llega a los cines de México este 29 de octubre de la mano de nuestros amigos de Zima Entertainment.
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Blue Lock | Reseña
Overall
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Historia y guion
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Efectos
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Soundtrack
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Adaptación y fanservice
Blue Lock (live-action) | Reseña
Blue Lock es una buena adaptación en acción real que mete un gol al conservar la esencia de su material original. Sus partidos, su filosofía del ego, la música de Ado y el respeto por los personajes hacen que valga la pena para los seguidores de la franquicia, aunque el desarrollo limitado de algunos jugadores y ciertas secuencias poco convincentes le restan puntos. Aun con estos detalles, es una buena oportunidad para disfrutar de esta historia desde otra perspectiva y, para quienes todavía no conocen este universo, una excelente puerta de entrada para después adentrarse en el anime y el manga.











