Reseñas
Code Vein 2 – Reseña
Code Vein 2 es claramente un juego mejor que el original en casi todos los aspectos técnicos y de diseño… pero se siente menos especial
El primer Code Vein fue ese Souls-like que muchos miraron de reojo en 2019 pensando “anime + dificultad = experimento raro”… y luego resultó ser bastante mejor de lo esperado.
No reinventaba nada, pero tenía identidad, estilo y suficientes ideas propias como para justificar su existencia en un género dominado por gigantes.

Ahora llega Code Vein 2, y aquí viene la paradoja: es claramente un juego mejor que el original en casi todos los aspectos técnicos y de diseño… pero se siente menos especial.
No porque haga algo mal, sino porque el género Souls-like ha evolucionado a una velocidad absurda, y esta secuela, pese a ser sólida, parece correr un maratón con pesas en los tobillos.
Anime, vampiros y viajes en el tiempo
Esta vez la historia nos lleva a un futuro postapocalíptico donde humanos y Remanentes —vampiros con problemas existenciales— conviven como pueden. La cosa se tuerce (obviamente) y tu líder, Lady Lavinia, decide que la mejor solución es enviarte al pasado para alterar el destino de tres héroes caídos.
Sí, viajes en el tiempo, tragedias predestinadas y drama con estética de opening de anime: todo muy Code Vein, todo muy intenso.
La narrativa, en general, funciona. Los personajes están bien escritos, tienen motivaciones claras y el juego se toma el tiempo para que los conozcas de verdad. Lou y Holly, en particular, destacan gracias a diálogos bien llevados y un doblaje que vende muy bien el drama. Además, algunas decisiones que tomas influyen en el final, lo que añade un pequeño empujón de rejugabilidad.

El problema es el ritmo. Hay demasiadas escenas cinemáticas eternas donde los personajes se quedan hablando… y hablando… y hablando. Algunas están bien dirigidas, pero muchas cortan la inercia del juego justo cuando empezabas a sentirte en control. No es que la historia sea mala, es que a veces parece olvidar que estás jugando y no viendo una serie.
El verdadero endgame es crear tu personaje y gameplay de Code Vein 2
Antes de repartir espadazos, toca crear protagonista, y aquí Code Vein 2 saca músculo. El nivel de personalización es ridículamente amplio.

No hablamos solo de caras y peinados, sino de ropa, accesorios, capas, guantes, botas y conjuntos completos que parecen sacados de una pasarela postapocalíptica. Si te gusta que tu guerrero luzca como modelo de portada de JRPG gótico, aquí vas a perder fácil una hora sin darte cuenta.
En combate, el juego vuelve a apoyarse en su sistema de Códigos de Sangre, que funcionan como clases intercambiables con habilidades y estadísticas propias. Es una idea que sigue siendo interesante porque te permite cambiar de estilo sin empezar de cero, pero también puede volverse un poco pesada cuando quieres experimentar y te das cuenta de que subir nuevos códigos requiere tiempo y farmeo.
Las peleas normales son entretenidas, aunque muchos enemigos comunes caen con demasiada facilidad. Luego llegan los jefes y el juego pisa el acelerador de golpe. Los combates importantes sí exigen aprender patrones, gestionar bien la resistencia y usar habilidades con cabeza. El salto de dificultad puede sentirse brusco, pero al menos evita que todo se vuelva un paseo.

Los compañeros controlados por la IA regresan y siguen siendo clave. No solo ayudan en combate, también influyen en habilidades y mejoras de armas, añadiendo una capa estratégica extra. No es revolucionario, pero sí lo bastante profundo como para mantener las batallas interesantes durante muchas horas.
Un mundo grande… y a veces vacío
El juego apuesta por un mundo amplio que transmite sensación de escala desde el principio.
Sobre el papel suena genial, pero en la práctica hay tramos de exploración que se sienten alargados sin demasiada sustancia entre punto y punto. Sí, tienes una moto futurista para moverte más rápido, pero controlarla es más incómodo de lo que debería. Se siente rígida y poco precisa, lo cual es casi un crimen cuando tu mapa es tan grande.
Las mazmorras opcionales ofrecen retos adicionales y buenas recompensas, pero reciclan tanto sus estructuras y enemigos que acaban pareciendo contenido de relleno más que desafíos memorables.

Visualmente, Code Vein 2 cumple con creces si te gusta la estética anime estilizada. Personajes expresivos, efectos vistosos y entornos coloridos dentro de su tono apocalíptico hacen que el juego tenga personalidad propia. No compite en realismo, pero tampoco lo necesita.
Donde sí tropieza es en el rendimiento. Incluso en hardware potente, el framerate sufre caídas inexplicables en momentos que no parecen especialmente exigentes. Puedes elegir modos gráficos, pero ninguno elimina del todo esos bajones molestos. En un juego donde la precisión en combate es clave, estos tropiezos técnicos se notan más de lo que deberían.
Un buen juego atrapado en un género sobresaturado
Code Vein 2 hace muchas cosas bien. Tiene un sistema de combate competente, personajes interesantes, personalización brutal y una historia que, cuando no se alarga de más, logra enganchar. Pero en un panorama donde los Souls-like experimentan con mundos, narrativas y sistemas cada vez más atrevidos, esta secuela se siente demasiado segura.

No es que no tenga identidad, es que ya no es suficiente. Lo que antes era “el Souls anime diferente” ahora es simplemente “otro Souls anime competente”.
Lo que puedes esperar de Code Vein 2
Code Vein 2 mejora la base de su predecesor con más opciones, mejor narrativa y combates sólidos, pero no logra dar el salto creativo que necesitaba para destacar en un género cada vez más competitivo.
Es disfrutable, especialmente para fans del primero o del estilo anime oscuro, pero también es un recordatorio de que hacer las cosas bien ya no siempre es suficiente.
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Gameplay
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Historia y Narrativa
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Gráficos y Audio
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Estética y diseño de personajes
Code Vein 2 – Reseña
Code Vein 2 mejora la base de su predecesor con más opciones, mejor narrativa y combates sólidos, pero no logra dar el salto creativo que necesitaba para destacar en un género cada vez más competitivo.
Es disfrutable, especialmente para fans del primero o del estilo anime oscuro, pero también es un recordatorio de que hacer las cosas bien ya no siempre es suficiente
Anime
BLEACH: THOUSAND-YEAR BLOOD WAR -THE CALAMITY- | Reseña
Bleach: Thousand-Year Blood War – The Calamity llega a las salas de Cinemex y te contamos que tal esta en nuestra reseña

La cuarta y última parte del arco final inicia de la manera más frenética.
Pocas series de anime han dejado una huella tan importante en la industria como BLEACH; la obra creada por Tite Kubo no solo se convirtió en uno de los máximos exponentes del género shonen durante los años 2000´s, sino que también formó parte del llamado “Big Three” (junto a Naruto y One Piece). Tras años de ausencia y una larga espera por parte de los fans, la adaptación animada del arco final, Thousand-Year Blood War, ha permitido que la historia de Ichigo Kurosaki reciba la conclusión que merecía.

Ahora, con el desenlace cada vez más cerca, llega a las salas de Cinemex, Bleach: Thousand-Year Blood War – The Calamity, una recopilación especial que reúne los tres primeros episodios de la nueva parte de esta saga final, más una entrevista con las mentes detrás del anime, ofreciendo a los seguidores la oportunidad de disfrutar algunos de los momentos más importantes de la recta final en pantalla grande y sí, vale por completo la pena.
El inicio del fin tan intenso como podíamos esperar.
Es importante señalar que esta proyección no funciona como un resumen de la historia; aunque inicia con una secuencia que muestra el estado actual de la batalla definitiva, la cinta asume que el espectador ha seguido los acontecimientos previos. Por ello, es indispensable haber visto los 40 episodios anteriores (disponibles en Disney+), ya que de lo contrario no solo se encontrarán con importantes spoilers, sino que también resultará difícil comprender el contexto de lo que sucede en pantalla.

En el apartado visual, The Calamity mantiene el alto nivel de calidad que ha caracterizado a Thousand-Year Blood War, la animación cumple y destaca especialmente por los efectos utilizados en las habilidades y ataques de personajes clave como Yhwach y Yoruichi, cuyas escenas lucen espectaculares gracias al trabajo realizado por el estudio y a ligeros detalles que realce el trabajo realizado.

La acción, uno de los elementos más importantes de esta etapa de la serie, está presente prácticamente de principio a fin. Los enfrentamientos continúan elevando las apuestas de la guerra entre Shinigamis y Quincy, ofreciendo secuencias que difícilmente decepcionarán a quienes han seguido este arco desde su inicio y no exagero cuando digo que tenemos algunas de las batallas más intensas hasta ahora y eso que apenas es el inicio de esta cuarta parte.

Su creador y directores nos cuentan un poco de este cierre.
Como contenido adicional, la función incluye una charla especial con Tite Kubo, creador original de Bleach; Tomohisa Taguchi, director principal de la serie; e Hikaru Murata, director de The Calamity. Durante esta conversación, los creativos comparten detalles sobre el proceso de producción, las decisiones tomadas para adaptar el material original y el nivel de dedicación que han invertido para entregar el final que los seguidores de la franquicia han esperado durante años.

Detalles técnicos.
No sé si fui solo yo, pero por momentos sentí la animación un poco plana, con falta de fluidez, no es todo el tiempo pero en algunas escenas pareciera que hay carencia de emociones, pero lo cierto es que eso poco afecta a la experiencia final que es ver estos tres episodios en cine.

Conclusión.
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity es, ante todo, una experiencia pensada para los fans de la serie. Aunque no resulta amigable para nuevos espectadores, quienes han acompañado el recorrido de Ichigo y compañía encontrarán una excelente oportunidad para disfrutar de algunos de los momentos más importantes del desenlace con la escala y el impacto que solo la pantalla grande puede ofrecer. Y sí, si son fans vale por completo la pena verla en el cine.
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity llega a las salas este 25 de junio de la mano de Cinemex Alternativo.
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BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity | Reseña sin spoilers
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Animación
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Historia
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Acción
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Score
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity | Reseña sin spoilers
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity es, ante todo, una experiencia pensada para los fans de la serie. Aunque no resulta amigable para nuevos espectadores, quienes han acompañado el recorrido de Ichigo y compañía encontrarán una excelente oportunidad para disfrutar de algunos de los momentos más importantes del desenlace con la escala y el impacto que solo la pantalla grande puede ofrecer. Y sí, vale por completo la pena verla en el cine.
Cine
SUPERGIRL | Reseña
La última hija de Kryptón alza el vuelo ¿Pero cumple con las expectativas?, te contamos que puedes esperar de la cinta de Supergirl

La última hija de Kryptón alza el vuelo ¿Pero cumple con las expectativas?
Antes de convertirse en la protagonista de su propia película, Supergirl ya había demostrado en los cómics que era mucho más que la prima de Superman o una simple contraparte femenina del Hombre de Acero. A lo largo de los años, Kara Zor-El ha construido una identidad propia, marcada por conflictos y matices que incluso la vuelven un personaje más complejo y humano que el propio Kal-El.

Fue precisamente Supergirl: La Mujer del Mañana la obra que ayudó a redefinir a la heroína para una nueva generación de lectores, convirtiéndose ahora en la principal inspiración para Supergirl, la nueva apuesta cinematográfica de DC Studios; el resultado es una adaptación que nos presenta a una Kara más vulnerable, impulsiva y con la que es fácil de conectar, además de contra con sus bien logradas dosis de acción. Y aunque no está exenta de algunos tropiezos, la película cumple con las expectativas de esta nueva etapa del universo de DC y demuestra por qué Supergirl merece brillar con luz propia en la pantalla grande.
La Mujer del Mañana.
Supergirl nos presenta a una Kara Zor-El (Milly Alcock) cargando con el peso de haber presenciado la destrucción de su hogar y la pérdida de los suyos; por lo que toma su cumpleaños número 23 como el pretexto perfecto para tomarse un break de la Tierra y enfiestarse entre planetas, sobre todo en los que haya un Sol rojo, el cual le quita sus poderes y le permite sentir los efectos del alcohol; lo que la llevará a conocer a la joven Juthye Marye Knoll (Eve Ridley) quien le pide ayuda para encontrar al responsable del asesinato de su familia y quien además es el responsbale de herir degravedad a Krypto. Unidas por un objetivo en común, Supergirl se embarca en una misión espacila contra el tiempo que pondrá a prueba sus ideales, su fuerza y su capacidad para superar las heridas del pasado.

La Kryptoniana más humana.
Si hay algo que hace perfecto Supergirl es el darnos una de las mejores versiones de Kara Zor-El y es que Milly Alcock entendió a la perfección el conflicto de esta heroína quien, a diferencia de su primo, vivió y recuerda el cómo fue perder su planeta hogar y a su familia; ella sigue cargando con la pérdida, el dolor y hasta la culpa de ser la única que sobrevivió a la extinsión de Krypton, lo cual es muy bien representado en la actuación y en la propia película. Aquí no estamos ante un héroe consolidado que representa con lo el ser humano debe o aspira a ser, tenemos a una Supergirl más impulsiva, vulnerable y humana y todo sin perder su carisma.

Gran parte del corazón de la historia también descansa en la relación entre Kara y Ruthye, la química entre ambas actrices resulta natural y genuina, permitiendo que la película encuentre sus mejores momentos cuando se enfoca en el vínculo que desarrollan durante su travesía por la galaxia, (aunque se llega a ver afectada por clichés en su guion y la irregular dirección que se les da a ambas, pero de eso hablaré más adelante). La dinámica entre ambas funciona tan bien que termina convirtiéndose en el verdadero motor emocional de la cinta.

A nivel técnico, la dirección logra mantener un buen ritmo durante la mayor parte del metraje y sabe aprovechar la naturaleza espacial de la historia para construir escenarios visualmente atractivos, además de entregarnos emocionantes e intensas escenas de acción y que son mucho más de las mostradas en los tráilers, demostrando que Kara, aún sin poderes, es de los personajes más fuertes que hay.

La fotografía destaca especialmente por la forma en que retrata distintos mundos y ambientes, aportando una identidad visual que ayuda a diferenciar la película de otras producciones recientes del género, junto a un variado y llamativo conjunto de especies alienígenas que ayudan a construir el universo en este cinta y en pantalla IMAX se ve de lujo. A esto se suma una acertada selección de canciones licenciadas que acompañan varias secuencias importantes y contribuyen a reforzar tanto el tono aventurero como el emocional de la historia.

Lobo “The Main Man” is in the house.
Otro de los aspectos más interesantes es la adaptación de Lobo, interpretado por Jason Momoa quien pareciera que nació para darle vida a este personaje, no solo por sus rasgos físicos, sino por esa actitud badass; aunque tal vez los más puristas dirán que es una versión “soft” y puede que tengan razón, pero aún así conserva buena parte de la irreverencia, brutalidad y humor que lo han convertido en uno de los favoritos de los lectores de DC. Lo mejor es que su presentación es natural acorde a la propia aventura espacial que tenemos.

Un guion plano que debió tomar mucho más notas del material en el que se inspiró.
Sin embargo, la película también presenta algunas debilidades importantes, la principal se encuentra en su guion, que en varios momentos depende excesivamente de conveniencias narrativas para avanzar la historia y esto se vuelve especialmente evidente en el conflicto relacionado con la disminución de los poderes de Supergirl, una situación que se resuelve de forma demasiado sencilla y conveniente. El problema es más notable para quienes conocen el cómic original (Supergirl: The Woman of Tomorrow), ya que la obra de Tom King abordaba este elemento de una manera más orgánica y satisfactoria, integrándolo mejor al desarrollo de la protagonista y a las reglas de su universo.

El otro gran punto débil es su villano Krem (Matthias Schoenaerts) y es que aunque sus acciones lo convierten en una amenaza real y en un antagonista fácil de detestar, la ejecución del personaje deja algunas dudas, sobre todo con su diseño visual cargado de una estética excesivamente oscura y “edgy”, combinado con una interpretación que carece de la presencia necesaria para un enfrentamiento final; provocando que en varios momentos se sienta más como un villano secundario que como el principal enemigo de la historia.
Y esto no solo queda en temas del villano, por momentos pareciera que las actuaciones de Milly e Eve se sienten forzadas o carentes de la expresividad requeridas, ya sea porque la toma está en un ángulo que desfavorece o por una falla en su dirección.
Conclusión.
A pesar de sus problemas de guion y de algunas decisiones cuestionables en la construcción de Krem como antagonista principal, Supergirl logra salir adelante gracias a la fuerza de su protagonista; Milly Alcock no solo carga con la película sobre sus hombros, sino que entrega una interpretación que captura perfectamente la esencia de una Kara Zor-El marcada por la pérdida, pero que sigue encontrando razones para hacer lo correcto. La cinta quizá no alcanza la profundidad emocional ni la solidez narrativa de Supergirl: Woman of Tomorrow, la obra en la que se inspira, pero sí consigue adaptar con éxito varios de sus elementos más importantes y construir una aventura espacial entretenida, visualmente atractiva y con suficiente personalidad para diferenciarse dentro del género.
Supergirl se estrena este 25 de junio en cines y NO tiene escenas postcréditos.
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Supergirl | Reseña sin spoilers
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Actuaciones
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Dirección
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Efectos especiales y producción
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Historia
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Guion
Supergirl | Reseña sin spoilers
A pesar de sus problemas de guion y de algunas decisiones cuestionables en la construcción de Krem como antagonista principal, Supergirl logra salir adelante gracias a la fuerza de su protagonista; Milly Alcock no solo carga con la película sobre sus hombros, sino que entrega una interpretación que captura perfectamente la esencia de una Kara Zor-El marcada por la pérdida, pero que sigue encontrando razones para hacer lo correcto. La cinta quizá no alcanza la profundidad emocional ni la solidez narrativa de Supergirl: Woman of Tomorrow, la obra en la que se inspira, pero sí consigue adaptar con éxito varios de sus elementos más importantes y construir una aventura espacial entretenida, visualmente atractiva y con suficiente personalidad para diferenciarse dentro del género.
Reseñas
BEASTRO | Reseña
Tal y como si fuera una deliciosa combinación de sabores, Beastro nos entrega una divertida experiencia que mezcla distintos géneros.

Tal y como si fuera una deliciosa combinación de sabores, Beastro nos entrega una divertida experiencia de juego que mezcla distintos géneros.
Siempre se agradece cuando un estudio desarrollador de videojuegos entrega un título que se sale de los moldes tradicionales y es que es bien sabido que dentro de los “indies” hay géneros que predominan y sobresaturan el mercado, por eso es que Beastro logra resaltar, combinando tres estilos de juego en una interesante y encantadora aventura RPG que va más allá de combates por turnos, incluyendo una ligera administración de recursos y de un restaurante, pero sobre todo, la elaboración de platillos que serán la base para superar las batallas a lo largo del juego ¿Vale la pena? Por supuesto, sobre todo porque también está disponible en Xbox Game Pass.

Salvando al mundo un platillo a la vez.
En el pacífico pueblo de Palo Pori, un joven chef llamado Panko lleva una vida tranquila ayudando en el restaurante local, sin embargo, cuando su maestro desaparece y monstruos hambrientos comienzan a amenazar las tierras más allá de las murallas del pueblo, Panko debe hacerse cargo del negocio y alimentar a los Guardianes, héroes encargados de defender el mundo, para lo cual contará con la ayuda de Famblé, el Espíritu encargado de salvaguardar este mundo, pero que ha quedado herido tratando de detener las hordas de monstruos y con su fuego, Panko puede preparar platillos con otorgan poderes mágicos y determinan la fuerza con la que los héroes enfrentarán la invasión.

Una interesante combinación de géneros/sabores.
Algo interesante de Beastro es que Panko no es el tradicional héroe que combate a los monstruos directamente, sino el encargado de preparar los platillos que ayudarán a los Guardianes para salvar el mundo, pero ojo, eso no significa que nosotros no tomemos el control en los combates, pero vamos por partes, ya que el juego cuenta con tres tipos de jugabilidad que se dividen puntualmente en cada momento del día:
- Mañana – Recolección de recursos.
- Tarde – Administración del restaurante: con minijuegos para la preparación de platillos, pero más importante, el crear el platillo para el Guardián que librará posteriormente los combates, siendo ese plato esencial puesto que cada ingrediente representa cada uno de los ataques.
- Noche – Combate: aquí el Guardián que hayamos elegido librará combates tipo RPG por turnos, pero los ataques dependerán tanto de las propias habilidades y elemento del Guardián, como del platillo que le preparamos anteriormente.

Beastro es de esos juegos que te atrapan sin necesidad de explicarte demasiado, porque desde el inicio te deja claro que aquí la cocina no es solo un oficio, sino el corazón mismo de todo lo que ocurre. Lo interesante es cómo convierte algo tan cotidiano como los sabores en un sistema estratégico: Dulce; Salado; Ácido; Picante; Amargo; y Umami; los cuales no son solo etiquetas: funcionan como afinidades que determinan el tipo de efectos que tendrá cada comida y en base a ello cada receta bien pensada puede traducirse en un personaje más resistente, más agresivo o con habilidades completamente distintas dependiendo de cómo hayas equilibrado esos sabores.

No es solo cocinar por cocinar; es pensar qué tipo de aventura estás preparando desde la cocina.
Ese mismo concepto se expande al sistema de combate, que no ocurre de forma directa, sino a través de cartas tipo RPG por turnos, y es que el platillo preparado se transforma en un mazo de habilidades que los Guardianes llevan consigo, independientemente de la propia afinidad de cada uno de ellos; lo que hace que este sistema funcione es la sensación constante de planificación. Cada día en el juego no es solo repetir tareas, sino ajustar estrategias, probar combinaciones de sabores y construir pequeñas sinergias que luego se reflejan en el rendimiento del equipo.

Beastro se siente como un juego que mezcla gestión, cocina y estrategia sin romper la calma de su tono “cozy”, no busca estresarte con combates directos o decisiones rápidas, sino hacerte pensar en cómo lo que preparas en la cocina puede convertirse en poder, progreso y supervivencia, aunque eso no significa que sean sencillos los combates, ya que una errónea planificación se traduce en no lograr completar la expedición del día, haciendo que se sienta como en la vida real, un día desperdiciado.

A nivel técnico.
Gracias a la propia dirección de arte de Beastro, el juego se sale con la suya para controlar su mundo 3D sin problemas de rendimiento y visualmente atractivo, sabiendo aprovechar su estilo en 2D para los combates tipo “Teatro Guiñol”, haciendo que nunca tuviera problemas en aspectos gráficos o de rendimiento en su versión para PS5.

Ingenioso, pero puede empalagar.
El problema con el juego es que después de unas horas y justo en la recta final del juego, la rutina del gameplay se vuelve repetitiva y hasta tediosa, haciendo querer que avancemos directo a la historia, en lugar de querer seguir explorando los distintos caminos que nos ofrece cada expedición, sobre todo cuando ya encontramos un Guardián y una receta con la que nos sentimos cómodos para avanzar en el juego. Además de que por momentos su soundtrack se siente genérico y casi inexistente.

Conclusión.
Beastro es una propuesta fresca dentro del panorama indie por parte de Timberline Studio quienes demuestran cómo la mezcla de géneros puede dar lugar a experiencias realmente memorables cuando se ejecuta con identidad propia. Su combinación de gestión, cocina estratégica y combate por turnos basado en cartas no solo resulta original, sino que también refuerza su idea central: en este mundo, el poder no se empuña, se cocina. A pesar de que su loop jugable puede volverse repetitivo conforme avanzan las horas, el encanto de su presentación, la creatividad de su sistema de sabores y la forma en la que todo se conecta alrededor de la preparación de los platillos logran sostener la experiencia durante buena parte de la aventura. Es un título que brilla más por su concepto que por su profundidad a largo plazo, pero que aun así deja una impresión difícil de ignorar.
Beastro ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X y S, Xbox Game Pass y PC y su precio ronda en los $20.00 dólares.
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Beastro | Reseña sin spoilers
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Gráficos y dirección de arte
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Gameplay
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Rendimiento
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Soundtrack
Beastro | Reseña sin spoilers
Beastro es una propuesta fresca dentro del panorama indie por parte de Timberline Studio quienes demuestran cómo la mezcla de géneros puede dar lugar a experiencias realmente memorables cuando se ejecuta con identidad propia. Su combinación de gestión, cocina estratégica y combate por turnos basado en cartas no solo resulta original, sino que también refuerza su idea central: en este mundo, el poder no se empuña, se cocina. A pesar de que su loop jugable puede volverse repetitivo conforme avanzan las horas, el encanto de su presentación, la creatividad de su sistema de sabores y la forma en la que todo se conecta alrededor de la preparación de los platillos logran sostener la experiencia durante buena parte de la aventura. Es un título que brilla más por su concepto que por su profundidad a largo plazo, pero que aun así deja una impresión difícil de ignorar.










