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“THE BATMAN” (2022) | Reseña sin spoilers
Con un acercamiento más próximo al detective de los cómics y acompañado de un gran reparto, Robert Pattinson pretende que nos olvidemos de cualquier comparación anterior ¿Lo logró? Acá les contamos.
Casi 10 años han pasado desde que Christopher Nolan cerrara la trilogía que marcó un antes y un después en la vida cinematográfica de “El Caballero de la noche”, Zack Snyder lo trajo de vuelta, pero ya no como el personaje principal, sino como parte del llamado “Universo Extendido de DC”. Después de diversas situaciones tanto dentro como fuera de este universo cinematográfico, la salida de Snyder y su triunfal regreso, el hype por una película en solitario protagonizada (y hasta dirigida) por Ben Affleck se esfumó y dio paso a esta nueva aproximación al súper héroe de la mano del director Matt Reeves (“El Amanecer del planeta de los simios”, “La guerra del planeta de los simios”) así como la controversial decisión de elegir a Robert Pattinson para encarnar a Bruce Wayne.
Después de todos estos contratiempos y superando incluso una pandemia mundial es que por fin llegará a salas nacionales la nueva aventura del amado encapuchado, con una historia recargada más en el aspecto detectivesco del personaje, lo que dota a la historia de un ambiente neo-noir combinado con thriller que dejará satisfecho a más de uno.

¿DE QUÉ TRATA?
Van dos años que Bruce Wayne (Robert Pattinson) ha decidido portar el manto de la venganza, Gotham City parece no mejorar mucho desde entonces, el crimen y la corrupción son parte del día a día, un clima nada amigable en cara a las elecciones de un nuevo alcalde según la televisión. A todo lo anterior se le suma la aparición de un nuevo vengador anónimo que persigue las cabezas de las más altas esferas, este sangriento asesino tiene un particular gusto por las escenas de crimen gore, las muertes dolorosas y los acertijos.
Batman une fuerzas al detective James Gordon (Jeffrey Wright) para dar con el paradero del asesino antes de que las víctimas aumenten, pero la investigación los llevará a descubrir algunos secretos del pasado que tal vez se debieron quedar ahí, mientras que la ola de crimen liderada por Carmine Falcone (John Turturro) parece no tener límite y sus garras cuentan con conexiones en las más altas esferas de la ciudad.

LO BUENO
A pesar de la desconfianza que generó la elección de Robert Pattinson, se comprueba que fue un acierto, así como el gran reparto que lo acompaña, todos ofreciendo actuaciones más que al nivel pero resaltando lo logrado por Paul Dano (en una papel más que excepcional) o el irreconocible Colin Farrell de quienes no diré más para evitar algún spoiler o prejuicio sobre la película.
Gran parte de que casi no se sientan sus dos horas con cincuenta y cinco minutos de duración se debe a que siempre hay música sonando de fondo, ya sea para resaltar la acción, el drama o incluso leitmotifs ante la aparición del protagonista, todo lo anterior se le debe agradecer a Michael Giacchino (“UP”, “Jojo Rabbit”, “Spider-Man: No way home”) quien ya cuenta con un premio Oscar en su poder por su trabajo de compositor.
El guion no es perfecto, pero en conjunto con la cinematografía de Greig Fraser, nominado al Oscar por “Dune”, convierte a la película en una historia fluida con tonos oscuros, rojos y dorados que resaltan su ambiente neo-noir e intenta atrapar al público recargándose más en el thriller al estilo de “Se7en” (1995) y “Zodiac” (2007) o pequeñas dosis de gore al estilo de “Saw” (2004-2021), las menciono porque las comparaciones aparecen en redes a la menor provocación, pero no está de más decir que no alcanza el nivel de suspenso que genera cualquiera de las mencionadas, pero que si está a la altura en cuanto a sus valores técnicos o de producción.
Para los fanáticos de los cómics, el director Matt Reeves ha tenido el acierto de escribir el guion teniendo en cuenta algunos de los títulos más importantes en la historia del personaje y captura uno de los exitosos lados sombríos que tanto le dieron fama a las sagas en las que se recarga, si bien la historia es “original” hay muchos rastros de historias muy específicas de su contraparte en papel, pero que no mencionaré para evitar spoilers.

LO MALO
A pesar de su bien intencionado “realismo”, que nos recuerda mucho a lo logrado en “Joker” (2019) el guion no se salva de ciertos clichés que arruinan el misterio, situaciones demasiado convenientes, respuestas muy rápidas y en general una construcción del suspenso no muy ingeniosa (los acertijos y sus respuestas necesitaban un guionista más inteligente para darle solidez a la narrativa) y que de verdad nos atrapara para jugar nosotros también al detective como espectadores y es que vale la pena mencionar que Peter Craig es coguionista y entre sus obras podemos encontrar verdaderas “joyas” de la narrativa como “Los juegos del hambre” (2012) o la imperdonable “Bad Boys for Life” (2020) donde ya demostraba su obsesión (y mal uso) del idioma español.
Es de nueva cuenta el guion el que estira demasiado la premisa y aunque su duración no resulta aburrida si es excesiva y redundante en cuanto a lo que se nos quiere contar, para lo cual recurre de manera muy tramposa a constantes giros de tuerca que no están muy bien armados y funcionan apenas para justificar su desarrollo.
Las escenas de acción no merecen del todo estar en este rubro, creo que están bien logradas de manera general, es su falta de ingenio lo que hizo que llegaran hasta acá, son buenas a secas, y no omito mencionar una persecución en vehículo que gracias a la decisión directoral de presentarse de manera inmersiva es que se siente muy forzada y más sorprendente de lo que realmente es (decepcionante presentación inicial del batimóvil aunque se recupera después).

VEREDICTO
Las primeras reacciones no se hicieron esperar y son muchos los que ya están tildando a este Batman como “el mejor de todos” y coincido en que tenía los elementos (sobre todo por el tono y estilo) para superar lo que Christopher Nolan logró en el pasado, sin embargo quiero dejar en claro mi posición de que comparar ambas es una labor ociosa debido a sus diferencias naturales (una trilogía vs una película casi de origen), es por eso que mi postura es más reservada y esperaré a que este nuevo universo se siga construyendo para tener una mejor opinión. De manera objetiva hay momentos en que parece que estamos viendo la mejor historia de “El caballero de la noche”, pero en otros (los señalados en el rubro correspondiente) la colocan en una narrativa mucho menor.
No tengo la menor duda de que la intención de Matt Reeves, ante todo, era asegurar la continuidad de este universo, lo que se traduce en la búsqueda de un éxito en taquilla, cosa que seguramente conseguirá ya que su arriesgada propuesta de combinación de géneros está aderezada de mucho entretenimiento para el espectador común, que solo busca desconectarse momentáneamente del mundo, a esta curiosa mezcla se le añadió cierto fan service y mucho respeto a los más férreos seguidores del personaje en todas sus modalidades (cómics, animaciones, novela gráfica, series) que verán en Pattinson, excepto cuando se quita el traje, una encarnación perfecta tanto de Bruce Wayne como de su alter ego, así como la explotación de su lado de detective que sus seguidores tanto aman y se había dejado un poco de lado (aunque insisto en que más que habilidades de detective parece juego de adivinanzas). No sé si este sea el mejor Batman, pero si que es uno consecuencia de nuestra era, con lo malo, pero en este caso, también con lo bueno que eso conlleva.
Yo quedo ansioso de ver que más nos puede ofrecer el director Matt Reeves y su equipo en un camino que comienza y en el que cabe la posibilidad de corregir los errores de este experimento que auguro exitoso, en el que caben más elogios y críticas que los que se mencionaron aquí, pero que solo pueden existir en una reseña con spoilers y nuestra intención es que disfrute de lo más posible el regreso de este querido personaje. Lo cierto es que la única forma de juzgarlo será acudiendo a las salas de cine pues la espectacularidad intentada vale mucho la pena en sala.
Mientras tanto y por más ociosa que sea la conversación, yo prefiero el Batman de Christopher Nolan, pero ya ustedes pueden dejar en comentarios el bando de su preferencia.
Cine
STREET FIGHTER | RESEÑA
Street Fighter es una película que parece entender qué hace reconocible a la franquicia pero se queda muy corta.

Llega a los cines una nueva película de Street Fighter. ¿Qué tal está? Sin medias tintas, la puedes amar u odiar.
Las adaptaciones de videojuegos al cine no siempre salen bien y Street Fighter es un claro ejemplo de lo complicado que puede ser trasladar una franquicia tan querida a la pantalla grande, primero con una cinta que se volvió de culto por las razones “correctas” y después con una cinta sin alma. Ahora y titulada simplemente como Street Fighter, llega la que ha prometido ser “la mejor adaptación” en acción real de uno de los juegos más icónicos de la historia.
¿El problema? Que esta película de Street Fighter cree entender a la franquicia y a los fans más clavados, cuando en realidad apunta a los jugadores o fans más casuales o a quienes apenas y conocen este juego (lo cual para nada tiene algo de malo) siendo quienes encontrarán una película divertida y llena de acción; pero si eres un fan de hueso colorado que conoce el “lore” de esta increíble saga de videojuegos (y tu personaje favorito es Bison), te sugiero tomes tus precauciones.
El Torneo Mundial regresa.
Dirigida por por Kitao Sakurai y ambientada en 1993, la historia sigue a Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), quienes tras los hechos del primer Torneo Mundial tomaron caminos separados y se han distanciados. Sin embargo ambos vuelven a la acción cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para participar en el próximo Torneo Mundial organizado por M. Bison ( David Dastmalchian). Pero detrás de este Torneo, su organizador oculta un propósito siniestro para volverse el ser más poderoso, por lo que quienes alguna vez fueron los mejores amigos y rivales, tendrán que conciliar sus diferencias para salir adelante.
Lo bueno de Street Fighter: las peleas y el fanservice que los fans merecen.
Si hay algo que Street Fighter logra hacer muy bien es trasladar los combates de los videojuegos a la pantalla grande: las escenas de acción son uno de sus mayores aciertos, con coreografías muy bien ejecutadas que consiguen transmitir la intensidad de los enfrentamientos y, sobre todo, respetar los movimientos y ataques especiales que han definido a sus personajes durante décadas.
Sin embargo, lo más interesante llega con los flashbacks, que terminan siendo los momentos más sólidos de la película en cuanto a su relación con el material original. Es ahí donde la cinta demuestra un mayor respeto por el pasado de Ryu y Ken, recuperando elementos fundamentales de su historia y atreviéndose a llevar al terreno mainstream la relación que ambos mantienen con su maestro, Gouken, así como la presencia de Akuma (Joe “Roman Reigns” Anoa’i) en su legado. Estos momentos no solamente funcionan como un guiño para quienes conocen la franquicia, sino que también permiten acercar parte de su mitología a quienes nunca han profundizado demasiado en ella.
El fanservice también juega un papel importante, tanto en los ya citados movimientos, como en las referencias y los elementos reconocibles de los juegos están presentes para recordarnos por qué estos personajes se han convertido en iconos de la cultura popular. El problema es que ese mismo fanservice termina siendo un arma de doble filo: reconocer un ataque o identificar una referencia puede provocar una sonrisa, pero eso no necesariamente significa que el personaje esté bien adaptado o que la historia haga justicia a su legado, porque una cosa es reconocer a Ryu, Ken o Akuma en pantalla y otra muy distinta es sentir que estamos viendo a los personajes que conocemos.
Lo malo: demasiado humor (rayando en lo absurdo y personajes reducidos a una mala parodia).
El principal problema de Street Fighter: La Película es que cree entender lo que significa esta franquicia y lo que hay detrás, si bien es un juego que cualquier persona puede disfrutar sin necesidad de saber ni conocer que cada personaje tiene su historia y un interesante y rico lore, también es cierto que quienes somos fans de hueso colorado y conocemos ese trasfondo, nos tomamos muy en serio su historia por lo propiamente bien construidos que están sus personajes.
Porque sí, Street Fighter cuenta con una rica historia que ha sido muy bien contada a lo largo de seis juegos y tres precuelas, por lo que el ver que reduzcan a personajes tan importantes en esta película a mal logrados chistes, la verdad es que duele.
El gran problema de Street Fighter
Empecemos con el que es el más evidente problema: El exceso de humor. Ya que la película apuesta constantemente por los chistes, incluso en momentos que necesitan mayor seriedad y que hasta terminan rompiendo la solemnidad de situaciones que deberían tener un peso emocional o narrativo.
Lo que en ocasiones podría funcionar como una manera de aligerar el tono acaba convirtiéndose en una sucesión de situaciones absurdas que le restan fuerza a la historia.
Esto resulta especialmente evidente con Ryu y Ken, dos de los personajes más emblemáticos de la franquicia y es comprensible que la intención sea presentar versiones más jóvenes de ambos, con una personalidad más relajada y aterrizada al mundo real.
Sin embargo, una cosa es explorar una faceta distinta de los personajes y otra ridiculizarlos hasta el punto de que pierdan buena parte de su identidad.
El resultado puede provocar algunas risas, pero también deja la sensación de que la película no termina de comprender qué representan estos luchadores dentro del universo de Street Fighter.
Y si hablamos de personajes maltratados, M. Bison (David Dastmalchian) se lleva una de las peores partes y es que en teoría, estamos ante el villano principal de la historia, una figura cuya presencia debería imponer respeto y transmitir una amenaza constante.
No obstante, la película lo convierte en una caricatura de villano genérico y un extraño fetiche por los pies, con una caracterización que poco tiene que ver con la imagen imponente que ha construido a lo largo de los años.
Su historia y sus motivaciones parecen un intento poco convincente de adaptar los elementos que conocemos de los videojuegos, mientras que su peculiar obsesión con los pies se convierte en uno de los recursos humorísticos más desconcertantes de la cinta, inclusive degradando su famoso Psycho Power a un simple poder que le quita a los demás y no me pueden decir que es una película para los fans si se le da un trato como este a uno de los villanos más icónicos de los videojuegos.
Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
El problema no es únicamente que la película se tome libertades con Bison, sino que parece desconocer el peso que tiene como antagonista dentro de la franquicia. Su presencia debería ser una de las grandes fortalezas de la historia, pero termina diluida entre bromas y situaciones que lo alejan de la amenaza que representa en los juegos. Los chistes relacionados con los pies, además de repetitivos, resultan excesivos e incómodos, hasta el punto de convertirse en una distracción que perjudica al personaje en lugar de enriquecerlo.
La situación tampoco mejora demasiado con el resto del elenco, varios personajes importantes quedan relegados a apariciones breves, un par de chistes o alguna característica exagerada que parece diseñada únicamente para provocar una reacción inmediata. Incluso algunos recurren a extraños gestos faciales que refuerzan la sensación de estar ante una caricatura antes que ante una adaptación que busque desarrollar sus personalidades. Ken, por ejemplo, termina funcionando en demasiadas ocasiones como un simple objeto de comedia, con poco espacio para explorar sus conflictos, motivaciones o la complejidad de su relación con Ryu.
Y es precisamente ahí donde la película pierde una oportunidad importante. Street Fighter cuenta con un universo repleto de rivalidades, tragedias personales, conflictos de honor y personajes con historias que merecen ser exploradas. No era necesario convertir cada escena en un momento dramático, pero sí encontrar un equilibrio entre la comedia y el respeto por la identidad de sus protagonistas; en cambio, la cinta parece confiar demasiado en que las referencias y las situaciones absurdas serán suficientes para sostener una historia que necesitaba mucho más desarrollo.
Y es imposible no sentir pena ajena al denotar tantos “chistes” relacionados a un extraño fetiche por los pies.
Independientemente delo anterior, la cinta deja al aire muchos conceptos o explicaciones sobre las motivaciones o poderes de varios de los personajes asumiendo que el público las conoce, lo cual resulta contrastante pues insisto, los más fans, como su servidor, pueden llegar a sentirse alienado con la ejecución de esta adaptación.
Conclusión / ¿Para quién es esta película?
Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria.
Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato.
Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
Street Fighter se estrena este 15 de octubre en cines.
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Street Fighter (2026) | Reseña
Overall
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Escenas de acción y fanservice
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Dirección
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Efectos especiales
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Guion
Street Fighter (2026) | Reseña
Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria. Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato. Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
Cine
Godzilla Minus Zero lanza su trailer final
Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un adelanto de King Ghidorah

Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un emocionante adelanto del esperado regreso de King Ghidorah a la gran pantalla.
Se ha publicado el tráiler final de Godzilla Minus Zero, mostrando más imágenes impresionantes de la muy esperada secuela dirigida por Takashi Yamazaki.
Uno de los momentos más impactantes ocurre cuando casas enteras son elevadas hacia el cielo —con personas aún en su interior— antes de ser arrojadas contra el suelo.
También se observa una descarga de energía amarilla que, casi con total seguridad, pertenece al aterrador King Ghidorah.
La apariencia del icónico kaiju se mantiene en secreto y es muy probable que siga oculta hasta el estreno de la película, dado que este es el último tráiler.
No obstante, aquí hay mucha acción de Godzilla, ya que el monstruo desatado acumula energía antes de lanzar su característico aliento atómico.
Todo apunta a otro gran éxito con Godzilla
Con 41 valoraciones contabilizadas, Godzilla Minus Zero ha debutado recientemente en Rotten Tomatoes con un 95%. Godzilla Minus One, estrenada en 2023, cuenta con un 99% basado en 213 críticas, por lo que resulta justo afirmar que el cineasta Takashi Yamazaki ha logrado una secuela a la altura.
La expectación ante esta continuación es enorme, y es fácil imaginar que la película recaude considerablemente más que los impresionantes 116 millones de dólares de su predecesora.
Dirigida por Takashi Yamazaki, la película está protagonizada por Ryunosuke Kamiki, Minami Hamabe, Yuki Yamada, Kuranosuke Sasaki, Jun Kunimura, Miou Tanaka, Sakura Ando, Masami Nagasawa, Min Tanaka y Hidetaka Yoshioka.
Rodada íntegramente en Japón como la primera producción japonesa filmada para IMAX, Godzilla Minus Zero se grabó con cámaras digitales de alta definición certificadas por IMAX y cuenta con una optimización de imagen y sonido exclusiva para las pantallas de este formato.
El monstruo, adorado en todo el mundo, regresa a la gran pantalla alcanzando cotas más elevadas y aterradoras, lo que convierte a Godzilla Minus Zero en un auténtico acontecimiento cinematográfico imperdible.
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Cine
Scarlett Johansson se enfrenta a Legión en El Exorcista: Mártires
Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta aterradora.

Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta realmente aterradora.
Se ha publicado oficialmente el primer tráiler de The Exorcist: Martyrs, dirigida por Mike Flanagan.
Scarlett Johansson interpreta a la detective Julie Miller, quien presencia la ejecución del padre Sunday (John Leguizamo), un notorio asesino en serie al que ella misma capturó y que se hizo famoso por recrear macabras escenas del crimen que evocaban el brutal martirio de diversos santos católicos.
La ejecución no sale según lo planeado.
“Es detective de homicidios del NYPD y madre soltera de un niño llamado Max, que acaba de cumplir 12 años”, declaró Flanagan a Esquire en una entrevista reciente.
“Creo que lo primero es decirle a la gente que no están viendo una repetición de El exorcista“, añadió.
“No están viendo ningún intento de reiniciar, rehacer o emular la película de Friedkin. En realidad, están viendo una historia dentro del universo de El exorcista que no se había contado antes, que es única en la franquicia y que toma una dirección muy distinta a las anteriores”.
Puede que el cineasta haya revelado aquí un poco más de lo que pretendía.
El terror del El Exorcista: Mártires
Es muy probable que Johannson interprete a Julie Kinderman, hija de Mary y William Kinderman, el teniente de policía encarnado por Lee J. Cobb en el clásico de William Friedkin y por George C. Scott en El exorcista III.
En la tercera película, Kinderman se enfrentó al demonio conocido como Pazuzu y al espíritu del Asesino Géminis (Brad Dourif); ambos habían poseído al padre Karras (Jason Miller) mientras este agonizaba al pie de la escalinata, tras haber dado su vida para salvar a Regan MacNeil (Linda Blair) al final de la película original.
El tráiler no confirma nada, pero sí se menciona a Legión: la entidad compuesta por Pazuzu, Géminis y el espíritu de Karras, y que da título a la novela de William Peter Blatty en la que se basa El exorcista III.

El exorcista: Mártires también cuenta con las actuaciones de Sasha Calle como la detective de homicidios Gina Restrepo, Chiwetel Ejiofor como el padre William y Lawrence Fishburne como un misterioso sacerdote.
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