

Reseñas
Kingdom Come: Deliverance II | Reseña sin spoilers
Un gran juego que raya en un simulador medieval.
Hace siete años Deep Silver y Warhorse Studios no sorprendieron con uno de los RPG más envolventes que hemos tenido con Kingdom Come: Deliverance, resaltando su estilo de combate que buscaba recrear las batallas medievales cuerpo a cuerpo de una manera un tanto más realista, pero sobretodo por lo profundo en su sistema de toma de decisiones y el cómo iban afectando la historia y la interacción con los personajes; ahora, este 04 de febrero llega Kingdom Come: Deliverance II, secuela directa el título anterior y que lleva una gran responsabilidad puesto que los fans esperan mucho del juego ¿logrará superar a su antecesor o siquiera alcanzar las espectativas que los fans? A continuación les cuento.

La conclusión de una épica aventura medieval.
En Kingdom Come: Deliverance II volvemos a tomar el papel de Henry tras los eventos del juego anterior, situándose a inicios del Siglo XV en el Reino de Bohemia (lo que es hoy la República Checa), y al igual que su antecesor, el título recrea de una manera bastante fiel ésta época medieval, tanto en ropas, armaduras, escenarios, costumbres, música, de una manera tan históricamente exactaque hasta uno siente ansiedad al ver que no hierven el agua.
Y si bien es una secuela, no es necesario haber jugado la entrega anterior para disfrutar de este juego, ya que aunque hay referencias y diálogos que nos remiten a la aventura anterior no trascienden de una manera que interfiera con la experiencia de este juego o para entender lo que está pasando, ya que la historia, plots y controversias que surgen ahora son bien explicadas para que todos entendamos el conflicto sin haber jugado su antecesor.

Pero si resulta necesario hacer hincapié en que se trata de una aventura que busca recrear la era medieval de una manera exacta, así que no hay nada de elementos de fantasía como magia o criaturas mitológicas o armaduras que no sean acorde a la época, siendo los conflictos geopolíticos lo que mueven la trama del juego.
Debiendo señalar que cuenta con una historia interesante, entretenida, envolvente y que nos tiene al borde del asiento, esto gracias a su narrativa en la que de cierta manera tenemos injerencia con la toma de decisiones.
Un gameplay pulido y como pocos.
Podemos definir a Kingdom Come: Deliverance II como un juego de acción aventura con elementos RPG en un mundo abierto, todo desde una perspectiva en primera persona; su combate es como su antecesor, pero un poco más pulido para que se sienta más fluido: tanto el ataque, como la defensa, dependerá de la dirección en la que coloquemos nuestra arma, arriba, abajo, izquierda o derecha, dependiendo la dirección en la que le coloquemos con el stick, para ello tendremos indicadores en la pantalla que, para cuando estemos defendiendo nos señalarán por dónde viene el golpe para colocar nuestra defensa en esa posición e inclusive contraatacar y para cuando estemos a la ofensiva tendremos que ver la postura del rival para atacar del lado en donde tenga expuesta su guardia.

Pero siempre debemos estar atentos a nuestra barra de estamina, la cual se va agotando cada vez que ataquemos o defendamos y aunque se autorregenera si dejamos de atacar, si se nos agota en medio del combate seremos presa fácil.
La versión PS5
Cabe destacar que en la versión de PS5 el DualSense hace uso de los gatillos adaptativos, tanto para sentir la tensión de las armas a distancia como arcos o ballestas, así como para simular el cansancio cuando en combate se nos acaba la estamina y sentir la pesadez al blandir el arma.

En cuanto a los elementos RPG, tenemos una gran variedad de armaduras y armas para ir mejorando nuestras estadísticas y conforme avancemos también iremos mejorando habilidades
Tanto por el progreso del juego como dentro de los mismo diálogos en los que al responder ciertas preguntas, podremos elegir en qué aspectos subir de nivel en ciertas habilidades y aunque en un inicio los menús de árbol de habilidades pudiera resultar abrumador lo cierto es que el juego nos lleva de la mano para ir entendiendo cada apartado del juego.
Y no se preocupen, que el juego cuenta con doblaje, menús y subtítulos en español, pero lo ideal sería jugarlo en inglés para escuchar la actuación de voz con los distintos acentos.

De igual manera la toma de decisiones dentro del juego irá influyendo de cierta manera en la historia y el avance del juego.
Teniendo tres opciones de diálogo cada vez que se nos presenten estos eventos: “Presencia” (tipo carisma o ser amistoso), “Coerción” y “Dominante”; pero no hay que dejarnos guiar por el tipo de respuesta, sino más en el contenido de respuesta y lo que en verdad cada uno de nosotros querramos responder o abordar la situación.
Sobretodo porque esto repercute posteriormente en la interacción con otros personajes, así que dependerá de cada jugado cómo es que quiere ser visto.

Una gran inmersión.
Tal vez el mayor atractivo de Kingdom Come: Deliverance II es su increíble inmersividad que nos ofrece con su mundo abierto lleno de vida y que se siente tan real como si en verdad estuviéramos en el Siglo XV.
Esto gracias a su increíbles gráficos, música, mezcla de sonido, personajes, vestimentas, escenarios que van desde praderas, bosques, hasta castillos, pueblos y ciudades de la época, en verdad que es excepcional el detalle a todos estos elementos.
Denotando que los desarrolladores en verdad se tomaron la molestia de estudiar la historia y recrear de una manera por demás fiel la era que retratan en el juego.

Tuve la oportunidad de jugarlo en PS5 y corre y se ve muy bien en su modo rendimiento en 1080 a 60FPS, y yo sé como suena eso.
Pero la verdad es que aún así se ve increíble y creo que es la versión perfecta para no sufrir caída de cuadros, pero de igual manera cuenta con modo de optimización que corre a 4K por 30FPS.

Conclusión.
Kingdom Come: Deliverance II es un muy bien logrado RPG de acción en primera persona que raya en ser un simulador de la era medieval, dándonos una experiencia inmersiva y entretenida con su combate que busca recrear las batallas uno a uno de la época.
Así como un mundo del Siglo XV tan fiel que deja ver el gran empeño que puso WarHorse Studios por retratarlo en sus escenarios, personajes, música, ropajes y armaduras y hasta en los conflictos geopolíticos de la época.
Sin embargo, no es un juego que pueda recomendar a todo el mundo por todo lo antes dicho, ya que al no contener elementos de fantasía/magia puede que no enganche a los jugadores que buscan una experiencia medieval fantástica,por otro lado, si les gustó la entrega anterior puedo decir que van a quedar fascinados con esta secuela (la cual además pueden disfrutar sin haber jugado su antecesor).
Kingdom Come: Deliverance II llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC este 04 de febrero del 2025.
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Cine
ZONA CERO (Colony) | Reseña
Zona Cero (Colony) consigue escapar de esa sensación de repetición al tomar una premisa sencilla y darle una interesante vuelta de tuerca

Refrescando la fórmula de los no muerto o infectados.
Dentro de un subgénero que en los últimos 20 años (mínimo) ha sido sobreexplotado, conseguir que una película de zombis se sienta fresca no es una tarea sencilla: hemos visto muertos vivientes lentos, veloces, inteligentes, infectados y prácticamente toda clase de variaciones posibles, por lo que muchas producciones terminan dependiendo más de la cantidad de sangre que de sus propias ideas. Por fortuna Zona Cero (Colony) consigue escapar de esa sensación de repetición al tomar una premisa sencilla y darle una interesante vuelta de tuerca a la naturaleza de sus infectados, porque a veces solo se necesita un pequeño cambio para crear un concepto nuevo y fresco y eso es justamente lo que logra esta película, volviéndose una interesante y entretenida propuesta que vale la pena ver en cines y que es imperdible para las y los fans de los no muertos.
¿Evolución o condena?
Dirigida por Yeon Sang-ho, responsable de Tren a Busan, esta producción surcoreana mezcla terror, acción y suspenso dentro de un escenario bastante contenido: una conferencia de biotecnología se convierte en una pesadilla cuando un virus de rápida mutación provoca un brote y las autoridades sellan el recinto, dejando atrapados a un grupo de sobrevivientes mientras los infectados comienzan a evolucionar de formas impredecibles. Mientras intentan encontrar una salida, los sobrevivientes descubren que los infectados no son simplemente una amenaza que avanza en línea recta: su comportamiento y capacidades evolucionan, obligando a los protagonistas a replantear constantemente sus estrategias para mantenerse con vida.
Una trama sencilla, pero eficaz.
Uno de los mayores aciertos de Zona Cero es que no intenta complicar innecesariamente su historia, la premisa es bastante directa: un brote, un grupo atrapado y una amenaza que cada vez resulta más difícil de controlar. Pero también, la película entiende que una historia sencilla no tiene por qué ser una historia aburrida, tanto así que a los pocos minutos la cinta entra de lleno a la acción/terror.
La clave está en cómo utiliza la evolución de los infectados para modificar constantemente la dinámica de supervivencia, basta con cambiar el origen y, especialmente, la forma en que funcionan estos nuevos infectados para que muchas situaciones que ya conocemos dentro del género adquieran una dimensión diferente y es que aquí funcionan como una especie de mente colectiva o colonia, compartiendo información y adaptándose conforme avanza la infección. Esto hace que prácticamente nunca exista una sensación de seguridad absoluta, porque una estrategia que funciona en un momento puede dejar de hacerlo poco después.
Buena dirección y manejo de la tensión.
Yeon Sang-ho vuelve a demostrar que sabe construir escenas de peligro y mantener al espectador constantemente atento; la película encuentra un buen equilibrio entre momentos de calma, persecuciones y explosiones repentinas de violencia, evitando que la acción termine convirtiéndose en ruido sin propósito. Además, el espacio cerrado ayuda bastante. Al tener a los personajes atrapados dentro de un mismo entorno, la sensación de claustrofobia aumenta y cada nuevo enfrentamiento puede convertirse en un problema mucho mayor de lo esperado.
Terror, tensión y acción bien combinados (mayormente).
Otro punto fuerte es el equilibrio entre géneros: Zona Cero no depende exclusivamente del terror, ni pretende ser únicamente una película de acción. Hay momentos de tensión genuina, situaciones de supervivencia bastante entretenidas y suficientes escenas intensas y sangrientas (sin caer en un gore grotesco) para mantener esa sensación de peligro constante. Esto también permite que la película tenga un ritmo dinámico sin sacrificar por completo sus momentos más tensos.
El reparto cumple de manera general, no son los papeles más exigentes, pero al menos logran transmitir la tensión de las escenas; Jun Ji-hyun, Koo Kyo-hwan, Ji Chang-wook, Shin Hyun-bin y Kim Shin-rok encabezan un elenco que ayuda a que también exista un componente dramático (ligero) de la historia y ayuda a que haya un respiro de los infectados .
Sin entrar en spoilers, la película también sabe introducir algunos cambios de dirección que consiguen mantener la curiosidad. Algunos personajes toman papeles que no se ven venir y que inclusive rompen con el propio “arquetipo” del personaje. No todos los giros tienen el mismo impacto, pero varios funcionan bastante bien y ayudan a que la historia no avance de manera completamente predecible.
Grandes efectos prácticos.
Visualmente, Zona Cero también tiene bastante que ofrecer. La caracterización de los infectados destaca, especialmente porque la película apuesta por una apariencia física y movilidad inquietante que ayuda a vender la amenaza sin depender exclusivamente de efectos digitales. Y aunque hay violencia y momentos bastante intensos, la cinta no necesita recrearse en lo grotesco para conseguir impacto. La dirección entiende que muchas veces resulta más efectivo mostrar una situación de manera precisa y rápida que convertir cada escena en una competencia de sangre y vísceras.
Algunas conveniencias de guion.
Eso sí, no es una película perfecta y sufre de problemas que llegan a cortar la propia experiencia y es que cuando la historia necesita avanzar hacia determinado punto, vemos a los personajes tomar algunas de las peores decisiones para sobrevivir, aunque de alguna manera la cinta logra salirse con la suya para justificar varias de ellas.
Sin embargo también hay algunas conveniencias de guion bastante evidentes que parecen existir principalmente para prolongar el conflicto o llevar la historia hacia una nueva secuencia de acción, al punto de que por momentos también se percibe que la película podría haber terminado antes, pero decide extender determinadas situaciones para aprovechar su concepto y mantener el espectáculo. Sobre todo hacia el final cuando deja de el terror de lado y pasa a sentirse como el final de un videojuego.
Afortunadamente, estos tropiezos no son suficientes para arruinar la experiencia final, principalmente porque el ritmo, la tensión y las ideas alrededor de los infectados consiguen compensarlos.
Conclusión.
Zona Cero entiende que, dentro de un subgénero tan sobreexplotado, a veces basta con cambiar una sola pieza para modificar por completo el juego. La película toma una estructura conocida y la refresca gracias a la naturaleza de sus infectados, construyendo alrededor de ellos una dinámica de supervivencia mucho más impredecible. A esto se suma una dirección efectiva, secuencias de acción bien ejecutadas, momentos genuinos de tensión, interesantes giros y unos efectos prácticos que ayudan a darle personalidad. Sí, tiene conveniencias de guion y un final sobreextendido, pero nada que realmente termine de afectar la experiencia.
Zona Cero (Colony) se estrena este 03 de septiembre en las salas de cine de México y no tiene escenas postcréditos.
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Zona Cer (Colony) | Reseña sin spoilers
Overall
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Dirección
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Efectos y producción
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Actuaciones
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Historia/premisa
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Guion
Zona Cero (Colony)
Zona Cero entiende que, dentro de un subgénero tan sobreexplotado, a veces basta con cambiar una sola pieza para modificar por completo el juego. La película toma una estructura conocida y la refresca gracias a la naturaleza de sus infectados, construyendo alrededor de ellos una dinámica de supervivencia mucho más impredecible. A esto se suma una dirección efectiva, secuencias de acción bien ejecutadas, momentos genuinos de tensión, interesantes giros y unos efectos prácticos que ayudan a darle personalidad. Sí, tiene conveniencias de guion y un final sobreextendido, pero nada que realmente termine de afectar la experiencia.
Reseñas
CAPTAIN TSUBASA 2: WORLD FIGHTERS – Reseña
Captain Tsubasa 2: World Fighters tiene una ventaja que puede presumir: entiende perfectamente qué significa jugar Captain Tsubasa.

Jugadas imposibles, balones que parecen quedarse suspendidos en el aire durante minutos y jugadores capaces de convertir un simple disparo en un acontecimiento digno de una final mundialista. Para quienes crecimos viendo anime deportivo, Captain Tsubasa o como muchos lo conocimos Los Supercampeones, no era simplemente una serie de fútbol: era una excusa perfecta para imaginar que cada partido podía convertirse en una batalla épica.
La historia de Tsubasa Ozora y los jugadores del Nankatsu tenía una combinación irresistible de rivalidad, amistad y espectáculo. Incluso después de crecer, seguí acompañando a Tsubasa en su evolución hasta llegar al Mundial de 2002.

Por eso Captain Tsubasa 2: World Fighters tiene una ventaja que pocos juegos pueden presumir: entiende perfectamente qué significa jugar Captain Tsubasa.
Después de Rise of New Champions, esta nueva entrega no se limita a repetir la fórmula. Amplía sus posibilidades, introduce más profundidad táctica y consigue que las acciones especiales tengan una importancia mucho mayor dentro de cada partido.
El resultado sigue siendo completamente exagerado, pero ahora esa exageración está acompañada por un sistema de juego más completo.
Una campaña que amplía el universo de Tsubasa
Uno de los aspectos que más sorprende de World Fighters es la cantidad de contenido que ofrece. El juego reúne 22 selecciones nacionales y más de 110 personajes jugables, además de más de 150 acciones especiales con animaciones únicas. Para los seguidores de la franquicia, esto representa una auténtica carta de amor al universo creado por Yoichi Takahashi.
La campaña principal está protagonizada por Tsubasa Ozora aka Oliver Atom y la selección japonesa, recorriendo acontecimientos que van desde el Torneo Juvenil Asiático hasta el Campeonato Mundial Juvenil. La historia se mantiene cercana al manga y al anime, pero también incorpora elementos narrativos adicionales creados específicamente para esta entrega.
Una de las decisiones más interesantes es permitir que el jugador participe directamente en esta aventura mediante un personaje personalizable. Este personaje se incorpora a Tsubasa y a su club en Brasil, lo que permite conocer a protagonistas clásicos y nuevas caras mientras se desarrolla la campaña.

La estructura también incorpora misiones secundarias animadas, escenas retrospectivas y pequeños interludios centrados en conversaciones. No todas estas secuencias tienen el mismo peso, pero ayudan a construir una sensación de viaje que va más allá de simplemente encadenar partidos.
Y cuando terminamos la historia, todavía queda mucho por hacer. Los modos competitivos, las partidas locales y el juego en línea amplían considerablemente la vida útil, mientras que disputar encuentros permite subir de nivel la cuenta y desbloquear elementos cosméticos, moneda y diferentes recompensas.
Es una estructura pensada claramente para quienes quieren quedarse en el campo mucho después de terminar la campaña.
El fútbol se vuelve mucho más táctico en Captain Tsubasa 2: World Fighters
La gran evolución respecto a Rise of New Champions está en el control. La base sigue siendo reconocible: moverse por el terreno de juego, pasar, regatear, recuperar el balón y buscar la oportunidad para marcar. La diferencia es que ahora prácticamente todas estas acciones tienen nuevas posibilidades especiales.
Los movimientos especiales ya no están reservados exclusivamente para los disparos. Ahora existen técnicas específicas para regates, pases, entradas y bloqueos, lo que transforma considerablemente la manera de afrontar cada jugada.

Una entrada especial puede permitirte recuperar el balón y desplazar al rival una distancia considerable, mientras que un pase especial puede ayudarte a conectar con un atacante y, al mismo tiempo, desgastar los recursos defensivos del guardameta.
Esto hace que las decisiones durante un partido tengan mayor peso. Ya no se trata únicamente de esperar el momento adecuado para ejecutar el disparo más espectacular. Hay que construir la jugada, administrar recursos y decidir cuándo merece la pena utilizar una técnica especial.
El sistema puede resultar abrumador al principio, especialmente porque el juego introduce muchas mecánicas durante las primeras horas. Sin embargo, los partidos de entrenamiento permiten experimentar sin tanta presión y, una vez que entiendes cómo interactúan las diferentes acciones, el sistema comienza a mostrar todo su potencial.
La satisfacción aparece cuando una jugada que parecía improvisada termina funcionando exactamente como habías planeado.
Supermovimientos que siguen siendo el alma de la serie

Por supuesto, sería imposible hablar de Supercampeones sin mencionar sus supermovimientos.
Tsubasa, Genzo Wakabayashi, Taro Misaki, Kojiro Hyuga y compañía vuelven a protagonizar algunas de las secuencias más espectaculares del juego. Estas técnicas siguen teniendo ese estilo exagerado que hizo famosa a la franquicia y que, para quienes crecimos con el anime, resulta imposible no disfrutar.
La diferencia es que World Fighters consigue integrarlas mejor dentro del sistema general. Los supermovimientos dependen de la posición de los jugadores y de la situación del partido, mientras que el nuevo sistema de cadenas permite combinar diferentes acciones para potenciar determinadas jugadas.
Esto cambia la pregunta fundamental. Ya no es simplemente “¿puedo utilizar mi ataque especial?”, sino “¿cuándo es el mejor momento para hacerlo?”.
La resistencia juega aquí un papel fundamental. Cada jugador dispone de una cantidad limitada de energía para utilizar acciones especiales, que se recupera progresivamente. Esto evita que los partidos se conviertan en una sucesión constante de ataques espectaculares.
Y aunque al principio pueda parecer una limitación, termina siendo una de las mejores decisiones del diseño. Guardar una técnica para el momento adecuado puede ser la diferencia entre una jugada desperdiciada y un gol espectacular.
Los porteros ahora importan más que nunca
El nuevo sistema de guardametas también aporta profundidad. Los disparos ya no dependen simplemente de ejecutar una técnica y esperar el resultado. Ahora existe un auténtico enfrentamiento entre atacante y portero.
La dirección del disparo, la resistencia del jugador, las capacidades defensivas y las técnicas especiales determinan cuánto daño recibe la barra de energía del guardameta.

Esto genera una dinámica mucho más interesante durante los partidos. Puedes intentar forzar una oportunidad inmediatamente o construir una jugada que desgaste progresivamente al portero antes de lanzar tu ataque definitivo.
Cuando finalmente consigues agotar su resistencia después de una secuencia de pases y movimientos especiales, la sensación de recompensa es enorme.
Es precisamente en esos momentos cuando World Fighters demuestra que debajo de todo su espectáculo anime existe un sistema que quiere que tomes decisiones.
Un anime interactivo gracias a Unreal Engine 5
Si hay un elemento que continúa diferenciando a Captain Tsubasa 2: World Fighters de prácticamente cualquier otro juego de fútbol, es su presentación.
Aquí no hay intención de competir con simuladores que buscan reproducir una transmisión deportiva realista. World Fighters quiere que sientas que estás dentro de un episodio de anime.
El uso de Unreal Engine 5 permite que los personajes y escenarios luzcan considerablemente más detallados, pero el verdadero espectáculo aparece durante las técnicas especiales. Las más de 150 acciones cuentan con animaciones propias y utilizan cambios de cámara que convierten cada movimiento en un pequeño acontecimiento.
El juego puede pasar de una perspectiva más tradicional del campo a una secuencia completamente cinematográfica en cuestión de segundos. Es exagerado, sí, pero precisamente por eso funciona.
Las escenas fuera de los partidos adoptan una estructura cercana a una novela visual tridimensional, con animaciones más sencillas y diálogos que ayudan a desarrollar a los personajes y contextualizar determinados acontecimientos.

La música también desempeña un papel importante. Los temas acompañan el ritmo de los encuentros y elevan la intensidad en los momentos importantes, reforzando esa sensación de que cada partido es mucho más trascendental de lo que realmente debería ser.
El fútbol al estilo Captain Tsubasa 2: World Fighters
Captain Tsubasa 2: World Fighters entiende algo que muchos juegos basados en anime olvidan: no basta con utilizar personajes conocidos para capturar la esencia de una serie. Hay que reproducir la sensación que hacía especial a ese universo.
Aquí está Tsubasa, están sus rivales, están las técnicas imposibles y están esas jugadas que parecen desafiar todas las leyes conocidas de la física. Pero ahora todo eso está respaldado por un sistema de juego más profundo que el de su predecesor.
La introducción de acciones especiales para pases, regates, entradas y bloqueos aporta mayor control, mientras que la resistencia obliga a administrar cuidadosamente las técnicas. El sistema de porteros añade otra capa estratégica y el Chain System permite construir jugadas mucho más elaboradas.
Además, la cantidad de contenido es considerable. La campaña, los personajes, las selecciones, las misiones secundarias y los modos competitivos ofrecen suficientes razones para continuar jugando después de terminar la historia.
Puede que sus numerosos sistemas requieran algo de tiempo para dominarlos y que la cantidad de información inicial resulte abrumadora, pero una vez superada esa curva de aprendizaje, World Fighters consigue algo que parecía complicado: hacer que un fútbol completamente absurdo también pueda sentirse sorprendentemente estratégico.
Captain Tsubasa 2: World Fighters no intenta convertirse en un simulador de fútbol. Ni falta que le hace. Su objetivo es mucho más sencillo: convertir cada partido en un episodio de anime en el que un pase puede cambiarlo todo, un disparo puede parecer un ataque definitivo y un balón puede tardar una eternidad en llegar a la portería.
Y sí, después de tantos años, sigue siendo espectacular ver a Oliven Atom hacer de las suyas.
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CAPTAIN TSUBASA 2: WORLD FIGHTERS - Reseña
Captain Tsubasa 2: World Fighters entiende algo que muchos juegos basados en anime olvidan: no basta con utilizar personajes conocidos para capturar la esencia de una serie. Hay que reproducir la sensación que hacía especial a ese universo.
Aquí está Tsubasa, están sus rivales, están las técnicas imposibles y están esas jugadas que parecen desafiar todas las leyes conocidas de la física. Pero ahora todo eso está respaldado por un sistema de juego más profundo que el de su predecesor.
La introducción de acciones especiales para pases, regates, entradas y bloqueos aporta mayor control, mientras que la resistencia obliga a administrar cuidadosamente las técnicas. El sistema de porteros añade otra capa estratégica y el Chain System permite construir jugadas mucho más elaboradas.
Además, la cantidad de contenido es considerable. La campaña, los personajes, las selecciones, las misiones secundarias y los modos competitivos ofrecen suficientes razones para continuar jugando después de terminar la historia.
Puede que sus numerosos sistemas requieran algo de tiempo para dominarlos y que la cantidad de información inicial resulte abrumadora, pero una vez superada esa curva de aprendizaje, World Fighters consigue algo que parecía complicado: hacer que un fútbol completamente absurdo también pueda sentirse sorprendentemente estratégico.
Captain Tsubasa 2: World Fighters no intenta convertirse en un simulador de fútbol. Ni falta que le hace. Su objetivo es mucho más sencillo: convertir cada partido en un episodio de anime en el que un pase puede cambiarlo todo, un disparo puede parecer un ataque definitivo y un balón puede tardar una eternidad en llegar a la portería.
Y sí, después de tantos años, sigue siendo espectacular ver a Oliven Atom hacer de las suyas.
Reseñas
BEAST OF REINCARNATION – Reseña
Game Freak reconocido por Pokémon busca reinventarse con Beast of Reincarnation en en intento ambicioso de alejarse de la sombra de Pikachu.

Game Freak es un estudio cuya identidad parece inevitablemente ligada a Pokémon. Durante décadas, la compañía ha construido una de las franquicias más importantes de la industria, pero también ha demostrado que, cuando se aventura fuera de su zona de confort, puede crear propuestas completamente diferentes. Beast of Reincarnation representa quizá su intento más ambicioso de alejarse de esa sombra.
Lo curioso es que, aunque no es un juego especialmente experimental en términos de género, sí es uno de los proyectos más sólidos que el estudio ha creado en años.

Su fórmula combina elementos reconocibles de Sekiro, NieR y Pokémon, pero poco a poco consigue construir una identidad propia. El resultado es un RPG de acción que apuesta por el combate, la exploración y, sobre todo, por la relación entre sus protagonistas.
No todo funciona a la perfección. Hay problemas de ritmo, cierta repetición y algunos detalles técnicos que delatan sus limitaciones. Sin embargo, después de unas 40 horas, la sensación general es clara: Game Freak ha encontrado una fórmula que merece seguir desarrollando.
Un Japón consumido por la Plaga en Beast of Reincarnation
La aventura transcurre en el año 4026, en un Japón transformado por una misteriosa amenaza conocida como la Plaga. Esta vegetación parasitaria ha invadido enormes extensiones del territorio y ha convertido a numerosos animales en criaturas peligrosas llamadas Malefacts.

En este mundo conocemos a Emma, una joven Selladora capaz de absorber la Plaga y utilizar su poder como arma. Su misión consiste en enfrentarse a unos Malefacts de élite conocidos como Nushi, absorber su energía y utilizarla para derrotar a la Bestia de la Reencarnación, garantizando así la seguridad de la humanidad durante otro siglo.
La premisa tiene elementos familiares, pero funciona gracias a la atmósfera. El Japón postapocalíptico cubierto de vegetación recuerda claramente a La princesa Mononoke, mientras que la melancolía y algunos conceptos narrativos evocan a NieR. Sin embargo, Game Freak utiliza estas influencias como base y consigue llevarlas hacia un terreno propio.
Emma y Koo son el corazón del juego
La verdadera fuerza narrativa está en la relación entre Emma y Koo, un Malefact con forma de lobo que se convierte en su compañero inseparable. Koo no es simplemente una mascota ni una herramienta de combate: su presencia afecta directamente tanto a la historia como a las mecánicas.
La aventura también presenta a Kagura y Brad, quienes ayudan a desarrollar el mundo y acompañan a Emma durante diferentes momentos del viaje. Aun así, la relación entre Emma y Koo es la que sostiene emocionalmente la experiencia.

La historia aborda temas como el duelo, la pérdida, la identidad y la posibilidad de prolongar la vida mediante la tecnología. No siempre profundiza en ellos con la misma intensidad, pero sí consigue generar momentos genuinamente emotivos.
Lo más interesante es que la relación entre los protagonistas no se queda en las escenas narrativas. También forma parte del sistema de progresión, haciendo que el vínculo entre ambos tenga consecuencias reales durante la aventura.
Explorar un mundo destruido
La exploración es uno de los grandes aciertos de Beast of Reincarnation. El mundo está compuesto por zonas amplias y otras más lineales, pero todas buscan recompensar la curiosidad del jugador.
Emma cuenta con habilidades de movimiento que permiten utilizar su cabello para crear puentes vegetales, impulsarse por el aire y alcanzar lugares elevados. También dispone de un gancho para desplazarse hacia determinados puntos.

Estas herramientas hacen que explorar sea algo más que seguir un marcador. Hay materiales, armas, santuarios, objetos de curación, rutas alternativas y jefes opcionales escondidos por el escenario.
Además, el mundo tiene una cualidad contemplativa que contrasta muy bien con la acción. Recorrer las ruinas de Japón mientras la vegetación recupera el territorio crea una atmósfera de soledad que termina convirtiéndose en una de las características más atractivas del juego.
Un combate que exige dominar el parry
El combate es probablemente el aspecto más destacado de Beast of Reincarnation. Aunque existen similitudes estructurales con los Soulslike, el juego no encaja completamente en esa categoría. Aquí el movimiento, la exploración y la relación con Koo tienen un peso mucho mayor.
El sistema gira principalmente alrededor del parry. Emma puede bloquear y esquivar, pero dominar los bloqueos precisos resulta fundamental porque permiten recuperar los FP de Koo, necesarios para utilizar sus Bloom Arts.

Estas habilidades ofrecen distintas posibilidades. Algunas infligen daño y estados alterados, otras inmovilizan enemigos y algunas pueden recuperar salud o aumentar el aturdimiento. La clave está en saber cuándo utilizar cada una.
Esto convierte los combates en enfrentamientos donde reaccionar correctamente importa tanto como atacar. Cuando Emma y Koo comienzan a coordinar sus movimientos, las batallas adquieren un ritmo casi coreográfico.
La experiencia recuerda a los mejores juegos de acción: al principio todo parece complicado, pero después de varias horas comienzas a reaccionar de manera instintiva.
Koo lleva la experiencia a otro nivel
Koo es mucho más que un acompañante controlado por la inteligencia artificial. Su participación activa durante los combates hace que realmente parezca un compañero de batalla.
A lo largo de la aventura puedes desarrollar sus habilidades y modificar diferentes aspectos de su funcionamiento. Esto recuerda inevitablemente a la experiencia de Game Freak con Pokémon, aunque aquí el vínculo entre personaje y criatura se desarrolla de una manera mucho más directa.

También existe un sistema de afinidad que permite fortalecer la relación con Koo. Las interacciones, las comidas preparadas por Kagura y otras actividades desbloquean conversaciones y recompensas adicionales.
Esta integración entre narrativa y jugabilidad funciona especialmente bien porque hace que mejorar a Koo no sea solamente una cuestión de estadísticas. Su evolución también representa el crecimiento de la relación entre ambos personajes.
Mucha progresión, quizá demasiada
Beast of Reincarnation tiene una cantidad considerable de sistemas de progresión. Hay armas, habilidades, munición, Bloom Arts, fabricación y diferentes maneras de desarrollar a Emma y Koo.
El árbol de habilidades permite desbloquear nuevos ataques, modificar las capacidades de Koo y obtener movimientos adicionales. También existen armas a distancia con distintos tipos de munición, lo que añade todavía más posibilidades al combate.

A esto se suma el sistema de fabricación y las investigaciones de Koo y Kagura. Todo termina formando un ciclo bastante satisfactorio: exploras, combates, consigues materiales, mejoras tus habilidades, descansas en el Cleanse Walker y vuelves a salir.
Durante las primeras horas puede resultar abrumador, pero conforme se dominan sus sistemas, la progresión se convierte en una de las mayores virtudes del juego.
El problema está en la duración
La principal debilidad de Beast of Reincarnation es que no sabe cuándo detenerse.
Las aproximadamente 40 horas de aventura no serían un problema por sí mismas, pero existe un tramo intermedio donde el ritmo comienza a decaer. Algunas zonas se sienten demasiado similares y determinados enemigos son versiones más fuertes de criaturas que ya hemos enfrentado.

Los jefes tampoco escapan completamente a este problema. Las primeras batallas destacan por su diseño y exigencia, pero reencontrarse con determinados enemigos varias veces, con cambios relativamente pequeños, reduce el impacto de estos enfrentamientos.
Es fácil imaginar una versión más compacta del juego que eliminara una o dos zonas y mantuviera intactos sus mejores momentos. Probablemente habría sido una aventura más consistente.
Por fortuna, el sistema de combate y la progresión consiguen mantener el interés incluso durante los momentos más repetitivos.
Una presentación con luces y sombras
Visualmente, Beast of Reincarnation destaca sobre todo por su dirección artística. El Japón cubierto de vegetación, las ruinas y las criaturas crean escenarios con personalidad y algunas imágenes realmente memorables.
Sin embargo, hay detalles que podrían haber recibido mayor atención. Las animaciones faciales pueden sentirse rígidas, algunas texturas presentan una calidad irregular y la iluminación ocasionalmente genera efectos poco naturales, especialmente en interiores y zonas subterráneas.

Aun así, estos problemas no arruinan la experiencia y el rendimiento general resulta sólido. La dirección artística termina siendo mucho más importante que la fidelidad técnica y consigue darle al mundo una identidad muy marcada.
La grata sorpresa detrás de Beast of Reincarnation
Beast of Reincarnation demuestra que Game Freak puede hacer mucho más que Pokémon. No reinventa el RPG de acción, pero tampoco necesita hacerlo. Su verdadero mérito está en combinar influencias conocidas con suficientes ideas propias para construir una aventura que se siente genuina.
El combate es su mayor fortaleza, especialmente gracias al sistema de parry, las Bloom Arts y la participación de Koo. La exploración también funciona muy bien, mientras que la progresión ofrece suficientes herramientas para mantener la sensación de avance durante prácticamente toda la aventura.
Su mayor problema es el exceso. Hay zonas, enemigos y enfrentamientos que podrían haberse eliminado para conseguir un ritmo más sólido. A esto se suman algunos problemas visuales menores que impiden que la presentación sea tan consistente como su dirección artística.
Pero cuando el combate funciona, cuando descubres una nueva zona o cuando Emma y Koo comparten uno de esos momentos que hacen avanzar su relación, queda claro que Game Freak ha conseguido algo especial.
Beast of Reincarnation es una aventura ambiciosa, imperfecta y sorprendentemente emotiva. Puede tropezar con su propia duración, pero deja una conclusión bastante clara: esta nueva faceta de Game Freak merece continuar.
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Overall
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GAMEPLAY
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DISEÑO VISUAL
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AUDIO
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HISTORIA
BEAST OF REINCARNATION - Reseña
Beast of Reincarnation demuestra que Game Freak puede hacer mucho más que Pokémon. No reinventa el RPG de acción, pero tampoco necesita hacerlo. Su verdadero mérito está en combinar influencias conocidas con suficientes ideas propias para construir una aventura que se siente genuina.
El combate es su mayor fortaleza, especialmente gracias al sistema de parry, las Bloom Arts y la participación de Koo. La exploración también funciona muy bien, mientras que la progresión ofrece suficientes herramientas para mantener la sensación de avance durante prácticamente toda la aventura.
Su mayor problema es el exceso. Hay zonas, enemigos y enfrentamientos que podrían haberse eliminado para conseguir un ritmo más sólido. A esto se suman algunos problemas visuales menores que impiden que la presentación sea tan consistente como su dirección artística.
Pero cuando el combate funciona, cuando descubres una nueva zona o cuando Emma y Koo comparten uno de esos momentos que hacen avanzar su relación, queda claro que Game Freak ha conseguido algo especial.
Beast of Reincarnation es una aventura ambiciosa, imperfecta y sorprendentemente emotiva. Puede tropezar con su propia duración, pero deja una conclusión bastante clara: esta nueva faceta de Game Freak merece continuar











