
Cine
LA GUERRA DE LOS ÚLTIMOS | Reseña
La Guerra de los Últimos es la nueva película de Ridley Scott parte de una premisa que, al menos en el papel tenía bastante potencial,
Cuando el apocalipsis ya no tiene mucho nuevo que contar.
Hay películas que toman elementos conocidos y consiguen transformarlos en algo propio o inclusive creando una nueva propuesta y otras simplemente creen que usar una fórmula ya hasta explotada es suficiente para construir una historia memorable; lamentablemente La guerra de los Últimos oThe Dog Stars, pertenece más a la segunda categoría. Y es que esta nueva película de Ridley Scott parte de una premisa que, al menos en el papel tenía bastante potencial, pero que en su ejecución queda dejando mucho que desear sobre todo por el nombre de su director y por las claras inspiraciones que usa para contarnos su historia ¿Es completamente mala? No realmente, de hecho por varios momentos es entretenida, pero no deja de sentirse como algo que ya vimos.
“Hay por lo menos una mentira en cada títulos”.
La Guerra de los Últimos se sitúa en un mundo post apocalíptico tras una pandemia que provocó la muerte de millones de personas y los sobrevivientes o son perosnas aisladas o parte de alguna de las “tribus” salvajes que se han formado. Aquí se nos presenta a Hig (Jacob Elordi) un piloto y mecánico que sobrevive en una base aérea abandonada junto a su mejor amigo Jasper (un encantador cachorro) y junto a Bangley (Josh Brolin). Sin embargo la aparición de una misteriosa señal de radio lo lleva a abandonar la seguridad relativa de su refugio para descubrir qué queda del mundo y, quizá, encontrar una razón para creer que todavía existe algo parecido a la humanidad.
Un apocalipsis construido con piezas conocidas.
Sobre el papel, suena como el tipo de historia que podría aprovechar muy bien la experiencia de Scott en la ciencia ficción y el cine de supervivencia, el problema es que La Guerra de los Últimos termina sintiéndose como una película que ya vimos.
El mayor problema de la cinta es su falta de identidad y aunque no me gusta hacer comparaciones, es que es imposible no notar los elementos que inevitablemente nos recuerdan a The Last of Us, desde la dinámica entre supervivientes hasta la exploración de un mundo devastado en el que el peligro no necesariamente proviene de criaturas sobrenaturales, sino de otros seres humanos. Y aunque aquí no tenemos zombis ni infectados persiguiendo a los protagonistas, la película parece haber tomado la trama y estructura de 28 Días Después con algunas diferencias, pero por los arquetipos de los personajes y las situaciones que vemos en pantalla se nota la inspiración.
Y quiero ser muy enfático en que el problema no es utilizar estos elementos, sino que pocas veces consigue hacerlos sentir propios.
De hecho, por momentos parece que Ridley Scott quiso hacer su propia versión cinematográfica de las obras antes mencionadas, la diferencia es que, mientras aquellas construyen progresivamente las reglas de sus respectivos mundos y explican por qué la sociedad terminó transformándose en lo que vemos, aquí muchas de las circunstancias parecen existir simplemente porque la trama las necesita, al grado que hasta los momentos más emotivos o de tensión pierden fuerza por ello.
Inclusive sus casi dos horas de duración no evitan que se está contando una historia apresurada.
Uno de los aspectos más desconcertantes es precisamente la construcción de este mundo. Después de una pandemia que prácticamente acaba con la civilización, descubrimos que buena parte de los supervivientes parecen haberse convertido en grupos violentos y asesinos y representan una de las principales amenazas para los protagonistas. La idea no es mala, pero la película no siempre consigue justificar de manera convincente cómo se llegó hasta ese punto.
Y entiendo que está inspirado en el libro The Dog Stars, el cual no he leído, pero al señalarse que es la fuente de la inspiración y no así una adaptación, pero si aún así fuera el caso, no se justifica que el guion no tenga los arreglos necesarios para que la película cuenta con su propia identidad y no estar tratando emular (casi pegar) a producciones que ya han sido exitosas.
Y ahí aparece una de sus mayores debilidades: la conveniencia narrativa; algunas situaciones parecen diseñadas para llevar a los personajes exactamente hacia el siguiente escenario, incluso cuando las decisiones o circunstancias necesarias para llegar ahí resultan poco naturales. Hay momentos en los que cuesta no preguntarse por qué los personajes hacen determinada cosa, por qué cierta situación funciona de determinada manera o cómo es que determinados acontecimientos simplemente coinciden cuando la historia los necesita, inclusive careciendo de cohesión narrativa con escenarios y situaciones colocadas de manera forzada pretendiendo “impactar” con el “cruel” mundo tras la pandemia.
Pero insisto, todo se siente apresurado y poco conectado que es díficil sentir es que la película busca transmitir. Por eso, más que sentir que estamos viendo una historia que avanza inevitablemente hacia un desenlace, tenemos la impresión de estar acompañando a Hig en diferentes episodios de su supervivencia.
Sería injusto decir que la película carece de virtudes.
Hay momentos genuinamente entretenidos, secuencias de acción que funcionan y una atmósfera que demuestra que Ridley Scott todavía sabe construir imágenes espectaculares. Pero entre esos momentos existen situaciones y escenarios que pueden llegar a rozar lo risible, especialmente cuando la película pretende que aceptemos determinadas circunstancias sin cuestionarlas demasiado.
Visualmente, La Guerra de los Últimos tiene momentos muy atractivos: la fotografía de Erik Messerschmidt ayuda a construir un mundo amplio, desolador y visualmente imponente, mientras que la experiencia de Ridley Scott detrás de la cámara se hace evidente en la escala de algunas secuencias. La película también cuenta con música de Harry Gregson-Williams, otro elemento que contribuye a esa sensación de aventura y supervivencia.
La relación entre Hig y Bangley es probablemente uno de sus mayores atractivos. Jacob Elordi consigue transmitir el aislamiento y la vulnerabilidad de su personaje, mientras que Josh Brolin aporta una presencia mucho más áspera y agresiva como Bangley.
Por su parte, Margaret Qualley aporta energía cuando Cima entra en la historia, mientras que actores como Guy Pearce, Benedict Wong y Allison Janney completan un reparto que, sobre el papel, es bastante más interesante de lo que la película termina aprovechando. El problema es que tampoco se les exige demasiado.
Conclusión.
La Guerra de los Últimos está lejos de ser una mala película, pero también está muy lejos de ser la gran propuesta postapocalíptica que uno esperaría encontrar detrás del nombre de Ridley Scott. Tiene momentos entretenidos, una fotografía atractiva, buenas actuaciones y algunas secuencias que demuestran que Scott todavía sabe cómo construir un espectáculo cinematográfico; sin embargo, todo eso termina siendo insuficiente ante un guion poco original, predecible, apresurado y con muy poca poco cohesión, tomando elementos de obras populares del género, pero sin conseguir transformarlos en algo que se sienta verdaderamente propio.
La Guerra de los Últimos se estrena este 27 de agosto.
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La Guerra de los Últimos | Reseña sin spoilers
Overall
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Guion
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Dirección
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Fotografía
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Actuaciones
La Guerra de los Últimos | Reseña sin spoilers
La Guerra de los Últimos está lejos de ser una mala película, pero también está muy lejos de ser la gran propuesta postapocalíptica que uno esperaría encontrar detrás del nombre de Ridley Scott. Tiene momentos entretenidos, una fotografía atractiva, buenas actuaciones y algunas secuencias que demuestran que Scott todavía sabe cómo construir un espectáculo cinematográfico; sin embargo, todo eso termina siendo insuficiente ante un guion poco original, predecible, apresurado y con muy poca poco cohesión, tomando elementos de obras populares del género, pero sin conseguir transformarlos en algo que se sienta verdaderamente propio.
Cine
BATMAN: KNIGHTFALL – PARTE 1 | Reseña
Batman: Knightfall – Parte 1 adapta “La Caída del Murciélago”, y si bien condensa su historia, logra quedarse con sus elementos fundamentales

Cuando DC vuelve a demostrar que la animación sigue siendo uno de sus mejores terrenos.
Si hay algo que DC y Warner Bros. han hecho especialmente bien a lo largo de las décadas, es adaptar sus cómics a series y películas animadas; desde Batman: The Animated Series hasta algunas de sus películas animadas más ambiciosas como Batman: Under The Red Hood, Superman/Batman: Enemigos Públicos, Flashpoint, etcétera, la compañía ha encontrado en este formato una libertad que no siempre ha conseguido trasladar a sus producciones live action, al punto de que consiguieron un universo propio inspirado en The New 52 y aunque no necesariamente fue perfecto, sí fue una colección de historias que entendían mejor el tono, los personajes y, sobre todo, el material de los cómics en el que estaban basadas.
Por eso, cuando Warner Bros. Animation anunció una adaptación de Batman Knightfall, uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Batman, la expectativa fue grande, pero también preocupante y es que ¿Cómo adaptar una historia que originalmente se extendió durante decenas de números y múltiples títulos sin terminar haciendo una versión excesivamente resumida? Bueno, la respuesta fue el dividirla en tres partes, cada una de ellas enfocándose en un cada momento importante dentro de esta saga, iniciando con Batman: Knightfall – Parte 1 que adapta “La Caída del Murciélago“, la cual si bien condensa su historia, logra quedarse con sus elementos fundamentales y construir una película que funciona como una buena adaptación como el primer capítulo de una historia mucho más grande.
La Caída del Murciélago.
Para entender el trabajo de adaptación hay que recordar que Knightfall no fue originalmente una historia sencilla. Publicada entre 1993 y 1994, la saga involucró múltiples títulos, personajes y equipos creativos, convirtiéndose en uno de los acontecimientos más extensos de Batman y más para su época.
La película toma ese enorme material y lo transforma en una historia mucho más directa, pasando directamente a lo que todos recordamos, con un Bruce Wayne agotado, cuya lucha constante contra el crimen comienza a cobrarle factura, al nivel de llegar al agotamiento debido a que Bane libera a los internos de Arkham, obligando a Batman a enfrentarse prácticamente de manera consecutiva con buena parte de su galería de villanos. Aquí hay algo que hace bien la película y es entender que no se trata de solo hacer gala de la variedad de villanos de Batman, sino que es parte de la estrategia de Bane para romper al Murciélago.
Y ahí está uno de los mayores aciertos de la película, reflejar ese cansancio y fragilidad de Batman como pocas veces hemos visto, para que en el climax de la película tengamos un Caballero Obscuro desgastado e incapaz de poder aguantar el ritmo de la que es sin dudas la mejor versión de Bane.
¿Adapta bien el cómic?
Batman: Knightfall – Parte 1 no intenta trasladar literalmente cada acontecimiento de los cómics a la pantalla y hacerlo sin duda hubiera sido un error por lo extensa que es, en cambio, la cinta toma los grandes momentos, personajes y conceptos de Knightfall y los reorganiza para construir una experiencia cinematográfica mucho más compacta, directa y entretenida. Conservando los elementos fundamentales del material original: el agotamiento de Batman, la liberación de los criminales de Arkham, la llegada de Bane, el progresivo desgaste físico y mental de Bruce y, finalmente, el enfrentamiento que todos sabemos que eventualmente tiene que ocurrir.
Incluso se respeta a este Bane que está lejos de ser sólo músculo; es inteligente, calculador y físicamente aterrador, es decir que no se queda en el cliché que se volvió después de este cómic o que hemos visto en otras adaptaciones animadas. Incluso la película se toma tiempo para explorar su pasado, algo que ayuda a entender por qué este Bane es mucho más que una amenaza física.
Bane es el gran protagonista.
Aunque Batman sigue siendo el centro de la historia, uno de los mayores atractivos de esta primera parte es Bane, y es que Michael Mando consigue darle una presencia intimidante, pero lo más importante es que el guion entiende que el personaje funciona mejor cuando existe una estrategia detrás de sus músculos.
Bane estudia a Batman, entiende sus límites y construye un escenario diseñado específicamente para llevarlo hasta el punto de quiebre. Esto hace que la película se sienta menos como una sucesión de peleas y más como una especie de partida de ajedrez en la que Bruce empieza con una enorme desventaja, justo como en el cómic y mientras más avanza la historia, más evidente resulta que Batman está perdiendo, lo que ayuda a que la caída del murciélago tenga el impacto que necesita.
Violenta, oscura y muy noventera.
Otro aspecto que llama la atención es la decisión de recuperar buena parte del espíritu de los cómics de los años noventa, no solo es la estética, es la atmósfera que se construye, el diseño e incluso la intención de hacer caer a uno de los grandes héroes de DC, y eso hasta se ve reflejado en la violencia que se muestra.
Hay sangre y varias escenas que tienen una brutalidad que no siempre encontramos en las películas animadas del personaje, es decir que la clasificación C tampoco es gratuita: la cinta busca transmitir que Gotham se ha convertido en un lugar verdaderamente peligroso, dándole a la propia violencia tiene una función narrativa.
La estética también acompaña esa intención: los diseños de los personajes recuperan la apariencia exagerada de los cómics noventeros, con un Batman mucho más musculoso y una caracterización de Bane que recuerda directamente a la época en la que fue creado.
Visualmente, Knightfall – Parte 1 es una película bastante atractiva.
Los diseños son detallados, las peleas tienen fuerza y la puesta en escena consigue transmitir una Gotham violenta y caótica, sin embargo, aquí aparece uno de los pequeños problemas de la producción y que de hecho hemos en anteriores películas animadas y es que la animación no siempre tiene la fluidez que uno esperaría. Algunas secuencias presentan movimientos algo rígidos y ciertos personajes parecen perder naturalidad durante determinadas acciones. Es un detalle que resulta más evidente precisamente porque los diseños son tan elaborados.
Aun así, cuando la película entra en acción, consigue ofrecer algunos enfrentamientos bastante espectaculares y, sobre todo, una sensación de impacto físico que beneficia enormemente a la historia.
Conclusión.
Batman: Knightfall – Parte 1 es una muy buena adaptación de uno de los cómics más importantes de Batman y, sobre todo, un recordatorio de por qué la animación continúa siendo uno de los mayores fuertes de DC.
No es una reproducción exacta de Knightfall, ni pretende serlo, sino que es una versión condensada que toma una historia gigantesca y la transforma en un relato cinematográfico mucho más accesible, conservando sus momentos esenciales y, especialmente, la idea que hizo tan importante al cómic: Batman puede ser derrotado, inclusive recordándonos la verdadera naturaleza de Bane al ser un villano que va más allá de solo fuerza bruta, tanto así que ha sido el único que pudo quebrar al murciélago.
Batman: Knightfall – Parte 1 ya está disponible para compra digital en distintas plataforma como Apple TV, Prime Video o Google Play, con un costo aproximado de los $150.00 pesos MX.
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Batman: Knightfall Part 1: Knightfall | Reseña
Overall
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Animación
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Historia
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Guion/adaptación
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Dirección
Cine
Godzilla Minus Zero revela la identidad de su villano en tráiler
Se ha publicado el primer tráiler completo de Godzilla Minus Zero y por fin revela contra qué icónico kaiju se enfrentará.

Se ha publicado el primer tráiler completo de Godzilla Minus Zero, de Takashi Yamazaki, y por fin revela contra qué icónico kaiju se enfrentará el monstruo protagonista.
Se han lanzado un nuevo tráiler y un póster de Godzilla Minus Zero, ¡y el Rey de los Monstruos está de regreso! Tras enfrentarse a los humanos en Godzilla Minus One (2023), el icónico kaiju se medirá ante una amenaza aún más formidable en la próxima secuela.
Sí, ese rugido pertenece a King Ghidorah, el icónico dragón de tres cabezas y archienemigo definitivo de Godzilla.
Con sus enormes alas, dos colas y la capacidad de disparar devastadores rayos gravitatorios —similares a relámpagos— desde sus tres bocas, la visión que el cineasta Takashi Yamazaki tiene de King Ghidorah promete ser espectacular.
El monstruo aún no ha sido revelado, pero a juzgar por cómo termina el tráiler, será un rival formidable tanto para la humanidad como para el propio Godzilla.
El poder de Godzilla Minus Zero
“La guerra redujo a Japón a cero, y Godzilla lo hundió en cifras negativas”, reza la sinopsis oficial. “Han pasado dos años desde entonces, y el país ha librado una lucha agónica por recuperarse y retomar por fin su vida cotidiana. Justo cuando la humanidad lograba aferrarse a una paz duramente ganada, surge una nueva amenaza que aplasta toda esperanza en un instante. No habrá una tercera oportunidad. Todo termina aquí”.
Rodada íntegramente en Japón —siendo la primera producción japonesa filmada para IMAX—, Godzilla Minus Zero se grabó con cámaras digitales de alta definición certificadas por IMAX y cuenta con una optimización de sonido e imagen exclusiva para las pantallas de este formato.
El monstruo, adorado en todo el mundo, regresa a las salas de cine alcanzando cotas más altas y aterradoras, lo que convierte a Godzilla Minus Zero en un auténtico acontecimiento cinematográfico imperdible.
Godzilla Minus One fue aclamada unánimemente como una de las mejores películas protagonizadas por el monstruo que da nombre al filme.
En la ceremonia de los Óscar de 2023, Godzilla Minus One se convirtió en la primera película de habla no inglesa en ganar el premio a los Mejores Efectos Visuales.

Con efectos visuales, guión y dirección de Takashi Yamazaki, Godzilla Minus One llega a los cines el 6 de noviembre, tres días después de su estreno en Japón.
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Cine
Resident Evil: Noche Cero tendrá influencia de RE4 y RE7
El director Zach Cregger revela cómo ciertas mecánicas de juego influyen en su próxima adaptación cinematográfica de Resident Evil

El director Zach Cregger revela cómo ciertas mecánicas de juego influyen en su próxima adaptación cinematográfica de Resident Evil y adelanta algunas ideas preliminares para una posible secuela.
El reinicio de Resident Evil dirigido por Zach Cregger aún no ha llegado a los cines, pero el director ha revelado que ya está considerando, con cautela y discreción, hacia dónde podría dirigirse una hipotética secuela.
Durante un evento reciente en Los Ángeles donde se proyectaron los primeros 30 minutos de la película, Cregger comentó a The Playlist que, aunque tiene muchas ideas para una secuela rondándole la cabeza, prefiere no adelantarse a los acontecimientos por ahora.
“No puedo evitar pensar en otros rumbos que podría tomar esta historia”, admitió. “Tengo ideas, pero la película ni siquiera se ha estrenado todavía. Veamos qué sucede”.
Asimismo, durante la sesión de preguntas y respuestas posterior a la proyección, el cineasta —responsable también de Weapons— reveló que, si bien su adaptación no se basa en un título específico de la franquicia de Capcom.
La presencia de los videojuegos en la nueva cinta de Resident Evil
Se inspira enormemente en la atmósfera y el estilo de Resident Evil 4 y Resident Evil 7: Biohazard; llegando incluso a ajustar el ritmo de la película para emular mecánicas reales de los videojuegos.
“Sabrás cuántas balas quedan en su arma. Te importará cuando falle un disparo”, dijo al público.
Cregger también adelantó que la película incluye otra mecánica propia de los juegos, pero prefiere mantenerla en secreto hasta el estreno oficial.
De Columbia Pictures y Constantin Film, en asociación con TriStar Pictures, Resident Evil llegará a los cines el 18 de septiembre de 2026.
De la mente del visionario cineasta Zach Cregger (Weapons, Barbarian) llega una emocionante —y aterradora— reinvención de la franquicia Resident Evil.
Con una historia totalmente nueva, Resident Evil sigue a Bryan (Austin Abrams), un mensajero médico que, sin saberlo, se ve envuelto en una carrera frenética y llena de acción por la supervivencia, mientras una noche fatídica y espeluznante se desmorona a su alrededor en medio del caos.
El reparto incluye a Abrams (Weapons, Whalefall), Zach Cherry (Severance, Fallout), Kali Reis (True Detective, Mercy) y Paul Walter Hauser (Black Bird, Richard Jewell).
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