Reseñas
My Hero Academia All’s Justice- Reseña
El cierre de su historia de Deku llega con My Hero Academia All’s Justice, juego desarrollado por Byking y publicado por Bandai Namco
En 2014 conocimos a Deku, la Clase 1-A y el sueño heroico que definió a toda una generación del shonen moderno gracias a Kohei Horikoshi. Más de una década después, el cierre de su historia llega convertido en videojuego con My Hero Academia All’s Justice, desarrollado por Byking y publicado por Bandai Namco. Sobre el papel, debería ser el equivalente jugable del gran final del anime: héroes contra villanos, poderes absurdos, drama emocional y puños que rompen edificios.
En la práctica… el juego encuentra algo, sí, pero ese algo se parece más a pirita que a oro puro.

El título arranca en plena guerra final, cuando One For All y All For One chocan en el clímax narrativo de la serie.
El planteamiento es potente: dividir villanos, proteger ciudades, resistir el caos y enfrentar combates decisivos. Todo el material dramático está ahí. El problema es que la ejecución rara vez alcanza la intensidad que la historia merece.
Mucho contenido, pero no todo igual de valioso en My Hero Academia All’s Justice
El juego se divide en varios modos: Historia, Misiones de Equipo, Batallas de Archivo y Diario del Héroe. Sobre el papel, es una oferta generosa, diseñada para que los fans revivan la serie desde distintos ángulos.
El modo Historia cumple con lo esperado: recrea los enfrentamientos finales con cinemáticas bien producidas y momentos clave del anime. El problema es que rara vez aporta algo nuevo. Si seguiste la serie o leíste el manga, aquí no hay revelaciones ni reinterpretaciones jugables, solo una recapitulación con gráficos en 3D.
Las Batallas de Archivo, por su parte, funcionan como un museo interactivo: combates clásicos desbloqueables como All Might contra Nomu o los primeros choques con Shigaraki. Son fan service puro, pero sorprende que no estén disponibles desde el inicio. Tener que desbloquearlos diluye su impacto nostálgico.

Las Misiones de Equipo y el Diario del Héroe intentan ampliar el mundo con entrenamientos, interacciones y pequeñas historias paralelas. El Diario destaca por humanizar a los personajes —ver a Uraraka, Asui o Yaoyorozu convivir fuera del combate es encantador—, pero muchas misiones se reducen a paseos o escenas estáticas. Son agradables, sí, pero no sostienen el peso del juego.
Un sistema de combate que promete más de lo que cumple
Aquí es donde el juego tropieza con más fuerza.
El combate es accesible y funcional, pero sorprendentemente limitado. Cada personaje tiene entre seis y ocho movimientos, lo cual resulta decepcionante en una franquicia famosa por su creatividad en poderes. Las peculiaridades en el anime son infinitamente imaginativas; aquí se sienten encapsuladas en plantillas genéricas.
Los ataques Plus Ultra deberían ser el clímax visual y mecánico de cada pelea. Sin embargo, muchos se reducen a animaciones breves que infligen daño sin transmitir el peso emocional que tienen en la historia. Poder acumular varias cargas incluso resta impacto: lo que debería ser un momento épico se convierte en un recurso más del combo.
Eso sí, cuando el sistema fluye, puede resultar espectacular. Encadenar combos, cambiar de personaje en medio del ataque o enlazar dos Plus Ultra seguidos genera momentos que recuerdan a las grandes batallas del anime. El problema es que lo que para el atacante es épico, para el defensor es frustrante. Quedar atrapado en un combo sin escapatoria no es dramático: es tedioso.

Entre los personajes mejor diseñados destaca Lady Nagant, cuya jugabilidad a distancia obliga a cambiar el ritmo de combate. Sus disparos cargados y tipos de munición le dan una identidad clara, demostrando que el sistema sí podía ofrecer variedad… si se hubiera explotado más.
Movilidad torpe y escenarios olvidables
Uno de los fallos más notorios es el movimiento. Los luchadores se sienten pesados, lentos y poco ágiles, lo cual es extraño en un universo donde los personajes cruzan ciudades saltando entre edificios.
La verticalidad existe, pero no siempre está bien implementada. Alcanzar objetivos elevados puede ser más una molestia que un reto.

Incluso habilidades icónicas, como el Blackwhip de Deku, se sienten incómodas de usar, como si el sistema no supiera bien qué hacer con ellas.
Los escenarios tampoco ayudan. Hay pocos, muchos se parecen entre sí y la repetición visual reduce el impacto de las batallas más importantes. En una historia que se supone apocalíptica, pelear cinco veces seguidas en terrenos similares diluye la sensación de escala.
Un modo historia emocional… pero mal equilibrado
Narrativamente, el modo historia tiene momentos potentes. Las voces originales del anime elevan la experiencia y los monólogos durante los combates ayudan a mantener la tensión dramática. Aquí el juego sí recuerda por qué la franquicia funciona.
Pero el diseño de dificultad lo sabotea.
Algunas peleas finales se encadenan en secuencias largas sin descansos, donde perder te devuelve al inicio. No es un reto épico; es una prueba de paciencia. En especial, los enfrentamientos contra versiones potenciadas de villanos pueden eliminarte antes de que logres reaccionar.

El combate final debería ser catártico. Aquí, a menudo se siente como una maratón de frustración.
Las misiones abiertas en la ciudad intentan dar variedad, pero acaban cayendo en la repetición: ir a un punto, luchar, avanzar, repetir. La movilidad torpe vuelve estas secciones más lentas de lo necesario.
El sistema de puntuación, ligado a recompensas cosméticas, añade un incentivo para repetir misiones. Los trajes desbloqueables son un buen guiño para fans, incluyendo diseños alternativos populares. Sin embargo, el bucle jugable necesario para conseguirlos no siempre compensa el esfuerzo.
Un final digno… pero no memorable el de My Hero Academia All’s Justice
My Hero Academia All’s Justice no es un desastre. Tiene buenas cinemáticas, un reparto carismático y momentos que recuerdan por qué la serie enamoró a millones. Cuando todo encaja, el juego captura la fantasía de los combates heroicos.
Pero también arrastra decisiones de diseño que limitan su potencial: combate poco profundo, movilidad rígida, repetición de escenarios y un modo historia que no siempre convierte la emoción en jugabilidad.
Para fans del anime, es una despedida funcional. Para quienes buscaban el equivalente jugable del gran final de la serie, se queda corto.
No es el cierre que la franquicia merecía… pero tampoco es el fracaso que algunos temían.
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Overall
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Gameplay
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Historia y Narrativa
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Gráficos y Audio
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Estética y diseño de personajes
My Hero Academia All’s Justice- Reseña
My Hero Academia All’s Justice no es un desastre. Tiene buenas cinemáticas, un reparto carismático y momentos que recuerdan por qué la serie enamoró a millones. Cuando todo encaja, el juego captura la fantasía de los combates heroicos.
Pero también arrastra decisiones de diseño que limitan su potencial: combate poco profundo, movilidad rígida, repetición de escenarios y un modo historia que no siempre convierte la emoción en jugabilidad.
Para fans del anime, es una despedida funcional. Para quienes buscaban el equivalente jugable del gran final de la serie, se queda corto.
No es el cierre que la franquicia merecía… pero tampoco es el fracaso que algunos temían.
Reseñas
DRAGON BALL: SPARKING! ZERO – SUPER LIMIT-BREAKING NEO | Reseña
Dragon Ball: Sparking! Super Limit-Breaking NEO, es una expansión que busca llevar a un nuevo nivel al juego y solucionar problemas.

La evolución de Sparking! ZERO.
Cuando Dragon Ball: Budokai Tenkaichi como lo conocimos en este lado del mundo) llegó a mediados de los 2000, no fue simplemente otro videojuego basado en el anime, la saga cambió la manera de entender los juegos de peleas de Dragon Ball: escenarios enormes, combates tridimensionales, destrucción del entorno, transformaciones durante la batalla y un roster que parecía intentar reunir prácticamente a todos los personajes que habían pasado por la serie; al punto de volverse una saga y el estándar para los juegos de pelea de este anime/manga. Por eso, el regreso de la franquicia después de tantos años no era una tarea sencilla y aún así, Dragon Ball: Sparking! ZERO supo traer a una época moderna esta saga de videojuegos y aunque no fue perfecto, sin duda revivió esa emoción que nos provocaron los “Tenkaichi” originales.

Ahora llega Dragon Ball: Sparking! Super Limit-Breaking NEO, una expansión que busca llevar a un nuevo nivel al juego con más de 30 nuevos personajes, escenarios, modos de juego y resolviendo algunos de los problemas del juego original.
NEO no es un nuevo juego: es una evolución de Sparking! ZERO.
Lo primero que hay que aclarar es que Super Limit-Breaking NEO no sustituye al Sparking! ZERO original, ni funciona como una edición completamente nueva, ya que se trata de una expansión que además, viene acompañada con una actualización gratuita que modifica diferentes aspectos del juego. Esto es importante porque no todo lo nuevo pertenece al DLC.
El DLC incluye 33 personajes adicionales, el modo Limit Breaker Journey, los nuevos Episode Battles, Extra Battles y cuatro escenarios. En cambio, mecánicas como Sparking! Boost y Chain Blast llegan mediante una actualización gratuita y están disponibles para todos los jugadores.
Más de 200 personajes (casi).
Uno de los principales atractivos de Sparking! ZERO desde su lanzamiento fue su cantidad de personajes; el juego original comenzó con 181 luchadores, una cifra que ya parecía difícil de superar y ahora “NEO” añade 33 personajes jugables procedentes de diferentes etapas de Dragon Ball, Dragon Ball Z, Dragon Ball Super y Dragon Ball GT .
Destacando la inclusión de personajes queridos de culto como el Androide Octavio o clásicos como Vegeta GT; todos con un estilo y stats muy variados, pero que siguen palideciendo ante otros, aunque no por ello deja de ser divertido del seleccionarlos y jugar con ellos y hasta aumentando las posibilidad de crear peleas que nunca pasaron canónicamente, pero siempre quisimos ver y ahora jugar, aunque claro, eso de más de 200 personajes sigue siendo algo engaños considerando que cuentan de manera individual las distintas etapas de los personajes y sus transformaciones, eso sí, sus habilidades y poderes varían acorde a cada una de estas variantes y hasta podemos cambiar trajes.
Limit Breaker Journey, el modo “aventura personalizado.
Si existe una característica capaz de diferenciar realmente a Super Limit-Breaking NEO del Sparking! ZERO original, es Limit Breaker Journey, modo en el cual ahora podemos desarrollar al personaje que queramos: seleccionamos a un luchador desbloqueado y emprendemos diferentes recorridos en un mapa, durante cada recorrido enfrentamos combates y eventos que nos permiten conseguir experiencia, fortalecer al personaje y modificar sus características y estadísticas. Es decir, el personaje deja de ser simplemente una pieza dentro del roster y comienza a sentirse como un luchador que estamos construyendo, así mismo lo podemos usar en batallas contra otros jugadores, pero no en Ranked Matches.
De igual manera en este modo se integra el sistema SP, que es el sistema para medir el poder de cada personaje dentro de este modo de juego, así dependiendo de nuestro SP podemos decidir contra que enemigos pelear, lo que abre muchas posibilidades de juego y da una sensación de progresión mucho más personal.
La stamina introduce riesgo y recompensa.
Limit Breaker Journey también incorpora una mecánica que no estaba presente de esta manera en el juego original: la stamina del recorrido; moverse por el mapa consume stamina y, cuando esta disminuye, también afecta la salud inicial con la que comenzaremos el siguiente combate, esto significa que avanzar sin pensar puede terminar perjudicándonos y agrega a que el modo tenga una pequeña capa de estrategia que no encontramos en la estructura tradicional de Sparking! ZERO. No se trata únicamente de ganar combates, ahora también hay que decidir cuándo vale la pena arriesgarse.
El Sparking! Boost llega como parte de la actualización que acompaña a la expansión y modifica directamente la dinámica de los combates; la idea es sencilla, pero puede tener consecuencias importantes.
Cuando cargamos la suficiente cantidad de “Ki” entramos en el Sparking! Mode, lo cual permite crear momentos de ofensiva mucho más explosivos ya que permite encadenar más golpes de los normales y aumenta considerablemente el poder y velocidad por un lapso de tiempo, pero así como puede volverse una gran ofensiva, viene acompañada de una penalización, ya que cuando termina el efecto nuestras estadísticas disminuyen temporalmente.
Chain Blast: los cambios de personaje ahora pueden convertirse en ataques.
La segunda gran mecánica gratuita es Chain Blast, ahora en los combates por equipos es posible el realizar un combo haciendo cambio de personaje, lo que además de ser un diferencial en esta saga y darle un mayor dinamismo a los combates.
No es el mismo sistema de combate de 2024.
Este punto es probablemente el que más se puede pasar por alto, Sparking! ZERO no es lo mismo que Super Limit-Breaking NEO; durante los últimos dos años, Sparking! ZERO ha recibido múltiples actualizaciones que han modificado el balance, las habilidades y diferentes elementos del sistema de combate.
Por ejemplo, algunas habilidades de recuperación de vida vinculadas a las transformaciones fueron modificadas, ciertas técnicas de Ki recibieron ajustes de daño y los personajes gigantes fueron rebalanceados. También se modificaron elementos como el Auto-Reflect, la recuperación de Ki, el daño de Ultimate Blasts y el comportamiento de diferentes habilidades. Por eso, jugar al Sparking! ZERO actual después de haberlo dejado en 2024 puede resultar bastante diferente.
Más historias para un juego que necesitaba más contenido individual.
NEO también añade cuatro nuevos Episode Battles y nuevos Extra Battles, esto es particularmente importante porque uno de los puntos fuertes de Sparking! ZERO era su intención de permitirnos experimentar con la historia de Dragon Ball de maneras únicas y con personajes alternativos a los que originalmente participaron en icónicas batallas, y NEO continúa esa idea en lugar de limitarse a entregar nuevos personajes para el multijugador.
¿Vale la pena regresar a Sparking! ZERO?
Sí desde el inicio les gusto Sparking! ZERO, la respuesta es un rotundo sí, y no necesariamente porque NEO transforme por completo la fórmula, sino porque la versión actual de Sparking! ZERO es mucho más completa y refinada que la que recibimos en 2024. La base sigue siendo la misma: combates rápidos, enormes escenarios, destrucción, transformaciones, ataques espectaculares y esa sensación de estar controlando una pelea de Dragon Ball; pero ahora tenemos una capa adicional de progresión, más personajes, más escenarios y nuevas herramientas de combate.
Si bien se le ha dado un mayor balance a los personajes, por la propia naturaleza de muchos de ellos es que seguiremos viendo a los mismos en partidas de ranking, es decir, sería absurdo que un Tao Pai Pai tuviera el mismo nivel de poder y vida que un Gogeta SS4.
Y sí, sigue habiendo ese elemento de frustración al combatir a ciertos enemigos que no dan un respiro y hasta se sienten injustos, sobre todo en los modos individuales, pero el jeugo ofrece opciones como el modo entrenamiento/tutorial y hasta la posibilidad de cambiar el nivel de dificultad.
Conclusión.
Dragon Ball: Sparking! ZERO – Super Limit-Breaking NEO no reinventa la fórmula que conocimos en 2024, ni pretende hacerlo, su objetivo es mucho más sencillo: tomar la base de Sparking! ZERO, ampliar sus posibilidades y hacer que regresar al juego resulte nuevamente atractivo. La incorporación de 33 personajes, nuevos escenarios, Episode Battles y Extra Battles aumenta todavía más un contenido que ya era enorme, pero es Limit Breaker Journey el que realmente consigue marcar una diferencia respecto al juego original. A esto se suman Sparking! Boost y Chain Blast, mecánicas que, aunque sencillas, aportan mayor dinamismo a los combates y permiten experimentar nuevas estrategias, especialmente en los enfrentamientos por equipos. Todo esto se complementa con los múltiples ajustes de balance que ha recibido el juego desde su lanzamiento, dando como resultado una experiencia que actualmente se siente más completa y refinada que aquella que recibimos en 2024.
Eso no significa que NEO solucione todos los problemas de Sparking! ZERO. El balance continúa siendo un tema complicado debido a la propia naturaleza de Dragon Ball. Sin embargo, estas limitaciones no terminan por opacar el resultado final.
Dragon Ball: Sparking! ZERO – Super Limit-Breaking NEO está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC (Steam).
Dragon Ball: Sparking! ZERO – Super Limit-Breaking NEO | Reseña sin spoilers
Overall
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Gameplay
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Gráficos
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Rendimiento
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Contenido
Dragon Ball: Sparking! ZERO – Super Limit-Breaking NEO | Reseña sin spoilers
Dragon Ball: Sparking! ZERO – Super Limit-Breaking NEO no reinventa la fórmula que conocimos en 2024, ni pretende hacerlo, su objetivo es mucho más sencillo: tomar la base de Sparking! ZERO, ampliar sus posibilidades y hacer que regresar al juego resulte nuevamente atractivo. La incorporación de 33 personajes, nuevos escenarios, Episode Battles y Extra Battles aumenta todavía más un contenido que ya era enorme, pero es Limit Breaker Journey el que realmente consigue marcar una diferencia respecto al juego original. A esto se suman Sparking! Boost y Chain Blast, mecánicas que, aunque sencillas, aportan mayor dinamismo a los combates y permiten experimentar nuevas estrategias, especialmente en los enfrentamientos por equipos. Todo esto se complementa con los múltiples ajustes de balance que ha recibido el juego desde su lanzamiento, dando como resultado una experiencia que actualmente se siente más completa y refinada que aquella que recibimos en 2024. Eso no significa que NEO solucione todos los problemas de Sparking! ZERO. El balance continúa siendo un tema complicado debido a la propia naturaleza de Dragon Ball. Sin embargo, estas limitaciones no terminan por opacar el resultado final.
Cine
CÓDIGO: VENGANZA – Reseña
Código: Venganza es justamente una de ellas: una cinta de acción que sabe perfectamente qué quiere ofrecer y apuesta todas sus cartas por Jason Statham

Hay películas que no necesitan reinventar el género para funcionar. Código: Venganza es justamente una de ellas: una cinta de acción que sabe perfectamente qué quiere ofrecer y apuesta todas sus cartas por Jason Statham, golpes contundentes, persecuciones y una historia de venganza bastante directa.
La película sigue a un antiguo miembro de operaciones especiales que ahora intenta llevar una vida tranquila trabajando como guardaespaldas. Sin embargo, esa aparente calma desaparece cuando matan a su jefe y lo tratan de incriminar. Lo que comienza como una investigacion personal para limpiar su nombre, rápidamente se convierte en una batalla por la supervivencia y un rescate inesperado.

Y aquí es donde la película juega su carta más segura: Jason Statham. El actor prácticamente no necesita presentación dentro del cine de acción y, aunque su personaje comparte muchas características con otros papeles que ha interpretado anteriormente, sigue teniendo esa presencia que hace que resulte entretenido verlo enfrentarse a un grupo de enemigos.
Uno de los puntos más evidentes de Código: Venganza es que la historia no busca complicarse demasiado. Tenemos secuestro, crimen organizado, personajes con intereses ocultos y un protagonista dispuesto a atravesar prácticamente cualquier obstáculo para encontrar a la persona que busca culparlo.
Puede que esto no sea precisamente algo novedoso, pero tampoco parece ser la intención de la película. La cinta entiende que su mayor atractivo está en la acción, por lo que la trama funciona principalmente como el vehículo necesario para llevar a Statham de una pelea a otra.
Esto puede jugar a favor o en contra dependiendo de lo que busque el espectador. Si se espera una historia llena de giros y personajes profundamente desarrollados, probablemente habrá cierta decepción. Pero si lo que se quiere es una película de acción para desconectarse durante un par de horas, cumple bastante bien con su propósito.

Sin embargo, esto no necesariamente es algo negativo. Statham tiene una personalidad cinematográfica muy marcada y sabe aprovecharla. Sus escenas de pelea siguen siendo uno de los principales atractivos de la película, especialmente cuando el personaje deja de intentar resolver las cosas por las buenas.
Donde Código: Venganza realmente encuentra su identidad es en sus secuencias de acción.
Las peleas tienen una sensación más física que espectacular. No todo depende de explosiones gigantescas o efectos digitales; buena parte del entretenimiento está en ver a Statham enfrentarse cuerpo a cuerpo contra sus enemigos.
Eso sí, la película tampoco intenta reinventar las coreografías del género. Hay momentos que recuerdan inevitablemente a otras producciones protagonizadas por el actor y a películas recientes de acción donde el protagonista parece prácticamente invencible.
Pero cuando las escenas funcionan, funcionan precisamente porque son directas, violentas y contundentes.
Tampoco todos los personajes secundarios tienen el mismo peso. Algunos parecen estar ahí simplemente para hacer avanzar la historia, mientras que ciertos elementos de la trama podrían haberse desarrollado un poco más.

Y aunque esto no arruina la experiencia, sí provoca que la película se sienta más como una producción diseñada alrededor de Jason Statham que como una historia que realmente necesite contar algo nuevo.
Código: Venganza no pretende ser la película de acción que cambie las reglas del género, y probablemente sea mejor así. Su objetivo es mucho más sencillo: ofrecer una dosis de acción, peleas y Jason Statham repartiendo golpes.
En pocas palabras, si eres fan de Jason Statham, probablemente encontrarás aquí exactamente lo que esperas. Si buscas algo más profundo o innovador, quizá esta no sea la opción indicada.
Calificación: 8.5/10
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Cine
COYOTE VS. ACME – Reseña
Por fin llega a los cines Coyote vs. Acme, la película que Acme no quiere que veas. ¿Qué tal está? Te lo contamos en nuestra reseña.

Por fin llega a los cines Coyote vs. Acme, la película que Acme no quiere que veas. ¿Qué tal está? Te lo contamos en nuestra reseña.
¿Realmente valió la pena rescatarla?
Hay películas que llegan a los cines sin demasiados problemas y hay otras que parecen tener la misma mala suerte que su protagonista. Coyote vs. Acme pertenece definitivamente al segundo grupo.
La película de Warner Bros., protagonizada por Wile E. Coyote, estuvo prácticamente condenada a no ser estrenada después de que el estudio decidiera archivarla cuando ya estaba terminada. Después de varios años de incertidumbre, finalmente encontró una salida y llegó al público. Y resulta bastante curioso que una película sobre un personaje que pasa toda su vida intentando levantarse después de fracasar termine teniendo una historia detrás de cámaras bastante parecida.
Pero dejando todo eso de lado, viene la pregunta importante: ¿realmente valió la pena rescatarla?

La respuesta corta es sí, aunque tampoco estamos frente a una obra maestra.
La historia que viviremos
Coyote vs. Acme parte de una idea que, siendo honestos, parece tan absurda que resulta perfecta para los Looney Tunes. Después de años de que los productos de ACME terminen provocando sus propias desgracias, Wile E. Coyote decide que ya fue suficiente y lleva a la compañía a los tribunales.
Para conseguirlo termina trabajando con Kevin Avery, interpretado por Will Forte, un abogado que tampoco está pasando precisamente por su mejor momento. Del otro lado tenemos a Buddy Crane, interpretado por John Cena, quien representa a ACME y se convierte en el principal obstáculo para que el Coyote consiga justicia.
Y aunque en papel todo esto podría parecer una simple excusa para juntar personajes animados con actores reales, la película consigue desarrollar una historia que funciona bastante bien por sí misma.

Una de las cosas que más me gustaron es que la película no intenta reinventar a Wile E. Coyote. Sigue siendo ese personaje obsesivo, inteligente y al mismo tiempo terriblemente desafortunado que conocemos desde hace décadas. Planea todo con una precisión impresionante, compra los productos más sofisticados de ACME y, de alguna manera, siempre encuentra la forma de terminar golpeándose contra una pared.
La hora de enfretar al sistema
La diferencia es que esta vez se cansó de perder. Después de tantos años viendo al Coyote fracasar, resulta curioso que ahora queramos que gane. Ya no estamos esperando que atrape al Correcaminos; queremos verlo conseguir algo que parece mucho más sencillo: que alguien reconozca que todo lo que le ha ocurrido no es completamente culpa suya.
La película aprovecha bastante bien esa idea y convierte los clásicos accidentes del personaje en parte de su argumento. No son solamente golpes para provocar una carcajada. Son parte de la evidencia. Y después de tantos años, el Coyote probablemente tenga suficiente material para presentar una demanda bastante sólida.
Will Forte termina siendo una pieza fundamental. Su personaje sirve como contraste frente al Coyote. Mientras uno vive en un mundo completamente absurdo, el otro intenta mantener los pies en la tierra y tomarse en serio una situación que, vista desde fuera, resulta completamente ridícula.

La relación entre ambos funciona y, conforme avanza la historia, la película deja de sentirse únicamente como una aventura del Coyote para convertirse también en una historia sobre dos personajes que están intentando reconstruir sus vidas.
Un cumplidor villano
John Cena también cumple bastante bien como antagonista. Su personaje representa el lado corporativo de la historia, pero la película evita convertirlo simplemente en “el malo de turno”, lo que hace que el enfrentamiento tenga un poco más de gracia. Y aunque probablemente Will Forte termina llevándose buena parte de la película, es precisamente la combinación entre los personajes humanos y Wile E. Coyote la que consigue mantenerla entretenida.
Coyote vs. Acme funciona especialmente bien cuando deja de intentar demostrar que es una gran película y simplemente se dedica a ser una película de Looney Tunes.
Las escenas donde Wile E. vuelve a utilizar sus inventos, las situaciones físicas y esos momentos donde sabes perfectamente que algo va a salir mal son probablemente los que más disfrute. También me gustó la manera en que mezclan la animación con la acción real. No se siente como si los personajes animados estuvieran ahí únicamente para generar nostalgia. Forman parte de la historia y el mundo acepta sus reglas, algo que resulta necesario cuando tienes a un Coyote entrando a una sala de juntas o enfrentándose legalmente a una compañía que vende productos diseñados, aparentemente, para destruirlo y sí, hay momentos bastante absurdos. Pero estamos hablando de Wile E. Coyote.
Si empezamos a exigirle lógica a una película donde un personaje puede comprar un cohete ACME para atrapar a un pájaro que corre a velocidades imposibles, probablemente estamos viendo la película equivocada.
Aquí es donde creo que hay que bajar un poco las expectativas. La historia tiene una premisa muy buena, pero tampoco todo lo que ocurre alrededor de ella funciona al mismo nivel, hay momentos donde la película se siente como una comedia familiar bastante convencional y algunas situaciones pueden resultar predecibles. También hay chistes que funcionan mejor que otros y ciertas partes donde se siente que la historia podría haber aprovechado todavía más el concepto de enfrentar al Coyote contra ACME.

La ironía que hace todavía mejor la película
Después de verla, es imposible no pensar en lo que ocurrió fuera de la pantalla.
Warner Bros. decidió archivar la película cuando ya estaba terminada, lo que provocó una fuerte reacción entre quienes habían trabajado en ella y los seguidores de los personajes.
Finalmente, la cinta encontró una nueva oportunidad y consiguió llegar al público.
Y aquí es donde aparece una de esas ironías que parecen escritas por un guionista.
Una película sobre Wile E. Coyote enfrentándose a una corporación casi termina siendo destruida por una corporación. El personaje pasa toda la película intentando demostrar que ACME es responsable de sus desgracias, la película pasó años intentando demostrar que merecía ser vista y al final, ambos consiguieron una segunda oportunidad.
Eso hace que el mensaje de perseverancia de Coyote vs. Acme tenga un sabor diferente. Puede que no haya sido intencional, pero después de conocer su historia resulta imposible no verlo.
Una comedia sencilla, divertida y con bastante corazón. No reinventa a los Looney Tunes, pero tampoco intenta hacerlo. Su mayor triunfo es conseguir que un personaje acostumbrado a perder tenga finalmente una historia donde vale la pena verlo levantarse una vez más.
Calificación: 9/10
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Coyote vs Acme - Review
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Desarrollo de guion
Coyote vs Acme - Review
Coyote vs. Acme parte de una idea que, siendo honestos, parece tan absurda que resulta perfecta para los Looney Tunes. Después de años de que los productos de ACME terminen provocando sus propias desgracias, Wile E. Coyote decide que ya fue suficiente y lleva a la compañía a los tribunales.
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