

Reseñas
SILENT HILL: TOWNFALL – RESEÑA
Niebla, sigilo y acertijos en una nueva pesadilla. ¿Qué tal está Silent Hill: Townfall? Te lo contamos en nuestra reseña.
Niebla, sigilo y acertijos en una nueva pesadilla. ¿Qué tal está Silent Hill: Townfall? Te lo contamos en nuestra reseña.
Llegó el momento de volver a Silent Hill con una nueva entrega de la emblemática saga de Konami. Esta vez, nos adentraremos en un misterioso pueblo pesquero, enfrentaremos criaturas aterradoras y resolveremos acertijos que pondrán a prueba nuestra paciencia. ¿Qué tal está Silent Hill: Townfall? Aquí te lo contamos.
Prepárate para caminar entre la niebla una vez más, ahora en la piel de Simon Ordell, quien deberá recorrer las calles de St. Amelia para descubrir los secretos que esconde esta misteriosa comunidad pesquera.

¿De qué trata Silent Hill: Townfall?
En Silent Hill: Townfall tomaremos el papel de Simon Ordell, quien llega a St. Amelia, una pequeña comunidad pesquera de Escocia durante la década de los 90. Al despertar en la costa, Simon no recuerda qué ha sucedido y descubre que tiene una sospechosa manguera intravenosa adherida a su cuerpo.
¿Qué llevó a Simon hasta St. Amelia? ¿Qué pasó con sus habitantes? Y, sobre todo, ¿quién es la misteriosa voz que escuchamos a través del teléfono?
Estas preguntas serán el punto de partida de una aventura en la que tendremos que explorar cada rincón del pueblo, descifrar pistas y sobrevivir a los horrores que se esconden entre la niebla.
Lo bueno de Silent Hill: Townfall
Uno de los puntos más fuertes de Silent Hill: Townfall es su propuesta de gameplay. La ambientación de los años 90, las calles de St. Amelia, a vista en primera persona y el extraño fenómeno que azota al pueblo crean el escenario perfecto para una experiencia de terror en primera persona.
Para orientarnos dentro de la niebla, Simon encuentra una pequeña televisión portátil que permite captar señales y reproducir pistas en video. Este dispositivo, conocido como CRTV, será fundamental para avanzar por el pueblo, resolver acertijos y localizar a las extrañas criaturas que acechan en los alrededores.

Aunque la saga Silent Hill no se ha caracterizado exclusivamente por el sigilo, en esta entrega las mecánicas de supervivencia e infiltración serán esenciales. Podremos escondernos detrás de muros y contenedores de basura, asomarnos por las esquinas, provocar distracciones a anzar boteas, ladrillos o encender radios, y por si fuera poco, tendremos que estudiar los patrones de movimiento de los enemigos para encontrar la mejor ruta de escape.
Y es que aquí hay algo que debemos tener muy presente: en Silent Hill: Townfall el combate debe ser siempre nuestra última opción. La escasez de armas y los peligros que acechan en St. Amelia nos obligan a pensar antes de actuar. En más de una ocasión, evitar a confrontación será mucho más inteligente que intentar enfrentarnos a una criatura.

Los acertijos de Silent Hill: Townfall
Si la combinación de terror en primera persona y sigilo no fuera suficiente, Silent Hill: Townfall también cuenta con acertijos que pueden convertirse en un verdadero dolor de cabeza.
Para resolverlos (o por lo menos intentaro), tendremos que aprovechar las funciones de la CRTV. Sin embargo, no basta con revisar la televisión y esperar a que aparezca una pista. Algunas mecánicas requieren presionar un botón en el momento preciso, cuando un indicador pasa por una determinada frecuencia, mientras que otras nos obligan a utilizar el sensor de movimiento del control para ajustar la señal, como si estuviéramos manipulando la antena de una vieja televisión.
Esta función también resulta ser la mecánica principal para detectar a los enemigos y conocer sus rutas de movimiento. La CRTV emite un sonido de estática cuando se detecta la presencia de criaturas cercanas, así puedes marcar sus posiciones y planear una ruta segura para continuar el recorrido por las laberínticas calles de St. Amelia.
Pero ojo, porque localizar a los enemigos es apenas el comienzo. También tendremos que analizar sus campos de visión y memorizar sus patrones de movimiento para evitar que nos descubran.
A esto se suman acertijos que requieren poner mucha atención a los documentos y las pistas que encontramos durante la aventura. Habrá que recordar medidas de líquidos, identificar números e incluso interpretar cifras codificadas para descubrir cómo continuar.
Lo interesante es que resolver los acertijos no siempre será sencillo, incluso si activamos las ayudas disponibles. En mi caso, hubo momentos en los que tuve que detenerme a revisar documentos y conectar pistas hasta encontrar la solución. Es una propuesta que recompensa la observación y la paciencia, aunque también puede frustrar a quienes prefieren avanzar sin tantas interrupciones.

Lo malo de Silent Hill: Townfall
Sobre el papel, Silent Hill: Townfall tiene una fórmula bastante atractiva: terror en primera persona, acertijos complicados, sigilo y recursos limitados que nos obligan a pensar dos veces antes de actuar. Entonces, ¿qué podría salir mal?
Uno de sus puntos débiles es la variedad de enemigos. Aunque aprender sus patrones de movimiento y utilizar la CRTV para localizar sus posiciones funciona muy bien, la variedad de criaturas deja algo que desear. Además, cuando te acostumbras a las mecánicas de sigilo, algunas situaciones pueden resultar más sencillas de lo esperado.
Por otro lado, aunque personalmente disfruté la dificultad de los acertijos, entiendo que no todos los jugadores tendrán la misma paciencia. Si no estás acostumbrado a leer documentos con atención, interpretar pistas o relacionar información aparentemente inconexa, es posible que te quedes atascado durante bastante tiempo.
También podría mencionar la duración como un aspecto discutible, aunque esto depende mucho de la habilidad y el ritmo de cada jugador. En mi primera partida, por ejemplo, tardé cerca de 17 horas en completar la aventura y me quedé atascado un par de veces mientras intentaba descifrar algunos documentos.
Por lo tanto, no considero que su duración sea necesariamente un problema, pero sí es importante tener en cuenta que el ritmo de la experiencia dependerá en gran medida del tiempo que dediques a explorar y resolver los acertijos.

¿Vale la pena Silent Hill: Townfall?
Silent Hill: Townfall no reinventa el género survival horror ni necesariamente se convierte en la mejor entrega de la saga. Sin embargo, Screen Burn Interactive, Konami y Annapurna Interactive presentan una propuesta que aprovecha elementos clásicos de la franquicia y los combina con mecánicas de sigilo, exploración y resolución de acertijos.
Si eres fan de los juegos de terror y supervivencia, definitivamente vale la pena darle una oportunidad. La perspectiva en primera persona, el uso de la CRTV, los acertijos desafiantes y el misterio que rodea a St. Amelia son suficientes para mantenerte pegado al control mientras intentas descubrir lo que le sucedió a los habitantes de este pacífico pueblo.
Eso sí, debes llegar preparado para explorar con calma, prestar atención a los detalles y aceptar que, en ocasiones, el mayor enemigo no será una criatura, sino ese acertijo que parece imposible de resolver.
Silent Hill: Townfall es una experiencia recomendable para quienes disfrutan del terror psicológico, el sigilo y los desafíos que exigen algo más que buenos reflejos. Si te gustan los survival horror que te obligan a pensar antes de avanzar, esta pesadilla merece un lugar en tu lista.
Silent Hill: Townfall está disponible para Xbox Series X|S, PlayStation 5 y PC.
¿Ya jugaste Silent Hill: Townfall? Cuéntanos qué te pareció y comparte tu opinión con la comunidad de La Comikeria.
Silent Hill: Townfall - Reseña
Overall
-
Historia
-
Ambientación
-
Gameplay
-
Diseño sonoro
Silent Hill: Townfall - Review
Llegó el momento de volver a Silent Hill con una nueva entrega de la emblemática saga de Konami. Esta vez, nos adentraremos en un misterioso pueblo pesquero, enfrentaremos criaturas aterradoras y resolveremos acertijos que pondrán a prueba nuestra paciencia. ¿Qué tal está Silent Hill: Townfall? Aquí te lo contamos
Reseñas
AION 2 – RESEÑA
AION 2 apuesta por un sistema de acción en tercera persona que ya estuvimos probanod y te decimos que tal esta

Desarrollado por NCSoft y ambientado dos siglos después de los acontecimientos del título original, AION 2 nos regresa a un continente de Atreia. La emblemática Torre de Aion ha colapsado, reconfigurando el equilibrio de poder y desatando de nuevo la guerra abierta entre las dos facciones antagónicas, los luminosos Elyos y los sombríos Asmodianos.
Asumimos el rol de un Daeva ascendido en medio de este caos geopolítico y místico. La premisa cumple su cometido como motor del conflicto entre jugadores, aunque el ritmo narrativo sigue el molde clásico de los MMORPG asiáticos, arranca con cinemáticas espectaculares para engancharte, pero baja rapido su frenetismo, la urgencia de su historia principal en una enorme lista de recados y misiones de recolección. Aunque hay diálogos “importantes” y secuencias cinemáticas bien logradas (de muy alto nivel) al enfrentarte a jefes o entrar a misiones importantes, la narrativa funciona más como un pretexto para justificar la guerra de facciones que como un drama. Así que le pasa como a la mayoría de los juegos de este estilo.
Gameplay
El combate es lo más interesante del juego. AION 2 apuesta por un sistema de acción en tercera persona donde la precisión, el posicionamiento y el timing al encadenar habilidades resultan muy cruciales.
Algol que distingue al juego es la verticalidad, el cielo es literalmente el campo de batalla. El combate aéreo no es una simple transición de movimiento, permite combatir libremente en varias dimensiones, ganar ventaja de altura, realizar esquivas en pleno vuelo y ejecutar combos que inician en tierra y culminan a metros de distancia.
Las mecánicas van desde mazmorras en solitario y raids masivas PVE hasta intensos modos PVP (1v1, 4v4, 8v8) y los combates de facción en el Abismo.
En cuanto al balance general de clases, los constantes parches han ido ajustando puntos de vida y enfriamientos, manteniendo el meta en una evolución bastante activa.

Al ser un título Free-to-Play, la monetización es el punto más delicado. El juego incluye pase de batalla, tienda cosmética y sistemas de pase/energía para ciertas actividades diarias. Aunque la economía basada en la moneda del juego, Kinah, y los ajustes recientes han buscado suavizar la brecha, sigue existiendo una ligera fricción pay-to-convenience / pay-to-fast que los jugadores más competitivos de PVP notarán al momento de optimizar equipamiento y recursos. En realidad nada de esto perjudica la jugabilidad de alguien que prefiera pagar por otras cosas, o para el PVP, pero se que llega a ser molesto para un grupo de personas.

Mundo
Atreia es abrumadoramente vasta. NC ha diseñado un mundo abierto aproximadamente 36 veces más grande que el del AION original, construido con una marcada verticalidad en mente.
El diseño combina amplias zonas continentales sin mapas pasilleros con complejas estructuras flotantes, cañones profundos e islas suspendidas. La exploración es sumamente gratificante gracias a la libertad de vuelo y al uso de mecánicas de planeo, el movimiento del juego es de lo que más se disfruta, y con un mapa asi de grande se agradece. El nivel de detalle en los entornos es elevado, viajar desde los biomas celestiales y luminosos de la facción Elyos hasta los territorios hostiles y oscuros de los Asmodianos ofrece un contraste visual interesante, el juego tiene de donde sorprendente siempre.

Apartado Artístico
Desarrollado sobre Unreal Engine 5, la dirección de arte es uno de sus puntos más sólidos. Diría que puede alejar a varios. Los modelados de personajes, las armaduras con acabados hiperdetallados y, sobre todo, el diseño y las texturas de las alas se ven espectaculares bajo la iluminación dinámica del motor, pero, se ve generico.
La banda sonora acompaña es buena. Alternando entre orquestaciones épicas en las capitales y temas tensos y acelerados cuando entras a zonas de conflicto o combates aéreos. Los efectos de sonido ,el retumbar de las habilidades, el chocar de espadas y el batir de alas, aportan el peso suficiente para que la acción se sienta contundente.

Aspecto Técnico
Les pasaré lo minimo y lo recomendado que pide AION 2 para jugar en PC, de lado izquierdo lo minimo y del derecho lo recomendado, en la parte de abajo para celulares.

Contenido
Estamos ante un MMORPG con un volumen de contenido prácticamente inagotable (pero no por ello es bueno). Para los expertos del genero, sabrán que cuando un MMORPG acabas la historia “principal” comienza el Endgame, y claro que este juego lo tiene y es inmenzo.
Conclusión
AION 2 logra rescatar con éxito la esencia de la saga y elevar la fantasía del combate aéreo a estándares jugables de última generación, pero no voy a negar que me dejó con un sabor agridulce en varios apartados. Por un lado, me pareció preocupante la agresividad con la que presiona su sistema de monetización, rozando líneas incómodas para el entorno competitivo. por el otro, su dirección de arte me resultó un tanto genérica, perdiendo esa identidad visual tan única que caracterizó al primero para alinearse con el molde estándar de muchos MMORPGs actuales.
Pese a esos tropiezos, el juego es innegablemente entretendi y con un alto nivel de producción. La sensación de lanzarte al vacío, desplegar tus alas y armar un combo brutal en pleno aire contra otro jugador es algo divertido. Además, viene con muchisisisisisisimo contenido y con la promesa clara de que seguirán sumando mucho más a futuro.
Entonces ¿vale la pena? claro, es gratis, no te quita nada probarlo por ti mismo y ver si el juego es para ti, que probalemnte cuando pruebes el contro te quedes un parde horas bobeando por el mapa.
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Overall
Reseñas
NINTENDO SWITCH SPORTS RESORT – RESEÑA
Nintendo Switch Sports Resort recupera esa fórmula que hizo tan populares a los juegos deportivos de Nintendo

Hay juegos que no necesitan una gran historia ni un mundo lleno de misiones para convertirse en el centro de una reunión. Basta con reunir a varias personas, repartir los controles y descubrir quién tiene mejor puntería, coordinación o simplemente más suerte. Nintendo Switch Sports Resort recupera esa fórmula que hizo tan populares a los juegos deportivos de Nintendo y la lleva a una nueva etapa en Nintendo Switch 2.
Esta entrega reúne 12 disciplinas que combinan actividades conocidas con propuestas diferentes. Boliche, golf, tenis, voleibol y básquetbol conviven con opciones como el boxeo, el tenis de mesa, el tiro con arco y la guerra de pulgares. La variedad permite que cada jugador encuentre algo a su gusto, aunque no todos los deportes ofrecen el mismo nivel de profundidad o precisión.

La principal virtud está en lo sencillo que resulta comenzar a jugar. Los controles por movimiento de los Joy-Con 2 permiten realizar acciones que se sienten naturales, como lanzar, golpear o apuntar, sin necesidad de aprender combinaciones complicadas de botones. Esto hace que sea una experiencia accesible incluso para quienes no suelen jugar videojuegos. Sin embargo, algunos movimientos pueden sentirse menos precisos de lo esperado, y dominar ciertas disciplinas requiere práctica para evitar que una derrota termine convirtiéndose en una discusión sobre si el control registró correctamente el movimiento.
Uno de los mayores atractivos es la posibilidad de disfrutarlo en compañía. Las partidas pueden transformarse rápidamente en competencias llenas de celebraciones, revancha y alguna que otra burla amistosa. Es aquí donde el juego encuentra su mejor momento: no importa demasiado quién sea el más experimentado, porque las actividades permiten que todos participen y se diviertan. Además, los modos individuales ofrecen más razones para regresar cuando no hay amigos disponibles, con desafíos, progresión y recompensas que ayudan a que la experiencia no dependa exclusivamente del multijugador.

La isla Wuhu también regresa como uno de los escenarios principales. Ahora es posible recorrerla en avioneta, moto acuática o patineta, descubriendo rincones y lugares de interés entre una actividad deportiva y otra. Este componente aporta un ritmo más relajado y permite disfrutar del entorno sin estar compitiendo constantemente. Visualmente, el juego conserva una estética colorida y desenfadada, con una presentación que favorece la claridad de las actividades antes que el realismo.
No obstante, Nintendo Switch Sports Resort tampoco está exento de limitaciones. Aunque cuenta con una selección considerable de deportes, algunas propuestas se sienten familiares y la experiencia no siempre consigue que cada disciplina tenga una personalidad tan marcada como podría. Quienes esperen una reinvención completa de la fórmula quizá encuentren una evolución más conservadora de lo que imaginaban.

Aun con ello, el conjunto funciona. Hay suficientes actividades para organizar pequeñas competencias, mejorar marcas personales y pasar una tarde entretenida, tanto en solitario como acompañado. Su mayor logro no consiste en convertir cada deporte en una simulación profunda, sino en hacer que jugar resulte sencillo, inmediato y divertido.
¿Vale la pena Nintendo Switch Sports Resort?
En conclusión, Nintendo Switch Sports Resort es una opción atractiva para quienes buscan un videojuego que reúna a amigos y familiares frente a la pantalla. Su variedad, los controles por movimiento y las actividades para explorar la isla le dan más posibilidades que una simple colección de minijuegos. Puede que no todos sus deportes alcancen el mismo nivel, pero cuando lo que se busca es competir, reírse y pedir la revancha, Nintendo vuelve a demostrar que la diversión también puede estar en los movimientos más sencillos, pero sin duda es un juego que se disfruta en compañía.
Calificación: 8.5
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Cine
CIUDAD DE MUERTOS | RESEÑA
Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto, es un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror

Un thriller psicológico que nos recuerda que la realidad puede ser mucho más aterradora que la ficción.
La fotografía es uno de los artes más complejos, saber tomar y capturar un momento que quede grabado para siempre en una imagen y que a la vez logre transmitir la misma emoción que en ese momento se vivía muy pocos pueden lograrlo, pero cuando se hace es simplemente conmovedor ¿Pero qué pasa cuando el momento que se captura es el fin de una vida? La fotografía toma otro matiz, muchas veces lleno de morbo, (morbo que muchos medios han utilizado para vender), pero también puede ser solemne, no por lo que muestra, sino por la manera en que nos invita a detenernos y descubrir todo lo que hay detrás de ella. Y es ahí donde deja de ser simple morbo para convertirse en un testimonio crudo de la fragilidad humana, capaz de conmovernos incluso desde el horror.
Justamente esto es lo que me dejó Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto que toma como inspiración el extraordinario trabajo de Enrique Metinides, uno de los fotógrafos de nota roja más importantes de México, para construir un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror clásico sobre un artista que termina atrapado por sus propias obras y que al final nos recuerda que todos vamos para allá.
Más allá del morbo de la nota roja.
La historia nos presenta a Enrique (Jero Medina), un fotógrafo de nota roja en la Ciudad de México de los años cincuenta, cuya fascinación por documentar la muerte lo lleva a involucrarse en la investigación de un misterioso asesinato. Sin embargo, después de un terremoto y una serie de acontecimientos inexplicables, comienza a experimentar visiones y encuentros inquietantes que desdibujan la frontera entre los vivos y los muertos, obligándolo a confrontar aquello que su cámara ha capturado durante toda su vida.
Un thriller con un tipo de terror nada convencional.
Lo primero que debemos entender es que no estamos ante una película de terror convencional; aquí el miedo no depende de sobresaltos, criaturas o situaciones diseñadas para provocar sustos, sino de algo mucho más cercano y perturbador: la crudeza de la vida y los terribles momentos que Enrique Metinides llegó a fotografiar. Es precisamente ahí donde la película encuentra su mayor fortaleza, convirtiendo algunas de las imágenes más icónicas del fotógrafo en secuencias cinematográficas que resultan tan impactantes como difíciles de contemplar, pero a la vez imposibles de dejar de ver.
La historia que nos ofrece
Narrativamente, es una película que apuesta mucho por la ambigüedad y la contemplación y es que durante buena parte de la cinta podemos sentirnos tan desconcertados como su protagonista, tratando de entender qué está ocurriendo realmente y cómo se relacionan todos los acontecimientos. Esto puede jugar en su contra, pues por momentos la historia se siente predecible debido a su premisa y algunas actuaciones pueden resultar algo planas.
Y si bien esta arma de doble filo (su ambigüedad) puede llegar a dificultar nuestra conexión con lo que estamos viendo, cuando finalmente las piezas comienzan a encajar y llegamos a su desenlace, todo cobra sentido y terminamos comprendiendo la historia prácticamente al mismo tiempo que Enrique, aunque su premisa sea más que evidente.
Una fotografía bien cuidada que vale la pena verla en cine.
El trabajo de José Manuel Cravioto en la dirección y Diego Sebastián Tenorio en la fotografía elevan muchísimo a esta película, siendo razón suficiente para verla; ambos consiguen recrear estas imágenes de una manera sumamente cruda, precisa y, al mismo tiempo, artística.
Cada encuadre parece tener una intención, los detalles están por doquier y existe una composición visual que nos permite apreciar el talento detrás de aquellas fotografías, pero también sentir ese vacío en el estómago que provocan las tragedias que representan.
Propositiva en su estilo
Se nota la intención de que esto se manejara con un cuidado y atención al detalle minucioso, puesto que la cinta busca y logra recrear las fotografías que se nos presentan al final, de una manera tan “natural” que da miedo, lo cual hace todo el sentido que sea una película tan contemplativa y el hecho que se haya apostado por un filtro en blanco y negro, con momentos en rojo y negro, ayuda a que se sienta como una película de época.
Porque sí, otro gran apartado de la película es el trabajo realizado en recrear una Ciudad de México de mediados del siglo pasado y lo más interesante es que lo hace con pocos elementos, pero muy bien trabajados, más allá del vestuario, en verdad se nos traslada a los años 1950´s.
Conclusión.
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.
Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible.
Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Ciudad de Muertos ya llegó a las salas de cine de México y por supuesto a las salas de Cinemex Alternativo.
Ciudad de Muertos | Reseña
Overall
-
Dirección
-
Fotografía
-
Actuaciones
-
Guion
Ciudad de Muertos | Reseña
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible. Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.













