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Re-review: STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN; el incomprendido del 2022

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Un divertido y entretenido action/RPG que en su nombre llevó la penitencia.

Hace unos meses, Koei Tecmo, Team Ninja y SQUARE ENIX nos entregaron STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN, un RPG de acción que apostó por tener un sistema de juego único que mezcla elementos de los géneros de acción modernos con algo de los RPG clásicos de Final Fantasy, como el uso de “Jobs”, lamentablemente y debido a que se nos vendió como “EL remake” del primer FINAL FANTASY, la crítica y los fans de esta amada saga fueron muy duros, al punto de que casi ha pasado inadvertida la llegada de su primer DLC, pero ¿en verdad merecía todo el “hate” que recibió? Bueno, déjenme decirles que no, ya que les puedo asegurar que STRANGER OF PARADISE es un juego muy divertido y una precuela digna de FINAL FANTASY.

Extraños en el Paraíso.

El juego nos pone en el papel de Jack, cuya única motivación es acabar con Caos, que es básicamente el mal encarnado que amenaza al reino de Cornelia,  posteriormente se nos unirán Ash, Jed, Neon y Sofía a nuestra aventura y quienes. acorde a la profecía, se convertirán en los Guerreros de la Luz para lograr acabar con Caos; pero, además de su odio hacia este ser malvado, lo que une a este grupo es que nadie de ellos recuerda nada de su vida antes de llegar a Cornelia, por lo que conforme avancemos en el juego nuestros personajes irán recuperando su memoria y así recordar quién es el verdadero villano.

Lo bueno.

Su gameplay es una bien lograda combinación entre un juego de acción con ataques sencillos y una buena variedad de armas y movimientos, con muchos elementos de RPG, incluyendo el uso de los famosos “Jobs”, el cual cuenta con un sistema de progresión poco convencional, ya que en lugar de subir de nivel a Jack, nuestro protagonista y personaje jugable, lo que haremos es subir de nivel los Jobs para mejorar nuestras estadísticas y acceder a nuevas clases de Jobs más avanzadas, y así tener acceso a nuevos ataques o movimientos especiales. Este apartado de hecho es muy divertido ya que nos hace experimentar con las distintas armas hasta encontrar nuestra favorita.

La estrategia dentro del juego se reduce a seleccionar dos de estos Jobs para poder estar cambiando entre ellos durante los combates para tener acceso rápido a las armas, ataques o magias, a los que nuestros enemigos, incluyendo los jefes, sean débiles para disminuir su barra de resistencia, la cual una vez que llega a cero, podremos eliminarlos con un ataque especial sin la necesidad de acabar con toda su barra de vida y aquí nace otro punto clave del gameplay, que es que cuando ejecutamos estas eliminaciones, se irá aumentando nuestra barra de MP, que es la que nos permite hacer uso de los ataques especiales y de las magias y que a diferencia de otros juegos de acción, cada vez que perdamos, se nos castigará reduciendo esta barra de MP, algo que quizá no suena muy grave pero que cuando estamos por combatir a  jefes, vaya que se resiente, pero por fortuna, podemos volver a incrementarla.

Otro gran acierto es la variedad de enemigos y jefes, cuyas batallas son feroces y no se resuelven “al botonazo”, sino que requiere nuestra atención para darnos cuenta de los puntos sus débiles y aunque sólo podremos controlar a Jack, siempre nesgaremos acompañada de dos personajes más (Ash, Jed, Neon o Sofia), cuya ayuda es indispensable en lo combates y a quienes inclusive podemos ordenarles que ataquen con mayor intensidad.

Y sí, cuenta con un control bastante responsivo.

Gráficamente se ve bien de manera general, sobre todo en un PS5, sin embargo, en las cinemáticas sí dejan que desear. Eso sí, cuenta con un muy buen soundtrack con la reinterpretación de algunos temas conocidos de la saga y otro nuevos; a además de que el diseño de personajes y jefes es genial, sobre todo los que por primera vez vemos en 3D.

Lo malo.

Hay algunos puntos en los que le juego falla y que pueden llegar a pasarse por alto: el primero y no tan grave es el otro sistema de progresión del juego que es a través de la obtención de equipo, el cual, si bien es muy variado, resulta algo tedioso el estar revisando y/o cambiando el nuevo equipo recibido, lo cual pasa muy seguido, por fortuna, se ha integrado la opción de con solo oprimir un botón, se nos equipa automáticamente las piezas de equipo/armadura de mayor nivel, aunque esto implicará que visualmente Jack se vea poco combinado o vestido de “chile, mole y pozole”. 

Otra situación, que yo no veo tan malo, es que todos los niveles son túneles/laberintos que dejan poco para explorar, y son básicamente el ir del punto A al punto B, peleando con varios enemigos; eso sí, cada uno de estos niveles están muy bien detallados y son grandes escenarios para combates y aunque le juego nos trata de “engañar”, haciéndonos creer que podemos interactuar con los lugareños en varias locaciones, la verdad es que estas conversaciones no aportan nada al juego y son tediosas y lo mejor es pasar de largo y enfocarse a los combates.

Pero el mayor error del juego es su narrativa, ojo, no confundir con su historia, la cual es bastante entretenida y emotiva, pero la manera en que se nos cuenta esta historia es desatinada, ya que muchas conejitas se sienten como si no estuvieran conectadas entre sí; además, se hace un uso excesivo de flashbacks fuera de contexto que, lejos de explicarnos algo, nos dejan con muchas dudas; esto y el obligar al jugador a encontrar ciertos textos para entender el lore del juego, confunden demasiado al espectador al punto de que es hasta el final del juego en el que se contextualiza todo lo visto y aun así, es necesario volver a leer algunos textos para entender parte de la historia.

Conclusión.

STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN es un action/RPG muy divertido que es digno de ser una precuela del primer FINAL FANTASY y aunque tiene algunos errores, la variedad de armas, escenarios, enemigos y jefes, y lo retador en los combates, hacen que durante sus 30-35 horas de juego, estemos muy entretenidos y adentrados para saber cómo concluye esta historia de Jack y sus amigos, inclusive las misiones secundarias son divertidas, ya que sirven como medio para entrenar antes de pasar a la siguiente misión principal y además, cuenta con muchas referencias a la primera Fantasía Final; sin duda un juego del que los fans de Final Fantasy deberían estar hablando y disfrutando y más ahora con la llegada de su primer DLC: Trials of the Dragon King, denle una oportunidad cuando puedan. El juego está disponible en PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox Series X/S, Xbox One y PC.

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DRAGON QUEST HEROES: TORNEKO’S MYSTERY DUNGEON -CLASSIC HD- Reseña

Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon -Classic HD- llega para retarnos con su gameplay, ya lo jugamos y aquí nuestra reseña

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Dragon Quest

Antes de que Pokémon Mystery Dungeon nos hiciera entrar en mazmorras con Pikachu, y mucho antes de que otras franquicias descubrieran las posibilidades del género, hubo un mercader de aspecto bonachón dispuesto a meterse en problemas por un buen negocio dentro del legendario Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon

Hablamos de Torneko, uno de los personajes más queridos de Dragon Quest, protagonista de una subserie que, además, tiene un lugar bastante especial en la historia de los videojuegos. Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon fue el primer título de la saga Mystery Dungeon, un experimento que terminó sentando las bases de un género que con los años se volvería enorme.

Esta reedición permite descubrir por qué estos juegos terminaron convirtiéndose en una parte importante de la franquicia. Y aunque las limitaciones de sus orígenes son evidentes, sigue siendo una experiencia bastante entretenida.

Una mazmorra, una tienda y un mercader

La premisa de Torneko’s Mystery Dungeon es sencilla, pero funciona sorprendentemente bien.

Como en otros juegos del género, debemos recorrer mazmorras generadas aleatoriamente, avanzar piso por piso, conseguir objetos, derrotar monstruos y tratar de llegar lo más lejos posible sin terminar convertidos en otra decoración del calabozo.

Pero Torneko tiene una motivación ligeramente diferente: hacer negocio.

Los objetos que encontramos pueden llevarse a la tienda de su esposa para venderlos, mientras que el oro y los tesoros obtenidos sirven para mejorar el establecimiento. Esto genera un ciclo de juego muy satisfactorio: entras a la mazmorra, saqueas todo lo que puedes, intentas sobrevivir y regresas con recursos suficientes para hacer crecer el negocio.

Puede sonar poco heroico, pero estamos hablando de Torneko. Para él, probablemente salvar el mundo sea secundario frente a conseguir una buena mercancía.

La sensación constante de progreso es uno de los elementos que mejor funcionan y hace que cada incursión tenga un propósito más allá de simplemente llegar al siguiente piso.

El azar también quiere matarte en Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon

Aquí aparece uno de los aspectos más importantes del género: el RNG.

Torneko’s Mystery Dungeon puede ser bastante implacable, incluso cuando estás empezando a entender sus sistemas. La distribución aleatoria de enemigos, objetos y situaciones puede convertir una partida prometedora en una visita express al cementerio.

De hecho, la dificultad puede sentirse especialmente dura en las primeras horas. Hay ocasiones en las que haces todo correctamente y aun así una mala combinación de enemigos u objetos termina contigo.

En la mazmorra principal conservas parte del oro al morir, pero perder equipo y progreso sigue siendo frustrante. Especialmente porque el juego funciona alrededor de la idea de aprender, arriesgarse y volver a intentarlo.

Y aquí está la curiosa contradicción: cuando el azar juega a tu favor, el juego es fantástico.

Conseguir buen equipo y objetos desde los primeros pisos cambia completamente la experiencia. Empiezas a moverte con confianza, calculas distancias, eliges dónde enfrentarte a cada enemigo y buscas la mejor manera de sobrevivir.

Es entonces cuando aparece ese estado de concentración que caracteriza a los mejores Mystery Dungeon: cada movimiento importa y llegar a un nuevo piso genera una mezcla deliciosa de alivio y nerviosismo.

El problema es que esa sensación no siempre aparece con la frecuencia deseada. En esta primera entrega, da la impresión de que la balanza puede inclinarse demasiado hacia el azar.

La fórmula que inició todo

Jugar hoy a Torneko’s Mystery Dungeon implica enfrentarse a una pregunta inevitable: ¿cómo se siente un juego que ayudó a establecer las reglas de un género que ha evolucionado durante décadas?

La respuesta es curiosa.

Por un lado, sus mecánicas siguen funcionando porque la estructura fundamental es sólida. Explorar, administrar recursos, enfrentarse a enemigos y decidir cuándo continuar o retirarse sigue siendo divertido.

Por otro, las limitaciones de sus orígenes son evidentes. Comparado con entregas posteriores del género, algunas mecánicas pueden sentirse rudimentarias y determinadas decisiones de diseño parecen menos refinadas.

Pero precisamente ahí está parte de su encanto.

Jugarlo hoy permite apreciar cómo una fórmula relativamente sencilla podía resultar tan adictiva. No necesita decenas de sistemas adicionales para mantenerte jugando. Basta con querer llegar un piso más lejos.

Y luego otro.

Y después, claro, morir de la manera más absurda posible.

Dragon Quest en estado pixelado

Visualmente, la reedición hace un buen trabajo al mantener el encanto original mientras presenta una imagen más limpia.

El pixel art conserva la personalidad característica de Dragon Quest y permite reconocer inmediatamente a los monstruos clásicos de la franquicia. Aunque aquí aparecen en representaciones mucho más pequeñas y sencillas que en otras entregas, siguen siendo perfectamente identificables.

Y Torneko funciona especialmente bien como protagonista visual. Su diseño robusto y simpático transmite inmediatamente esa personalidad de mercader bonachón que probablemente preferiría negociar con un monstruo antes que enfrentarse a él.

La música también mantiene ese ADN inconfundible de Dragon Quest. No existe una enorme variedad de temas, pero los disponibles son suficientemente pegadizos para acompañar las largas sesiones de exploración.

Además, la música cambia conforme avanzamos por la mazmorra, reforzando esa sensación de estar descendiendo cada vez más hacia un lugar peligroso.

Y sí, los efectos de sonido clásicos de Dragon Quest siguen teniendo algo especial. Hay franquicias que pueden cambiar de generación y aun así conservan sonidos capaces de activar inmediatamente la nostalgia.

Un clásico que merece otra oportunidad

Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon tiene asperezas. Algunas de sus mecánicas pueden sentirse primitivas frente a lo que el género ofrece actualmente y el componente aleatorio puede resultar frustrante cuando la suerte decide ponerse en nuestra contra.

Sin embargo, sería injusto juzgarlo únicamente desde la perspectiva de todo lo que vino después.

Estamos ante un juego que ayudó a establecer las bases de una fórmula que posteriormente sería utilizada y reinventada por numerosas franquicias. Y lo más importante: sigue siendo divertido.

La combinación entre explorar mazmorras, administrar recursos, conseguir equipo y hacer crecer la tienda de Torneko crea un ciclo de progreso que consigue mantenerte enganchado. Cuando el azar se pone de tu lado y logras construir una buena partida, la sensación de avanzar por la mazmorra es realmente satisfactoria.

Además, tiene ese ingrediente que cualquier buen Dragon Quest necesita: encanto.

Torneko es un protagonista simpático, los monstruos son reconocibles al instante y la música consigue darle personalidad a cada expedición.

Puede que Torneko’s Mystery Dungeon ya no sea el referente que alguna vez fue, pero su importancia histórica y su capacidad para seguir siendo entretenido lo convierten en una reedición bienvenida.

Ahora solo queda esperar que esta recuperación de los clásicos continúe. Porque si algo ha demostrado Torneko después de tantos años es que nunca está de más abrir otra tienda, cargar la mochila y bajar nuevamente a una mazmorra.

Eso sí: guarda bien tus objetos.

El RNG no perdona.

Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast 

Overall
3.8
  • GAMEPLAY
  • GRÁFICOS
  • AUDIO
  • HISTORIA

DRAGON QUEST HEROES: TORNEKO'S MYSTERY DUNGEON -CLASSIC HD- Reseña

Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon tiene asperezas. Algunas de sus mecánicas pueden sentirse primitivas frente a lo que el género ofrece actualmente y el componente aleatorio puede resultar frustrante cuando la suerte decide ponerse en nuestra contra.

Sin embargo, sería injusto juzgarlo únicamente desde la perspectiva de todo lo que vino después.

Estamos ante un juego que ayudó a establecer las bases de una fórmula que posteriormente sería utilizada y reinventada por numerosas franquicias. Y lo más importante: sigue siendo divertido.

La combinación entre explorar mazmorras, administrar recursos, conseguir equipo y hacer crecer la tienda de Torneko crea un ciclo de progreso que consigue mantenerte enganchado. Cuando el azar se pone de tu lado y logras construir una buena partida, la sensación de avanzar por la mazmorra es realmente satisfactoria.

Además, tiene ese ingrediente que cualquier buen Dragon Quest necesita: encanto.

Torneko es un protagonista simpático, los monstruos son reconocibles al instante y la música consigue darle personalidad a cada expedición.

Puede que Torneko’s Mystery Dungeon ya no sea el referente que alguna vez fue, pero su importancia histórica y su capacidad para seguir siendo entretenido lo convierten en una reedición bienvenida.

Ahora solo queda esperar que esta recuperación de los clásicos continúe. Porque si algo ha demostrado Torneko después de tantos años es que nunca está de más abrir otra tienda, cargar la mochila y bajar nuevamente a una mazmorra.

Eso sí: guarda bien tus objetos.

El RNG no perdona.

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TRAILS IN THE SKY 2ND CHAPTER | Reseña

Trails in the Sky 2nd Chapter combina acción en tiempo real y los combate por turnos, te contamos en nuestra reseña que tal esta

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Un remake que demuestra que un JRPG clásico todavía puede sentirse fresco (y ser de lo mejor del año).

Hay ocasiones en la que los gamers volvemos a recuperar la fe en esta industria cuando de la nada estudios como Nihon Falcom nos entregan, “de la nada”, el remake de una de sus trilogías más queridas (y de nicho), en este caso, Trails in the Sky, y para ser más específicos: Trails in the Sky 2nd Chapter. Y es que lejos de ser una remasterización, estamos ante el remake The Legend of Heroes: Trails in the Sky SC en todo sentido: estilo visual, animaciones y el sistema de combate de las entregas modernas de la franquicia; dando como resultado uno de los mejores JRPG combinando jugabilidad moderna y divertida, con todo aquello que hizo especial a esta aventura y que ahora muchos nuevos fans pueden conocer de la mejor manera.

La despedida apenas fue el inicio.

La historia comienza justo donde terminó Trails in the Sky 1st Chapter (pero no se preocupen, porque el juego ofrece un breve resumen de la entrega anterior que funciona tanto para quienes lo jugaron como para quienes van a entrar de lleno a este segundo capítulo y para ambas audiencias funciona muy bien): después de convertirse en una Bracer y ayudar a detener el golpe de Estado que amenazaba a Liberl, Estelle Bright cree que finalmente podrá comenzar una nueva etapa junto a Joshua, pero este revela una parte oscura de su pasado y desaparece sin dejar más que unas palabras de despedida y su armónica.

Estelle emprende entonces un viaje para encontrarlo, pero su búsqueda pronto se convierte en algo mucho más grande, la misteriosa organización Ouroboros comienza a mover sus piezas y las conspiraciones que amenazan a Liberl vuelven a poner en peligro al reino. Y es precisamente aquí donde 2nd Chapter empieza a hacer algo que la saga Trails domina particularmente bien: convertir una historia personal en una historia política mucho más grande.

El juego ofrece un resumen breve (opcional) de la entrega anterior que sirve para llegar fresco a esta entrega o inclusive entrar de lleno a este nuevo juego sin necesidad de haber jugado el anterior, que no es lo ideal, pero se puede ya que ofrece el suficiente contexto para hacerlo.

Y aunque pareciera que la historia se enfoca en un tinte romántico, que sí lo es, en realidad la búsqueda de Joshua funciona como el motor emocional de la aventura, mientras que las conspiraciones, los intereses políticos, la tecnología Orbal y los conflictos entre diferentes grupos convierten el viaje de Estelle en una pieza más dentro de un tablero mucho mayor, así la historia de amor entre Estelle y Joshua llega a pasar a un plano secundario, pero no menos importante, pasando de lo que pareciera en un inicio una historia juvenil de fantasía, a tomar tintes mucho más maduros en donde también hay espacio para el amor, (algo que pocas veces se sabe manejar incluso en lo mejores animes).

Un combate que mezcla dos mundos de una manera divertida y orgánica.

Sin duda lo mejor de este remake es su sistema de combate; Trails in the Sky 2nd Chapter combina acción en tiempo real y los combate por turnos de una manera que, sobre el papel, podría parecer complicada, pero en la práctica resulta sorprendentemente natural.

Mientras recorremos los escenarios o mazmorras, iremos encontraremos distintos enemigos visibles en contra de los que podemos enfrentarnos directamente utilizando controles básicos de acción: movernos, atacar, esquivar y hasta acabar con ellos sin necesidad de entrar en una batalla tradicional cuando son enemigos débiles.

Pero esto no solo funciona como una herramienta para ahorrar tiempo, ya que también es una mecánica vital para los enfrentamientos contra los oponentes más fuertes puesto que nos permite obtener una ventaja antes de pasar al combate por comandos o por turnos.

Así mientras ejecutamos combos sencillos de acción, con un botón podemos cambiar entonces al sistema de batalla por turnos.

Pero tampoco estamos ante el típico JRPG donde simplemente seleccionamos una acción y esperamos nuestro turno, aquí el posicionamiento importa muchísimo. Cada personaje tiene un rango de movimiento y los ataques poseen diferentes áreas de efecto, por lo que debemos colocar a nuestros personajes dentro del campo de batalla para aprovechar correctamente cada habilidad. Algunos ataques pueden golpear una línea, otros un área determinada y otros pueden resultar más efectivos dependiendo de la posición desde la que se ejecuten.

Eso obliga a pensar constantemente dónde colocar a cada integrante del equipo y cómo aprovechar el terreno antes de gastar una habilidad, ya que los ataques de los enemigos funcionan de la misma manera. Es una mecánica que parece sencilla hasta que comienzas a utilizarla de verdad. Porque de repente una batalla que podría reducirse a elegir el ataque más poderoso se convierte en decidir dónde colocar a Estelle, qué enemigo conviene atacar primero y cómo conseguir que una habilidad alcance a varios objetivos.

Además, el remake incorpora nuevas opciones como los Brave Rush, ataques conjuntos que permiten a dos personajes liberar poderosos golpes coordinados y lo mejor es que todo esto evita uno de los problemas habituales de los JRPG extensos: el tedio. Además basta unos cuantos combates para acostumbrarnos a su sistema y mecánicas y entender cómo funciona cada tipo de ataque, el encadenamiento de combos y el ir mejorándolos para las batallas más difíciles.

Otro elemento que ayuda a evitar el tedio es que no estamos obligados a entrar en combate con absolutamente todo lo que aparece en pantalla, podemos enfrentarnos directamente a enemigos débiles, evitar algunos encuentros o utilizar el sistema de combate para conseguir una ventaja antes de entrar al modo por turnos. Así, incluso las zonas donde tenemos que regresar varias veces consiguen sentirse menos pesadas.

Profundidad para quien la busca y automatización para quien no.

Debajo de todo esto existe un sistema de progresión bastante profundo.

El sistema de Orbments y Quartz permite modificar las estadísticas de nuestros personajes, desbloquear Arts y especializar a cada integrante del equipo según la manera en la que queramos jugar. Con más espacios y una mayor variedad de Quartz y Arts que en 1st Chapter, existe bastante margen para experimentar con configuraciones diferentes y esto es importante porque 2nd Chapter no intenta obligarte a dominar cada una de sus posibilidades.

Si quieres experimentar con las configuraciones, optimizar estadísticas y pensar cuidadosamente qué habilidades llevar, tienes mucho espacio para hacerlo. Pero si simplemente quieres avanzar por la historia, también existen opciones para automatizar parte del combate y la progresión.

Guardar cuándo sea y dónde sea y poder regresar cuando sea.

Tal vez suena a algo muy básico, pero como fan de los JRPG agradezco mucho el que se pueda guardar la partida en cualquier punto y en cualquier momento del juego (claro, mientras no estemos peleando o haya una cinemática), y es que no todos los juegos de este género lo tienen, sino que hay puntos de guardado, por eso se agradece el que se pueda guardar la partida cuándo sea ya que no nos condiciona a tener que sentarnos varias horas antes de poder salvar el progreso y hasta permite de poco en poco el terminar esta historia.

Además, los controles y mecánicas, una vez que las conocemos, son fáciles de recordar y aplicarlas nuevamente, lo cual también se agradece ya que esto ayuda a que cada quien lleve su ritmo para acabar esta aventura. 

Escenarios a la altura de la aventura.

Y claro, todo buen JRPG necesita escenarios que acompañen la aventura y sobre todo, que ayuden a que el juego no se sienta repetitivo y Trails in the Sky 2nd Chapter los tiene y es que se nota la evolución de Falcom en mejorar en cada entrega los escenarios y la estructura de las mazmorras o niveles a recorrer, evitando que se sientan planos y además con mucha personalidad ya que cuentan con muchos detalles, desde la iluminación hasta la arquitectura, lo que le da vida al juego.

Una aventura con alma de anime.

Otro apartado donde Trails in the Sky 2nd Chapter destaca al entregarnos una historia tipo anime: comienza con relativa calma, presenta a sus personajes, recupera elementos de la aventura anterior y poco a poco comienza a subir la escala de los conflictos, yendo de menos a más como todo buen JRPG.

Aunque eso no quita que haya momentos en los que la cantidad de diálogos, encargos y desplazamientos puede hacer que la narrativa avance más lentamente de lo que uno quisiera, así que sí, exige la paciencia de un RPG tradicional, por fortuna son más los momentos de acción y cuando se empiezan a conectar las piezas en su historia recompensan dicha paciencia.

Y aunque el trabajo visual funciona especialmente bien durante la exploración y los combates, hay una diferencia perceptible cuando llegamos a determinadas escenas cinematográficas: algunas animaciones de las cutscenes pueden sentirse algo rígidas o acartonadas. Curiosamente, esto no afecta de la misma manera al gameplay.

Un espectáculo durante las batallas.

Durante los combates, el juego luce muchísimo mejor: los enfrentamientos son fluidos, las transiciones entre el combate de campo y el sistema por turnos funcionan con naturalidad y existe una gran variedad de ataques especiales, Arts y S-Crafts, cada uno acompañado por su propia animación. Los efectos visuales hacen que algunos ataques parezcan auténticos movimientos de un anime y los nuevos Brave Rush son particularmente vistosos.

Una banda sonora que sigue siendo protagonista.

Otro de los grandes pilares de Trails in the Sky 2nd Chapter es su música, conservando buena parte de las composiciones originales, pero las presenta con nuevos arreglos que consiguen mantener la identidad del soundtrack mientras aprovechan mejor la presentación moderna del juego. Y hay temas que siguen siendo particularmente memorables, desde las piezas de exploración hasta composiciones como “Silver Will”, que continúa siendo uno de los grandes temas asociados a la saga.

En cuanto a las voces, tenemos japonés e inglés y personalmente, para una experiencia que apuesta tanto por una presentación inspirada en el anime, las voces japonesas encajan especialmente bien con el tono general de la aventura, aunque el doblaje inglés también representa una mejora importante respecto a anteriores versiones, pero insisto, en lo personal preferí las voces en japonés.

Conclusión.

Trails in the Sky 2nd Chapter es un increíble que toma una aventura clásica y consigue que jugarla hoy se sienta tan natural como debió sentirse en su momento. Su excelente combinación de acción y combate por turnos, el sistema de posicionamiento, una progresión profunda pero accesible, escenarios llenos de personalidad, animaciones de combate espectaculares y una banda sonora que sigue siendo extraordinaria hacen que recorrer Liberl se sienta como estar jugando un épico anime de fantasía.

A esto se suma una historia que comienza como una aventura de fantasía con tintes románticos y poco a poco se transforma en una trama de conspiraciones, conflictos políticos y relaciones mucho más maduras, acompañada de personajes que terminan ganándose un lugar especial.

Y aunque el ritmo en su narrativa puede llegar a sentirse algo cansada en ciertos puntos y las animaciones de algunas cinemáticas se sienten bastante más rígidas que las del propio gameplay, al final Falcom nos entrega uno de los mejores JRPG del año y hasta nos emocionapor lo que pueda venir después.

Trails in the Sky 2nd Chapter se lanza este 17 de septiembre en PlayStation 5, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC en Steam.

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Trails in the Sky 2nd Chapter | Reseña sin spoilers
Overall
4.4
  • Gameplay
  • Gráficos y rendimiento
  • Controles
  • Narrativa
  • Historia

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Reseñas

THE BLOOD OF DAWNWALKER – Reseña

The Blood of Dawnwalker llega con una idea bastante más interesante que logra ser lo suficientemente atractiva, te contamos más en la review

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The Blood of Dawnwalker

Los vampiros han tenido prácticamente de todo en los videojuegos: cazadores, castillos, maldiciones, sangre a borbotones y protagonistas que parecen tener problemas serios con la luz solar. Pero The Blood of Dawnwalker llega con una idea bastante más interesante: ¿qué pasaría si ser vampiro no fuera simplemente una habilidad, sino una condición que cambiara por completo la manera de jugar?

Este es el primer proyecto de Rebel Wolves, estudio polaco fundado por veteranos de The Witcher y Cyberpunk 2077, bajo la dirección de Konrad Tomaszkiewicz, quien anteriormente fue director de The Witcher 3: Wild Hunt. Para su debut, el estudio no se fue precisamente por lo pequeño: creó un RPG de mundo abierto ambientado en un universo de fantasía oscura.

La historia nos presenta a Coen, un joven que se convierte en un Dawnwalker, capaz de vivir como humano durante el día y utilizar sus poderes vampíricos durante la noche. Después de varias horas recorriendo Vale Sangora, queda claro que esta dualidad no es solamente parte del argumento: es el corazón de toda la experiencia.

Vale Sangora: un mundo que merece ser explorado

Visualmente, The Blood of Dawnwalker es espectacular. Vale Sangora combina arquitectura medieval, bosques, valles cubiertos de niebla y pequeñas aldeas que consiguen transmitir una identidad propia.

Pero más importante que su apartado visual es la sensación de que este mundo existe independientemente de Coen. Las aldeas tienen problemas propios, las diferentes facciones persiguen sus intereses y los acontecimientos continúan desarrollándose aunque decidamos ignorarlos.

Esto hace que explorar sea mucho más interesante que simplemente recorrer un mapa lleno de iconos. Hay lugares que invitan a desviarse del camino, personajes con historias propias y situaciones que pueden descubrirse de manera inesperada.

El sistema temporal complementa perfectamente esta estructura. Es evidente que resulta imposible verlo absolutamente todo en una sola partida, y eso convierte cada decisión sobre adónde ir y qué hacer en una elección importante.

Humano de día, vampiro de noche

La transformación de Coen es la mecánica que realmente diferencia a Dawnwalker de otros RPG de mundo abierto.

Durante el día, podemos enfrentarnos a los problemas como humanos utilizando espada, magia y habilidades convencionales. Cuando cae la noche, Coen puede abrazar su naturaleza vampírica y acceder a nuevas habilidades para combatir y explorar.

Esta diferencia cambia incluso la manera de recorrer el mundo. Algunas zonas y rutas son inaccesibles para un humano, mientras que las habilidades vampíricas permiten escalar, desplazarse por superficies y alcanzar lugares que normalmente quedarían fuera de nuestro alcance.

El sistema temporal hace que constantemente nos preguntemos si conviene actuar ahora o esperar a que llegue la noche.

Incluso mejorar a Coen tiene un coste. Algunas mejoras consumen tiempo, por lo que hacerse más poderoso significa sacrificar horas que podrían utilizarse para completar otras actividades. Puede parecer una limitación extraña, pero funciona precisamente porque convierte el tiempo en un recurso que realmente importa.

Libertad para resolver los problemas

Uno de los mayores aciertos de Dawnwalker es que rara vez existe una única manera correcta de hacer las cosas.

La solución puede depender de las habilidades que hayas desbloqueado, las relaciones que hayas construido o incluso de si decides afrontar una situación como humano o como vampiro.

Esto genera momentos en los que una misión puede cambiar completamente porque descubriste una ruta alternativa o una nueva posibilidad.

El mundo también permite que los acontecimientos avancen sin esperar necesariamente a que el jugador complete una larga cadena de objetivos. Es posible encontrarse con miembros de la corte vampírica y acceder rápidamente a determinados enfrentamientos si has tomado las decisiones adecuadas.

Esta libertad es precisamente lo que hace que el mundo abierto se sienta realmente abierto.

Un combate que mejora con el tiempo

El sistema de combate tarda un poco en mostrar sus virtudes. Al principio, los ataques, bloqueos direccionales, paradas y gestión de resistencia pueden sentirse algo rígidos, pero una vez que entiendes el ritmo, los enfrentamientos resultan bastante satisfactorios.

El combate humano tiene un enfoque más físico y deliberado, mientras que la transformación vampírica modifica por completo las posibilidades.

Esto permite cambiar entre una estrategia defensiva y otra mucho más agresiva dependiendo de la situación. Las habilidades sobrenaturales pueden ser extremadamente poderosas, pero aprender cuándo utilizarlas es parte importante del juego.

Hay algunos aspectos que podrían pulirse, especialmente en espacios reducidos, pero en general el combate funciona mejor conforme el jugador domina sus sistemas.

Progresión, sonido y una ambientación fantástica

La progresión de Coen está dividida en tres grandes ramas: Brujería, Esgrima y Vampiro. Cada una ofrece habilidades diferentes y permite construir un estilo de juego propio.

La Brujería está disponible durante el día, mientras que las habilidades vampíricas entran en juego durante la noche. La Esgrima, por su parte, puede combinarse con ambas facetas.

Lo interesante es que la progresión vuelve a estar relacionada con el tiempo. Algunas mejoras requieren sacrificar horas, así que decidir cuándo invertir en nuestro personaje también forma parte de la estrategia.

El apartado sonoro complementa perfectamente esta ambientación. Los sonidos de la naturaleza, las conversaciones de los aldeanos, los animales y las cascadas consiguen que Vale Sangora se sienta vivo. Los bardos que encontramos en los pueblos incluso aportan pequeñas canciones que hacen que detenerse durante la exploración valga la pena.

A esto se suman unas buenas actuaciones de voz y una banda sonora que sabe acompañar los momentos importantes sin convertirse en protagonista.

Treinta días para cambiarlo todo

El límite de treinta días puede parecer aterrador, pero es uno de los sistemas más interesantes del juego.

El reloj no avanza simplemente porque estés caminando por el mapa. Son las acciones importantes, como completar misiones o tomar determinadas decisiones, las que consumen tiempo.

Esto genera una presión muy particular: no tienes que correr constantemente, pero sabes que cada decisión importante tiene un precio.

Puedes detenerte a explorar, conocer las aldeas y aprenderte el terreno sin sentir que estás desperdiciando horas. Después, cuando llega el momento de tomar una decisión relevante, el sistema vuelve a recordarte que el tiempo es limitado.

Es una mecánica que consigue algo que muchos RPG de mundo abierto no logran: hacer que nuestras decisiones tengan verdadero peso sin convertir la experiencia en una carrera contrarreloj.

Un gran RPG con algunas ausencias

No todo es perfecto. Una de las mayores decepciones es la ausencia de un modo New Game+. Con tantas posibilidades de desarrollo, decisiones y caminos diferentes, resulta natural querer regresar y comprobar qué habría ocurrido tomando otras decisiones.

También se echa de menos poder continuar explorando Vale Sangora después de terminar la historia. El mundo es lo suficientemente grande y atractivo como para justificar una opción de exploración libre tras los créditos.

Además, quienes se concentren exclusivamente en la campaña principal pueden terminarla bastante rápido. Dependiendo del ritmo del jugador, es posible llegar al final en unas quince o dieciocho horas. Esto no representa necesariamente un problema, pero sí significa que quienes ignoren la exploración y las historias secundarias podrían perderse buena parte de lo mejor que ofrece el juego.

La propuesta de The Blood of Dawnwalker

The Blood of Dawnwalker es un debut ambicioso y, en muchos sentidos, sorprendentemente sólido para Rebel Wolves.

Su mayor virtud está en cómo conecta sus diferentes sistemas. El ciclo de día y noche no es simplemente una cuestión estética; afecta las habilidades, el combate, la exploración, la progresión y la manera en que tomamos decisiones. El tiempo tampoco funciona como un simple contador, sino como un recurso que obliga a pensar qué merece realmente nuestra atención.

Vale Sangora es un mundo fascinante y Coen es un protagonista cuya dualidad permite experimentar el juego de maneras diferentes. A esto se suma una ambientación fantástica, una gran dirección artística y un diseño sonoro que ayuda a vender la ilusión de estar recorriendo un territorio medieval dominado por fuerzas sobrenaturales.

Sus principales problemas están en las ausencias: falta un New Game+, no podemos continuar explorando después de los créditos y la campaña principal puede ser relativamente corta si decidimos ignorar buena parte del contenido secundario.

Aun así, The Blood of Dawnwalker consigue algo especialmente importante para un estudio debutante: dejar claro que Rebel Wolves tiene una identidad propia.

No es simplemente “otro RPG de los creadores de The Witcher”. Es una propuesta que entiende que un mundo abierto puede ser más interesante cuando obliga al jugador a tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.

The Blood of Dawnwalker demuestra que, en ocasiones, el recurso más valioso de un RPG no es el oro, la experiencia ni la sangre: es el tiempo.

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Overall
4
  • GAMEPLAY
  • GRÁFICOS
  • AUDIO
  • HISTORIA

THE BLOOD OF DAWNWALKER - Reseña

The Blood of Dawnwalker es un debut ambicioso y, en muchos sentidos, sorprendentemente sólido para Rebel Wolves.

 

Su mayor virtud está en cómo conecta sus diferentes sistemas. El ciclo de día y noche no es simplemente una cuestión estética; afecta las habilidades, el combate, la exploración, la progresión y la manera en que tomamos decisiones. El tiempo tampoco funciona como un simple contador, sino como un recurso que obliga a pensar qué merece realmente nuestra atención.

 

Vale Sangora es un mundo fascinante y Coen es un protagonista cuya dualidad permite experimentar el juego de maneras diferentes. A esto se suma una ambientación fantástica, una gran dirección artística y un diseño sonoro que ayuda a vender la ilusión de estar recorriendo un territorio medieval dominado por fuerzas sobrenaturales.

 

Sus principales problemas están en las ausencias: falta un New Game+, no podemos continuar explorando después de los créditos y la campaña principal puede ser relativamente corta si decidimos ignorar buena parte del contenido secundario.

 

Aun así, The Blood of Dawnwalker consigue algo especialmente importante para un estudio debutante: dejar claro que Rebel Wolves tiene una identidad propia.

 

No es simplemente “otro RPG de los creadores de The Witcher”. Es una propuesta que entiende que un mundo abierto puede ser más interesante cuando obliga al jugador a tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.

 

The Blood of Dawnwalker demuestra que, en ocasiones, el recurso más valioso de un RPG no es el oro, la experiencia ni la sangre: es el tiempo.

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