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Re-review: STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN; el incomprendido del 2022
Un divertido y entretenido action/RPG que en su nombre llevó la penitencia.
Hace unos meses, Koei Tecmo, Team Ninja y SQUARE ENIX nos entregaron STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN, un RPG de acción que apostó por tener un sistema de juego único que mezcla elementos de los géneros de acción modernos con algo de los RPG clásicos de Final Fantasy, como el uso de “Jobs”, lamentablemente y debido a que se nos vendió como “EL remake” del primer FINAL FANTASY, la crítica y los fans de esta amada saga fueron muy duros, al punto de que casi ha pasado inadvertida la llegada de su primer DLC, pero ¿en verdad merecía todo el “hate” que recibió? Bueno, déjenme decirles que no, ya que les puedo asegurar que STRANGER OF PARADISE es un juego muy divertido y una precuela digna de FINAL FANTASY.

Extraños en el Paraíso.
El juego nos pone en el papel de Jack, cuya única motivación es acabar con Caos, que es básicamente el mal encarnado que amenaza al reino de Cornelia, posteriormente se nos unirán Ash, Jed, Neon y Sofía a nuestra aventura y quienes. acorde a la profecía, se convertirán en los Guerreros de la Luz para lograr acabar con Caos; pero, además de su odio hacia este ser malvado, lo que une a este grupo es que nadie de ellos recuerda nada de su vida antes de llegar a Cornelia, por lo que conforme avancemos en el juego nuestros personajes irán recuperando su memoria y así recordar quién es el verdadero villano.

Lo bueno.
Su gameplay es una bien lograda combinación entre un juego de acción con ataques sencillos y una buena variedad de armas y movimientos, con muchos elementos de RPG, incluyendo el uso de los famosos “Jobs”, el cual cuenta con un sistema de progresión poco convencional, ya que en lugar de subir de nivel a Jack, nuestro protagonista y personaje jugable, lo que haremos es subir de nivel los Jobs para mejorar nuestras estadísticas y acceder a nuevas clases de Jobs más avanzadas, y así tener acceso a nuevos ataques o movimientos especiales. Este apartado de hecho es muy divertido ya que nos hace experimentar con las distintas armas hasta encontrar nuestra favorita.
La estrategia dentro del juego se reduce a seleccionar dos de estos Jobs para poder estar cambiando entre ellos durante los combates para tener acceso rápido a las armas, ataques o magias, a los que nuestros enemigos, incluyendo los jefes, sean débiles para disminuir su barra de resistencia, la cual una vez que llega a cero, podremos eliminarlos con un ataque especial sin la necesidad de acabar con toda su barra de vida y aquí nace otro punto clave del gameplay, que es que cuando ejecutamos estas eliminaciones, se irá aumentando nuestra barra de MP, que es la que nos permite hacer uso de los ataques especiales y de las magias y que a diferencia de otros juegos de acción, cada vez que perdamos, se nos castigará reduciendo esta barra de MP, algo que quizá no suena muy grave pero que cuando estamos por combatir a jefes, vaya que se resiente, pero por fortuna, podemos volver a incrementarla.

Otro gran acierto es la variedad de enemigos y jefes, cuyas batallas son feroces y no se resuelven “al botonazo”, sino que requiere nuestra atención para darnos cuenta de los puntos sus débiles y aunque sólo podremos controlar a Jack, siempre nesgaremos acompañada de dos personajes más (Ash, Jed, Neon o Sofia), cuya ayuda es indispensable en lo combates y a quienes inclusive podemos ordenarles que ataquen con mayor intensidad.
Y sí, cuenta con un control bastante responsivo.
Gráficamente se ve bien de manera general, sobre todo en un PS5, sin embargo, en las cinemáticas sí dejan que desear. Eso sí, cuenta con un muy buen soundtrack con la reinterpretación de algunos temas conocidos de la saga y otro nuevos; a además de que el diseño de personajes y jefes es genial, sobre todo los que por primera vez vemos en 3D.

Lo malo.
Hay algunos puntos en los que le juego falla y que pueden llegar a pasarse por alto: el primero y no tan grave es el otro sistema de progresión del juego que es a través de la obtención de equipo, el cual, si bien es muy variado, resulta algo tedioso el estar revisando y/o cambiando el nuevo equipo recibido, lo cual pasa muy seguido, por fortuna, se ha integrado la opción de con solo oprimir un botón, se nos equipa automáticamente las piezas de equipo/armadura de mayor nivel, aunque esto implicará que visualmente Jack se vea poco combinado o vestido de “chile, mole y pozole”.

Otra situación, que yo no veo tan malo, es que todos los niveles son túneles/laberintos que dejan poco para explorar, y son básicamente el ir del punto A al punto B, peleando con varios enemigos; eso sí, cada uno de estos niveles están muy bien detallados y son grandes escenarios para combates y aunque le juego nos trata de “engañar”, haciéndonos creer que podemos interactuar con los lugareños en varias locaciones, la verdad es que estas conversaciones no aportan nada al juego y son tediosas y lo mejor es pasar de largo y enfocarse a los combates.
Pero el mayor error del juego es su narrativa, ojo, no confundir con su historia, la cual es bastante entretenida y emotiva, pero la manera en que se nos cuenta esta historia es desatinada, ya que muchas conejitas se sienten como si no estuvieran conectadas entre sí; además, se hace un uso excesivo de flashbacks fuera de contexto que, lejos de explicarnos algo, nos dejan con muchas dudas; esto y el obligar al jugador a encontrar ciertos textos para entender el lore del juego, confunden demasiado al espectador al punto de que es hasta el final del juego en el que se contextualiza todo lo visto y aun así, es necesario volver a leer algunos textos para entender parte de la historia.

Conclusión.
STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN es un action/RPG muy divertido que es digno de ser una precuela del primer FINAL FANTASY y aunque tiene algunos errores, la variedad de armas, escenarios, enemigos y jefes, y lo retador en los combates, hacen que durante sus 30-35 horas de juego, estemos muy entretenidos y adentrados para saber cómo concluye esta historia de Jack y sus amigos, inclusive las misiones secundarias son divertidas, ya que sirven como medio para entrenar antes de pasar a la siguiente misión principal y además, cuenta con muchas referencias a la primera Fantasía Final; sin duda un juego del que los fans de Final Fantasy deberían estar hablando y disfrutando y más ahora con la llegada de su primer DLC: Trials of the Dragon King, denle una oportunidad cuando puedan. El juego está disponible en PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox Series X/S, Xbox One y PC.
Reseñas
CASTLEVANIA: BELMONT’S CURSE | RESEÑA
Castlevania: Belmont’s Curse es una muestra perfecta que es posible recuperar la esencia de Castlevania, te contamos todo en nuestra review

Una nueva generación de cazavampiros que honra el legado de la saga.
Hablar de Castlevania es hablar de un legado de videojuegos que ayudaron a construir todo un género o subgénero (los famosos “Metroidvania”), y ciertamente desde su segunda época dorada en las consolas portátiles de los 2000’s no habíamos tenido una entrega digna de dicho legado en 2D, hasta ahora.
Con Castlevania: Belmont’s Curse, por fin Konami, junto a Evil Empire y Motion Twin demuestran que es posible recuperar la esencia de Castlevania con una protagonista inédita, una aventura gótica llena de desafíos y una aventura que puede conquistar tanto a los veteranos como a quienes conocieron la franquicia a través de Netflix. ¿Valió la pena la espera? Por supuesto que sí y a continuación les cuento el porqué.
Una nueva Belmont, el mismo espíritu por detener el mal.
Castlevania: Belmont’s Curse, en lugar de buscar reinventarse de una manera innecesaria, toma el camino de retomar todo lo que nos enamoró de esta saga y la adapta a tiempos modernos, conservando toda su esencia, tanto de sus primeras entregas, como a partir de su época tras “Sinfonía de la Noche”.
El resultado es una muy divertida y desafiante experiencia en 2D que combina exploración, combates exigentes, áreas de plataformeo y una ambientación gótica que nos recuerda constantemente que estamos frente a una auténtica cacería de criaturas que solo una Belmont podría detener.
Uno de sus mayores aciertos es Rose Belmont (hija de Trevie Belmont y Sypha Belnades) una nueva protagonista que no se siente como una simple “skin” de los héroes anteriores. Cuenta con personalidad, habilidades propias y distintos estilos de combate (gracias a la variedad de armas), pero a la vez se nota el legado de sus padres detrás de ella, combinado el combate cuerpo a cuerpo de Trevor y el uso de magia de Sypha.
Una aventura gótica por las calles de París.
La historia nos transporta a París en 1499, donde una invasión de monstruos amenaza con sumir la ciudad en la oscuridad. Trevor Belmont, el legendario cazador de vampiros, y su hija Rose se enfrentan a las criaturas que emergen de un misterioso castillo. Sin embargo, conforme avanza la aventura, Rose termina involucrada en una conspiración que va mucho más allá de una simple cacería, obligándola a descubrir los secretos que rodean su destino y el legado de su familia.
La premisa funciona como una continuación espiritual de Castlevania III: Dracula’s Curse, y permite recuperar personajes, referencias y elementos reconocibles para los seguidores de la franquicia. Al mismo tiempo, coloca a Rose en el centro de una historia propia, convirtiendo su crecimiento en una parte importante de la experiencia.
Una fórmula conocida que sabe evolucionar.
En términos de jugabilidad, Belmont’s Curse retoma los fundamentos del subgénero metroidvania que la propia saga ayudó a consagrar, apostando por un mapa interconectado, zonas que requieren habilidades específicas para avanzar, secretos por descubrir y una progresión que nos invita a regresar a lugares previamente explorados.
Sin embargo, reducir su propuesta a la exploración sería quedarse corto. Uno de los aspectos más interesantes es la importancia que adquieren los desafíos de plataformas, que exigen precisión, reflejos y un buen dominio de las habilidades de Rose, haciendo que el juego vaya más allá de eliminar enemigos.
Estos segmentos aportan variedad y consiguen que el desplazamiento sea tan importante como el combate.
A esto se suma un sistema de combate que combina distintas armas, habilidades mágicas, reliquias y los Arcanos, unas cartas de tarot que permiten utilizar poderes especiales vinculados a los enemigos derrotados. Esta variedad ofrece diferentes posibilidades para afrontar los enfrentamientos y adaptar nuestro estilo de juego a las situaciones que encontramos.
Evil Empire demuestra aquí la experiencia adquirida con Dead Cells, trayendo esta franquicia a tiempos modernos. En cambio, utiliza sus conocimientos para construir una aventura centrada en la exploración, el dominio de las habilidades y la superación de desafíos.
Una dificultad que recompensa nuestra habilidad.
Otro de los aspectos que merece reconocimiento es su nivel de dificultad y es que Castlevania siempre ha sido una franquicia que exige paciencia, reflejos y aprendizaje, y esta entrega conserva ese espíritu que no se limita a sus jefes.
Los enfrentamientos con los jefes requieren observar sus patrones, encontrar oportunidades para atacar y aprender a esquivar en el momento adecuado, de hecho básicamente con todo los enemigos, sobre todo al inicio que es cuando más daño provocan, lo que nos orilla a aprovechar todas las herramientas disponibles que tengamos. Pero todo esto se recompensa, la satisfacción llega cuando conseguimos superar una sección que inicialmente parecía imposible y tras vencer a un jefe que de vuelva nuestro Arcano nos hace sentir poderosos.
Lo mejor es que la dificultad no se convierte en una barrera infranqueable para disfrutar de la aventura, aunque muchos podrían encontrar un poco frustrante la estructura de los niveles respecto a los puntos de reaparición, ya que no se nos regresa al lugar donde somos derrotamos. Pero lo cierto es que este juegos ofrece una puerta de entrada a la acción clásica de la saga sin renunciar a los desafíos que esperan los seguidores de toda la vida.
Un apartado gráfico precioso.
Visualmente, Castlevania: Belmont’s Curse es un juego que entra por los ojos y nos enamora desde su inicio, esto gracias a su dirección de arte que apuesta por una estética de cómic , con escenarios que parecen sacados de una novela gráfica de fantasía oscura. Los fondos detallados, la arquitectura gótica, los efectos de iluminación y las criaturas que habitan París contribuyen a construir una atmósfera que resulta reconocible y, al mismo tiempo, renovada.
Las animaciones de Rose y de sus enemigos ayudan a dar vida a los combates, mientras que la composición de los escenarios permite apreciar la profundidad de los entornos sin perder de vista los elementos importantes para la jugabilidad y al menos en PS5, donde lo jugué, el juego corre sin caídas de cuadros, y lo mejor es la atención al detalle en cada animación. Además, su presentación recuerda por momentos al estilo visual de la adaptación animada de Netflix, algo que puede resultar especialmente atractivo para quienes se acercaron a la franquicia gracias a ella.
Una banda sonora con una herencia enorme.
Otro de los pilares de la franquicia y que ha construido su identidad, es su extraordinaria banda sonora, con composiciones que acompañan los combates, refuerzan la ambientación y permanecen en la memoria mucho después de terminar una partida.
Y si bien, el soundtrack de Belmont’s Curse toma muchos temas ya conocidos y nos entrega nuevas versiones de ellos, también agrega temas nuevos, lo cual en lo personal disfruté mucho, esta mezcla es fanservice para quienes hemos seguido esta saga desde el milenio pasado y es ideal para los más nuevos para que se vayan adentrando en su gran música. Claro, lo ideal es que hubieran predominado los nuevos temas, pero lo cierto es que no afecta a la experiencia final.
Conclusión.
Castlevania: Belmont’s Curse es una entrega que demuestra que la franquicia todavía tiene mucho que ofrecer. Konami, Evil Empire y Motion Twin han conseguido recuperar elementos fundamentales de la saga y combinarlos con una protagonista que tiene identidad propia, un sistema de combate dinámico, desafíos de plataformas que ponen a prueba nuestras habilidades y una ambientación gótica visualmente espectacular.
Su dificultad conserva ese espíritu exigente que siempre ha caracterizado a Castlevania, pero permite progresar mediante el aprendizaje y las mejoras, ofreciendo una experiencia que puede atraer tanto a nuevos jugadores como a los seguidores más veteranos. Aunque el ritmo irregular de algunas secciones, ciertos problemas técnicos y una banda sonora que no siempre alcanza las expectativas representan oportunidades de mejora, el conjunto sigue siendo una aventura recomendable para quienes disfrutan de los metroidvania y de la acción en dos dimensiones. No reinventa por completo la fórmula, pero entiende que honrar una franquicia no significa vivir de la nostalgia, sino encontrar una nueva manera de mantener vivo su legado, siendo un juego más que digno para celebrar su 40 aniversario. Y, en ese sentido, Rose Belmont tiene argumentos suficientes para ganarse un lugar entre los cazadores de monstruos más memorables de la serie.
Castlevania: Belmont’s Curse ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.
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Castlevania: Belmont’s Curse | Reseña
Overall
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Jugabilidad y controles
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Gráficos y dirección
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Historia
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Soundtrack
Castlevania: Belmont’s Curse | Reseña
Castlevania: Belmont’s Curse es una entrega que demuestra que la franquicia todavía tiene mucho que ofrecer. Evil Empire, Motion Twin y Konami han conseguido recuperar elementos fundamentales de la saga y combinarlos con una protagonista que tiene identidad propia, un sistema de combate dinámico, desafíos de plataformas que ponen a prueba nuestras habilidades y una ambientación gótica visualmente espectacular. Su dificultad conserva ese espíritu exigente que siempre ha caracterizado a Castlevania, pero permite progresar mediante el aprendizaje y las mejoras, ofreciendo una experiencia que puede atraer tanto a nuevos jugadores como a los seguidores más veteranos. Aunque el ritmo irregular de algunas secciones, ciertos problemas técnicos y una banda sonora que no siempre alcanza las expectativas representan oportunidades de mejora, el conjunto sigue siendo una aventura recomendable para quienes disfrutan de los metroidvania y de la acción en dos dimensiones. No reinventa por completo la fórmula, pero entiende que honrar una franquicia no significa vivir de la nostalgia, sino encontrar una nueva manera de mantener vivo su legado, siendo un juego más que digno para celebrar su 40 aniversario. Y, en ese sentido, Rose Belmont tiene argumentos suficientes para ganarse un lugar entre los cazadores de monstruos más memorables de la serie.
Reseñas
FINAL FANTASY RESONANCE – RESEÑA
Final Fantasy Resonance recupera su esencia y la presenta con una estética HD-2D que nos recuerda por qué es un pilar de los JRPG

Hay algo especial en Final Fantasy: puede cambiar de protagonistas, mundos y sistemas de combate, pero conserva esa capacidad de convertir una aventura fantástica en una historia sobre la amistad, el sacrificio y la esperanza. Final Fantasy Resonance recupera esa esencia y la presenta con una estética HD-2D que parece diseñada para recordarnos por qué seguimos regresando a esta franquicia.
Esta propuesta reconstruye el primer arco argumental de Final Fantasy Brave Exvius y lo transforma en una aventura que combina elementos clásicos de la saga con una presentación visual moderna. No busca reinventar el género ni revolucionar los combates por turnos. Su apuesta es más sencilla: contar una historia atractiva, recuperar la magia de sus personajes y demostrar que las raíces de la franquicia todavía tienen mucho que ofrecer.

El resultado es una experiencia que brilla por su apartado visual, su narrativa y un sistema de combate con suficientes herramientas para mantenernos atentos. Sin embargo, también arrastra algunos problemas de ritmo que impiden que la aventura alcance todo su potencial.
Una historia de cristales, amistad y destinos cruzados
La aventura comienza cuando un caballero oscuro destruye el Cristal de la Tierra, un acontecimiento que pone en marcha una historia llena de misterios, conflictos y personajes que deberán descubrir qué significa realmente luchar por aquello en lo que creen.
En el centro de esta travesía encontramos a Rain y Lasswell, dos amigos cuyas personalidades y perspectivas ofrecen un contraste interesante. Rain suele actuar con mayor espontaneidad, mientras que Lasswell representa una visión más reservada y reflexiva. La relación entre ambos funciona como uno de los pilares de la historia, especialmente cuando las circunstancias los obligan a cuestionar sus propias convicciones.
A ellos se suma Fina, una presencia fundamental para el desarrollo de la aventura, junto con personajes como Lida y Nichol, quienes aportan distintas habilidades, personalidades y perspectivas al grupo. La convivencia entre los protagonistas ayuda a que la historia no se limite a una sucesión de misiones para recuperar cristales y derrotar enemigos.

El guion apuesta por temas familiares para cualquier seguidor de Final Fantasy: el peso de las decisiones, la importancia de los vínculos y la lucha contra fuerzas que parecen superar las capacidades de los protagonistas. No son conceptos nuevos, pero tampoco necesitan serlo. La clave está en cómo se desarrollan y en la relación que construimos con quienes acompañan nuestro viaje.
Aunque la aventura utiliza elementos narrativos reconocibles, consigue mantener el interés gracias a sus personajes y a los conflictos que aparecen durante el recorrido. Su mayor virtud es entender que una buena historia de fantasía necesita algo más que amenazas gigantescas y cristales en peligro: también requiere personajes por los que valga la pena preocuparse.
Los villanos también necesitan una buena historia
Una aventura de estas características no funcionaría igual sin antagonistas capaces de poner a prueba a los protagonistas. En Final Fantasy Resonance, los conflictos no se limitan a enfrentar al grupo contra enemigos cada vez más poderosos. También sirven para desarrollar las motivaciones de los personajes y poner en duda algunas de sus certezas.
Los villanos ayudan a sostener la tensión narrativa y a darle sentido al recorrido. Su presencia permite que la historia avance más allá de la búsqueda inicial y plantea nuevos obstáculos para Rain, Lasswell y compañía.
No todos los conflictos tienen la misma fuerza, pero la aventura consigue mantener una progresión que invita a descubrir qué sucederá después. Eso sí, quienes esperen una narrativa completamente impredecible encontrarán algunos recursos familiares. Aquí no se trata de reinventar las reglas de la fantasía, sino de aprovecharlas para construir una historia que conecte con el espíritu de la franquicia.

Y, para ser honestos, hay algo reconfortante en eso. No todas las entregas necesitan cambiarlo absolutamente todo para justificar su existencia. A veces basta con presentar una buena aventura, un elenco agradable y suficientes razones para continuar jugando.
Combates por turnos que premian la estrategia
El sistema de combate es uno de los elementos centrales de la experiencia. En lugar de apostar por la acción frenética, Final Fantasy Resonance recupera los enfrentamientos por turnos y pone el énfasis en la selección de habilidades, el aprovechamiento de las debilidades elementales y la administración de los recursos disponibles.
La fórmula es familiar, pero ofrece suficientes posibilidades para que cada encuentro requiera algo más que machacar el mismo botón hasta que el enemigo deje de moverse. Identificar las vulnerabilidades de los adversarios y elegir las habilidades adecuadas puede marcar la diferencia entre una victoria sencilla y una pelea que termina convirtiéndose en una prueba de paciencia.

Uno de sus elementos más importantes es la barra de aturdimiento. Al explotar las debilidades de los enemigos, podemos avanzar en este indicador hasta dejarlos vulnerables. El sistema invita a coordinar las acciones del grupo y aprovechar esos momentos para causar más daño.
Esta mecánica aporta una capa estratégica que resulta especialmente útil en los enfrentamientos más exigentes. No basta con acumular ataques poderosos: hay que encontrar el momento adecuado para utilizarlos y sacar partido de las oportunidades que ofrece el combate.
También están presentes las invocaciones, entre ellas Ifrit, que añaden espectáculo y fuerza a los enfrentamientos. Estas apariciones ayudan a que las batallas importantes se sientan más grandiosas y refuerzan esa tradición de Final Fantasy de convertir ciertas habilidades en auténticos acontecimientos visuales.
El sistema no reinventa el combate por turnos, pero tampoco lo necesita. Su mayor acierto está en combinar mecánicas conocidas de manera accesible y suficientemente entretenida. El problema aparece cuando la duración de los enfrentamientos empieza a jugar en su contra, algo que se vuelve más evidente conforme avanzamos.
HD-2D: una fantasía que entra por los ojos
Si hay un apartado en el que Final Fantasy Resonance consigue destacar de inmediato, es su presentación visual. El juego utiliza el estilo HD-2D, que combina personajes y escenarios con apariencia bidimensional con entornos tridimensionales, iluminación y efectos que aportan profundidad.
El resultado es una estética que recupera parte del encanto de los juegos clásicos sin renunciar a una presentación contemporánea. Los escenarios tienen personalidad, los efectos de iluminación ayudan a construir atmósferas y los personajes destacan dentro de los entornos sin perder esa apariencia que conecta con los RPG de otra época.
Lo interesante es que el estilo no funciona únicamente como un ejercicio de nostalgia. La combinación de elementos visuales clásicos y modernos también ayuda a definir la identidad del juego. En lugar de perseguir el realismo gráfico, apuesta por una dirección artística que envejece con mayor elegancia y mantiene el foco en la aventura.

Además, los ataques especiales y las invocaciones aprovechan los recursos visuales para ofrecer momentos espectaculares. Cuando una habilidad importante entra en escena, el juego sabe cómo convertirla en un pequeño espectáculo sin abandonar su identidad estética.
La decisión de utilizar HD-2D también le permite diferenciarse de otras entregas de la franquicia. En una saga acostumbrada a experimentar con estilos visuales muy distintos, esta propuesta demuestra que no siempre es necesario apostar por gráficos hiperrealistas para crear un mundo atractivo.
En ese sentido, Final Fantasy Resonance es una invitación a disfrutar de una fantasía que mira al pasado, pero no se queda atrapada en él. Su apartado artístico es una de las razones más importantes para darle una oportunidad.
Cuando la aventura pierde el ritmo
No todo funciona con la misma precisión. Aunque la historia y los combates consiguen mantener el interés durante buena parte del recorrido, el diseño de las mazmorras resulta demasiado lineal. La exploración no siempre ofrece sorpresas y, en ocasiones, los escenarios parecen funcionar principalmente como pasillos que conectan un enfrentamiento con el siguiente.
Esto no arruina la experiencia, pero sí limita la sensación de descubrimiento. En un RPG donde viajar, explorar y encontrar secretos puede ser tan importante como combatir, habría sido positivo contar con espacios que ofrecieran más posibilidades de interacción y rutas menos previsibles.

El otro gran problema está relacionado con la progresión. Conforme avanzamos, algunos enfrentamientos pueden alargarse más de lo necesario debido a las barras de vida de los enemigos y a las mecánicas de aturdimiento. Lo que inicialmente representa un reto estratégico puede transformarse en una tarea repetitiva si el juego insiste demasiado en prolongar las batallas.
La situación se vuelve más evidente cuando necesitamos dedicar tiempo adicional a mejorar a nuestros personajes. El grinding forma parte de la tradición de muchos RPG, pero su presencia debe sentirse como una oportunidad para prepararnos, no como una obligación que interrumpe el desarrollo de la historia.
En Final Fantasy Resonance, estos momentos afectan el ritmo de la aventura. Después de una secuencia narrativa interesante, encontrarnos con combates extensos o tener que invertir tiempo extra en subir de nivel puede debilitar el impulso que la historia había construido.
Es una lástima, porque el sistema de combate tiene buenas ideas. Con encuentros mejor equilibrados y mazmorras más interesantes, la experiencia podría sentirse mucho más dinámica sin perder su componente estratégico.
¿Vale la pena jugar Final Fantasy Resonance?
Final Fantasy Resonance demuestra que la fórmula clásica de la franquicia sigue funcionando cuando está acompañada de una buena presentación y personajes capaces de sostener la aventura. Su historia recupera temas reconocibles, el elenco aporta personalidad al viaje y los combates por turnos ofrecen herramientas suficientes para mantener el interés.
Su apartado HD-2D es, sin duda, uno de sus mayores atractivos. Los escenarios, la iluminación y los ataques especiales construyen una identidad visual que combina nostalgia y modernidad sin depender de gráficos realistas. Es una dirección artística que le sienta muy bien a esta aventura.
Sin embargo, las mazmorras lineales y algunos problemas de ritmo impiden que la experiencia alcance su mejor versión. El exceso de vida de ciertos enemigos y la necesidad de invertir tiempo en mejorar a los personajes pueden convertir algunos tramos en una prueba de paciencia.
Aun con esos tropiezos, la propuesta tiene suficientes virtudes para llamar la atención de quienes disfrutan los RPG por turnos y las historias de fantasía. No es una revolución para la franquicia ni pretende serlo. Su fortaleza está en recuperar una fórmula conocida y presentarla con una personalidad visual propia.
Al final, Final Fantasy Resonance recuerda que la magia de esta saga no depende únicamente de mundos gigantescos o sistemas de combate revolucionarios. También vive en sus personajes, en las historias que construyen juntos y en esa sensación de que todavía queda una aventura por descubrir después de cada batalla.
Final Fantasy Resonance es una aventura visualmente encantadora, con una historia atractiva y combates estratégicos que tropiezan ocasionalmente con problemas de ritmo. No reinventa Final Fantasy, pero encuentra una manera agradable de celebrar su esencia clásica.
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Overall
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GAMEPLAY
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GRÁFICOS
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AUDIO
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HISTORIA
FINAL FANTASY RESONANCE - RESEÑA
Final Fantasy Resonance demuestra que la fórmula clásica de la franquicia sigue funcionando cuando está acompañada de una buena presentación y personajes capaces de sostener la aventura. Su historia recupera temas reconocibles, el elenco aporta personalidad al viaje y los combates por turnos ofrecen herramientas suficientes para mantener el interés.
Su apartado HD-2D es, sin duda, uno de sus mayores atractivos. Los escenarios, la iluminación y los ataques especiales construyen una identidad visual que combina nostalgia y modernidad sin depender de gráficos realistas. Es una dirección artística que le sienta muy bien a esta aventura.
Sin embargo, las mazmorras lineales y algunos problemas de ritmo impiden que la experiencia alcance su mejor versión. El exceso de vida de ciertos enemigos y la necesidad de invertir tiempo en mejorar a los personajes pueden convertir algunos tramos en una prueba de paciencia.
Aun con esos tropiezos, la propuesta tiene suficientes virtudes para llamar la atención de quienes disfrutan los RPG por turnos y las historias de fantasía. No es una revolución para la franquicia ni pretende serlo. Su fortaleza está en recuperar una fórmula conocida y presentarla con una personalidad visual propia.
Al final, Final Fantasy Resonance recuerda que la magia de esta saga no depende únicamente de mundos gigantescos o sistemas de combate revolucionarios. También vive en sus personajes, en las historias que construyen juntos y en esa sensación de que todavía queda una aventura por descubrir después de cada batalla.
Final Fantasy Resonance es una aventura visualmente encantadora, con una historia atractiva y combates estratégicos que tropiezan ocasionalmente con problemas de ritmo. No reinventa Final Fantasy, pero encuentra una manera agradable de celebrar su esencia clásica.
Reseñas
KINGDOM HEARTS COLLECTION [I~III] – RESEÑA
Kingdom Hearts Collection [I–III] para PlayStation 5, Square Enix reúne buena parte de la aventura de Sora que vale mucho la pena

Hay sagas que cuentan historias y otras que parecen empeñadas en demostrar que puedes mezclar a Donald y Goofy, personajes de Final Fantasy, corazones, recuerdos, versiones alternativas de uno mismo y una cantidad sospechosa de capuchas negras para construir una de las franquicias más queridas de los videojuegos. Kingdom Hearts pertenece, sin duda, al segundo grupo.
Con el lanzamiento de Kingdom Hearts Collection [I–III] para PlayStation 5, Square Enix reúne buena parte de la aventura de Sora en un paquete que incluye las recopilaciones HD 1.5+2.5 ReMIX, HD 2.8 Final Chapter Prologue y Kingdom Hearts III + Re Mind.
Pero esta vez hay algo más que la oportunidad de volver a visitar mundos de Disney: los títulos llegan como versiones nativas para la actual generación de consolas, con mejoras técnicas que se notan especialmente en la tercera entrega.

No estamos ante una reinvención de la saga ni ante una colección completamente nueva en cuanto a contenido. La pregunta es otra: ¿son suficientes las mejoras para justificar el regreso a una franquicia que muchos ya han comprado más veces de las que Sora ha perdido la memoria?
Una colección enorme en Kingdom Hearts Collection [I–III]
Kingdom Hearts Collection [I–III] reúne tres paquetes que cubren buena parte de la historia de la franquicia.
En ellos encontramos Kingdom Hearts Final Mix, Re of Memories, Kingdom Hearts II Final Mix, Birth by Sleep Final Mix, Dream Drop Distance HD, Kingdom Hearts 0.2 Birth by Sleep – A fragmentary passage – y Kingdom Hearts III, además de la expansión Re Mind y varias recopilaciones cinematográficas.
En otras palabras, hay una cantidad considerable de contenido. Puedes recorrer los primeros mundos de Sora, descubrir los acontecimientos que rodean a otros portadores de la llave espada y llegar hasta los enfrentamientos que culminan en la tercera entrega.
Si te conformas con la historia principal, tienes muchas horas por delante; si quieres completar misiones secundarias, buscar finales secretos y superar los desafíos más complicados, la colección puede convertirse fácilmente en una relación a largo plazo.

Eso sí, conviene aclarar que no es la saga absolutamente completa. Kingdom Hearts: Melody of Memory queda fuera, al igual que parte del material narrativo publicado para dispositivos móviles.
La colección funciona como una excelente puerta de entrada a los principales capítulos, pero quienes quieran conocer hasta el último detalle de la cronología todavía tendrán que buscar información complementaria.
Y vaya que hace falta. Kingdom Hearts tiene la habilidad de convertir una historia sobre la amistad y la lucha entre la luz y la oscuridad en un rompecabezas donde los nombres se repiten, los personajes parecen ser varias personas al mismo tiempo y cada respuesta abre otras cinco preguntas.
La colección facilita el acceso a la saga, pero no incluye un botón mágico para entenderlo todo.
PlayStation 5: la llave espada ahora tiene potencia de nueva generación
La principal novedad de esta edición es que los juegos llegan a PS5 como versiones nativas, aunque eso no significa que todos hayan recibido una transformación visual profunda. Las mejoras varían según el capítulo: algunos ya funcionaban bastante bien en PS4, mientras que otros aprovechan mejor el hardware actual.
En términos generales, los análisis técnicos de la colección reportan que los títulos jugables pueden alcanzar una presentación en 4K y 60 fps.

La diferencia más notable aparece en los juegos que anteriormente tenían limitaciones de resolución o dificultades para mantener una tasa de fotogramas estable.
En Kingdom Hearts -HD 1.5+2.5 ReMIX-, el salto es menos dramático. Los juegos incluidos ya ofrecían un rendimiento sólido en las consolas anteriores, especialmente en PS4 Pro, por lo que las mejoras no cambian radicalmente la experiencia.
Siguen siendo aventuras que conservan su encanto y se benefician de una presentación limpia, pero no esperes que Sora aparezca de pronto con un rediseño digno de un remake.
Donde la actualización se vuelve más interesante es en Kingdom Hearts 0.2 Birth by Sleep – A fragmentary passage –, un episodio que ya utilizaba una tecnología más cercana a la de Kingdom Hearts III.
La nueva versión se beneficia de la potencia adicional de PS5, con mejoras en rendimiento y presentación que ayudan a que la experiencia se sienta más fluida. No es el contenido más extenso del paquete, pero sí uno de los que más agradecen la actualización.
Kingdom Hearts III: el verdadero beneficiado de esta colección
Si hay un juego que justifica con mayor claridad el salto a PS5, ese es Kingdom Hearts III. La versión anterior podía apuntar a los 60 FPS, pero su tasa de fotogramas no siempre se mantenía estable y la resolución no llegaba a ofrecer una presentación nativa en 4K.
La nueva edición mejora ambos aspectos y, según las pruebas publicadas, permite disfrutar de una experiencia mucho más consistente a 60 FPS.
La diferencia se aprecia especialmente durante los combates. Kingdom Hearts III apuesta por enfrentamientos llenos de efectos, habilidades especiales, transformaciones y ataques que convierten cada batalla importante en un espectáculo.

Cuando la acción se acelera, mantener la fluidez ayuda a que el combate se sienta más preciso y menos caótico.
La resolución 4K también contribuye a una imagen más definida, especialmente en televisores compatibles. Los mundos de Disney y Pixar conservan su estilo colorido, los escenarios se ven limpios y las animaciones siguen siendo uno de los grandes atractivos del juego. Sin embargo, hay que poner las expectativas en su sitio: no estamos ante un remake. Los modelos, las animaciones y buena parte de los recursos visuales siguen siendo los que ya conocíamos.
La versión de PS5 también incorpora modos gráficos para priorizar la calidad visual o el rendimiento.
Las pruebas publicadas señalan que la diferencia entre ambas opciones no siempre resulta evidente, pues el juego mantiene una fluidez elevada en las dos configuraciones.
Aun así, tener alternativas es una adición bienvenida para quienes prefieren ajustar la experiencia a su pantalla o a sus prioridades
Otro detalle importante son los tiempos de carga. Gracias al SSD de la consola, Kingdom Hearts III y su expansión Re Mind cargan considerablemente más rápido, haciendo que viajar entre escenarios y volver a la acción resulte mucho más inmediato. Es una mejora que quizá no luzca tanto en un tráiler, pero que se agradece cada vez que el juego te obliga a cambiar de zona o repetir un encuentro
El DualSense también recibe atención: la versión nativa incorpora respuesta háptica, ofreciendo una retroalimentación adicional durante la partida. No transforma el sistema de combate, pero añade una capa sensorial que no estaba presente de la misma manera en la edición de PS4.
Por último, Kingdom Hearts III permite elegir entre voces en inglés y japonés, una opción que amplía las posibilidades para quienes prefieren escuchar el reparto original.
Es una mejora bienvenida, aunque habría sido mejor que la selección de idioma se aplicara de forma más uniforme al resto de los juegos incluidos
Una mejora técnica bienvenida, pero no una remasterización completa
El principal problema de Kingdom Hearts Collection [I–III] es que el esfuerzo de actualización no se reparte de manera uniforme. Mientras que Kingdom Hearts III obtiene beneficios evidentes, los títulos más antiguos permanecen muy cerca de las versiones que ya conocíamos.
Esto no significa que los clásicos se vean mal. De hecho, la dirección artística de la franquicia sigue funcionando muy bien, y la combinación de mundos de Disney con escenarios originales mantiene una personalidad difícil de confundir con cualquier otra saga. Pero en una colección que vuelve a reunir juegos que ya pasaron por PS3 y PS4, habría sido interesante ver un tratamiento más ambicioso de ciertos elementos visuales.

Las secuencias cinematográficas pregrabadas son un ejemplo. En algunos momentos, el cambio entre el juego y las escenas de vídeo hace evidente la diferencia de definición y fluidez.
Tampoco hay que confundir el salto técnico con una renovación de diseño. Los sistemas de combate, las estructuras de los niveles y las decisiones narrativas permanecen esencialmente iguales. Si disfrutaste los juegos originales, eso puede ser una ventaja; si esperabas una reinterpretación profunda de los primeros capítulos, esta colección no va por ahí.
En definitiva, Square Enix ha priorizado ofrecer versiones nativas capaces de aprovechar mejor el hardware actual, no rehacer cada juego desde cero.
Es una decisión comprensible, aunque deja la sensación de que algunos títulos podrían haber recibido un poco más de cariño.
Re Mind y el combate: más razones para quedarse después de los créditos
La inclusión de Kingdom Hearts III + Re Mind ayuda a que el paquete sea más atractivo. La expansión amplía los acontecimientos del juego principal y profundiza en determinados momentos de la historia, además de ofrecer desafíos dirigidos a quienes quieren dominar su sistema de combate.

Para los seguidores que solo quieren llegar al final de la aventura, Re Mind puede sentirse como contenido adicional que no necesitan abordar inmediatamente. Para quienes buscan conocer más detalles de la trama o enfrentarse a retos exigentes, es una parte importante de la experiencia.
El combate de Kingdom Hearts III se beneficia particularmente de la mayor estabilidad de la versión de PS5. Sus enfrentamientos más espectaculares exigen reaccionar a patrones de ataque, administrar habilidades y aprovechar las oportunidades para contraatacar. Con una tasa de fotogramas más consistente, es más fácil seguir la acción cuando la pantalla se llena de efectos.
No todo es perfecto: la espectacularidad a veces juega en contra de la claridad, y el juego puede saturar la pantalla con animaciones y ataques especiales. Sin embargo, esa exageración también forma parte de su identidad. Pocas franquicias pueden convertir una batalla contra criaturas de la oscuridad en una exhibición de magia, acrobacias y fuegos artificiales digitales sin perder del todo el sentido del combate.
El detalle que los veteranos deben considerar: las partidas guardadas
Hay una desventaja importante para quienes ya poseen las recopilaciones en PS4: las partidas guardadas de las versiones anteriores no se transfieren a las nuevas versiones nativas de PS5. Eso significa que, si dedicaste decenas de horas a completar desafíos, desbloquear secretos o conseguirlo todo, tendrás que empezar de nuevo en esta edición.
Para alguien que llega por primera vez, esto no supone ningún inconveniente.
Para los veteranos, en cambio, puede ser una razón suficiente para pensárselo dos veces. Volver a recorrer Kingdom Hearts II puede ser un placer; repetir una lista enorme de tareas para recuperar un archivo completado al cien por ciento quizá no sea la definición universal de diversión.
La magia sigue ahí, y ahora funciona mejor
Kingdom Hearts Collection [I–III] es una excelente forma de experimentar buena parte de la saga en PlayStation 5. La colección reúne una cantidad enorme de contenido, permite seguir la evolución de Sora y sus compañeros y conserva algunos de los mejores momentos de una franquicia que mezcla acción, fantasía y nostalgia de una manera muy particular.
Las mejoras técnicas son reales, pero no todas tienen el mismo peso. Los capítulos de HD 1.5+2.5 ReMIX y Dream Drop Distance HD ya funcionaban bien en la generación anterior, por lo que el salto es más discreto. En cambio, Kingdom Hearts III destaca con su presentación en 4K, una tasa de 60 FPS mucho más estable, cargas rápidas, respuesta háptica del DualSense y opciones gráficas. 0.2 Birth by Sleep también se beneficia de la actualización.
La parte menos emocionante es que no estamos ante una reconstrucción completa de la saga. Algunos vídeos siguen mostrando su edad, los juegos clásicos reciben cambios más modestos y quienes ya poseen las ediciones de PS4 tendrán que decidir si las mejoras justifican volver a pagar, incluso con el descuento disponible para usuarios elegibles. La imposibilidad de transferir los archivos guardados tampoco ayuda a convencer a los más dedicados.
¿Vale la pena? Si nunca has jugado Kingdom Hearts, sí: tienes una enorme cantidad de aventuras en un solo paquete y una manera accesible de conocer buena parte de su historia. Si eres un veterano, el argumento más fuerte es Kingdom Hearts III, cuya versión nativa para PS5 es la mejora más evidente de la colección.
Porque, al final, Kingdom Hearts nunca ha sido solo una historia sobre la luz y la oscuridad. También es una saga sobre la amistad, los recuerdos y la extraña capacidad de convertir una llave gigante en una de las armas más emblemáticas de los videojuegos.
Y si después de todo eso todavía no entiendes quién es quién, no te preocupes: probablemente necesitas jugar otro título.
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Overall
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GAMEPLAY
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GRÁFICOS
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AUDIO
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HISTORIA
KINGDOM HEARTS COLLECTION [I~III] - RESEÑA
Kingdom Hearts Collection [I–III] es una excelente forma de experimentar buena parte de la saga en PlayStation 5. La colección reúne una cantidad enorme de contenido, permite seguir la evolución de Sora y sus compañeros y conserva algunos de los mejores momentos de una franquicia que mezcla acción, fantasía y nostalgia de una manera muy particular.
Las mejoras técnicas son reales, pero no todas tienen el mismo peso. Los capítulos de HD 1.5+2.5 ReMIX y Dream Drop Distance HD ya funcionaban bien en la generación anterior, por lo que el salto es más discreto. En cambio, Kingdom Hearts III destaca con su presentación en 4K, una tasa de 60 FPS mucho más estable, cargas rápidas, respuesta háptica del DualSense y opciones gráficas. 0.2 Birth by Sleep también se beneficia de la actualización.
La parte menos emocionante es que no estamos ante una reconstrucción completa de la saga. Algunos vídeos siguen mostrando su edad, los juegos clásicos reciben cambios más modestos y quienes ya poseen las ediciones de PS4 tendrán que decidir si las mejoras justifican volver a pagar, incluso con el descuento disponible para usuarios elegibles. La imposibilidad de transferir los archivos guardados tampoco ayuda a convencer a los más dedicados.
¿Vale la pena? Si nunca has jugado Kingdom Hearts, sí: tienes una enorme cantidad de aventuras en un solo paquete y una manera accesible de conocer buena parte de su historia. Si eres un veterano, el argumento más fuerte es Kingdom Hearts III, cuya versión nativa para PS5 es la mejora más evidente de la colección.
Porque, al final, Kingdom Hearts nunca ha sido solo una historia sobre la luz y la oscuridad. También es una saga sobre la amistad, los recuerdos y la extraña capacidad de convertir una llave gigante en una de las armas más emblemáticas de los videojuegos.
Y si después de todo eso todavía no entiendes quién es quién, no te preocupes: probablemente necesitas jugar otro título.











