

Cine
“LLAMAN A LA PUERTA” | Reseña sin spoilers
El suspenso está de regreso de la mano de M. Night Shyamalan ¿Acierto o decepción en la carrera de este director? Acá te contamos.
Desde la salida de “El sexto sentido” (1999) el director M. Night Shyamalan se ha visto envuelto en serias discusiones entre aquellos que lo aman y quienes han llegado a odiarlo por tratar de emular (sin conseguirlo) el éxito de aquélla famosa película protagonizada por Bruce Willis y Haley Joel Osment, sus giros de tuerca son un sello particular pero también objeto de burlas, sin embargo con “Llaman a la puerta” el director está decidido a recuperar su voz personal sin necesariamente repetirse o auto parodiarse.
Basada en la novela titulada: “La cabaña del fin del mundo”, del autor Paul Tremblay, el director con ayuda de Steve Desmond y Michael Sherman (“Monsters”) nos presentan una interrogante que hará temblar los cimientos entre aquellos que toman por ciertas todas sus creencias, pero de igual manera de los escépticos que confían solamente en sus ojos para tomar sus decisiones, y es que el resultado es totalmente distinto cuando de ello depende el futuro de la humanidad.

¿DE QUÉ TRATA “LLAMAN A LA PUERTA”?
Una pequeña familia de solo tres componentes se encuentra vacacionando en una cabaña alejada de todo, rodeada de árboles y en las cercanías de un lago, el lugar es casi paradisiaco, pero su tranquilidad se ve interrumpida por cuatro extraños que les tienen una difícil propuesta: Uno de ellos debe ser sacrificado (de manera voluntaria) por los otros dos, en caso de negarse la humanidad está condenada ante la llegada del Apocalipsis.
Es con este intrigante comienzo que la historia pondrá sobre la mesa distintos pensamientos y perspectivas que los pondrán al borde del asiento, mientras nosotros como espectadores también trataremos de descifrar, si estos extraños solamente son unos locos o de verdad son los jinetes del apocalipsis ofreciendo una oportunidad de salvación.

LO BUENO
“The Happening” (2008) fue quizá la última vez que se vio a un M. Night Shyamalan tan libre en su manejo de cámara, quizá el miedo al juicio ha quedado atrás y esto se refleja en la gran propuesta que el director y su dos cinematógrafos (Jarin Blaschke y Lowell A. Meyer) le aportan a esta historia de suspenso que se sostiene hasta el final, por lo que la tensión está garantizada, en parte gracias también a la música de Herdís Stefándóttir.
Dave Bautista se atreve a salir de su zona de confort, no solamente liderando los créditos iniciales sino entregando un trabajo bastante respetable, ya que su papel exige diversos momentos de labor actoral que saca a flote de manera cumplidora, no sobresaliente, pero (para mí al menos) de manera sorpendente.
Bautista mereció su espacio, pero en general no hay fallas en su reparto, Rupert Grin está increíble en un papel fuera de lo que podríamos esperar de el debido a sus antecedentes Potterescos, la pequeña Kriste Cui lo hace excelente aportando ternura e inteligencia como la pequeña hija de la pareja, que llegado a este punto ambos actores (Jonathan Groff y Ben Aldridge) hacen totalmente creíble y empático el amor que se profesan uno al otro, haciendo que la historia se libre de cursilería innecesaria en este departamento sino construir bien un argumento para justificar la indecisión ante la pregunta que deben responder.
La tensión comienza muy rápido y salvo ciertos momentos de descanso (sobre todo en flashbacks que pretenden reforzar la construcción de los personajes), es continua y bastante sólida, el suspenso armado por los tres escritores es efectivo y aunque quizá no se libre de parecer predecible, considero que la película aterriza bien.
El equipo fue muy ingenioso en la parte de efectos especiales, ya que a pesar del nombre que está detrás del proyecto, está lejos de ser una súper producción millonaria y sin embargo sale avante en este aspecto.

LO MALO
Hay varias constantes en el trabajo de M. Night Shyamalan que se pueden identificar en toda su filmografía y que lo persiguen hasta el día de hoy, si bien (y como señalé más arriba) Dave Bautista hace un trabajo más allá de los esperado, no me cabe duda de que otro actor con mayor talento hubiera aportado mayor peso y dramatismo a su personaje, siendo la mala elección de casting la primer falla de este director.
La segunda debilidad de este director es su miedo a la oscuridad a pesar de las temáticas que aborda, perjudicial en dos aspectos principalmente: sobre explica lo que bien podría dejarle al espectador y el terror que le da irse a créditos finales sin una nota de esperanza, en este caso en particular, viniendo de una novela con un final más ambiguo y oscuro, rompe de alguna manera la tensión bien construida durante toda la película y disminuye la desazón que la propia narrativa se esfuerza en proponer.
Si bien se elogió en párrafos anteriores el trabajo de los escritores para abordar el suspenso, no puedo evitar mencionar los pobres diálogos que a veces pusieron en boca de sus protagonistas, así como cierta moralina y pensamientos que pretenden ser filosóficos pero que parecen salidos de algún panfleto religioso o galleta de la suerte.
La película soportaba sin problemas una clasificación más alta que la “B” que recibió en México, y aunque el uso del “fuera de campo” es bien ejecutado y loable, la historia hubiera añadido una mayor impresión en el espectador con mayores escenas de violencia y sangre que de acuerdo a su narrativa estarían perfectamente justificadas, sin embargo esto lo menciono a manera particular ya que deduzco que se debió a decisiones económicas para darle una mayor oportunidad de taquilla ampliando su clasificación.

VEREDICTO
Como fanático, pero también crítico objetivo del trabajo de Shyamalan, estoy consciente de sus fallas, sin embargo creo que “Llaman a la puerta” podría considerarse como un regreso triunfal y la luz al final del túnel después de varios tropiezos, que (para bien y para mal) no se aleja tanto de sus obsesiones, gustos y estilo, pero que de manera general es una película bastante sólida en su presentación técnica y narrativa.
Es una película que disfruté y sufrí por igual, y el “sufrimiento” lo menciono de manera totalmente positiva, pues me refiero a la constante tensión a la que nos coloca el director, no fueron pocas las veces en donde me sorprendí con mis manos agarrando el descansabrazos de la sala, una impresión que perdura una vez que la película termina debido a los conflictos internos que propone, la incertidumbre respecto a lo que les ocurre a los personajes y su alrededor, así como las creencias de unos y pragmatismo de otros conforme a sus propios antecedentes es bastante interesante, y a pesar de que se queda en un nivel muy bajo creo que es suficiente para que cualquiera pueda continuar la conversación una vez que las luces de la sala se enciendan.
Si usted es seguidor de este controversial director, no tiene otro remedio que acudir a las salas a presenciar una de sus obras más completas de los últimos años, si en cambio eres detractor, quizá salgas sorprendido de lo eficaz que es a la hora de armar un misterio que te mantendrá entretenido mientras te devoras tus palomitas, recuerden que “Llaman a la puerta” está disponible a partir del día 2 de febrero en salas nacionales y como siempre eres el primer invitado para acudir al cine y sacar tus propias conclusiones, por el momento no me queda más que advertirles que tengan cuidado con verificar quién llama a sus puertas.
Cine
CIUDAD DE MUERTOS | RESEÑA
Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto, es un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror

Un thriller psicológico que nos recuerda que la realidad puede ser mucho más aterradora que la ficción.
La fotografía es uno de los artes más complejos, saber tomar y capturar un momento que quede grabado para siempre en una imagen y que a la vez logre transmitir la misma emoción que en ese momento se vivía muy pocos pueden lograrlo, pero cuando se hace es simplemente conmovedor ¿Pero qué pasa cuando el momento que se captura es el fin de una vida? La fotografía toma otro matiz, muchas veces lleno de morbo, (morbo que muchos medios han utilizado para vender), pero también puede ser solemne, no por lo que muestra, sino por la manera en que nos invita a detenernos y descubrir todo lo que hay detrás de ella. Y es ahí donde deja de ser simple morbo para convertirse en un testimonio crudo de la fragilidad humana, capaz de conmovernos incluso desde el horror.
Justamente esto es lo que me dejó Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto que toma como inspiración el extraordinario trabajo de Enrique Metinides, uno de los fotógrafos de nota roja más importantes de México, para construir un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror clásico sobre un artista que termina atrapado por sus propias obras y que al final nos recuerda que todos vamos para allá.
Más allá del morbo de la nota roja.
La historia nos presenta a Enrique (Jero Medina), un fotógrafo de nota roja en la Ciudad de México de los años cincuenta, cuya fascinación por documentar la muerte lo lleva a involucrarse en la investigación de un misterioso asesinato. Sin embargo, después de un terremoto y una serie de acontecimientos inexplicables, comienza a experimentar visiones y encuentros inquietantes que desdibujan la frontera entre los vivos y los muertos, obligándolo a confrontar aquello que su cámara ha capturado durante toda su vida.
Un thriller con un tipo de terror nada convencional.
Lo primero que debemos entender es que no estamos ante una película de terror convencional; aquí el miedo no depende de sobresaltos, criaturas o situaciones diseñadas para provocar sustos, sino de algo mucho más cercano y perturbador: la crudeza de la vida y los terribles momentos que Enrique Metinides llegó a fotografiar. Es precisamente ahí donde la película encuentra su mayor fortaleza, convirtiendo algunas de las imágenes más icónicas del fotógrafo en secuencias cinematográficas que resultan tan impactantes como difíciles de contemplar, pero a la vez imposibles de dejar de ver.
La historia que nos ofrece
Narrativamente, es una película que apuesta mucho por la ambigüedad y la contemplación y es que durante buena parte de la cinta podemos sentirnos tan desconcertados como su protagonista, tratando de entender qué está ocurriendo realmente y cómo se relacionan todos los acontecimientos. Esto puede jugar en su contra, pues por momentos la historia se siente predecible debido a su premisa y algunas actuaciones pueden resultar algo planas.
Y si bien esta arma de doble filo (su ambigüedad) puede llegar a dificultar nuestra conexión con lo que estamos viendo, cuando finalmente las piezas comienzan a encajar y llegamos a su desenlace, todo cobra sentido y terminamos comprendiendo la historia prácticamente al mismo tiempo que Enrique, aunque su premisa sea más que evidente.
Una fotografía bien cuidada que vale la pena verla en cine.
El trabajo de José Manuel Cravioto en la dirección y Diego Sebastián Tenorio en la fotografía elevan muchísimo a esta película, siendo razón suficiente para verla; ambos consiguen recrear estas imágenes de una manera sumamente cruda, precisa y, al mismo tiempo, artística.
Cada encuadre parece tener una intención, los detalles están por doquier y existe una composición visual que nos permite apreciar el talento detrás de aquellas fotografías, pero también sentir ese vacío en el estómago que provocan las tragedias que representan.
Propositiva en su estilo
Se nota la intención de que esto se manejara con un cuidado y atención al detalle minucioso, puesto que la cinta busca y logra recrear las fotografías que se nos presentan al final, de una manera tan “natural” que da miedo, lo cual hace todo el sentido que sea una película tan contemplativa y el hecho que se haya apostado por un filtro en blanco y negro, con momentos en rojo y negro, ayuda a que se sienta como una película de época.
Porque sí, otro gran apartado de la película es el trabajo realizado en recrear una Ciudad de México de mediados del siglo pasado y lo más interesante es que lo hace con pocos elementos, pero muy bien trabajados, más allá del vestuario, en verdad se nos traslada a los años 1950´s.
Conclusión.
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.
Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible.
Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Ciudad de Muertos ya llegó a las salas de cine de México y por supuesto a las salas de Cinemex Alternativo.
Ciudad de Muertos | Reseña
Overall
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Dirección
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Fotografía
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Actuaciones
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Guion
Ciudad de Muertos | Reseña
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible. Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Cine
Duna: Parte Tres marcará el desenlace oficial de la franquicia
Ya está aquí el tráiler final de Duna: Parte tres. Este épico adelanto muestra a Paul Atreides dándose cuenta que ha convertido en un villano

Ya está aquí el tráiler final de Duna: Parte tres. Este épico adelanto muestra a Paul Atreides dándose cuenta de que ha vivido lo suficiente como para convertirse en el villano, mientras se prepara para un enfrentamiento con Chani.
Warner Bros. ha publicado el tráiler final de Dune: Parte tres que anticipa el inevitable choque entre Paul Atreides (Timothée Chalamet) y Chani (Zendaya).
Paul comprende, finalmente, que se ha transformado en el dictador contra el que Chani ha luchado toda su vida.
Chani se ha aliado con Scytale (Robert Pattinson) para intentar asesinar a Paul, quien, desde que se convirtió en Emperador al final de Dune: Parte dos, se ha inclinado mucho más hacia el papel de villano que al de héroe.
¿Existe alguna posibilidad de reconciliación? El tráiler termina de una forma que sugiere que, tal vez, aún puedan reencontrarse.
El duelo final en Duna: Parte tres
El adelanto, que destaca el impresionante apartado visual y un reparto estelar, resulta verdaderamente épico; tanto, que plantea por qué Duna: Parte tres podría merecer aún más las pantallas IMAX que Avengers: Doomsday.
En otras partes del tráiler, vemos gusanos de arena, batallas épicas y a las Bene Gesserit continuando con sus maquinaciones, además del regreso de Jason Momoa en un nuevo e intrigante papel.
Dune: Parte tres se desarrolla casi dos décadas después de que Paul Atreides tomara el control del Imperio.
Convertido ahora en un emperador implacable, Paul debe afrontar las consecuencias de su mandato: viejos aliados regresan, surgen nuevas y aterradoras amenazas, y la traición acecha en cada sombra.
Atormentado por visiones del colapso imperial y por la reaparición de su amor perdido hace mucho tiempo, Paul se ve arrastrado a una vasta conspiración, en cuyo misterio central se encuentra Chani.
Mientras la rebelión se gesta y los enemigos estrechan el cerco, Paul deberá enfrentarse al verdadero precio del poder y al destino de aquellos a quienes más ama.
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Anime
BLUE LOCK | RESEÑA
Blue Lock a da el salto a la acción real con una película que busca trasladar esa intensidad a la pantalla grande

Blue Lock mete un gol con su película en acción real.
Pocas series deportivas han conseguido convertirse en un fenómeno como Blue Lock, una historia que revolucionó el género al poner el ego, la ambición y la competencia individual en el centro del fútbol. Su filosofía, encabezada por Jinpachi Ego, rompe con la idea tradicional de que un jugador siempre debe priorizar al equipo y plantea que confiar en las propias capacidades, reconocer el talento individual y tener la ambición de ser el mejor también puede ser la clave para alcanzar la victoria.

Titulada simplemente como Blue Lock, esta popular historia da el salto a la acción real con una película que busca trasladar esa intensidad a la pantalla grande y es una adaptación fiel y entretenida que conserva la esencia del anime, aunque tiene algunos detalles que le impiden alcanzar su máximo potencial y a continuación les cuento el porqué.
Una competencia por convertirse en el mejor.
Dirigida por Yūsuke Taki y protagonizada por Fumiya Takahashi como Yoichi Isagi, Kaito Sakurai como Meguru Bachira y Masataka Kubota como Jinpachi Ego, la cinta adapta la primera fase del proyecto Blue Lock. La historia nos presenta a 300 jóvenes delanteros que deberán enfrentarse a una serie de pruebas y competir entre sí para conseguir una sola meta: convertirse en el mejor goleador de Japón. Entre ellos se encuentra Isagi, quien tendrá que descubrir sus verdaderas fortalezas y desarrollar su propio estilo para sobrevivir a una competencia en la que no todos conseguirán llegar hasta el final.

El ego entra a la cancha.
Uno de los mayores aciertos de esta adaptación es que consigue trasladar correctamente la esencia de la obra original y del anime, sobre todo, la filosofía del ego (bien aplicado) que mueve toda la historia.

La película muestra cómo cada jugador debe reconocer sus habilidades, confiar en su potencial y desarrollar la ambición necesaria para imponerse sobre sus rivales.
No se trata simplemente de ser egoísta, sino de atreverse a asumir la responsabilidad de marcar la diferencia y luchar por convertirse en el mejor.
A esto se suman partidos emocionantes que consiguen trasladar las habilidades características de cada personaje a la acción real y aunque los efectos visuales cumplen con su cometido al representar algunas de estas jugadas, en determinados momentos pudieron ser más convincentes para transmitir toda la espectacularidad que caracteriza al anime y si a esto le sumamos la gran caracterización de personajes, pues tenemos fanservice puro.

Otro de sus grandes aciertos está en su apartado musical, encabezado por Ado con el tema Monstro, una canción que aporta energía a la experiencia y acompaña muy bien la intensidad de esta competencia.

Además, para el público latinoamericano, la película cuenta con doblaje al español con el elenco que conocemos del anime, un detalle que ayuda a mantener la familiaridad con los personajes y hace más disfrutable esta nueva versión.
El precio de llevar el anime a la acción real.
Como era de esperarse en una adaptación de este tipo, uno de los principales sacrificios está en el desarrollo de sus personajes. El tiempo limitado de una película obliga a concentrar la historia en los protagonistas más importantes, como Isagi, Nagi, Bachira y Chigiri, dejando menos espacio para profundizar en otros jugadores y en las relaciones que se construyen entre ellos.

Sin embargo, su verdadero talón de Aquiles está en algunas de sus secuencias de acción; los primeros planos y las tomas cerradas durante las carreras no siempre consiguen transmitir movimientos naturales y convincentes, lo que rompe por momentos con la intensidad de los partidos y evidencia las dificultades de trasladar el dinamismo del anime a los actores reales.

Conclusión.
Blue Lock es una buena adaptación en acción real que mete un gol al conservar la esencia de su material original. Sus partidos, su filosofía del ego, la música de Ado y el respeto por los personajes hacen que valga la pena para los seguidores de la franquicia, aunque el desarrollo limitado de algunos jugadores y ciertas secuencias poco convincentes le restan puntos. Aun con estos detalles, es una buena oportunidad para disfrutar de esta historia desde otra perspectiva y, para quienes todavía no conocen este universo, una excelente puerta de entrada para después adentrarse en el anime y el manga.
Blue Lock llega a los cines de México este 29 de octubre de la mano de nuestros amigos de Zima Entertainment.
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Blue Lock | Reseña
Overall
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Historia y guion
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Efectos
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Soundtrack
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Adaptación y fanservice
Blue Lock (live-action) | Reseña
Blue Lock es una buena adaptación en acción real que mete un gol al conservar la esencia de su material original. Sus partidos, su filosofía del ego, la música de Ado y el respeto por los personajes hacen que valga la pena para los seguidores de la franquicia, aunque el desarrollo limitado de algunos jugadores y ciertas secuencias poco convincentes le restan puntos. Aun con estos detalles, es una buena oportunidad para disfrutar de esta historia desde otra perspectiva y, para quienes todavía no conocen este universo, una excelente puerta de entrada para después adentrarse en el anime y el manga.













