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“JURASSIC WORLD: DOMINION” (2022) | Reseña sin spoilers

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Superar una película que tiene casi 30 años parece tarea fácil y Colin Trevorrow puso a prueba su talento ¿Qué tal está Jurassic World: Dominion? Acá te contamos.

En 1993 Steven Spielberg trajo a la vida lo que parecía imposible en su momento, adaptar (a su manera) la novela de Michael Crichton, tarea complicada debido sobre todo a que los personajes principales eran unos gigantescos dinosaurios, para 1993 los avances tecnológicos permitirían hacer algo decente, pero Spielberg y su equipo empujaron la frontera de lo inimaginable para presentarnos la película más taquillera del año (cabe mencionar que en el cuarto puesto estuvo “La Lista de Schindler” del mismo director).

La saga creció dando paso a una nueva trilogía que conocemos bajo el título de “Jurassic World”, y padeciendo aún los estragos de la pandemia, llega por fin a salas mexicanas lo que parece el cierre de esta nueva historia (aunque dudo que de la franquicia) con resultados no del todo aceptables, sobre todo después de que nos emocionaran con un prólogo de cinco minutos que parece consumió el presupuesto de los efectos especiales.

¿DE QUÉ TRATA “JURASSIC WORLD: DOMINION”?

La película arranca con un breve resumen de acontecimientos que conecta lo sucedido en “El Reino Caído” (2018) en donde la Isla Nublar fue devastada por un volcán, solo algunas especies fueron rescatadas y posteriormente liberadas así que las jurásicas especies conviven de manera muy tropezada con la llamada civilización y es ahí en donde arranca esta nueva historia en la que conoceremos a Lewis Dodgson (Campbell Scott) un genio/multimillonario que, al igual que en todas las películas anteriores quiere utilizar el genoma de los dinosaurios para su propio beneficio, en esta ocasión para fines farmacéuticos, por lo que construye un santuario gigante en donde reúne a prácticamente todas las especies (y otras más que se han ido creando), para continuar la investigación.

Por otro lado, Owen Gray (Chris Pratt), Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) y Maisie Lockwood (Isabella Sermon) han formado una especie de familia que trata de vivir en el anonimato debido a la valía del ADN en la joven integrante. Obviamente estos dos mundos se tienen que cruzar y en lugar de ofrecernos lo que tanto habían prometido: el desastre y terror en las ciudades de la mano (o patas) de los dinosaurios, nos encierran dentro de un contenido, aunque gigantesco santuario, para contarnos la misma historia una vez más.

LO BUENO

La historia se ayuda tramposamente de elementos sobre explicativos, lo que es un poco agotador si estás fresco en la saga, pero que sin duda ayudará al espectador casual o más joven que no haya visto las primeras entregas, dentro del lado positivo se encuentra la fluidez de la historia con muchas secuencias de acción, que salvan a la película de convertirse en casi dos horas y media de tedio.

La mayoría del reparto hace un trabajo decente (con lo que les dieron) y el regreso del trío original (así como una que otra sorpresa extra) serán momentáneamente el goce de los más viejos adeptos a la saga.

La música se vuelve un elemento importante y para ello contrataron a Michael Giacchino, aunque arrastra el mismo defecto que en sus tres trabajos anteriores que apelan a la nostalgia y es que no se siente del todo original sino más bien un remix o complemento de lo que hizo en su momento John Williams.

LO MALO

Como ya mencionaba anteriormente, el argumento es endeble y básicamente un repetición con esteroides de la misma historia, rescatada apenas por su constante dinamismo, lo que la coloca como un producto que se nota dirigido a un público poco exigente que va a consumir palomitas o a distraer un rato a sus hijos, pero no me crean a mí, tan solo basta ver algunas de las cartas de presentación de la escritora Emily Carmichael (“Pacific Rim: Insurrección”) y el mismo director Colin Trevorrow (“Star Wars: El ascenso de Skywalker”) para poder adivinar de cuál pie cojea el guion. Un guion que se deshace rápidamente de “Blue”, su protagonista anterior, en un intento atrevido pero fallido de regresar a las raíces de la saga. A todo lo anterior habría que agregar también un (esporádico) tono mal manejado de género de terror.

Totalmente ajeno al estreno de este cierre de saga se encuentra también el reciente estreno de “Top Gun: Maverick”, y es que en comparación, lo que la mencionada hizo de manera correcta prácticamente en todos los departamentos, la película de dinosaurios falla estrepitosamente, no acierta en sus referencias, ni en apelar a la nostalgia, la narrativa se siente forzada y tramposa, las escenas de acción no son memorables, el uso de tecnología se queda muy corto (este departamento merece su propio rubro), que haya tantos personajes reunidos hacen que prácticamente ninguno se gana la empatía de la audiencia (más allá del valor concedido por el recuerdo), en resumen, es una película que no se siente una pérdida de tiempo pero que olvidarán por completo cuando lleguen a casa. Ni una escena, ni una nota musical, ni una frase o personaje, NADA, es memorable.

Cualquiera pensaría que una película con el presupuesto y tecnología de hoy en día nos haría olvidar fácilmente a su antecesora de 1993, Colin Trevorrow tuvo incluso la valentía de apostar por animatrónicos (como en gran parte lo hizo Steven Spielberg), para darle mayor realismo a las escenas, el resultado fue un triste CGI que pasa apenas la prueba del fuego y unos efectos prácticos dignos de IztapaSauria, no tengo duda que al público infantil poco o nada le importará este defecto, pero cualquiera con algo de criterio y cierta madurez no le quedará otro remedio que aceptar que este departamento junto al guion son los peldaños más bajos de la película.

VEREDICTO

La oscura propuesta de Michael Crichton fue transformada en todo un blockbuster infantil y juvenil bajo las manos de Steven Spielberg (aunque no ha soltado del todo la saga como productor), que ha resistido el paso del tiempo y el envejecimiento de su público objetivo, sin embargo el marketing y su popularidad la han ido transformando aún más en un producto casi dirigido exclusivamente a los niños (juguetes, series animadas y ropa infantil lo demuestran), la nueva trilogía sufre de esta indecisión por un mercado y otro, “Jurassic World: Dominion” no es la excepción y su trepidante narrativa deja en claro que busca complacer al público más joven, es su intento de dejar satisfechos a los más viejos (inclusión del reparto original, referencias y a veces un tono más maduro) en donde no acierta casi en ningún momento.

Seis veces nos han demostrado que la historia ya no soporta una vuelta más, ¿Cuántos millonarios (bien intencionados o no) necesitamos ver con el mismo plan? ¿Cuántas veces podemos obligar a los protagonistas que se inserten en un ambiente salvaje en donde claramente tienen la desventaja? ¿Cuántas veces podremos ver las mismas persecuciones y batallas? El mensaje ecológico y social se diluye dentro de una película palomera que ofrece muy poco para el debate, quizá lo peor sea (en todo caso) que como simple producto de entretenimiento deja mucho que desear y aunque es muy posible que le vaya bien en taquilla por el gran mercado que tiene a su disposición, no puedo sino finalizar esta reseña manifestando que aunque tenía los elementos para ser algo digno, “Jurassic World: Dominion” puede ser incluso, la peor de la nueva trilogía.

Pero como siempre, los invitamos a que sean ustedes quienes decidan si lo que aquí se escribe es correcto o no y para ello puede acudir a su sala de cine preferida a partir del día de mañana en su estreno nacional.

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STREET FIGHTER | RESEÑA

Street Fighter es una película que parece entender qué hace reconocible a la franquicia pero se queda muy corta.

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Llega a los cines una nueva película de Street Fighter. ¿Qué tal está? Sin medias tintas, la puedes amar u odiar.

Las adaptaciones de videojuegos al cine no siempre salen bien y Street Fighter es un claro ejemplo de lo complicado que puede ser trasladar una franquicia tan querida a la pantalla grande, primero con una cinta que se volvió de culto por las razones “correctas” y después con una cinta sin alma. Ahora y titulada simplemente como Street Fighter, llega la que ha prometido ser “la mejor adaptación” en acción real de uno de los juegos más icónicos de la historia.

¿El problema? Que esta película de Street Fighter cree entender a la franquicia y a los fans más clavados, cuando en realidad apunta a los jugadores o fans más casuales o a quienes apenas y conocen este juego (lo cual para nada tiene algo de malo) siendo quienes encontrarán una película divertida y llena de acción; pero si eres un fan de hueso colorado que conoce el “lore” de esta increíble saga de videojuegos (y tu personaje favorito es Bison), te sugiero tomes tus precauciones.

El Torneo Mundial regresa.

Dirigida por  por Kitao Sakurai  y ambientada en 1993, la historia sigue a Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), quienes tras los hechos del primer Torneo Mundial tomaron caminos separados y se han distanciados. Sin embargo ambos vuelven a la acción cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para participar en el próximo Torneo Mundial organizado por M. Bison ( David Dastmalchian). Pero detrás de este Torneo, su organizador oculta un propósito siniestro para volverse el ser más poderoso, por lo que quienes alguna vez fueron los mejores amigos y rivales, tendrán que conciliar sus diferencias para salir adelante.

Lo bueno de Street Fighter: las peleas y el fanservice que los fans merecen.

Si hay algo que Street Fighter logra hacer muy bien es trasladar los combates de los videojuegos a la pantalla grande: las escenas de acción son uno de sus mayores aciertos, con coreografías muy bien ejecutadas que consiguen transmitir la intensidad de los enfrentamientos y, sobre todo, respetar los movimientos y ataques especiales que han definido a sus personajes durante décadas.

Sin embargo, lo más interesante llega con los flashbacks, que terminan siendo los momentos más sólidos de la película en cuanto a su relación con el material original. Es ahí donde la cinta demuestra un mayor respeto por el pasado de Ryu y Ken, recuperando elementos fundamentales de su historia y atreviéndose a llevar al terreno mainstream la relación que ambos mantienen con su maestro, Gouken, así como la presencia de Akuma (Joe “Roman Reigns” Anoa’i) en su legado. Estos momentos no solamente funcionan como un guiño para quienes conocen la franquicia, sino que también permiten acercar parte de su mitología a quienes nunca han profundizado demasiado en ella.

El fanservice también juega un papel importante, tanto en los ya citados movimientos, como en las referencias y los elementos reconocibles de los juegos están presentes para recordarnos por qué estos personajes se han convertido en iconos de la cultura popular. El problema es que ese mismo fanservice termina siendo un arma de doble filo: reconocer un ataque o identificar una referencia puede provocar una sonrisa, pero eso no necesariamente significa que el personaje esté bien adaptado o que la historia haga justicia a su legado, porque una cosa es reconocer a Ryu, Ken o Akuma en pantalla y otra muy distinta es sentir que estamos viendo a los personajes que conocemos.

Lo malo: demasiado humor (rayando en lo absurdo y personajes reducidos a una mala parodia).

El principal problema de Street Fighter: La Película es que cree entender lo que significa esta franquicia y lo que hay detrás, si bien es un juego que cualquier persona puede disfrutar sin necesidad de saber ni conocer que cada personaje tiene su historia y un interesante y rico lore, también es cierto que quienes somos fans de hueso colorado y conocemos ese trasfondo, nos tomamos muy en serio su historia por lo propiamente bien construidos que están sus personajes.

Porque sí, Street Fighter cuenta con una rica historia que ha sido muy bien contada a lo largo de seis juegos y tres precuelas, por lo que el ver que reduzcan a personajes tan importantes en esta película a mal logrados chistes, la verdad es que duele.

El gran problema de Street Fighter

Empecemos con el que es el más evidente problema: El exceso de humor. Ya que la película apuesta constantemente por los chistes, incluso en momentos que necesitan mayor seriedad y que hasta terminan rompiendo la solemnidad de situaciones que deberían tener un peso emocional o narrativo.

Lo que en ocasiones podría funcionar como una manera de aligerar el tono acaba convirtiéndose en una sucesión de situaciones absurdas que le restan fuerza a la historia.

Esto resulta especialmente evidente con Ryu y Ken, dos de los personajes más emblemáticos de la franquicia y es comprensible que la intención sea presentar versiones más jóvenes de ambos, con una personalidad más relajada y aterrizada al mundo real.

Sin embargo, una cosa es explorar una faceta distinta de los personajes y otra ridiculizarlos hasta el punto de que pierdan buena parte de su identidad.

El resultado puede provocar algunas risas, pero también deja la sensación de que la película no termina de comprender qué representan estos luchadores dentro del universo de Street Fighter.

Y si hablamos de personajes maltratados, M. Bison (David Dastmalchian) se lleva una de las peores partes y es que en teoría, estamos ante el villano principal de la historia, una figura cuya presencia debería imponer respeto y transmitir una amenaza constante.

No obstante, la película lo convierte en una caricatura de villano genérico y un extraño fetiche por los pies, con una caracterización que poco tiene que ver con la imagen imponente que ha construido a lo largo de los años.

Su historia y sus motivaciones parecen un intento poco convincente de adaptar los elementos que conocemos de los videojuegos, mientras que su peculiar obsesión con los pies se convierte en uno de los recursos humorísticos más desconcertantes de la cinta, inclusive degradando su famoso Psycho Power a un simple poder que le quita a los demás y no me pueden decir que es una película para los fans si se le da un trato como este a uno de los villanos más icónicos de los videojuegos.

Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.

El problema no es únicamente que la película se tome libertades con Bison, sino que parece desconocer el peso que tiene como antagonista dentro de la franquicia. Su presencia debería ser una de las grandes fortalezas de la historia, pero termina diluida entre bromas y situaciones que lo alejan de la amenaza que representa en los juegos. Los chistes relacionados con los pies, además de repetitivos, resultan excesivos e incómodos, hasta el punto de convertirse en una distracción que perjudica al personaje en lugar de enriquecerlo.

La situación tampoco mejora demasiado con el resto del elenco, varios personajes importantes quedan relegados a apariciones breves, un par de chistes o alguna característica exagerada que parece diseñada únicamente para provocar una reacción inmediata. Incluso algunos recurren a extraños gestos faciales que refuerzan la sensación de estar ante una caricatura antes que ante una adaptación que busque desarrollar sus personalidades. Ken, por ejemplo, termina funcionando en demasiadas ocasiones como un simple objeto de comedia, con poco espacio para explorar sus conflictos, motivaciones o la complejidad de su relación con Ryu.

Y es precisamente ahí donde la película pierde una oportunidad importante. Street Fighter cuenta con un universo repleto de rivalidades, tragedias personales, conflictos de honor y personajes con historias que merecen ser exploradas. No era necesario convertir cada escena en un momento dramático, pero sí encontrar un equilibrio entre la comedia y el respeto por la identidad de sus protagonistas; en cambio, la cinta parece confiar demasiado en que las referencias y las situaciones absurdas serán suficientes para sostener una historia que necesitaba mucho más desarrollo.

Y es imposible no sentir pena ajena al denotar tantos “chistes” relacionados a un extraño fetiche por los pies.

Independientemente delo anterior, la cinta deja al aire muchos conceptos o explicaciones sobre las motivaciones o poderes de varios de los personajes asumiendo que el público las conoce, lo cual resulta contrastante pues insisto, los más fans, como su servidor, pueden llegar a sentirse alienado con la ejecución de esta adaptación.

Conclusión / ¿Para quién es esta película?

Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria.

Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato.

Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.

Street Fighter se estrena este 15 de octubre en cines.

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Street Fighter (2026) | Reseña
Overall
3.5
  • Escenas de acción y fanservice
  • Dirección
  • Efectos especiales
  • Guion

Street Fighter (2026) | Reseña

Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria. Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato. Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.

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Godzilla Minus Zero lanza su trailer final

Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un adelanto de King Ghidorah

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Godzilla

Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un emocionante adelanto del esperado regreso de King Ghidorah a la gran pantalla.

Se ha publicado el tráiler final de Godzilla Minus Zero, mostrando más imágenes impresionantes de la muy esperada secuela dirigida por Takashi Yamazaki.

Uno de los momentos más impactantes ocurre cuando casas enteras son elevadas hacia el cielo —con personas aún en su interior— antes de ser arrojadas contra el suelo.

También se observa una descarga de energía amarilla que, casi con total seguridad, pertenece al aterrador King Ghidorah.

La apariencia del icónico kaiju se mantiene en secreto y es muy probable que siga oculta hasta el estreno de la película, dado que este es el último tráiler.

No obstante, aquí hay mucha acción de Godzilla, ya que el monstruo desatado acumula energía antes de lanzar su característico aliento atómico.

Todo apunta a otro gran éxito con Godzilla

Con 41 valoraciones contabilizadas, Godzilla Minus Zero ha debutado recientemente en Rotten Tomatoes con un 95%. Godzilla Minus One, estrenada en 2023, cuenta con un 99% basado en 213 críticas, por lo que resulta justo afirmar que el cineasta Takashi Yamazaki ha logrado una secuela a la altura.

La expectación ante esta continuación es enorme, y es fácil imaginar que la película recaude considerablemente más que los impresionantes 116 millones de dólares de su predecesora.

Dirigida por Takashi Yamazaki, la película está protagonizada por Ryunosuke Kamiki, Minami Hamabe, Yuki Yamada, Kuranosuke Sasaki, Jun Kunimura, Miou Tanaka, Sakura Ando, ​​Masami Nagasawa, Min Tanaka y Hidetaka Yoshioka.

Rodada íntegramente en Japón como la primera producción japonesa filmada para IMAX, Godzilla Minus Zero se grabó con cámaras digitales de alta definición certificadas por IMAX y cuenta con una optimización de imagen y sonido exclusiva para las pantallas de este formato.

El monstruo, adorado en todo el mundo, regresa a la gran pantalla alcanzando cotas más elevadas y aterradoras, lo que convierte a Godzilla Minus Zero en un auténtico acontecimiento cinematográfico imperdible.

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Scarlett Johansson se enfrenta a Legión en El Exorcista: Mártires

Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta aterradora.

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Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta realmente aterradora.

Se ha publicado oficialmente el primer tráiler de The Exorcist: Martyrs, dirigida por Mike Flanagan.

Scarlett Johansson interpreta a la detective Julie Miller, quien presencia la ejecución del padre Sunday (John Leguizamo), un notorio asesino en serie al que ella misma capturó y que se hizo famoso por recrear macabras escenas del crimen que evocaban el brutal martirio de diversos santos católicos.

La ejecución no sale según lo planeado.

“Es detective de homicidios del NYPD y madre soltera de un niño llamado Max, que acaba de cumplir 12 años”, declaró Flanagan a Esquire en una entrevista reciente.

“Creo que lo primero es decirle a la gente que no están viendo una repetición de El exorcista“, añadió.

“No están viendo ningún intento de reiniciar, rehacer o emular la película de Friedkin. En realidad, están viendo una historia dentro del universo de El exorcista que no se había contado antes, que es única en la franquicia y que toma una dirección muy distinta a las anteriores”.

Puede que el cineasta haya revelado aquí un poco más de lo que pretendía.

El terror del El Exorcista: Mártires

Es muy probable que Johannson interprete a Julie Kinderman, hija de Mary y William Kinderman, el teniente de policía encarnado por Lee J. Cobb en el clásico de William Friedkin y por George C. Scott en El exorcista III.

En la tercera película, Kinderman se enfrentó al demonio conocido como Pazuzu y al espíritu del Asesino Géminis (Brad Dourif); ambos habían poseído al padre Karras (Jason Miller) mientras este agonizaba al pie de la escalinata, tras haber dado su vida para salvar a Regan MacNeil (Linda Blair) al final de la película original.

El tráiler no confirma nada, pero sí se menciona a Legión: la entidad compuesta por Pazuzu, Géminis y el espíritu de Karras, y que da título a la novela de William Peter Blatty en la que se basa El exorcista III.

El exorcista: Mártires también cuenta con las actuaciones de Sasha Calle como la detective de homicidios Gina Restrepo, Chiwetel Ejiofor como el padre William y Lawrence Fishburne como un misterioso sacerdote.

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