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Resident Evil Requiem | Reseña
“Requiem para los muertos, terror para los vivos.” Te lo contamos todo en nuestra reseña de Resident Evil Requiem.
“Requiem para los muertos, terror para los vivos.” Te lo contamos todo en nuestra reseña de Resident Evil Requiem.
Hablar de Resident Evil es hablar de una de las columnas vertebrales del survival horror moderno; desde su debut en 1996, la saga no sólo redefinió la forma en que el terror podía experimentarse en los videojuegos, sino que también estableció un lenguaje propio: cámaras angulares, administración limitada de recursos, tensión constante y una narrativa que mezcla ciencia ficción con horror biológico. A lo largo de tres décadas, la franquicia ha pasado de un terror claustrofóbico al enfoque en la acción y aunque es innegable que ha tenido tropiezos en el camino, también ha sabido reinventarse regresando a sus raíces con una madurez técnica y narrativa que demuestra su capacidad de adaptación dentro de una industria en constante cambio. No es casualidad que el nombre de Resident Evil siga siendo sinónimo de calidad, influencia y legado.

Ahora llega Resident Evil Requiem, título que carga con el peso de ser el eslabón que una un legado de 30 años con los cimientos del futuro para la franquicia, lo que vemos representado con sus propios protagonistas y aunque claro que el juego apela a la nostalgia, va más allá de eso y nos entrega un sólido título dentro de esta saga que sí bien no es perfecto, sienta las bases para lo que puede ser el nuevo estándar en el horror dentro de los videojuegos.

Entre el terror y la acción (gameplay).
Vamos a empezar con la jugabilidad y es que al tener dos protagonistas tenemos dos tipo de gameplay y ojo, no son dos campañas, sino que en la misma y conforme avance la historia iremos intercalando entre personajes; con Grace Ashcroft tendremos un gameplay enfocado al survival horror, algo muy al estilo de lo que tuvimos en Resident Evil Biohazard, en tanto que con Leon S. Kennedy la acción es el eje principal, pero no por ello deja de sentirse la tensión.

Grace Ashcroft.
Uno de los atractivos del juego es que podemos elegir el tipo de cámara entre primera y tercera persona, recomendándonos que se juego en primera persona con Grace y en tercera con Leon, esto por el propio estilo de juego de cada uno; en el caso de Grace, la perspectiva en primera persona ayuda a explotar la atmósfera de terror que hay cuando se juega con ella y que la experiencia sea más inmersiva.

Con Grace estaremos jugando un survival horror moderno, con administración de recursos limitados, resolución de acertijos y mayormente evitando los enfrentamientos directos, para lo cual podremos usar varios elementos del entorno. Inclusive sus movimientos son lentos y hasta algo torpes, lo cual es muy ad hoc al personaje ya que si bien es una agente del FBI, carece de experiencia de campo y menos aún enfrentando Armas Bio Orgánicas (BOW), pero no por ello deja de tener un desarrollo, lo que se refleja tanto en su personalidad como en el gameplay mientras vamos adquiriendo mejoras.
Si tendremos armas de fuego y recursos para contraatacar o inclusive acabar de un golpe a algunos zombies, pero todo está limitado justamente para que no se pierda ese tono de estar desprotegido en medio de un brote zombie, lo que hace que el jugador empatice con ella rápidamente por ser un personaje más humano y de hecho es Grace quien ofrece una mejor experiencia de juego al tener controles y mecánicas pulidas y en general un sistema de juego mucho más sólido que el de Leon.
Leon S. Kennedy es un héroe de acción.
Por otro lado tenemos al legendario Leon en su versión más poderosa y experimentada, al punto de ser “un ejército de un solo hombre” y no es para menos, ya que a lo largo de los juegos y películas animadas en donde ha aparecido hemos visto su evolución y las proezas que puede llegar a hacer y justo aquí en Requiem está en la cúspide de sus habilidades.

Por lo anterior su jugabilidad se siente justo en medio de lo que tuvimos en RE 4 (remake) y RE 6, teniendo un pulido control y cámara al hombro que hacen de su gameplay un divertido shooter, pero no por ello debemos confiarnos, ya que para que no se pierda la tensión, con él tendremos los enfrentamientos con los enemigos más poderosos (y tal vez injustos).
Entre las nuevas adiciones a su estilo de juego es el uso de una tomahawk que nos permite realizar ataques de sigilo, desviar ataques y realizar nuevas y brutales ejecuciones.
Sin embargo el que sea un “tanque andante” también le juega en su contra, ya que pareciera queCapcom no supo solucionar de una manera efectiva el balance entre protagonista super poderoso y los enemigos, es decir, se siente un desbalance y no porque Leon sea en extremo fuerte, sino porque los zombies parecen esponjas de balas (aún atacando a la cabeza) que pueden (o no) provocar una cantidad absurda de daño, haciendo que la jugabilidad de Leon se sienta como si le hubiera faltado pulirse y que lejos de parecer la evolución de Resident Evil 4 (remake), se sienta como una versión mejorada de Resident Evil 6 (para bien y para mal).
Por lo anteriory el hecho de que un punto clave del juego no es explotado como se ha venido vendiendo y hasta la sensación de poca variedad de enemigos, alejan a Resident Evil Requiem de una calificación perfecta.

El juego nos permite en un inicio elegir entre dificultades de un estilo moderno o la dificultad estándar tipo los primeros Resident Evil con puntos de guardado y munición aún más limitada, siendo este nivel de dificultad más tradicional el que recomiendo para los más veteranos ya que de otra manera podrían sentir que es una experiencia diluida o muy fácil a comparación de otras entregas.
“El mal está aquí y siempre ha tenido nombre.”
Resident Evil Requiem se sitúa en la época actual, el peso de “El Incidente de Raccoon City” y sus consecuencias siguen resonando en el mundo y lejos de haberse solucionado surge un nuevo problema con la misteriosa muerte de varios de los sobrevivientes a este hecho. Esta situación es investigada por Grace Ashcroft, una joven agente del FBI a la que su jefe le asigna el caso puesto que la más reciente víctima fue hallada en el Hotel Wrenwood, lugar en el que su madre, Alyssa Ashcroft, fue asesinada años atrás, con lo que dará inicio a la pesadilla de Grace.
El gran regreso
Pero también tenemos el regreso de uno de los personajes más queridos dentro de la saga, Leon S. Kennedy, quien ahora trabaja para la DSO (Division of Security), una División encargada de enfrentar y frenar el bioterrorismo, por lo que también investiga las muertes causadas por la rara enfermedad que sufren los sobrevivientes de Raccoon City, él incluido; investigación que lo llevará con el misterioso y peligroso Doctor Victor Gideon y a la vez, a cruzar caminos con Grace.
La historia de Requiem sigue el mismo tono que vimos en Biohazard y Village; una narrativa seria llena de misterios y que se entrelaza con acontecimientos del pasado para dar pie a nuevos conflictos, pero sin dejar de tener ese toque de película Serie B con algunos chistes y momentos “cheeses”, pero todo está colocado a su debido tiempo para no perder ese tono de seriedad, la amenaza que enfrentamos o la atmósfera de terror.
Ideal para nuevos jugadores
Siendo un gran acierto que su historia permite que jugadores que no conocen Resident Evil puedan disfrutar de Requiem sin tener que haber jugado las anteriores entregas, ya que su historia coexiste por sí misma y las conexiones importantes con juegos pasados se nos cuentan a través de breves resúmenes o archivos que vamos encontrando, claro, los fans van a encontrar mucho fanservice en varios detalles que hay e identificarán nombres que se mencionan y su importancia, pero el juego está hecho para que lo disfruten tanto nuevas audiencias como quienes hemos seguido esta saga desde la primer entrega.
Y si bien su narrativa e historia no falla en lo que entrega, si lo hace en lo que falto de dar y lo que queda a deber , además de tener algunos agujeros de guion y retcons que pueden sentirse poco orgánicos, pero nada afectan la experiencia de juego.
Impecable a nivel técnico.
Hablando de gráficos,Resident Evil Requiem es una locura, se ve y oye de una manera espectacular, es lo mejor que nos ha dado Capcom, y sin duda explota el poder de las consolas de actual generación. Cuando nuestros amigos de Capcom Latam nos invitaron a probar el juego fue en un PS5 Pro, pero para esta reseña lo jugué en un PS5 normal “fat” y en ambas versiones el juego luce espectacular, claro, en el PS5 Pro se aprecien mejor los detalles en el cabello, texturas o efectos de luces o transiciones entre cutscenes y gameplay, pero insisto, en ambas versiones sigue viéndose como de lo mejor de esta generación para que la experiencia sea igual de increíble.
En rendimiento el juego corre a 1080p a 60fps estables en el PS5 normal, nunca tuve problemas de caídas de cuadros o bugs.
Los efectos de sonido y soundtrack están igual de bien cuidados que el apartado gráfico, son los elementos que nos terminan de envolvernos en esta nueva pesadilla, tanto temas clásicos como otros nuevos regresan y la ambientación nos hace sentir que el peligro siempre está presente, pero también nos permite identificar en dónde está y tal vez poder evitarlo.
Por primera vez con actuación de voces en español latinoamericano.
Por si fuera poco, Resident Evil Requiem se vuelve el primer juego dentro de la saga en tener un doblaje de voces en español latinoamericano y el trabajo realizado es de altísimo nivel, cada actriz y actor le hace honor al personaje que interpreta con la expresividad que requiere cada uno de ellos, por ahora y de manera oficial solo podemos decir que Leon S. Kennedy es interpretado por Gerardo García quien ha sido su voz en las películas animadas y nuevamente lo hace genial, como todo el elenco.

Conclusión.
Resident Evil Requiem es un título que entiende el peso del nombre que lleva y, aunque no alcanza la perfección ni redefine por completo la fórmula, sí logra algo igual de valioso: consolidar la transición entre el legado y el porvenir de la franquicia.
Su estructura dual entre el terror vulnerable de Grace y la acción contundente de Leon refleja la propia historia de la saga, con sus virtudes y sus excesos, ofreciendo una experiencia que por momentos se siente como una síntesis de todo lo que Resident Evil ha sido durante tres décadas.
El juego brilla con luz propia en lo técnico, en su atmósfera y en su capacidad para gustar a nuevos jugadores y veteranos, mientras que sus tropiezos, principalmente en el balance de la acción y algunos vacíos narrativos, le impiden coronarse como la entrega definitiva. Aun así, lo que propone es claro: sentar las bases de una nueva etapa y lo mejor es que lo hace con una entrega sólida que retoma el origen ideológico del survival horror en la serie y lo proyecta hacia el futuro, siendo Resident Evil Requiem la prueba de que esta saga todavía tiene mucho que decir.
Resident Evil Requiem se lanza este 27 de febrero en PlayStation 5, Nintendo Switch 2, Xbox Series X|S y PC.
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Resident Evil Requiem | Reseña
Overall
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Gameplay
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Gráficos y rendimiento
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Audio y soundtrack
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Historia
Resident Evil Requiem | Review
Resident Evil Requiem es un título que entiende el peso del nombre que lleva y, aunque no alcanza la perfección ni redefine por completo la fórmula, sí logra algo igual de valioso: consolidar la transición entre el legado y el porvenir de la franquicia. Su estructura dual entre el terror vulnerable de Grace y la acción contundente de Leon refleja la propia historia de la saga, con sus virtudes y sus excesos, ofreciendo una experiencia que por momentos se siente como una síntesis de todo lo que Resident Evil ha sido durante tres décadas.
El juego brilla con luz propia en lo técnico, en su atmósfera y en su capacidad para gustar a nuevos jugadores y veteranos, mientras que sus tropiezos, principalmente en el balance de la acción y algunos vacíos narrativos, le impiden coronarse como la entrega definitiva. Aun así, lo que propone es claro: sentar las bases de una nueva etapa y lo mejor es que lo hace con una entrega sólida que retoma el origen ideológico del survival horror en la serie y lo proyecta hacia el futuro, siendo Resident Evil Requiem la prueba de que esta saga todavía tiene mucho que decir.
Reseñas
BEAST OF REINCARNATION – Reseña
Game Freak reconocido por Pokémon busca reinventarse con Beast of Reincarnation en en intento ambicioso de alejarse de la sombra de Pikachu.

Game Freak es un estudio cuya identidad parece inevitablemente ligada a Pokémon. Durante décadas, la compañía ha construido una de las franquicias más importantes de la industria, pero también ha demostrado que, cuando se aventura fuera de su zona de confort, puede crear propuestas completamente diferentes. Beast of Reincarnation representa quizá su intento más ambicioso de alejarse de esa sombra.
Lo curioso es que, aunque no es un juego especialmente experimental en términos de género, sí es uno de los proyectos más sólidos que el estudio ha creado en años.

Su fórmula combina elementos reconocibles de Sekiro, NieR y Pokémon, pero poco a poco consigue construir una identidad propia. El resultado es un RPG de acción que apuesta por el combate, la exploración y, sobre todo, por la relación entre sus protagonistas.
No todo funciona a la perfección. Hay problemas de ritmo, cierta repetición y algunos detalles técnicos que delatan sus limitaciones. Sin embargo, después de unas 40 horas, la sensación general es clara: Game Freak ha encontrado una fórmula que merece seguir desarrollando.
Un Japón consumido por la Plaga en Beast of Reincarnation
La aventura transcurre en el año 4026, en un Japón transformado por una misteriosa amenaza conocida como la Plaga. Esta vegetación parasitaria ha invadido enormes extensiones del territorio y ha convertido a numerosos animales en criaturas peligrosas llamadas Malefacts.

En este mundo conocemos a Emma, una joven Selladora capaz de absorber la Plaga y utilizar su poder como arma. Su misión consiste en enfrentarse a unos Malefacts de élite conocidos como Nushi, absorber su energía y utilizarla para derrotar a la Bestia de la Reencarnación, garantizando así la seguridad de la humanidad durante otro siglo.
La premisa tiene elementos familiares, pero funciona gracias a la atmósfera. El Japón postapocalíptico cubierto de vegetación recuerda claramente a La princesa Mononoke, mientras que la melancolía y algunos conceptos narrativos evocan a NieR. Sin embargo, Game Freak utiliza estas influencias como base y consigue llevarlas hacia un terreno propio.
Emma y Koo son el corazón del juego
La verdadera fuerza narrativa está en la relación entre Emma y Koo, un Malefact con forma de lobo que se convierte en su compañero inseparable. Koo no es simplemente una mascota ni una herramienta de combate: su presencia afecta directamente tanto a la historia como a las mecánicas.
La aventura también presenta a Kagura y Brad, quienes ayudan a desarrollar el mundo y acompañan a Emma durante diferentes momentos del viaje. Aun así, la relación entre Emma y Koo es la que sostiene emocionalmente la experiencia.

La historia aborda temas como el duelo, la pérdida, la identidad y la posibilidad de prolongar la vida mediante la tecnología. No siempre profundiza en ellos con la misma intensidad, pero sí consigue generar momentos genuinamente emotivos.
Lo más interesante es que la relación entre los protagonistas no se queda en las escenas narrativas. También forma parte del sistema de progresión, haciendo que el vínculo entre ambos tenga consecuencias reales durante la aventura.
Explorar un mundo destruido
La exploración es uno de los grandes aciertos de Beast of Reincarnation. El mundo está compuesto por zonas amplias y otras más lineales, pero todas buscan recompensar la curiosidad del jugador.
Emma cuenta con habilidades de movimiento que permiten utilizar su cabello para crear puentes vegetales, impulsarse por el aire y alcanzar lugares elevados. También dispone de un gancho para desplazarse hacia determinados puntos.

Estas herramientas hacen que explorar sea algo más que seguir un marcador. Hay materiales, armas, santuarios, objetos de curación, rutas alternativas y jefes opcionales escondidos por el escenario.
Además, el mundo tiene una cualidad contemplativa que contrasta muy bien con la acción. Recorrer las ruinas de Japón mientras la vegetación recupera el territorio crea una atmósfera de soledad que termina convirtiéndose en una de las características más atractivas del juego.
Un combate que exige dominar el parry
El combate es probablemente el aspecto más destacado de Beast of Reincarnation. Aunque existen similitudes estructurales con los Soulslike, el juego no encaja completamente en esa categoría. Aquí el movimiento, la exploración y la relación con Koo tienen un peso mucho mayor.
El sistema gira principalmente alrededor del parry. Emma puede bloquear y esquivar, pero dominar los bloqueos precisos resulta fundamental porque permiten recuperar los FP de Koo, necesarios para utilizar sus Bloom Arts.

Estas habilidades ofrecen distintas posibilidades. Algunas infligen daño y estados alterados, otras inmovilizan enemigos y algunas pueden recuperar salud o aumentar el aturdimiento. La clave está en saber cuándo utilizar cada una.
Esto convierte los combates en enfrentamientos donde reaccionar correctamente importa tanto como atacar. Cuando Emma y Koo comienzan a coordinar sus movimientos, las batallas adquieren un ritmo casi coreográfico.
La experiencia recuerda a los mejores juegos de acción: al principio todo parece complicado, pero después de varias horas comienzas a reaccionar de manera instintiva.
Koo lleva la experiencia a otro nivel
Koo es mucho más que un acompañante controlado por la inteligencia artificial. Su participación activa durante los combates hace que realmente parezca un compañero de batalla.
A lo largo de la aventura puedes desarrollar sus habilidades y modificar diferentes aspectos de su funcionamiento. Esto recuerda inevitablemente a la experiencia de Game Freak con Pokémon, aunque aquí el vínculo entre personaje y criatura se desarrolla de una manera mucho más directa.

También existe un sistema de afinidad que permite fortalecer la relación con Koo. Las interacciones, las comidas preparadas por Kagura y otras actividades desbloquean conversaciones y recompensas adicionales.
Esta integración entre narrativa y jugabilidad funciona especialmente bien porque hace que mejorar a Koo no sea solamente una cuestión de estadísticas. Su evolución también representa el crecimiento de la relación entre ambos personajes.
Mucha progresión, quizá demasiada
Beast of Reincarnation tiene una cantidad considerable de sistemas de progresión. Hay armas, habilidades, munición, Bloom Arts, fabricación y diferentes maneras de desarrollar a Emma y Koo.
El árbol de habilidades permite desbloquear nuevos ataques, modificar las capacidades de Koo y obtener movimientos adicionales. También existen armas a distancia con distintos tipos de munición, lo que añade todavía más posibilidades al combate.

A esto se suma el sistema de fabricación y las investigaciones de Koo y Kagura. Todo termina formando un ciclo bastante satisfactorio: exploras, combates, consigues materiales, mejoras tus habilidades, descansas en el Cleanse Walker y vuelves a salir.
Durante las primeras horas puede resultar abrumador, pero conforme se dominan sus sistemas, la progresión se convierte en una de las mayores virtudes del juego.
El problema está en la duración
La principal debilidad de Beast of Reincarnation es que no sabe cuándo detenerse.
Las aproximadamente 40 horas de aventura no serían un problema por sí mismas, pero existe un tramo intermedio donde el ritmo comienza a decaer. Algunas zonas se sienten demasiado similares y determinados enemigos son versiones más fuertes de criaturas que ya hemos enfrentado.

Los jefes tampoco escapan completamente a este problema. Las primeras batallas destacan por su diseño y exigencia, pero reencontrarse con determinados enemigos varias veces, con cambios relativamente pequeños, reduce el impacto de estos enfrentamientos.
Es fácil imaginar una versión más compacta del juego que eliminara una o dos zonas y mantuviera intactos sus mejores momentos. Probablemente habría sido una aventura más consistente.
Por fortuna, el sistema de combate y la progresión consiguen mantener el interés incluso durante los momentos más repetitivos.
Una presentación con luces y sombras
Visualmente, Beast of Reincarnation destaca sobre todo por su dirección artística. El Japón cubierto de vegetación, las ruinas y las criaturas crean escenarios con personalidad y algunas imágenes realmente memorables.
Sin embargo, hay detalles que podrían haber recibido mayor atención. Las animaciones faciales pueden sentirse rígidas, algunas texturas presentan una calidad irregular y la iluminación ocasionalmente genera efectos poco naturales, especialmente en interiores y zonas subterráneas.

Aun así, estos problemas no arruinan la experiencia y el rendimiento general resulta sólido. La dirección artística termina siendo mucho más importante que la fidelidad técnica y consigue darle al mundo una identidad muy marcada.
La grata sorpresa detrás de Beast of Reincarnation
Beast of Reincarnation demuestra que Game Freak puede hacer mucho más que Pokémon. No reinventa el RPG de acción, pero tampoco necesita hacerlo. Su verdadero mérito está en combinar influencias conocidas con suficientes ideas propias para construir una aventura que se siente genuina.
El combate es su mayor fortaleza, especialmente gracias al sistema de parry, las Bloom Arts y la participación de Koo. La exploración también funciona muy bien, mientras que la progresión ofrece suficientes herramientas para mantener la sensación de avance durante prácticamente toda la aventura.
Su mayor problema es el exceso. Hay zonas, enemigos y enfrentamientos que podrían haberse eliminado para conseguir un ritmo más sólido. A esto se suman algunos problemas visuales menores que impiden que la presentación sea tan consistente como su dirección artística.
Pero cuando el combate funciona, cuando descubres una nueva zona o cuando Emma y Koo comparten uno de esos momentos que hacen avanzar su relación, queda claro que Game Freak ha conseguido algo especial.
Beast of Reincarnation es una aventura ambiciosa, imperfecta y sorprendentemente emotiva. Puede tropezar con su propia duración, pero deja una conclusión bastante clara: esta nueva faceta de Game Freak merece continuar.
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Overall
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GAMEPLAY
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DISEÑO VISUAL
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AUDIO
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HISTORIA
BEAST OF REINCARNATION - Reseña
Beast of Reincarnation demuestra que Game Freak puede hacer mucho más que Pokémon. No reinventa el RPG de acción, pero tampoco necesita hacerlo. Su verdadero mérito está en combinar influencias conocidas con suficientes ideas propias para construir una aventura que se siente genuina.
El combate es su mayor fortaleza, especialmente gracias al sistema de parry, las Bloom Arts y la participación de Koo. La exploración también funciona muy bien, mientras que la progresión ofrece suficientes herramientas para mantener la sensación de avance durante prácticamente toda la aventura.
Su mayor problema es el exceso. Hay zonas, enemigos y enfrentamientos que podrían haberse eliminado para conseguir un ritmo más sólido. A esto se suman algunos problemas visuales menores que impiden que la presentación sea tan consistente como su dirección artística.
Pero cuando el combate funciona, cuando descubres una nueva zona o cuando Emma y Koo comparten uno de esos momentos que hacen avanzar su relación, queda claro que Game Freak ha conseguido algo especial.
Beast of Reincarnation es una aventura ambiciosa, imperfecta y sorprendentemente emotiva. Puede tropezar con su propia duración, pero deja una conclusión bastante clara: esta nueva faceta de Game Freak merece continuar
Cine
LA GUERRA DE LOS ÚLTIMOS | Reseña
La Guerra de los Últimos es la nueva película de Ridley Scott parte de una premisa que, al menos en el papel tenía bastante potencial,

Cuando el apocalipsis ya no tiene mucho nuevo que contar.
Hay películas que toman elementos conocidos y consiguen transformarlos en algo propio o inclusive creando una nueva propuesta y otras simplemente creen que usar una fórmula ya hasta explotada es suficiente para construir una historia memorable; lamentablemente La guerra de los Últimos oThe Dog Stars, pertenece más a la segunda categoría. Y es que esta nueva película de Ridley Scott parte de una premisa que, al menos en el papel tenía bastante potencial, pero que en su ejecución queda dejando mucho que desear sobre todo por el nombre de su director y por las claras inspiraciones que usa para contarnos su historia ¿Es completamente mala? No realmente, de hecho por varios momentos es entretenida, pero no deja de sentirse como algo que ya vimos.
“Hay por lo menos una mentira en cada títulos”.
La Guerra de los Últimos se sitúa en un mundo post apocalíptico tras una pandemia que provocó la muerte de millones de personas y los sobrevivientes o son perosnas aisladas o parte de alguna de las “tribus” salvajes que se han formado. Aquí se nos presenta a Hig (Jacob Elordi) un piloto y mecánico que sobrevive en una base aérea abandonada junto a su mejor amigo Jasper (un encantador cachorro) y junto a Bangley (Josh Brolin). Sin embargo la aparición de una misteriosa señal de radio lo lleva a abandonar la seguridad relativa de su refugio para descubrir qué queda del mundo y, quizá, encontrar una razón para creer que todavía existe algo parecido a la humanidad.
Un apocalipsis construido con piezas conocidas.
Sobre el papel, suena como el tipo de historia que podría aprovechar muy bien la experiencia de Scott en la ciencia ficción y el cine de supervivencia, el problema es que La Guerra de los Últimos termina sintiéndose como una película que ya vimos.
El mayor problema de la cinta es su falta de identidad y aunque no me gusta hacer comparaciones, es que es imposible no notar los elementos que inevitablemente nos recuerdan a The Last of Us, desde la dinámica entre supervivientes hasta la exploración de un mundo devastado en el que el peligro no necesariamente proviene de criaturas sobrenaturales, sino de otros seres humanos. Y aunque aquí no tenemos zombis ni infectados persiguiendo a los protagonistas, la película parece haber tomado la trama y estructura de 28 Días Después con algunas diferencias, pero por los arquetipos de los personajes y las situaciones que vemos en pantalla se nota la inspiración.
Y quiero ser muy enfático en que el problema no es utilizar estos elementos, sino que pocas veces consigue hacerlos sentir propios.
De hecho, por momentos parece que Ridley Scott quiso hacer su propia versión cinematográfica de las obras antes mencionadas, la diferencia es que, mientras aquellas construyen progresivamente las reglas de sus respectivos mundos y explican por qué la sociedad terminó transformándose en lo que vemos, aquí muchas de las circunstancias parecen existir simplemente porque la trama las necesita, al grado que hasta los momentos más emotivos o de tensión pierden fuerza por ello.
Inclusive sus casi dos horas de duración no evitan que se está contando una historia apresurada.
Uno de los aspectos más desconcertantes es precisamente la construcción de este mundo. Después de una pandemia que prácticamente acaba con la civilización, descubrimos que buena parte de los supervivientes parecen haberse convertido en grupos violentos y asesinos y representan una de las principales amenazas para los protagonistas. La idea no es mala, pero la película no siempre consigue justificar de manera convincente cómo se llegó hasta ese punto.
Y entiendo que está inspirado en el libro The Dog Stars, el cual no he leído, pero al señalarse que es la fuente de la inspiración y no así una adaptación, pero si aún así fuera el caso, no se justifica que el guion no tenga los arreglos necesarios para que la película cuenta con su propia identidad y no estar tratando emular (casi pegar) a producciones que ya han sido exitosas.
Y ahí aparece una de sus mayores debilidades: la conveniencia narrativa; algunas situaciones parecen diseñadas para llevar a los personajes exactamente hacia el siguiente escenario, incluso cuando las decisiones o circunstancias necesarias para llegar ahí resultan poco naturales. Hay momentos en los que cuesta no preguntarse por qué los personajes hacen determinada cosa, por qué cierta situación funciona de determinada manera o cómo es que determinados acontecimientos simplemente coinciden cuando la historia los necesita, inclusive careciendo de cohesión narrativa con escenarios y situaciones colocadas de manera forzada pretendiendo “impactar” con el “cruel” mundo tras la pandemia.
Pero insisto, todo se siente apresurado y poco conectado que es díficil sentir es que la película busca transmitir. Por eso, más que sentir que estamos viendo una historia que avanza inevitablemente hacia un desenlace, tenemos la impresión de estar acompañando a Hig en diferentes episodios de su supervivencia.
Sería injusto decir que la película carece de virtudes.
Hay momentos genuinamente entretenidos, secuencias de acción que funcionan y una atmósfera que demuestra que Ridley Scott todavía sabe construir imágenes espectaculares. Pero entre esos momentos existen situaciones y escenarios que pueden llegar a rozar lo risible, especialmente cuando la película pretende que aceptemos determinadas circunstancias sin cuestionarlas demasiado.
Visualmente, La Guerra de los Últimos tiene momentos muy atractivos: la fotografía de Erik Messerschmidt ayuda a construir un mundo amplio, desolador y visualmente imponente, mientras que la experiencia de Ridley Scott detrás de la cámara se hace evidente en la escala de algunas secuencias. La película también cuenta con música de Harry Gregson-Williams, otro elemento que contribuye a esa sensación de aventura y supervivencia.
La relación entre Hig y Bangley es probablemente uno de sus mayores atractivos. Jacob Elordi consigue transmitir el aislamiento y la vulnerabilidad de su personaje, mientras que Josh Brolin aporta una presencia mucho más áspera y agresiva como Bangley.
Por su parte, Margaret Qualley aporta energía cuando Cima entra en la historia, mientras que actores como Guy Pearce, Benedict Wong y Allison Janney completan un reparto que, sobre el papel, es bastante más interesante de lo que la película termina aprovechando. El problema es que tampoco se les exige demasiado.
Conclusión.
La Guerra de los Últimos está lejos de ser una mala película, pero también está muy lejos de ser la gran propuesta postapocalíptica que uno esperaría encontrar detrás del nombre de Ridley Scott. Tiene momentos entretenidos, una fotografía atractiva, buenas actuaciones y algunas secuencias que demuestran que Scott todavía sabe cómo construir un espectáculo cinematográfico; sin embargo, todo eso termina siendo insuficiente ante un guion poco original, predecible, apresurado y con muy poca poco cohesión, tomando elementos de obras populares del género, pero sin conseguir transformarlos en algo que se sienta verdaderamente propio.
La Guerra de los Últimos se estrena este 27 de agosto.
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La Guerra de los Últimos | Reseña sin spoilers
Overall
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Guion
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Dirección
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Fotografía
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Actuaciones
La Guerra de los Últimos | Reseña sin spoilers
La Guerra de los Últimos está lejos de ser una mala película, pero también está muy lejos de ser la gran propuesta postapocalíptica que uno esperaría encontrar detrás del nombre de Ridley Scott. Tiene momentos entretenidos, una fotografía atractiva, buenas actuaciones y algunas secuencias que demuestran que Scott todavía sabe cómo construir un espectáculo cinematográfico; sin embargo, todo eso termina siendo insuficiente ante un guion poco original, predecible, apresurado y con muy poca poco cohesión, tomando elementos de obras populares del género, pero sin conseguir transformarlos en algo que se sienta verdaderamente propio.
Reseñas
MADDEN NFL 27: NINTENDO SWITCH 2 – Reseña
Hay juegos que llegan a una nueva consola buscando demostrar de lo que es capaz el hardware, y Madden NFL 27 es uno de esos casos.

Hay juegos que llegan a una nueva consola buscando demostrar de lo que es capaz el hardware, y Madden NFL 27 es uno de esos casos. Después de probarlo en Nintendo Switch 2, la sensación que me queda es bastante positiva, aunque también con la impresión de que EA está jugando a lo seguro.
Lo primero que llama la atención es lo bien que se siente jugarlo. Los movimientos son más fluidos, los contactos entre jugadores tienen mayor peso y las jugadas disputadas, especialmente las recepciones, pueden sentirse bastante intensas. No estamos ante una revolución en la jugabilidad, pero sí ante una evolución que hace que cada partido sea un poco más satisfactorio.

Y aquí Switch 2 tiene mucho que decir. Madden NFL 27 se siente como una versión completa y no como un port recortado, algo que durante mucho tiempo fue un problema con los juegos deportivos en las consolas de Nintendo. En el modo Performance podemos disfrutar de una experiencia mucho más fluida, especialmente en televisión, y jugarlo en portátil sigue siendo probablemente uno de sus mayores atractivos.
Donde también encuentro una mejora interesante es en Franchise. El nuevo Persona Engine intenta darle mayor personalidad a los jugadores y hacer que nuestras decisiones tengan más peso durante la temporada. No transforma por completo el modo, pero sí consigue que administrar un equipo resulte un poco más interesante.

También están Superstar y Ultimate Team, que cumplen con lo esperado, aunque aquí no encontré grandes sorpresas. Son modos que siguen funcionando y que seguramente mantendrán ocupados durante mucho tiempo a quienes disfrutan de ellos, pero también dejan esa sensación de que Madden podría atreverse un poco más.
Y ese es, precisamente, mi principal problema con Madden NFL 27: es muy bueno haciendo lo que ya sabe hacer, pero pocas veces se arriesga a hacer algo diferente.
Si vienes de Madden NFL 26, probablemente las novedades no sean suficientes para sentir que estás ante una experiencia completamente nueva. Pero si buscas un buen juego de fútbol americano para Switch 2, esta versión es difícil de recomendar en contra.

Conclusión sobre Madden NFL 27
Madden NFL 27 demuestra que Switch 2 finalmente puede ofrecer una experiencia deportiva de alto nivel sin sentirse como la versión secundaria de las demás consolas. No reinventa la franquicia, pero mejora lo suficiente su jugabilidad, rendimiento y modo Franchise para convertirse en una muy buena opción para los aficionados.
Si es tu primer Madden en Switch 2, probablemente vas a disfrutarlo muchísimo. Si ya tienes el anterior, la decisión de actualizar dependerá de cuánto valor le des a sus pequeñas mejoras.
Calificación: 8.5/10
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