“THOR: AMOR Y TRUENO” (2022) | Reseña sin spoilers

Taika Watiti regresa con una historia en la que pareciera no tuvo límites por parte del estudio, pero ¿eso es positivo o negativo para el Dios del Trueno? Acá te contamos.

El particular sentido del humor del director neozolandés funciona bastante bien en algunas ocasiones (“Lo que hacemos en las sombras”, “JoJo Rabbit”), pero en el caso específico de Thor, llevó al personaje a los límites de la parodia (“Thor: Ragnarok”) dividiendo incluso al público asiduo al Universo Cinematográfico Marvel, a pesar de las opiniones dispares, la película fue un éxito, y le aseguró su continuidad al frente del hijo de Odín, no solo eso, parece que el estudio le permitió que le diera rienda suelta a su imaginación y extravagancias con un presupuesto que se nota en pantalla.

El tráiler no hizo más que aumentar el hype, al regresar ciertos elementos que pensamos no veríamos en una película en solitario de Thor, así como una colorida y trepidante introducción aderezada por música rock de los ochentas para apelar a la nostalgia, tal como lo ha logrado la exitosa “Stranger Things” y como el propio Waititi lo hizo con Led Zeppelin en la escena más importante de Ragnarok. Pero es común que el tráiler y el hype sean traicioneros con respecto al resultado final, así que para tener un mejor panorama, te contamos los pros y los contras, sin ningún spoiler para que la disfrutes de principio a fin.

¿De qué trata “Thor: Love and Thunder”?

La película se ayuda del parlanchín Korg (doblado por el propio director) para situarnos en los eventos posteriores a Ragnarok y Endgame, en donde ahora Thor se encuentra en un estado casi zen, el cual solamente abandona cuando su ayuda es inminente, cosa que ocurre bastante rápido en pantalla y nos permite que la aventura se centre en la nueva amenaza: Gorr, El Carnicero de Dioses.

Como su nombre lo indica, Gorr es un imparable enemigo cuyas razones quedan bien establecidas al principio de la historia y que está causando caos en todo el universo conocido, ya que su paso no solo deja sin dioses a las civilizaciones, sino que además la destrucción y vulnerabilidad de los seres vivos que encuentran su camino de venganza es suficiente como para sacar permanentemente de su retiro al dios del Trueno y tome cartas en el asunto de manera personal.

Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas en la vida del hijo de Asgard, la muerte y las decepciones lo han rondado de cerca desde incluso antes de su incorporación a Los Vengadores, todos esos miedos e indecisiones le persiguen y serán un obstáculo más a saltar en la ya complicada misión de salvar el universo.

LO BUENO

La película brilla por su fluidez, prácticamente no hay momento de descanso ya que incluso los ratos más apacibles están acompañados del humor de Taika Watiti (para bien o para mal).

Las constantes escenas de acción están aderezadas por un buen soundtrack que realza lo que vemos en pantalla y que de manera general están bien logradas, aunque quizá por la complejidad de las imágenes y ambición visual de lo que se quiere representar, por momentos se queda corta, en un nivel casi caricaturesco pero que no perjudicará la experiencia del público menos exigente.

Si bien la construcción es algo formulaica, la llegada del tercer acto cuenta con los suficientes elementos tanto de emoción como de emotividad para cerrar bien una historia que por lo demás ofrece poca originalidad, fuera de los excesos del director.

El nivel actoral es adecuado al tono casi fársico de la película, lo que no lo hace necesariamente malo, pero sobresale (quizá por lo mismo) la gran actriz Natalie Portman, quien posiblemente tenga los momentos de acción más elaborados, pero más aún, el comprometido Christian Bale que está en un rango actoral muy por encima de cualquier héroe o villano en Marvel, que hace que la amenaza se sienta real a pesar de su “frágil” aspecto.

En el terreno artístico, el director y su cinematógrafo Barry Baz Idoine (“The Mandalorian”) elevan las apuestas en cierta escena que se nota compleja en cuanto al uso de la luz y color, la cual no es perfecta pero puede volverse el segundo momento más memorable de la película.

LO MALO

Los excesos visuales y narrativos de la película van a dividir aún más a los espectadores en comparación a lo que sucedió con Ragnarok, ya que incluso para los que la hayan disfrutado podría parecer demasiado, es este mismo tono de constante humor (pero humor a la Waititi) lo que estorba en la construcción de situaciones más dramáticas que hagan que nos interesen más los personajes, es decir, las situaciones de drama están ahí, pero el humor opaca su desarrollo.

El tono que Taika Waititi le ha brindado a este personajes le parecerá ridículo a una parte del público, sobre todo aquellos que estén esperando algo distinto a lo que vimos en la entrega anterior, la mala noticia (para mí) es que no es igual, sino incluso peor.

La gran actuación de Christian Bale se ve perjudicada por su poca exposición (de otra forma se hubiera llevado la película), pero también por el arco argumental al que dirigen su personaje, uno de los pocos en todo el UCM que tiene un objetivo válido y proveniente enteramente del odio, en contra del final del cual no expondré nada más.

De manera muy general (salvo ciertos momentos) la película está más cercana a ser un pegote de sketches que una propuesta sólida, y podría ser entendible si ésta fuera totalmente familiar, porque mucho del nivel de comedia está a un nivel muy primario e infantil, sin embargo su clasificación PG-13 (al menos en Estados Unidos de Norteamerica) da pie al uso intermitente de temáticas más adultas, lo que lo vuelve un producto más bien confuso en cuanto a su objetivo de audiencia.

VEREDICTO

Es una verdadera lástima que la descripción constante para este tipo de películas sea el de “un escalón más” en el gran y ambicioso constructo del UCM ¿Cuántos “escalones” más podrá soportar la audiencia antes de que llegue (si es que llega) otra película memorable? Al parecer varios porque Disney/Marvel está estirando la cuerda hasta grados insospechados y la taquilla no parece verse afectada en lo más mínimo, por lo que “Thor: Love and Thunder” está destinado a ser igual de rentable que cualquiera, pero lejos de ingresar en las escalas más altas en cuanto a calidad y propuesta se refiere.

La película tiene mucho para agradar a un público variopinto, es rescatable, por ejemplo, la decepción ante los dioses y su aparente indiferencia (tema espiritual que ha aquejado a la humanidad desde que existe), pero es también el revoltijo de tonos en el que se convierte, tanto de humor como de narrativa visual, lo que le generará sus principales detractores, inteligentemente tienden la alfombra para una continuación que irremediablemente tendremos que ver también, pero Thor se ha convertido poco a poco en un chiste que está comenzando a gastarse (si no es que ya se gastó) y necesita urgentemente un cambio de rumbo en su siguiente movimiento si es que quiere salvar un barco que está por hundirse.

Definitivamente no es la peor película que he visto últimamente y se rescata apenas de convertirse en una pérdida de tiempo, como producto palomero y de entretenimiento es apenas cumplidor, sobre todo gracias a que se resiste a que el público se aburra (aunque con gags facilones y constantes), lo que la hacen un producto (apenas) aceptable, además de las grandes actuaciones que mencioné y los siempre reconfortantes easter eggs y cameos que hacen que todos asumamos la posición del meme de Leonardo DiCaprio.

Fuera de eso es una recomendación solo aceptable para todos los que estén atrapados por el UCM o no tengan una mejor opción en la sala de cine, pero como siempre será usted el que mejor juzgue si Taika Watiti merece o no seguir al frente de este proyecto y para ello lo invito a que acuda a su sala de cine preferida a partir del 7 de julio a nivel nacional.

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6.8 out of 10

Jason Momoa dejará de ser Aquaman, para encarnar a Lobo

O al menos ese es parte del plan de DC Studios.

Los rumores respecto al futuro de las películas y series live-action de DC Comics nos han venido cayendo como balde de agua fría y es que tras el incierto destino de Wonder Woman 3, también se ha dicho que, tras Aquaman and the Lost Kingdom, Jason Momoa dejará de ser Aquaman, esto para convertirse en el cazarrecompensas intergaláctico: Lobo.

Asimismo, se ha dicho que la secuela de The Man of Steel quizá no llegue a pasar y es casi un hecho que no habrá “Black Adam 2”, pese a los esfuerzos de Dwayne Johnson. Así que parece que será un “borrón y cuenta nueva”.

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“Wonder Woman 3” ¡¿cancelada?!

Parece ser que el Flashpoint sí llegó a la vida real.

Wonder Woman de 2017, fue de las primeras películas dentro del DCUE que en verdad fue del gusto de fans y la crítica e hizo que se tuviera fe en el “Snyderverse” y aunque su secuela tuvo un recibimiento agridulce, abrió la puerta para una tercera entrega o eso creíamos y es que fuentes de The Hollywood Reporter, aseguran que DC Studios le ha dicho a Patty Jenkins que “Wonder Woman 3”, “no se ajusta con los nuevos planes” que se tienen para las películas y series de DC.

De igual manera, estos “rumores”, indican que no se ha tomado ninguna decisión respecto al futuro de las películas de Wonder Woman con Gal Gadot como la princesa Diana, es decir que básicamente, el proyecto de Wonder Woman 3 está “congelado”.

¿Cuál será el futuro de Wonder Woman y el universo live-action de DC? ¿Flashpoint borrará todo el “Snyderverse”? Solo queda esperar.

Fuente.

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Les decimos cuándo llega a cines de México, “Suzume”

Grandes noticias para los fans del anime.

Tras su estreno en Japón, nuestros amigos de Crunchyroll han revelado que la nueva obra de Makoto Shinkai (Your Name), “Suzume” (Suzume no Tojimari), sí llegará a cines de Latinoamérica y la fecha de estreno para México es el próximo 13 de abril del 2023.

La verdad, no podemos esperar por ver esta cinta que ha sido tan ovacionada en los festivales en los que se ha presentado y en Japón.

Fuente.

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