

Cine
“BABYLON” | Reseña sin spoilers
Margot Robbie, Brad Pitt y Damien Chazelle ¿Trío ganador para asegurar el éxito de “Babylon”? Acá te contamos.
A estas alturas nadie duda ya del talento actoral de Margot Robbie, un premio Oscar respalda a Brad Pitt y otro más como “Mejor Director” a Damien Chazelle, podemos agregar a la receta otros nombres más como Olivia Wilde, Eric Roberts, Samara Weaving y hasta “Flea” (así es, el bajista de los Red Hot Chili Peppers) dentro de su reparto secundario, un soundtrack maravilloso y que cohesiona de manera perfecta a cargo de Justin Hurwitz y entonces ¿Por qué ha sido un tremendo fracaso en taquilla en Estados Unidos de Norteamérica? Sinceramente para mí es todo un misterio, pero este 19 de enero en su estreno nacional, el país tendrá la oportunidad de hacer justicia y reivindicar a nuestro compatriota Diego Calva quien también es parte de la lluvia de estrellas que compone el elenco.

¿DE QUÉ TRATA “BABYLON”?
La película nos sitúa en 1926, la relativa nueva (pero exitosa) industria cinematográfica está en continua explosión, pero lo primero que conoceremos son los enormes excesos que ocurrían en (el entonces árido y casi inhóspito) Bel-Air, en donde Manny (Diego Calva) es apenas un mesero de origen mexicano pero con muchos deseos de triunfar, es en una de estas fiestas orgiásticas en donde conoce a la aspirante a actriz Nellie La Roy (Margot Robbie), una joven cuyo sueño es triunfar en la industria a pesar de no tener contactos o siquiera dinero, en esta fiesta aparece también el siguiente elemento de esta interesante triada, el famoso actor Jack Conrad (Brad Pitt) quien se encuentra en los cuernos de la luna con todos los productores (y mujeres) rendidos a sus pies. El destino cruza los caminos de estos tres personajes de manera inusual y es precisamente el mexicano, el vehículo que soporta los destinos de todos ellos, para que el director Damien Chazelle nos exponga su fanatismo por el séptimo arte.
Es con ayuda de estos tres personajes, que nos darán un extenso paseo por el quehacer cinematográfico de la época, en todos sus niveles (los buenos y los malos), el ascenso y caída de las estrellas, la crítica cinematográfica, la llegada del sonido y finalmente la llegada del color, un viaje histórico casi documental, pero contado a manera de ficción y por lo tanto lleno de locura y música, mucha música.

LO BUENO
Quizá una de las principales preocupaciones que brinquen a la mente de los posibles espectadores, será su duración de tres horas y unos pocos minutos, para nuestra fortuna la película transcurre de manera muy fluida y esto se debe sobre todo a tres elementos clave en la filmografía de Damien Chazelle: Su buena cinematografía, la edición trepidante y la música que la acompaña. Estos tres elementos se llevan las palmas (y no son los únicos) pero son con los que me gustaría comenzar.
El director de fotografía Linus Sandgren (“First Man”, “Sin tiempo para morir”, “No mires arriba”) es el encargado de darle luz a las exóticas imágenes que la historia nos presenta, con unos toques dorados que avivan el exceso, pero cambiando en los momentos más dramáticos, cómicos o incluso de acción, gracias a su buen manejo de la cámara, donde no faltan los ambiciosos planos secuencia y muchas otras escenas grandilocuentes para una historia de su magnitud.
Los rápidos cortes (a veces) y la fluida manera de narrar una historia tan larga, es cortesía de Tom Cross (“Whiplash”, “La La Land”, “El gran Showman”), haciendo de esta manera visual de contar la historia casi un personaje más, que ayuda también a resaltar las escenas que lo merecen pero más sobrio cuando la historia así lo necesita.
La música de Justin Hurwitz mantuvo mi pie moviéndose, casi todo el tiempo, al ritmo de sus tribales tambores, además del elocuente jazz y volviéndose también un elemento que se apodera de la narrativa por momentos, pero que sirve principalmente de acompañamiento a las imágenes, todo en perfecto equilibrio.
No tendría caso mencionar, en un inicio, el gran reparto si no es para alabarlo en el momento adecuado, tanto Margot Robbie como Brad Pitt nos regalan actuaciones memorables que se colocan entre las mejores de su carrera (lo cual es difícil dentro de su atractiva trayectoria), y es que ambos papeles tienen momentos de todo tipo en el que ambos actores dan lo mejor de sí, con mucha felicidad puedo agregar que el mexicano Diego Calva no se queda atrás y en muchas escenas juntos está a la altura, son quizá las escenas de mayor dramatismo las que no logra de la mejor manera, pero es de aplaudirle el enorme trabajo que realizó ante la presión de estar codo a codo con grandes y experimentadas estrellas, además de que para alegría del país, muchos de sus diálogos (quizá los más humorísticos) son en perfecto “chilango” y no digo en español, porque cualquier mexicano notará los modismos y el acento particular con el que Diego encarnó a su personaje. No hay en el reparto uno solo que entregue una mala interpretación pero no creo necesario invertir más palabras en cada uno de ellos.
La historia es un recorrido por diversas experiencias en el quehacer cinematográfico, los arcos argumentales de cada uno de los personajes están rodeados por muchas de las labores al frente, pero sobre todo detrás, de las cámaras, el lapso de tiempo que abarca también alcanza a cubrir muchas de las bondades, pero también dificultades, pertenecientes a la época, la incertidumbre y aprovechamiento de la llegada del sonido (muchas grandes carreras vieron su fin al no poder adaptarse), y en resumen Damien Chazelle se encarga de mostrarnos y compartir su gran amor por el arte que desarrolla, haciéndonos cómplices de una experiencia inmersiva que (espero) los hará revalorar la común y trivial actividad en que hemos convertido el ver una película.
“Avatar 2” se encargó de romper récords de taquilla y recordarle a muchos la razón (por el lado del entretenimiento) por la que asistimos a una sala de cine, creo que “Babylon” es capaz de recordarnos todas las otras razones por las cuales las salas aún no pueden (ni deben) ser obsoletas, la grandiosidad de sus imágenes y ambiciosa historia solo puede vivirse en una sala de cine, con el sonido adecuado, porque así nos vuelve a sorprender, nos entretiene, nos hace sentir y finalmente nos recuerda lo fugaz de todos los que habitamos a su alrededor para (contradictoriamente), recordarnos una vez más el lado de inmortalidad que este arte representa.

VEREDICTO
Dos trilladas frases se repetirán sin cesar (ya lo hicieron en su momento en Twitter) respecto a “Babylon”, y quisiera intentar reprimirlas en esta reseña pero no puedo, la primera es que “Es una experiencia”, lo cual es verdad, en tanto que sus poderosas y llamativas imágenes caminan en función de una historia que, tiene como objeto entretener, pero también hacer sentir, algo que solo se podría lograr con la combinación de todas las técnicas, habilidades y talento que envuelve el llamado “séptimo arte”, todos unidos en pro de una proyección gigante, ante una pantalla opaca, acompañada del mejor sonido posible, para que el objetivo pueda ser alcanzado.
La segunda frase cacareada alrededor de esta película será: “Es una carta de amor al cine”, algo que tiene sentido cuando la película en turno, alaba el amor por el espacio físico o laboral que involucra en cualquier punto, desde su concepción hasta la feliz proyección, en este aspecto, claro que es una carta de amor al cine, pero que como buen y justo admirador, Damien Chazelle no tiene empacho en soltarle unas cuantas verdades a Hollywood y su sistema de rápido consumo/desechamiento, porque no importa cuántos clásicos imperecederos la maquinaria pueda producir, ya están pensando en el siguiente y nosotros como consumidores hemos caído en la trampa, ya no vemos el cine por el cine mismo sino para estar a la moda, no estar fuera de la plática o peor aún, pasarle lista en nuestra red social preferida y esperar lo siguiente, sinceramente espero que “Babylon” aporte un granito de arena para que la tendencia cambie, una película que se disfruta la primera vez, pero sin duda tiene muchos momentos dignos de repetirse una y otra vez, como mero entretenimiento, pero también por el goce propio de lo que el movimiento continuo de fotogramas nos presenta.
Ustedes tienen la oportunidad de ver esta “experiencia”, esta “carta de amor al cine” el próximo 19 de enero en salas nacionales y con ello, la oportunidad también de demostrar que el público adulto, ese que solamente (en teoría al menos) puede acceder a este tipo de películas por su tono y clasificación, tiene cabida y hambre en el mercado, que las películas para “adultos” siguen siendo rentables y que (como dicen por ahí) no somos un mercado infantilizado (cabe recordar que las últimos dos éxitos de taquilla con clasificación “C” han sido películas relacionadas con superhéroes), es muy divertido subirse a los parques de diversiones que hace Marvel tal como los llama Martin Scorsese, pero es igual de entretenido y mas acorde a la edad de su clasificación, una historia de éxito, fracaso y mucha decadencia, pero qué mejor que sean ustedes quienes me den la razón o me tiren de loco cuando sean arrollados por el exceso de la Babilonia.
Cine
Supergirl: ¿Fracaso en camino? Previsiones de taquilla
Finalmente se han revelado las cifras de taquilla de Supergirl, y con un estreno mundial previsto de entre 80 y 90 millones de dólares

Finalmente se han revelado las cifras de taquilla de Supergirl, y con un estreno mundial previsto de entre 80 y 90 millones de dólares, se avecina un fin de semana difícil para la segunda superproducción del Universo DC.
The Wrap ha compartido una interesante actualización, revelando que “fuentes internas de Warner Bros. en el estudio afirman que cualquier cifra superior a los 300 millones de dólares a nivel mundial se considerará un éxito” para Supergirl.
Parece que el estudio confía en que el público internacional acuda a ver a la heroína.
Esto no parece muy probable, especialmente considerando que Superman tuvo dificultades en los mercados internacionales el año pasado.
Según Deadline, la película de DC Studios apunta a un estreno en EE. UU. de alrededor de 40 millones de dólares, aunque Variety estima una recaudación de entre 47 y 50 millones.
El éxito de este estreno es incierto, pero esta cifra es inferior a las proyecciones recientes, que apuntaban a un estreno de 55 millones de dólares, similar al de The Flash en 2023.
La taquilla de Supergirl
La salvación de Supergirl podría ser su presupuesto. Con 170 millones de dólares antes de marketing, es significativamente más barata que Superman.
Sin embargo, Supergirl prevé un estreno discreto en el extranjero, con pronósticos actuales de entre 27 y 39 millones de dólares.
Esto sitúa a la Mujer del Mañana en camino de recaudar entre 80 y 90 millones de dólares en su primer fin de semana a nivel mundial, lo que significa que podría igualar su presupuesto al final de su segundo fin de semana, dependiendo del éxito de Minions & Monsters.
Supergirl, sin embargo, apunta a un estreno mayor que el de Aquaman y el Reino Perdido (27,4 millones de dólares) y Shazam: La Furia de los Dioses (30,1 millones de dólares).
Actualmente, está muy igualada con Birds of Prey (And the Fantabulous Emancipation Of One Harley Quinn) y su debut de 81,2 millones de dólares, mientras que el mayor fracaso de Marvel Studios, The Marvels, se estrenó con 110 millones de dólares y llegó a recaudar apenas 206,1 millones de dólares a nivel mundial.
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Anime
BLEACH: THOUSAND-YEAR BLOOD WAR -THE CALAMITY- | Reseña
Bleach: Thousand-Year Blood War – The Calamity llega a las salas de Cinemex y te contamos que tal esta en nuestra reseña

La cuarta y última parte del arco final inicia de la manera más frenética.
Pocas series de anime han dejado una huella tan importante en la industria como BLEACH; la obra creada por Tite Kubo no solo se convirtió en uno de los máximos exponentes del género shonen durante los años 2000´s, sino que también formó parte del llamado “Big Three” (junto a Naruto y One Piece). Tras años de ausencia y una larga espera por parte de los fans, la adaptación animada del arco final, Thousand-Year Blood War, ha permitido que la historia de Ichigo Kurosaki reciba la conclusión que merecía.

Ahora, con el desenlace cada vez más cerca, llega a las salas de Cinemex, Bleach: Thousand-Year Blood War – The Calamity, una recopilación especial que reúne los tres primeros episodios de la nueva parte de esta saga final, más una entrevista con las mentes detrás del anime, ofreciendo a los seguidores la oportunidad de disfrutar algunos de los momentos más importantes de la recta final en pantalla grande y sí, vale por completo la pena.
El inicio del fin tan intenso como podíamos esperar.
Es importante señalar que esta proyección no funciona como un resumen de la historia; aunque inicia con una secuencia que muestra el estado actual de la batalla definitiva, la cinta asume que el espectador ha seguido los acontecimientos previos. Por ello, es indispensable haber visto los 40 episodios anteriores (disponibles en Disney+), ya que de lo contrario no solo se encontrarán con importantes spoilers, sino que también resultará difícil comprender el contexto de lo que sucede en pantalla.

En el apartado visual, The Calamity mantiene el alto nivel de calidad que ha caracterizado a Thousand-Year Blood War, la animación cumple y destaca especialmente por los efectos utilizados en las habilidades y ataques de personajes clave como Yhwach y Yoruichi, cuyas escenas lucen espectaculares gracias al trabajo realizado por el estudio y a ligeros detalles que realce el trabajo realizado.

La acción, uno de los elementos más importantes de esta etapa de la serie, está presente prácticamente de principio a fin. Los enfrentamientos continúan elevando las apuestas de la guerra entre Shinigamis y Quincy, ofreciendo secuencias que difícilmente decepcionarán a quienes han seguido este arco desde su inicio y no exagero cuando digo que tenemos algunas de las batallas más intensas hasta ahora y eso que apenas es el inicio de esta cuarta parte.

Su creador y directores nos cuentan un poco de este cierre.
Como contenido adicional, la función incluye una charla especial con Tite Kubo, creador original de Bleach; Tomohisa Taguchi, director principal de la serie; e Hikaru Murata, director de The Calamity. Durante esta conversación, los creativos comparten detalles sobre el proceso de producción, las decisiones tomadas para adaptar el material original y el nivel de dedicación que han invertido para entregar el final que los seguidores de la franquicia han esperado durante años.

Detalles técnicos.
No sé si fui solo yo, pero por momentos sentí la animación un poco plana, con falta de fluidez, no es todo el tiempo pero en algunas escenas pareciera que hay carencia de emociones, pero lo cierto es que eso poco afecta a la experiencia final que es ver estos tres episodios en cine.

Conclusión.
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity es, ante todo, una experiencia pensada para los fans de la serie. Aunque no resulta amigable para nuevos espectadores, quienes han acompañado el recorrido de Ichigo y compañía encontrarán una excelente oportunidad para disfrutar de algunos de los momentos más importantes del desenlace con la escala y el impacto que solo la pantalla grande puede ofrecer. Y sí, si son fans vale por completo la pena verla en el cine.
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity llega a las salas este 25 de junio de la mano de Cinemex Alternativo.
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BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity | Reseña sin spoilers
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Animación
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Historia
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Acción
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Score
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity | Reseña sin spoilers
BLEACH: Thousand-Year Blood War – The Calamity es, ante todo, una experiencia pensada para los fans de la serie. Aunque no resulta amigable para nuevos espectadores, quienes han acompañado el recorrido de Ichigo y compañía encontrarán una excelente oportunidad para disfrutar de algunos de los momentos más importantes del desenlace con la escala y el impacto que solo la pantalla grande puede ofrecer. Y sí, vale por completo la pena verla en el cine.
Cine
SUPERGIRL | Reseña
La última hija de Kryptón alza el vuelo ¿Pero cumple con las expectativas?, te contamos que puedes esperar de la cinta de Supergirl

La última hija de Kryptón alza el vuelo ¿Pero cumple con las expectativas?
Antes de convertirse en la protagonista de su propia película, Supergirl ya había demostrado en los cómics que era mucho más que la prima de Superman o una simple contraparte femenina del Hombre de Acero. A lo largo de los años, Kara Zor-El ha construido una identidad propia, marcada por conflictos y matices que incluso la vuelven un personaje más complejo y humano que el propio Kal-El.

Fue precisamente Supergirl: La Mujer del Mañana la obra que ayudó a redefinir a la heroína para una nueva generación de lectores, convirtiéndose ahora en la principal inspiración para Supergirl, la nueva apuesta cinematográfica de DC Studios; el resultado es una adaptación que nos presenta a una Kara más vulnerable, impulsiva y con la que es fácil de conectar, además de contra con sus bien logradas dosis de acción. Y aunque no está exenta de algunos tropiezos, la película cumple con las expectativas de esta nueva etapa del universo de DC y demuestra por qué Supergirl merece brillar con luz propia en la pantalla grande.
La Mujer del Mañana.
Supergirl nos presenta a una Kara Zor-El (Milly Alcock) cargando con el peso de haber presenciado la destrucción de su hogar y la pérdida de los suyos; por lo que toma su cumpleaños número 23 como el pretexto perfecto para tomarse un break de la Tierra y enfiestarse entre planetas, sobre todo en los que haya un Sol rojo, el cual le quita sus poderes y le permite sentir los efectos del alcohol; lo que la llevará a conocer a la joven Juthye Marye Knoll (Eve Ridley) quien le pide ayuda para encontrar al responsable del asesinato de su familia y quien además es el responsbale de herir degravedad a Krypto. Unidas por un objetivo en común, Supergirl se embarca en una misión espacila contra el tiempo que pondrá a prueba sus ideales, su fuerza y su capacidad para superar las heridas del pasado.

La Kryptoniana más humana.
Si hay algo que hace perfecto Supergirl es el darnos una de las mejores versiones de Kara Zor-El y es que Milly Alcock entendió a la perfección el conflicto de esta heroína quien, a diferencia de su primo, vivió y recuerda el cómo fue perder su planeta hogar y a su familia; ella sigue cargando con la pérdida, el dolor y hasta la culpa de ser la única que sobrevivió a la extinsión de Krypton, lo cual es muy bien representado en la actuación y en la propia película. Aquí no estamos ante un héroe consolidado que representa con lo el ser humano debe o aspira a ser, tenemos a una Supergirl más impulsiva, vulnerable y humana y todo sin perder su carisma.

Gran parte del corazón de la historia también descansa en la relación entre Kara y Ruthye, la química entre ambas actrices resulta natural y genuina, permitiendo que la película encuentre sus mejores momentos cuando se enfoca en el vínculo que desarrollan durante su travesía por la galaxia, (aunque se llega a ver afectada por clichés en su guion y la irregular dirección que se les da a ambas, pero de eso hablaré más adelante). La dinámica entre ambas funciona tan bien que termina convirtiéndose en el verdadero motor emocional de la cinta.

A nivel técnico, la dirección logra mantener un buen ritmo durante la mayor parte del metraje y sabe aprovechar la naturaleza espacial de la historia para construir escenarios visualmente atractivos, además de entregarnos emocionantes e intensas escenas de acción y que son mucho más de las mostradas en los tráilers, demostrando que Kara, aún sin poderes, es de los personajes más fuertes que hay.

La fotografía destaca especialmente por la forma en que retrata distintos mundos y ambientes, aportando una identidad visual que ayuda a diferenciar la película de otras producciones recientes del género, junto a un variado y llamativo conjunto de especies alienígenas que ayudan a construir el universo en este cinta y en pantalla IMAX se ve de lujo. A esto se suma una acertada selección de canciones licenciadas que acompañan varias secuencias importantes y contribuyen a reforzar tanto el tono aventurero como el emocional de la historia.

Lobo “The Main Man” is in the house.
Otro de los aspectos más interesantes es la adaptación de Lobo, interpretado por Jason Momoa quien pareciera que nació para darle vida a este personaje, no solo por sus rasgos físicos, sino por esa actitud badass; aunque tal vez los más puristas dirán que es una versión “soft” y puede que tengan razón, pero aún así conserva buena parte de la irreverencia, brutalidad y humor que lo han convertido en uno de los favoritos de los lectores de DC. Lo mejor es que su presentación es natural acorde a la propia aventura espacial que tenemos.

Un guion plano que debió tomar mucho más notas del material en el que se inspiró.
Sin embargo, la película también presenta algunas debilidades importantes, la principal se encuentra en su guion, que en varios momentos depende excesivamente de conveniencias narrativas para avanzar la historia y esto se vuelve especialmente evidente en el conflicto relacionado con la disminución de los poderes de Supergirl, una situación que se resuelve de forma demasiado sencilla y conveniente. El problema es más notable para quienes conocen el cómic original (Supergirl: The Woman of Tomorrow), ya que la obra de Tom King abordaba este elemento de una manera más orgánica y satisfactoria, integrándolo mejor al desarrollo de la protagonista y a las reglas de su universo.

El otro gran punto débil es su villano Krem (Matthias Schoenaerts) y es que aunque sus acciones lo convierten en una amenaza real y en un antagonista fácil de detestar, la ejecución del personaje deja algunas dudas, sobre todo con su diseño visual cargado de una estética excesivamente oscura y “edgy”, combinado con una interpretación que carece de la presencia necesaria para un enfrentamiento final; provocando que en varios momentos se sienta más como un villano secundario que como el principal enemigo de la historia.
Y esto no solo queda en temas del villano, por momentos pareciera que las actuaciones de Milly e Eve se sienten forzadas o carentes de la expresividad requeridas, ya sea porque la toma está en un ángulo que desfavorece o por una falla en su dirección.
Conclusión.
A pesar de sus problemas de guion y de algunas decisiones cuestionables en la construcción de Krem como antagonista principal, Supergirl logra salir adelante gracias a la fuerza de su protagonista; Milly Alcock no solo carga con la película sobre sus hombros, sino que entrega una interpretación que captura perfectamente la esencia de una Kara Zor-El marcada por la pérdida, pero que sigue encontrando razones para hacer lo correcto. La cinta quizá no alcanza la profundidad emocional ni la solidez narrativa de Supergirl: Woman of Tomorrow, la obra en la que se inspira, pero sí consigue adaptar con éxito varios de sus elementos más importantes y construir una aventura espacial entretenida, visualmente atractiva y con suficiente personalidad para diferenciarse dentro del género.
Supergirl se estrena este 25 de junio en cines y NO tiene escenas postcréditos.
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Supergirl | Reseña sin spoilers
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Actuaciones
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Dirección
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Efectos especiales y producción
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Historia
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Guion
Supergirl | Reseña sin spoilers
A pesar de sus problemas de guion y de algunas decisiones cuestionables en la construcción de Krem como antagonista principal, Supergirl logra salir adelante gracias a la fuerza de su protagonista; Milly Alcock no solo carga con la película sobre sus hombros, sino que entrega una interpretación que captura perfectamente la esencia de una Kara Zor-El marcada por la pérdida, pero que sigue encontrando razones para hacer lo correcto. La cinta quizá no alcanza la profundidad emocional ni la solidez narrativa de Supergirl: Woman of Tomorrow, la obra en la que se inspira, pero sí consigue adaptar con éxito varios de sus elementos más importantes y construir una aventura espacial entretenida, visualmente atractiva y con suficiente personalidad para diferenciarse dentro del género.













