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Reseñas

THE UMBRELLA ACADEMY (Temporada 2) | Reseña sin spoilers

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Regresan las aventuras de estos curiosos héroes que forman The Umbrella Academy, esta vez situados en una década distinta.

En la temporada anterior, los integrantes de la “Umbrella Academy” se salvaron del apocalipsis gracias a que “Cinco” (Aidan Gallagher) teletransportó a todos lejos de la destrucción, lamentablemente vuelve a perder el control de sus poderes y cada uno es trasladado al mismo callejón de Dallas, pero en distintas líneas temporales, así que separados tendrán que valerse por sí mismos, algunos tratando de olvidar su pasado (o quizá debo decir: “su futuro”).

Vanya (Ellen Page) pierde la memoria y es niñera de una pequeña familia en una granja, Luther (Tom Hopper) se convierte en el guardaespaldas de Jack Ruby (asesino de Lee Harvey Oswald), Diego (David Castañeda) es recluido en un psiquiátrico después de su intento fallido de detener el asesinato (aún sin ocurrir) de John F. Kennedy, Allison (Emmy Raver-Lampman) trata de vivir una vida normal después de perder la voz, Klaus (Robert Sheehan) comienza un culto de manera fortuita y Ben (Justin H. Min) no tiene más remedio más que ser espectador de las locuras de Klaus.

Todo marcha aparentemente bien para todos, hasta que “Cinco” logra aterrizar a finales de noviembre de 1963 (fecha donde casualmente todos convergen), solo para encontrar que Dallas (y todo el mundo) está siendo atacado por la Unión Soviética, una lluvia de misiles radioactivos destruyen la Tierra, otra vez.

Hasta que aparece Hazel (Cameron Britton) que ayuda a “Cinco” a viajar diez días antes del apocalipsis (otra vez) y no le queda más que reunir al equipo (otra vez), para salvar el mundo (otra vez).

LO BUENO

El aumento en el presupuesto se deja ver desde los primeros minutos, la manufactura crece visiblemente, una fotografía pulcra, maquillada con efectos especiales bastante superiores a la temporada anterior, las actuaciones son todas cumplidoras, de nueva cuenta sobresaliendo Aidan Gallagher y Robert Sheehan, quienes se ponen por encima del resto (a pesar de que se esfuerzan infructuosamente en darle suma importancia al personaje de Ellen Page) , el soundtrack es igual de efectivo que la temporada anterior, con la inclusión ya no solo de éxitos nostálgicos (combinados con escenas tributo como a la película “Snatch” entre otros) sino nuevas versiones de hits actuales, además de que se agregan al elenco personajes muy interesantes y entretenidos que le aportan a la historia las pequeñas dosis cómicas, dramáticas o de acción que la historia necesitaba. Finalmente y mención aparte merece su diseño de producción que retrata muy bien el principio de los 60´s , los sets, vestuarios y locaciones son todas muy adecuadas para el desarrollo creíble de la historia.

LO MALO

Aunque el comienzo es trepidante, pronto caemos en la cuenta de que es en realidad una historia que ya vimos, a pesar de que el cambio de situación y hasta de look en el diseño de personajes podría ofrecernos algo diferente, solo nos muestra que éstos son algo acartonados (en el caso de Ellen Page de manera demasiado literal) y su protagonismo es robado constantemente por la aparición de los nuevos personajes ya que se nota que los escritores no supieron seguir desarrollando lo que ya tenían en sus manos, si bien la historia está llena de giros de tuerca lo que provoca que la atención no decaiga en ningún capítulo, es justo también decir que estas volteretas de guion son demasiado rebuscadas y necesitarán que el espectador no juzgue demasiado lo que ve en pantalla.

La trama intenta darle la importancia que se merecen a temas sociales como el racismo, el lesbianismo y los conflictos parentales (otra vez), pero se quedan a la mitad con mensajes muy tibios y lamentablemente empañando los temas más banales pero entretenidos como la acción recurrente y el destino de los héroes. La historia se complica tanto que el final a pesar del intento de brindarle grandiosidad, deja un sabor de mero trámite aunque sembrando el cliffhanger perfecto para la tercera temporada.

VEREDICTO

De manera general no es una pérdida de tiempo (sobre todo si ya vio y disfrutó la primer temporada), y técnicamente es notablemente superior a su antecesora, es su guion el que se mete en problemas de los cuales apenas puede salir, apoyándose demasiado en personajes secundarios bastante interesantes pero vacíos en su desarrollo argumental, distractores y golosinas en lo que transcurre la misma historia que en la temporada anterior, con chispazos bastante entretenidos pero que conforman un producto bonito en el exterior, pero hueco y casi sin alma.

De no ser por el carisma de algunos de sus personajes que rescatan el desangelado trabajo de Ellen Page y su mal escrito personaje, al cual se le dan demasiados minutos en pantalla y su buena ejecución técnica en diversos departamentos (excepto el de maquillaje) esta nueva temporada pasaría a formar parte de las filas de productos olvidables.

A pesar de lo anterior, sigue siendo recomendable para aquéllos que fueron atrapados por la primer temporada, pero si aún no ha sido presa de la mercadotecnia o del fanatismo por el cómic y su creador, tampoco se estará perdiendo de mucho. Entretenimiento de manufactura regular-buena para pasar algunos domingos (son 10 capítulos de casi una hora cada uno) sin nada que hacer.

https://www.youtube.com/watch?v=5QXAQF14lj8

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Cine

MOANA| Reseña

Moana regresa en una nueva adaptación en acción real del clásico animado de Disney y lejos de sorprender deja mucho que se pudo mejorar

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Para quienes conocen y aman la película de 2016, será difícil evitar la sensación de que el viaje ya estaba contado de una mejor manera.

Los remakes o adaptaciones en acción real suelen tener sentido cuando una obra ha envejecido lo suficiente como para merecer una modernización que la acerque a nuevas generaciones: independientemente de que algunas hayan sido mejores recibidas que otras, la mayoría de los live-action de Disney encontraban una justificación bajo esa premisa; Moana, sin embargo, rompe por completo esa lógica y es que la cinta animada original apenas tiene diez años de haber llegado a los cines y, además, recibió una secuela apenas hace dos años.

Es una franquicia que sigue completamente vigente en la memoria del público, por lo que resulta inevitable preguntarse si realmente existía la necesidad de volver a contar exactamente la misma historia en formato de acción real, la respuesta, al menos tras verla, es que este remake apenas y logra sostenerse gracias a su propia historia que sigue siendo emotiva por sí misma, pero difícilmente logra justificar su existencia y a continuación les cuento el porqué.

“Yo soy Moana”.

Moana (Catherine Laga´aia) regresa en una nueva adaptación en acción real del clásico animado de Disney. Elegida por el océano para devolver el Corazón de Te Fiti  a la propia Diosa, emprenderá una misión que definirá el destino de su pueblo, la joven navegante deberá abandonar la seguridad de su isla y adentrarse en una peligrosa travesía a través del Pacífico. En el camino unirá fuerzas con el semidiós Maui (Dwayne Johnson), enfrentándose a criaturas legendarias, antiguos desafíos y descubriendo que el verdadero liderazgo consiste en encontrar su propio camino y confiar en sí misma.

Lo mejor.

Si hay algo que sostiene a esta nueva versión es que respeta casi por completo la historia del clásico animado (sino es que en su totalidad). El viaje de Moana conserva toda la carga emocional que la convirtió en uno de los trabajos recientes de Disney más populares y exitosos: el llamado a descubrir quién eres realmente, encontrar tu propio camino, desafiar las expectativas y comprender que el verdadero liderazgo nace de escuchar tanto a los demás como a uno mismo. Ese mensaje continúa siendo igual de poderoso y, afortunadamente, la película evita alterar aquello que ya funcionaba desde el inicio. 

También hay que reconocer el trabajo realizado en el apartado visual (no confundir con la caracterización de cierto personaje principal); los efectos especiales consiguen trasladar buena parte de la espectacularidad de la animación hacia un estilo mucho más cercano al hiperrealismo. El océano, las criaturas fantásticas y varios de los momentos más icónicos lucen convincentes en líneas generales, demostrando un alto nivel técnico.

La música

La banda sonora permanece prácticamente intacta, una decisión que se agradece enormemente,temas como “How Far I’ll Go” siguen siendo el corazón emocional de la película y mantienen gran parte de su impacto.

En cuanto a las actuaciones, son en general buenas y cumplidoras, Por su parte,  Catherine Laga´aia como Moana entrega una actuación comprometida y hace todo lo posible por transmitir el carisma y la determinación del personaje, aunque ciertas escenas o decisiones dentro de esta adaptación no le favorezcan para sobresalir ni aportar un sello propio que permita diferenciarla de la versión animada.

Lo malo.

El mayor tropiezo de la película tiene nombre propio: Maui; resulta sorprendente que un personaje tan importante termine siendo uno de los aspectos menos convincentes del remake. Dwayne Johnson interpreta al semidiós al que ya dio voz en la versión animada, pero su caracterización dista mucho de funcionar y es que durante buena parte del metraje da la impresión de estar usando una peluca poco natural que jamás termina de integrarse con su apariencia, haciendo que sea difícil dejar de pensar que estamos viendo al actor disfrazado y no al personaje.

La mala caracterización

En cuanto a su físico, Disney optó principalmente por un traje prostético de aproximadamente 40 libras (unos 18 kg), complementado con maquillaje y retoques digitales, en lugar de construir completamente al personaje mediante CGI. El problema es que el resultado final tampoco convence y no es que el traje luzca falso, de hecho por sí mismo “luce bien”, el problema es que contrasta demasiado con la cara y su complexión de la Roca y termina entrando en ese incómodo “valle inquietante”, donde nunca parece completamente real.

Otro problema importante es que, precisamente por tratarse de un copy-paste casi escena por escena de la película animada, quedan expuestas las limitaciones del formato live-action: hay secuencias que funcionaban perfectamente en animación gracias a la exageración de gestos, expresiones y ritmo caricaturesco. Al trasladarlas prácticamente sin modificaciones a actores reales, algunas terminan sintiéndose rígidas, forzadas o incluso incómodas, como si estuvieran ahí únicamente para replicar el material original en lugar de adaptarlo al nuevo lenguaje cinematográfico.

A ello se suma que en diversas escenas resulta evidente el uso de pantalla verde y en gran medida se nota en la iluminación poco natural en varios de los escenarios tropicales. Aunque el trabajo visual suele ser sólido, hay momentos donde la iluminación no termina de integrarse con los personajes y el artificio termina rompiendo la inmersión. Esta sensación de exceso de efectos digitales ha sido una de las observaciones más repetidas entre la crítica internacional.

Conclusión sobre Moana

Moana (live-action)  no es una mala película porque sigue apoyándose en una historia extraordinaria que continúa emocionando una década después, el problema es que casi todo lo que funciona ya estaba presente en la versión animada. 

Más que ofrecer una reinterpretación o una nueva visión, Disney entrega una copia extremadamente fiel (lo cual fue su mayor acierto ya que eso es lo que la mantiene a flote) y que, salvo por algunos efectos visuales y el cambio al formato de acción real, es una adaptación entretenida y visualmente competente, pero también una de las más innecesarias (y eso ya es decir mucho) que ha realizado el estudio. ¿La recomiendo? Sí, pero principalmente para los mayores fans de Moana y para las niñas y niños del hogar quienes probablemente disfrutarán la aventura sin detenerse en los problemas de caracterización, las escenas que se sienten forzadas o los momentos donde la pantalla verde resulta evidente.

Para quienes conocen y aman la película de 2016, será difícil evitar la sensación de que el viaje ya estaba contado de una mejor manera.

Moana llega a las salas de cine este 09 de julio.

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Moana (2026) | Reseña sin spoilers
  • Efectos especiales
  • Fotografia e iluminación
  • Actuaciones
  • Dirección
  • Caracterización
3.2

Moana | Reseña sin spoilers

Moana (live-action)  no es una mala película porque sigue apoyándose en una historia extraordinaria que continúa emocionando una década después, el problema es que casi todo lo que funciona ya estaba presente en la versión animada. Más que ofrecer una reinterpretación o una nueva visión, Disney entrega una copia extremadamente fiel (lo cual fue su mayor acierto ya que eso es lo que la mantiene a flote) y que, salvo por algunos efectos visuales y el cambio al formato de acción real, es una adaptación entretenida y visualmente competente, pero también una de las más innecesarias (y eso ya es decir mucho) que ha realizado el estudio. ¿La recomiendo? Sí, pero principalmente para los mayores fans de Moana y para las niñas y niños del hogar quienes probablemente disfrutarán la aventura sin detenerse en los problemas de caracterización, las escenas que se sienten forzadas o los momentos donde la pantalla verde resulta evidente.

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Reseñas

SONIC FRONTIERS (Nintendo Switch 2) – Reseña

Sonic Frontiers finalmente encuentra en Nintendo Switch 2 un hardware capaz de mostrar su evolución con mayor solidez

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Sonic

Cuando Sonic Frontiers apareció por primera vez, dejó claro que la franquicia necesitaba evolucionar. En lugar de apostar por otra sucesión de niveles lineales, SEGA decidió experimentar con una estructura de mundo abierto donde la velocidad y la exploración convivieran en un mismo espacio lo cual se agradeció bastante. Ahora en Nintendo Switch 2 esa propuesta finalmente encuentra un hardware capaz de mostrarla con mayor solidez, haciendo que muchas de las ideas originales luzcan más cercanas a lo que probablemente se imaginó durante su desarrollo.

Ya que es un relanzamiento lo primero que destaca es la mejora visual. Sin convertirse en un referente gráfico de la consola, el juego ofrece una imagen más limpia, con escenarios que transmiten una mayor sensación de amplitud. Las enormes islas donde transcurre la aventura se sienten más vivas gracias a una mejor definición de texturas, sombras con mayor presencia y una iluminación que aporta profundidad a paisajes que antes podían parecer demasiado planos o no tan detallados. El resultado no cambia la dirección artística, pero sí mejora la forma en que el jugador percibe cada entorno.

Sabemos que Sonic es un personaje cuya identidad depende completamente de la velocidad, por lo que cualquier caída en el rendimiento afecta directamente la experiencia. En Switch 2 el desplazamiento resulta mucho más consistente, permitiendo recorrer grandes extensiones, enlazar rieles, plataformas y saltos sin que el ritmo se rompa constantemente. Esa continuidad hace que explorar deje de sentirse como algo obligado para convertirse en una parte natural de la aventura.

Las mejoras

La mayor innovación de Sonic Frontiers sigue siendo su filosofía de diseño apostando por un mundo abierto. En lugar de indicar un único camino, el juego invita a descubrir rutas alternativas, resolver pequeños desafíos ambientales y utilizar las habilidades de Sonic para alcanzar lugares que inicialmente parecen inalcanzables. La velocidad deja de ser únicamente un recurso para completar niveles en el menor tiempo posible y se convierte en una herramienta para experimentar con el escenario. Esa libertad representa uno de los cambios más importantes que ha vivido la franquicia en décadas.

Los tradicionales niveles del Ciberespacio continúan funcionando como un homenaje a los juegos clásicos que aprovechando el aniversario seguro te regresara a viejos momentos de la infancia. Son recorridos más compactos y enfocados en la precisión, ofreciendo un contraste interesante frente a la exploración de las islas. Aunque algunos reutilizan ideas conocidas, siguen siendo el mejor espacio para quienes buscan la acción rápida que históricamente ha definido a Sonic.

No todo es perfecto. Algunas zonas conservan elementos que aparecen demasiado cerca del jugador volviéndolo un poco plano. También existen actividades secundarias cuya repetición termina afectando el ritmo conforme avanza la aventura. Son detalles que no desaparecen en esta versión, aunque resultan menos notorios gracias a las mejoras técnicas para esta edición.

La versión para Nintendo Switch 2 no cambia la esencia de Sonic Frontiers, pero sí mejora la forma en la que se disfruta. La exploración es más fluida, la velocidad transmite una mayor sensación de control y el apartado visual consigue reforzar la atmósfera de un mundo que apuesta por romper con la tradición de la saga.

Conclusiones

No hay mejor juego para celebrar el aniversario de nuestro erizo favorito que Sonic Frontiers pues demuestra que Sonic todavía puede reinventarse sin perder su identidad. Su combinación de exploración libre, plataformas de alta velocidad y combates de gran escala marca un camino interesante para el futuro de la franquicia, y la versión de Nintendo Switch 2 consigue que esa visión se sienta más completa y consistente que nunca.

Lo bueno

  • Mejoras gráficas que hacen los escenarios más atractivos.
  • Rendimiento más estable durante la exploración y los combates.
  • La estructura de mundo abierto aporta frescura a la franquicia.
  • Excelente sensación de velocidad y libertad de movimiento.

Lo no tan bueno

  • Algunas actividades opcionales se vuelven repetitivas.
  • Persisten pequeños detalles técnicos en la carga de escenarios.
  • Los niveles del Ciberespacio podrían ofrecer mayor variedad.

Calificación final: 8.8/10

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ASSASSIN´S CREED BLACK FLAG RESYNCED | Reseña

Ubisoft se supera y nos entrega no solo la mejor versión del juego más querido de la saga, sino uno de los mejores Assassin´s Creed.

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Ubisoft se supera y nos entrega no solo la mejor versión del juego más querido de la saga, sino uno de los mejores Assassin´s Creed.

“Nada es verdad, todo está permitido”, quizá nunca una frase había definido tanto el rumbo de una franquicia como ocurrió con Assassin’s Creed y es que Ubisoft pareció tomársela demasiado en serio durante la última década; la saga pasó de ofrecer experiencias cuidadosamente construidas a convertirse en una maquinaria de lanzamientos constantes, privilegiando la cantidad sobre la calidad. Si bien títulos como Origins, Odyssey y Valhalla encontraron a su público, también alejaron a muchos veteranos que extrañaban el sigilo, el parkour y el diseño clásico de la serie.

Ahora llega Assassin’s Creed Black Flag Resynced, en donde Ubisoft nos ha escuchado a los fans más veteranos y es que más que un simple “lavado de cara”, este remake busca recuperar la esencia que convirtió a Black Flag en uno de los mejores videojuegos de la saga, modernizando su jugabilidad sin perder aquello que lo hizo especial ¿el resultado? Uno de los mejores juegos de la franquicia y un imperdible para todo fan.

Un pirata que marcó una generación.

Originalmente lanzado en 2013, Assassin’s Creed Black Flag Resynced nos vuelve a poner en la piel de Edward Kenway, un corsario galés que, impulsado por la ambición y la búsqueda de fortuna, termina involucrándose en la eterna guerra entre Asesinos y Templarios durante la Edad de Oro de la Piratería en el Caribe. La historia combina personajes históricos como Barbanegra, Charles Vane, Anne Bonny y Calico Jack con la narrativa característica de la franquicia, ofreciendo uno de los relatos más humanos y memorables de toda la saga. Lejos de ser únicamente una aventura de piratas, el viaje de Edward es también una historia sobre libertad, amistad, pérdidas y redención.

Un remake que realmente se siente de nueva generación.

Lo primero que salta a la vista es, sin duda, el apartado gráfico y aunque pareciera que el juego original no tiene tantos años encima, las diferencias visuales son abismales; el Caribe nunca se había visto tan espectacular. La nueva iluminación global transforma completamente los escenarios; la vegetación es mucho más abundante y dinámica; el océano luce impresionante gracias a nuevas simulaciones del agua, reflejos y efectos climáticos; mientras que barcos, ciudades y modelos cuentan con un nivel de detalle muy superior

Más que verse “más bonito”, Black Flag Resynced logra transmitir una sensación de mundo vivo que hace difícil regresar al título original.

Uno de los mayores aciertos del remake está en la actualización de sus controles, Ubisoft adaptó la jugabilidad a los estándares actuales sin traicionar el diseño original, el resultado son movimientos mucho más naturales, respuestas inmediatas y una experiencia considerablemente más cómoda.

El parkour es mucho más fluido y preciso, reduciendo varios de los errores de navegación que caracterizaban a los primeros Assassin’s Creed, ahora resulta mucho más sencillo encadenar movimientos entre edificios, árboles, mástiles y estructuras, ofreciendo un mayor control al jugador.

Los combates también recibieron una importante actualización, mejora por mucho la espectacularidad que hizo famoso al original ya que ahora son mucho más dinámicos, rápidos y satisfactorios, con un mapeado de control adaptado a tiempos modernos. Las animaciones enlazan mejor unas con otras y el sistema apuesta por la acción sin complicaciones innecesarias. Y de no haber sido porque puse mi juego de Black Flag del PS4 no habría resentido la enorme diferencia entre los controles entre el original y este remake y vaya que necesitaban una modernización.

Asimismo Ubisoft demuestra que menos es más, después de varios juegos centrados en enormes árboles de habilidades, niveles, estadísticas y elementos RPG, Black Flag Resynced recuerda por qué la fórmula clásica funcionaba tan bien. El combate es simple, divertido, ágil y nunca deja de sentirse entretenido.

Navegar sigue siendo una maravilla.

Si antes las batallas navales eran uno de los grandes atractivos del juego, ahora son todavía mejores: los efectos del agua, la destrucción de los barcos, las explosiones, el humo y el clima convierten cada enfrentamiento en un auténtico espectáculo visual. El Jackdaw continúa siendo el verdadero protagonista de muchas horas de juego y recorrer el Caribe jamás había resultado tan inmersivo.

Todo esto se acompaña de un soundtrack excepcional que mantiene las composiciones originales mientras aprovecha una nueva mezcla de audio, además de efectos sonoros mucho más envolventes.

Más contenido para quienes ya conocían la aventura.

Ubisoft no se limitó únicamente a mejorar el aspecto visual, además de las mejoras técnicas, Resynced incorpora nuevas misiones secundarias, actividades adicionales de exploración, nuevos desafíos navales, coleccionables inéditos, mejoras en la inteligencia artificial de enemigos y aliados, una fauna más dinámica, sistemas climáticos ampliados, tiempos de carga prácticamente inexistentes gracias al SSD de las consolas actuales y diversas mejoras de calidad de vida que agilizan la exploración y la navegación por los menús. Son añadidos que quizá no cambian por completo la estructura del juego, pero sí enriquecen una experiencia que ya era bastante completa.

No todo es perfecto.

A pesar del enorme salto gráfico, hay aspectos que siguen dejando ver el origen del juego, el más evidente está en los rostros; si bien los modelos cuentan con muchas más texturas y detalle, las expresiones faciales continúan sintiéndose algo rígidas durante varios diálogos. En ocasiones los personajes hablan con movimientos faciales demasiado limitados, generando una sensación algo acartonada que contrasta con el impresionante nivel visual del resto del mundo.

Otro detalle que se podría mejorar aparece durante algunos combates y es que la cámara puede convertirse en un pequeño enemigo cuando peleamos contra varios adversarios en espacios reducidos. Hay momentos en los que realiza acercamientos demasiado agresivos o cambia el ángulo de forma poco conveniente, dificultando ver el panorama completo y provocando golpes difíciles de anticipar.

Tampoco desaparece uno de los problemas clásicos de la entrega original: varias misiones secundarias terminan resultando repetitivas después de varias horas, especialmente aquellas enfocadas en recolección o actividades muy similares entre sí.

Pero tal vez lo que más le puede pesar es la prueba del tiempo, en el sentido de que han habido tantos juegos de mundo abierto que la fórmula o estructura de AC a un nivel generacional (aunque eso se podría decir de todos los juegos clásicos).

En mi experiencia no encontré errores importantes durante la partida (y eso que lo jugué más de 30 horas), pero sí se han reportado algunos bugs por parte de otros jugadores, principalmente relacionados con físicas, NPC que ocasionalmente quedan atorados y ciertos eventos de mundo abierto que no siempre se activan correctamente. Afortunadamente, ninguno parece afectar de forma seria el progreso de la aventura.

Rendimiento técnico.

La reseña fue realizada en una PlayStation 5 estándar y durante toda la experiencia el rendimiento fue excelente, manteniendo una sensación de fluidez constante y sin caídas perceptibles en la tasa de cuadros, los tiempos de carga son prácticamente instantáneos y la estabilidad general demuestra el buen trabajo de optimización realizado para la consola de Sony.

Conclusión.

Assassin’s Creed Black Flag Resynced es la prueba de que esa esencia nunca dejó de funcionar, no es únicamente un remake con gráficas impresionantes, es una modernización inteligente que toma uno de los mejores capítulos de la franquicia y lo adapta a las expectativas actuales sin perder su identidad. Sí, todavía arrastra algunos problemas heredados del original, como ciertas animaciones faciales, una cámara mejorable y actividades secundarias repetitivas, pero son detalles menores frente al enorme trabajo realizado. Visualmente espectacular, con controles refinados, un parkour mucho más preciso, combates ágiles, batallas navales que vuelven a robarse el espectáculo y una aventura que sigue siendo tan memorable como hace más de una década, Black Flag Resynced demuestra que una experiencia concreta con un gameplay divertido y bien curado siempre será mejor a horas de relleno innecesario.

Assassin’s Creed Black Flag Resynced se lanza este 09 de julio en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.

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Assassin´s Creed Black Flag Resynced | Reseña sin spoilers
  • Gráficos
  • Jugabilidad
  • Control
  • Soundtrack y audio
4.4

Assassin´s Creed Black Flag Resynced | Reseña sin spoilers

Assassin’s Creed Black Flag Resynced es la prueba de que esa esencia nunca dejó de funcionar, no es únicamente un remake con gráficas impresionantes, es una modernización inteligente que toma uno de los mejores capítulos de la franquicia y lo adapta a las expectativas actuales sin perder su identidad. Sí, todavía arrastra algunos problemas heredados del original, como ciertas animaciones faciales, una cámara mejorable y actividades secundarias repetitivas, pero son detalles menores frente al enorme trabajo realizado. Visualmente espectacular, con controles refinados, un parkour mucho más preciso, combates ágiles, batallas navales que vuelven a robarse el espectáculo y una aventura que sigue siendo tan memorable como hace más de una década, Black Flag Resynced demuestra que una experiencia concreta con un gameplay divertido y bien curado siempre será mejor a horas de relleno innecesario.

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