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EL MISTERIO DE SOHO | Reseña sin spoilers
El director Edgar Wright levanta siempre mucha expectativa entre fanáticos y detractores ¿Está su acercamiento al terror psicológico a la altura? Acá te contamos.
La banda Dave Dee, Dozy, Beaky, Mick & Tich lograron un segundo aire cuando Quentin Tarantino los incluyó en una dramática e impactante escena en “Death Proof” (2007), Edgar Wright no se quiere quedar atrás y aprovecha el título de una de sus canciones para bautizar su más reciente entrega, que coquetea fuertemente con el horror y el terror psicológico, con una gran influencia visual de Dario Argento y lo que parece ser una actualización narrativa de “Repulsión” (1965), con algunos toques feministas actuales, cortesía (supongo) de Krysty Wilson-Cairns y por supuesto, con la constante propuesta visual y auditiva por parte del director inglés que lo ha hecho acreedor de una enorme fanbase alrededor del mundo.
Edgar Wright posee un gran sentido de la estética, un trepidante fluir en su narrativa visual que además combina de manera muy acertada con el soundtrack que elige para acompañar las imágenes que nos propone, pero este estilo particular (además de su característica dosis de humor) ¿se mezcla de manera apropiada con el género del terror? Mi opinión es que no y te explico más adelante mis razones, pero vayamos por partes.

¿DE QUÉ TRATA?
Eloise (Thomasin McKenzie) es una joven de campo que tiene la gran oportunidad de cumplir su sueño de ser diseñadora de moda al ser aceptada en el “London College of Fashion”, pero desde muy temprano en la película se establece que Londres puede ser una ciudad capaz de engullir a las personas, lo hizo con la propia mamá de Eloise quien terminó por quitarse la vida presa de la esquizofrenia por lo que (no sin algo de temor) su abuela la apoya en su proyecto, que se complica con el ajetreado e irresponsable ritmo de vida de sus compañeros, lo que obliga a Eloise a buscar un trabajo para poderse pagar un lugar.
Es así que llega con la Sra. Collins (Diana Rigg), quien le ofrece un cuarto en su casa, lugar donde de manera inexplicable comienza a tener sueños demasiado realistas con otra vida y otro tiempo, la vida de Sandie (Anya Taylor-Joy) una joven con sueños de estrellato en los escenarios, en la época de los sesentas, periodo que Eloise idolatra, por lo que poco a poco preferirá “vivir” la vida de la extrovertida Sandie en lugar de la propia, mientras que los sueños se funden cada vez más con la realidad y el peligro aumenta mientras más conoce el destino de la inocente Sandie.

LO BUENO
Desde el inicio queda claro que la música y ritmo visual de Edgar Wright es garantía, mientras declara su propia relación de “amor-odio” con el Londres de los años sesenta, que logra con un excelente diseño de producción y los toques nostálgicos de artistas como “Peter and Gordon”, “Dusty Springfield”, “The Kinks” o “Cilla Black” en el soundtrack.
Este estilo visual al que nos tiene acostumbrados el director inglés sube sus apuestas con complicados planos secuencia a los que no se les nota falla, además del manejo de la dicotomía de personajes principales con ayuda de los reflejos, todo lo anterior aunado a la gran fotografía de Chung-hoon Chung (“Oldboy”, “Sympathy for Lady Vengenace”, “It”) que con colores preponderantemente azules y rojos hacen de este “otro mundo” un producto muy inspirado en los tonos de alto contraste usados por Dario Argento en “Suspiria” (1977).
Si bien el duelo de actrices es interesante y por momentos muy nivelado, no cabe duda que es Anya Taylor-Joy quien se lleva la película, quizá por su más atrevido papel frente a un muy contenido comienzo (porque así lo requería el guion) de Thomasin McKenzie, aunque el único ganador es el espectador que tendrá frente a sí un gran trabajo de del reparto en general, película en la que el autor de la llamada “Trilogía Cornetto” presenta por primera vez, no solo una, sino un par de actrices para liderar la historia.

LO MALO
Debido a que la manufactura es casi excelente los principales problemas recaen sobre el guion, y para tristeza de muchos son varios los defectos (desde mi punto de vista) que puedo compartir con ustedes sin necesidad de entrar a terreno de spoiler.
Para empezar tenemos el constante cambio de tono, que hace de esta historia un ir y venir de género que difícilmente nos permite ubicarla en uno solo, combinación que no sale bien librada, pues en una primera parte, las divertidas secuencias acompañadas de alegre música y hasta chistes algo simplones contrastan demasiado con el terreno sombrío al que pretende moverse la historia después, lo anterior impide también que seamos más receptivos como público ante la seriedad del subtexto que los escritores proponen, sin dejar de mencionar que el humor de las películas de Wright se nota que estaba más recargado en el intelecto de Simon Pegg que en el propio, haciendo que este “humor” esté más cercano a lo presentado en “Baby Driver” (2017), con todo lo bueno y malo que esto conlleva.
En 1965, el controversial director Roman Polanski nos presentó su segundo largometraje (primero en habla inglesa) titulado “Repulsión”, una película clasificada en el género del horror que sobrepasa fácilmente el terreno de los sobrenatural al exponer de manera fría y directa ciertas convenciones sociales que retratan al género masculino como un ente bastante despreciable y a su protagonista, la joven Catherine Deneuve, como una víctima antes que la autora de las atroces escenas de violencia que es capaz de cometer, el dúo Wright /Wilson-Cairnes (ésta última más conocida por su trabajo televisivo antes de su gran salto gracias a “1917”), intenta refrescar esta idea a la que se le añaden aspectos muy parecidos al movimiento “me too”, pero algo viciado, donde parece que no se persigue la justicia sino la venganza, nada de esta percepción y toque femenino en la visión artística sería perjudicial (sino al contrario) de no ser porque se nota forzada y dificulta su incorporación narrativa de manera fluida.
Lo que me lleva al punto más grave y principal debilidad del guion, que es demasiado tramposo para llevarnos por caminos equivocados y es que de manera general la historia es más que predecible y por lo mismo recurre a la presentación de imágenes demasiado obvias con el único objetivo de confundir al espectador, en lugar de proponer una construcción mucho más inteligente que haga dudar al público del (finalmente) obvio desenlace, es en estos mismos terrenos que la historia también pierde credibilidad y consistencia, no solo narrativa sino intertextual, debilitando la historia, personajes y ritmo a la vez.

VEREDICTO
“Last night in Soho” (como reza el título original y pieza de la banda mencionada al principio) dividirá al público inevitablemente, sobre todo en cuanto a su tratamiento narrativo y confuso manejo del subtexto que presenta, pero en una cosa (creo) todos estarán de acuerdo y será en el excelente manejo de cámara, tiempo y técnica en general que la película reúne, lo que dejará satisfechos a los espectadores fanáticos del director que una vez más recibirán la gran edición y puesta en escena que esperan de su ídolo, un soundtrack capaz de revivir éxitos de los sesenta y que ya está empezando su auge con la más que aceptable interpretación de la propia Anya Taylor-Joy covereando “Downtown”, no me sorprendería en lo absoluto que la década, e incluso Londres y su Soho, tengan un “revival” cultural a raíz de esta película.
Por otro lado, aquéllos que estén en busca de una buena historia para complementar las (muchas veces) sorprendentes escenas de Wright acompañadas de colores vistosos quedarán un poco decepcionados. Si alguna vez se preguntaban cómo sería el gran talento de este director con guiones menos simpáticos e inteligentes, aquí tendrán su respuesta y es que sus anteriores trabajos gozan de un humor y narrativas mucho más sólidas, ya sea por la intervención de Simon Pegg o porque estaba recargada en un cómic, esta nueva producción por el contario se nota hasta contradictoria, uno puede casi adivinar las partes que escribió el director (casi toda la primera mitad) y los momentos en que actuó su colaboradora (el desangelado desenlace), dos universos que se trataron de unir con tramposos giros de tuerca que hacen de esta película un disfrutable espectáculo visual, pero una endeble propuesta feminista que se siente más por moda que de corazón.
La película llega a sala nacionales este jueves 28 de octubre y como siempre son ustedes los mejores jueces para coincidir o desmentir lo aquí descrito. Nos leemos en la próxima.
Cine
LETRAS ROBADAS | Reseña
Las historias sobre músicos frustrados suelen inclinarse hacia el drama, pero Letras Robadas opta por un camino mucho más optimista

Una cálida comedia musical sobre los sueños, el éxito y las segundas oportunidades
Las historias sobre músicos frustrados y oportunidades perdidas suelen inclinarse hacia el drama, pero Letras Robadas opta por un camino mucho más ligero, cálido y optimista, la cual podemos disfrutar en las salas de Cinépolis gracias a Cinépolis Distribución, ofreciendo una experiencia sencilla, divertida y reconfortante que deja una sonrisa al salir del cine.

Paul vs Nick.
Dirigida por John Carney, Letras Robadas o Power Ballad, sigue a Rick (Paul Rudd), un músico talentoso que alguna vez soñó con triunfar en la industria, pero que ahora pasa sus días tocando en bodas y eventos para ganarse la vida. Su rutina cambia inesperadamente cuando conoce a Danny (Nick Jonas), ex-integrante de una exitosa boy band que, a diferencia de sus antiguos compañeros, nunca consiguió consolidar una carrera como solista.Tras una noche de inspiración y colaboración musical, Danny termina convirtiendo una canción creada por Rick en un éxito mundial, el problema es que lo hace sin otorgarle ningún crédito, detonando así el conflicto principal de la historia.

Lo bueno.
Lo mejor de Letras Robadas es la sencillez en su premisa y humor que se ejecutan de una manera precisa y efectiva para entregarnos un divertido drama musical, algo que para nada es fácil de lograr y es que si bien desde su título sabemos de qué va (al punto de ser predecible) es la manera en que se desarrolla la historia donde la película hace magia.

Y es que Letras Robadas es que no se limita a ser una historia sobre plagio musical o disputas legales, sino que utiliza esta situación para explorar temas mucho más universales, como los sueños que dejamos atrás, la necesidad de reconocimiento, las oportunidades perdidas y la importancia de valorar aquello que ya forma parte de nuestras vidas.

En el apartado actoral sin duda Paul Rudd se lleva la cinta y nos recuerda que un humor sencillo es siempre efectivo.
Gran parte del encanto de la cinta recae en su humor, aún cuando no se trata de una comedia explosiva ni llena de situaciones extravagantes, sino de un humor sencillo, bien construido y apoyado en personajes entrañables. En ese sentido, la química entre Paul Rudd y Nick Jonas funciona muy bien y de una manera sutil; ambos actores logran transmitir una amistad/rivalidad creíble y natural con sus respectivos conflictos internos que ayuda a sostener incluso los momentos más predecibles de la trama.
La película logra ocultar sus fallas en sus aciertos.
La historia sigue una estructura bastante convencional y muchos de sus giros pueden anticiparse con facilidad, vamos, su estructura es algo que ya hemos visto, aunque el verdadero atractivo no está en sorprender al espectador, sino en la forma en que desarrolla sus personajes y en la calidez con la que aborda sus conflictos.

Su desenlace también apuesta por una visión idealizada y romántica de los acontecimientos, algo que podría no convencer a quienes buscan un retrato más realista; sin embargo, esa misma decisión es parte fundamental de su identidad, Letras Robadas no pretende ser una reflexión amarga sobre la industria musical, sino una película optimista diseñada para hacer sentir bien al público.

Conclusión.
Letras Robadas cae bien como un tecito de manzanilla con miel: reconfortante, cálida y perfecta para quienes buscan tomarse un respiro de historias más complejas o pesadas; una película que, sin reinventar nada, encuentra su fuerza en la sencillez, el carisma de sus protagonistas y un mensaje que invita a valorar tanto los sueños que perseguimos como las cosas buenas que ya tenemos.
Letras Robadas ya se estrenó en las salas de Cinépolis.
Letras Robadas | Reseña sin spoilers
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Guion
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Dirección
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Actuaciones
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Score
Letras Robadas | Reseña sin spoilers
Letras Robadas cae bien como un tecito de manzanilla con miel: reconfortante, cálida y perfecta para quienes buscan tomarse un respiro de historias más complejas o pesadas; una película que, sin reinventar nada, encuentra su fuerza en la sencillez, el carisma de sus protagonistas y un mensaje que invita a valorar tanto los sueños que perseguimos como las cosas buenas que ya tenemos.
Cine
Disney estrena el tráiler final del live-action de Moana
Disney ha lanzado un tráiler final de la cinta live action de Moana lleno de acción junto con varios pósteres y emocionantes noticias

Disney ha lanzado un tráiler final de la cinta live action de Moana lleno de acción junto con varios pósteres y emocionantes noticias sobre el reparto.
Las entradas para la nueva versión de live actio de Moana de Disney ya están a la venta. Junto con esta noticia, llega un nuevo tráiler de la películ, protagonizada por Catherine Laga’aia como la intrépida exploradora Moana y Dwayne Johnson, quien retoma su papel como el astuto semidiós Maui.
El nuevo tráiler no presenta grandes sorpresas, ya que parece una adaptación bastante fiel de la querida película de animación de Disney.
Aquella ya era visualmente impresionante, por lo que este adelanto no logra superarla (disminuyendo un poco el impacto habitual de ver la animación cobrar vida de esta manera).
El anterior tráiler de Moana recibió una respuesta mayoritariamente negativa, con muchas críticas dirigidas a la peluca y el traje musculoso de Johnson.
Muchas expectativas alrededor de Moana
Como era de esperar, no se han realizado cambios importantes en Maui desde la última vez que lo vimos, y así es como está.
En definitiva, Disney confía en que las familias acudan a ver esta película, especialmente porque Moana es una de sus franquicias animadas más exitosas.
A este increíble elenco de talentos del Pacífico se une Jemaine Clement, quien ahora ha confirmado que retomará su papel como la voz del cangrejo gigante y obsesionado con el glamour, Tamatoa, el mismo personaje al que dio voz en la versión animada de Moana.
Clement se une al elenco previamente anunciado, que incluye a Laga’aia como Moana, Johnson como Maui, Rena Owen como la venerada abuela Tala de Moana, John Tui como el sensato padre de Moana, el jefe Tui, y Frankie Adams como la juguetona y decidida madre de Moana, Sina.
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La película está dirigida por Thomas Kail, ganador de los premios Emmy y Tony (Hamilton); producida por Dwayne Johnson, Beau Flynn, Dany Garcia, Hiram Garcia y Lin-Manuel Miranda.
Cuenta con la producción ejecutiva de Scott Sheldon, Charles Newirth, Kail y Auliʻi Cravalho, quien prestó su voz a Moana en las películas animadas Moana y Moana 2.
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Cine
Así son los vasos y palomeras de Toy Story 5 en Cinépolis
La nueva colección vasos y palomeras de Cinépolis inspirada en Toy Story 5 reúne a algunos de los personajes más queridos de la franquicia

La nueva colección vasos y palomeras de Cinépolis inspirada en Toy Story 5 reúne a algunos de los personajes más queridos de la franquicia que apelan directamente a la nostalgia de quienes crecieron acompañando las aventuras de Woody, Buzz y sus amigos.
Primero apareció una pieza. Después comenzaron las especulaciones. Luego llegaron los videos, las publicaciones, los grupos de coleccionistas y las listas de “la necesito”. Y ahora sí podemos verla completa.
La colección incluye:
- Palomera 3D protagonizada por Buzz Lightyear, Jessie y Lilypad. Precio: $785 pesos.
- Snack & Drink inspirado en Buzz Lightyear. Precio: $549 pesos.
- Vasos 3D coleccionables de Woody, Jessie y Buzz Lightyear. Precio: $245 pesos.
- Vasos Stackable inspirados en Rex, Alien, Buzz Lightyear y Woody. Precio: $39
Ahora resulta más fácil entender por qué la conversación comenzó a crecer en internet.
Las piezas, que parecen haber llegado directamente desde el cuarto de Andy, fueron desarrolladas por Ping Solutions.
El amor de los fans a Toy Story
Con la colección completa finalmente revelada, tu niño interior podrá decidir cuál de estos personajes merece un lugar en su colección.
Información sobre fechas, disponibilidad, preventas deberá consultarse exclusivamente a través de los canales oficiales de Cinépolis.
El amor de los fans hacia Toy Story es un fenómeno cultural y generacional verdaderamente inquebrantables.






Desde el revolucionario estreno de la primera película en 1995, el público no solo adoptó a Woody y Buzz Lightyear como íconos del cine, sino como compañeros de vida.
Los espectadores que eran niños en los años noventa crecieron a la par de Andy, experimentando en carne propia la melancolía y el dolor de tener que despedirse de la infancia.

La genialidad de Pixar radica en transformar juguetes en espejos de la experiencia humana, abordando temas complejos como los celos, la crisis de identidad, la lealtad y el inevitable arte de madurar.

Este profundo lazo emocional convierte cada secuela en un evento nostálgico masivo, donde adultos y nuevas generaciones se unen en las salas de cine.
Para la comunidad, Toy Story no es solo animación; es un refugio eterno sobre el valor de la amistad.
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