¿Se viene una ola de desmayos en las salas de cine? Acá te contamos nuestra predicción.
Once años han transcurrido ya desde que “Art, El Payaso” apareció por primera vez en el cortometraje “Terrifier” (2011), regresó nuevamente en forma de corto en el 2013 bajo el título de “All Hallows´ Eve” y finalmente la más famosa de todas sus apariciones en el largometraje “Terrifier” (2016). Desde sus cortometrajes, el director Damien Leone suplió muy bien su evidente bajo presupuesto con una habilidad bastante sorprendente en la ejecución de sus efectos prácticos, además de un tétrico ingenio a la hora de mostrarnos las sangrientas muertes a las que “Art” somete a sus víctimas, sin duda alguna, fueron estos elementos los que elevaron su creación a niveles de culto de manera muy rápida, es por eso que cuando se supo de una secuela, el hype se elevó como la espuma, si a lo anterior agregamos además el amplio rumor de que la nueva entrega es tan dura de ver que provocó desmayos y hasta vómito en salas, la urgencia de que llegue a territorio mexicano es evidente y este 12 de enero se verán satisfechas sus ansias de gore.
Pero, si el inesperado regreso de “Art, El Payaso” está a la altura de las expectativas o solamente es otra más de las estafas mediáticas, es lo que les contaremos más adelante.
¿DE QUÉ TRATA “TERRIFIER 2”?
La noche de brujas en que comenzó todo, es el punto de partida de la secuela (ignorando completamente el paso del tiempo para mostrarse como una continuación casi inmediata), con el regreso del payaso más sangriento que ha llegado a las pantallas, para aterrorizar una vez más el Condado Miles.
Art es paciente y espera tranquilamente a que se acerque de nuevo Halloween, así que un año después conoceremos a nuestros nuevos protagonistas: Barbara (Sarah Voight), reciente viuda y madre de Sienna (Lauren LaVera), una joven con problemas psicológicos que necesita de medicinas para seguir con su vida normal y finalmente su hermano menor Jonathan (Elliott Fullam), un jovencito obsesionado con la mítica figura de “Art”, no solamente por su sangrienta fama, sino además porque su difunto padre contaba con sketeches del payaso y sus víctimas, siendo este un misterio que le da vueltas en la cabeza.
Previo a la noche de brujas, “Art, El Payaso” atormenta los sueños de Sienna en una clara referencia a Freddy Krueger y su “Nightmare on Elm Street” (1984), que más que nada coloca lentamente el ambiente al que serán sometidos los espectadores una vez que el peligroso asesino salga de las sombras para atacar en pleno Halloween y comenzar el festín del gore.
LO BUENO
Damien Leone demuestra una vez más su talento detrás de los efectos prácticos y tremenda imaginación para mostrar las muertes más dolorosas y explícitas que se le pueden ocurrir a cualquier ser humano, en este sentido, los fanáticos del terror extremo y el gore saldrán más que complacidos, el director y su equipo no se tientan el corazón y, aunque algo exageradas las notas acerca de que provoca desmayos o hasta vómito, es verdad que hará cerrar los ojos a más de uno y en una de esas provoque que los menos acostumbrados o fuertes de estómago decidan abandonar la sala.
La calidad visual mejora muchísimo con respecto a su predecesora, pero no se sacude aún de su origen independiente, siendo evidente sobre todo en su trabajo actoral (que no es malo, pero apenas cumplidor), sin embargo se agradece la mejor fotografía e intento de darle un mejor desarrollo a la historia que (como expresaré más adelante) no funciona del todo bien.
No solamente saldrán contentos los amantes del gore, también aquellos que disfrutan los “jumpscares” tendrán su dosis, nada inteligentes, pero si muy efectivos.
El humor (paradójicamente), que es una característica que se viene desde la entrega anterior, es bastante negro y acertado, las “limitaciones” al habla de su villano son excelentemente bien compensadas por el trabajo corporal de David Howard Thornton, quien le agrega un estilo muy peculiar al tenebroso personaje y se vuelve la estrella del show.
¿Ya dije que la película tiene muchas escenas de sangre y tripas?
LO MALO
En 1978, el legendario John Carpenter nos presentó al imponente Michael Myers, una figura amenazante que sin decir una palabra y acompañado solamente de un cuchillo, atemorizó a generaciones enteras, gran parte del logro de Damien Leone es que retomó la misma idea en la “Terrifier” del 2016, pues (para mí) no hay nada más terrorífico que un demente cuyo objetivo es destrozar a la presa sobre la cual ha fijado la mirada, sin importar lo que tenga que hacer para conseguir su meta, sobre todo porque la amenaza bien podría ser real y estar presente en nuestro propio vecindario. Es una tristeza que el final de aquélla entrega de hace seis años y por lo tanto el comienzo de esta nueva, rompa ese arco argumental en la persecución de una vía más comercial, no ahondaré en más detalles para evitar spoilers.
Más allá de las constantes escenas que involucran el rojo carmesí, la película es algo tediosa, durante dos horas y 18 minutos, Damien Leone intenta expandir (de manera fallida) su nueva propuesta narrativa, con la inclusión gratuita de un nuevo y joven personaje (quizá la mejor adición a la saga), pero también con pistas que no nos llevan a ningún lado (colocadas de manera obvia para responderse en futuras películas), nuevos elementos sobrenaturales que le restan impacto a la amenaza real que existía en la entrega anterior, lamentables y casi nulos desarrollo/crecimiento de personajes, y en general, eventos que son simplemente adornos y pretextos que nos conducen al objetivo principal, que es presentar a la siguiente víctima para terminar con ella de la manera más dolorosa posible.
En resumen, la historia está a nada del sinsentido, tiene al menos tres decisiones polémicas cuya única explicación es que la narrativa continúe, y la joya de la corona (que pone sobre la mesa el tono cínico al que nos tendremos que enfrentar si la saga crece) se viene en la escena “mid credits”, así que les recomiendo que no se salgan inmediatamente de la sala si es que aguantaron hasta que la película corte a negro por primera vez.
VEREDICTO
Como muchas películas del género, “Terrifier 2” está dispuesta a dividir opiniones, creo yo que dos serán las principales corrientes: Los que estén buscando un espectáculo lleno de shock y sangre a pesar de su endeble narrativa (y que por lo tanto saldrán más que contentos) y por otro lado, aquellos que disfrutan sus dosis de gore sin que comprometan su inteligencia como espectador, yo me encuentro del lado de estos últimos y es posible que sea la última vez que veo una película protagonizada por el payaso.
Damien Leone tenía la oportunidad de ser el padre de una joya del terror, pero decide inclinarse por el lado oscuro y comercial en el que han caído muchos dignos intentos (recordemos el triste y lamentable caso de Michael Myers en su reciente “Halloween Ends”), y en este sentido lo hace con mucho descaro, “Terrifier 2” goza de varios elementos que la convierten en una película casi festiva, que podría reemplazar otros títulos como la favorita para visitar en la “Noche de Brujas”, ya sea para maratonear en casa, revisitar en cines o algún Autocinema.
Es verdad que los excesos visuales colocan esta película en un nicho particular del terror, más cercano a “Hostal” (2005), “Holocausto Caníbal” (1980) o la infame “Una película serbia” (2010), valga lo anterior como una advertencia para los que no están acostumbrados a este tipo de imágenes y que serán los primeros en ratificar los rumores alrededor de “Terrifier 2”, si estos bien logrados efectos prácticos están equilibrados con una historia que justifique más de dos horas de su tiempo, es lo que podrá descubrir en salas mexicanas en estos días.
Recuerden que “Terrifier 2” estrena este 12 de enero, la película cuenta con una clasificación “C” y llega sin ningún tipo de censura, así que no digan que no se les advirtió.
Del salón a la pantalla, TRESemmé revela la esencia de la “it girl” de El Diablo Viste a la Moda con una colaboración que marca una época.
Casi dos décadas después de redefinir la moda, la ambición y el poder en la pantalla grande, El Diablo Viste a la Moda regresa el 30 de abril de 2026. La esperadísima secuela reenciende uno de los universos culturales más influyentes de los 2000, y con ella vuelve ese sello inconfundible de estilo, glamour y cabello extraordinario que definióa toda una generación.
En El Diablo Viste a la Moda, el cabello no es un detalle: es la firma de la it girl. De la mujer que marca el tono en lugar de seguirlo. Pulido, preciso y sin pedir permiso, su cabello sostiene su forma bajo cualquier mirada y comunica, sin decir una palabra, que ella es dueña del lugar que ocupa.
En línea con este universo donde cada detalle comunica, TRESemmé lleva el estándar de salón a la vida real a través de su línea Antifrizz, desarrollada para lograr acabados pulidos, sellados y resistentes a la humedad, incluso en condiciones desafiantes.
Al centro de esta innovación se encuentra Coat Spray Antifrizz, el producto estrella de la marca, que funciona como una capa invisible que protege el cabello de la humedad y el frizz, ayudando a mantener su forma y estructura por más tiempo.
Como parte de esta propuesta, TRESemmé presenta su Sistema de Sellado Profesional Anti-Frizz, una rutina inspirada en tratamientos de salón diseñada para lograr un cabello sellado, protegido e impermeable hasta por 72 horas. En un mercado como México, donde el frizz es una de las principales preocupaciones en el cuidado capilar, esta tecnología actúa sobre su causa raíz, la humedad; permitiendo mantener estilos pulidos incluso en condiciones desafiantes.
El sistema integra una rutina completa que acompaña cada etapa del proceso, desde la limpieza hasta el acabado final, con productos formulados con ingredientes como queratina hidrolizada y ácido hialurónico, además de protección solar y térmica hasta 230°C que aporta el serum de tratamiento. Desde el lavado, hasta el styling y el sellado final con Coat Spray Antifrizz, cada paso está diseñado para lograr un cabello hasta 15 veces más impermeable ycon un acabado profesional de larga duración al actuar como un escudo frente a la humedad.
Esta tecnología cobra vida dentro de Casa TRESemmé, donde los asistentes no solo se inspiran en el lenguaje de estilo de El Diablo Viste a la Moda 2, sino que experimentan de primera mano cómo se construye un look con precisión, control y duración.
TRESemmé x El Diablo Viste a la Moda 2: Una colaboración que hace historia
TRESemmé se enorgullece de ser nombrada la marca insignia de cuidado capilar de El Diablo Viste a la Moda 2, entrando a la conversación a través de una colaboración global cimentada en estándares compartidos. Nacida en los salones y potenciada por tecnología de salón de vanguardia, TRESemmé ha defendido, desde siempre, que el cabellonunca es un accesorio: es una parte definitoria de la presencia de una mujer.
Esta alianza no se trata solo de recrear un look. Se trata de transmitir una mentalidad. TRESemmé les entrega a las mujeres del mundo las herramientas para sentirse imparables, seguras y extraordinarias. Para entrar a la oficina, a una junta, o a la ciudad, y hacerla suya. Para dejar que su cabello lidere su historia, defina su estilo y proyecte la aplomo, la confianza y la pulcritud que El Diablo Viste a la Moda 2eleva la categoría de lenguaje.
Sobre la colaboración de TRESemmé x El Diablo Viste a la Moda 2
Con presencia en más de 40 países, la colaboración global cobrará vida a través de una ola de activaciones y lanzamientos locales diseñados para llevar el cabello extraordinario a mujeres alrededor del mundo.
La alianza refleja la evolución de TRESemmé como una autoridad premium impulsada por tecnología de salón, en perfecta sintonía con un universo cultural icónico donde el estilo es poder, y el poder es deliberado.
México encabeza esta celebración con el lanzamiento de Casa TRESemmé, un espacio experiencial que abre sus puertas el 30 de abril, mismo día del estreno de la película en Latinoamérica, y permanecerá abierta al público hasta el 31 de mayo de 2026 en Polanco, Ciudad de México.
Durante poco más de un mes, la marca acerca a sus consumidoras una pieza viva y tangible del universo de El Diablo Viste a la Moda 2, donde podrán experimentar de primera mano los beneficios de la línea Antifrizz y del Coat Spray Antifrizz en distintos escenarios diseñados para poner a prueba su desempeño.
Algunos de los espacios dentro de Casa TRESemmé fueron concebidos como una recreación de los escenarios más emblemáticos de la película, curado con detalle para sumergir a las asistentes en el ritual, la disciplina y el glamour que definen a la it girl:
La Oficina de Miranda: una recreación fiel del espacio de poder más intimidante de la moda, donde cada detalle invita a las asistentes a habitar, por unos minutos, el lugar desde el que se dictan las reglas del estilo.
La Cafetería: un guiño al ritual matutino más reconocido de la película, donde las asistentes podrán pedir un café al estilo de Miranda y vivir el momento exacto que abre tantas escenas memorables.
El Taller del Travel Bag: una estación creativa donde cada asistente podrá personalizar su propio tag de equipaje con sus iniciales, llevándose a casa una pieza única que celebra el espíritu viajero, sofisticado y editorial del universo Runway.
El Cuarto TRESemmé: el corazón de la experiencia. Una instalación protagonizada por una burbuja gigante, una secadora y paraguas suspendidos que ilustran de forma visual y poética los beneficios del producto estrella, Coat Spray Antifrizz: una capa invisible de protección que sella el cabello frente a la humedad, el frizz y con protección térmica hasta 230 grados.
El Icónico Tacón: la recreación a gran escala del símbolo más reconocible de la película, convertido en pieza fotografiable y declaración de estilo.
Casa TRESemmé se concibe como un espacio donde la consumidora mexicana puede vivir, no solo ver, el universo que la película celebra. Porque entender el poder de un cabello bien construido es distinto cuando se experimenta: TRESemmé invita a las mujeres deMéxico a habitar, durante un mes, un lugar donde el cabello extraordinario es la firma con la que se entra a cualquier sitio y se hace propio, respaldado por tecnología que lo protege y lo mantiene bajo control.
Registro y acceso. El acceso a Casa TRESemmé es gratuito y se realiza mediante registro previo en la landing page oficial de The Mansion Estilo DF, disponible a través de sus redes sociales a partir del 30 de abril a las 3pm. Los lugares son limitados por horario (11:00am – 6:00pm) para garantizar una experiencia exclusiva y curada para cada asistente.
Acompaña la conversación y comparte tu experiencia en redes sociales con los hashtags oficiales: #ElDiabloVisteALaModa2 #LaCasaTRESemmé #TRESemméMx #ElevaTuEstilo #FrizzControlado.
“En el universo de El Diablo Viste a la Moda, el cabello no se peina: define presencia. En TRESemmé trabajamos para crear acabados pulidos y controlados, que sostienen su estructura y elevan la confianza. Se trata de precisión y de desempeño. Cuandoel cabello está bien construido, te da esa energía serena y dominante, la que te permite entrar a cualquier lugar y hacerlo tuyo”, Carolina Soto, Brand Manager de TRESemmé México.
“Al llevar El Diablo Viste a la Moda 2 a audiencias de todo el mundo, es emocionante colaborar con TRESemmé, una marca que comparte nuestro compromiso con la excelencia y el estilo icónico. Juntos estamos celebrando la confianza que nace de presentarse con intención”, Juan Santiago, Disney México.
El Diablo Viste a la Moda 2 llega a los cines de Latinoamérica el 30 de abril de 2026.
Nostalgia, glamour y una secuela que sabe jugar con su propia fórmula.
Han pasado veinte años desde que The Devil Wears Prada se volvió un clásico moderno de la comedia, esto en gran medida a la actuación, carisma y química de su personajes, junto a una historia ligera pero bien contada; ahora, 20 Century Studios nos trae de vuelta a los personajes que conquistaron al público en la primera entrega, pero esta vez en un ambiente moderno y si bien los escenarios y conflictos son nuevos, lo cierto es que el estudio aplicó un “si no está roto…”, para entregarnos una secuela que si bien es divertida y entretenida, no puede evitar sentirse como que se fueron a la segura. A continuación les cuento el porqué El Diablo Viste a la Moda 2 es una secuela que a los fans les gustará, con todo y sus matices.
“El Diablo Usa Prada”.
Casi veinte años después de su paso por la icónica revista Runway, Andy Sachs (Anne Hathaway), también conocida como “la otra Emily”, regresa al exigente universo editorial en un momento donde la industria de la moda enfrenta una transformación radical y mientras el mundo digital redefine las reglas del negocio, Miranda Priestly (Maryl Streep) lucha por mantener la relevancia de su imperio en un panorama cada vez más incierto. En medio de esta nueva etapa, Andy y Miranda vuelven a cruzar caminos, reencontrándose también con Emily Charlton (Emily Blunt), ahora convertida en una poderosa ejecutiva de una marca de lujo que posee la clave para asegurar el futuro de Runway. Entre ambición, rivalidades, cambios generacionales y decisiones que podrían redefinir sus carreras, las tres mujeres deberán adaptarse a una industria donde la elegancia ya no basta para sobrevivir.
Lo bueno.
Uno de los mayores aciertos de la película es su capacidad para conectar con la actualidad; la película recupera con éxito el humor, el drama y la emotividad que hicieron memorable a la primera entrega.
Ese conflicto se convierte en uno de los mayores aciertos de la película. Andy, quien alguna vez fue la “outsider” que aprendía a sobrevivir en un mundo superficial, ahora ocupa una posición de liderazgo, pero descubre que la experiencia no siempre basta para conectar con nuevas audiencias. En contraste, Miranda Priestly continúa siendo una figura imponente, aunque más consciente del desgaste que implica mantenerse vigente en una industria obsesionada con la novedad. Esa dualidad entre tradición y modernidad le da fuerza temática al relato y permite que la película dialogue con preocupaciones actuales.
A nivel narrativo, la secuela conserva los elementos que hicieron exitosa a la original: humor afilado, drama laboral, tensiones emocionales y una exploración del poder dentro del universo de la moda. Pero además suma una crítica interesante sobre cómo se consume contenido en línea y sobre las decisiones empresariales deshumanizadas que priorizan métricas por encima de la creatividad. Esa dimensión contemporánea le permite trascender el simple ejercicio de nostalgia.
Si en la primer película se nos mostró el arte dentro de una industria tan frívola como lo es el de la Moda, en su secuela se explora el cambio generacional, desde el aspecto más sencillo como lo son las personas más jóvenes, como a niveles empresariales quienes siguen buscando ganar el mayor beneficio al menor costo, esta vez con el tema de las IA, y aunque es un punto que se toca casi superficialmente, no deja de sentirse como un golpe en la boca del estómago por lo real que es.
La química lo es todo.
El regreso de todo el elenco original es otro de los grandes aciertos de la película y es que aceptémoslo, desde la primer película el elenco fue el corazón de toda esta historia, cada actriz y actor entendió su rol a la perfección y nos entregaron personajes icónicos y lo mejor es que había y sigue habiendo química entre todos ellos, lo que ayuda a que sus papeles y diálogos fluyan de manera natural y en esta secuela no es la excepción al grado que se vuelve el sostén de la película y es que todo lo que hizo encantadores a cada uno de los personajes está de vuelta y a la vez presentan una evolución acorde al tiempo pasado y sus nuevas vivencias.
Una dirección que entiende la esencia de la franquicia.
Bajo la dirección de David Frankel, la secuela encuentra uno de sus mayores respaldos; Frankel demuestra una vez más que entiende perfectamente el ADN de la franquicia: combina elegancia visual, ritmo ágil y sensibilidad emocional para construir una experiencia entretenida y accesible y logra que la película se sienta familiar, pero al mismo tiempo actualizada para una nueva etapa.
Lo no fashion.
Sin embargo, no todo brilla con la misma intensidad y es que uno de los puntos débiles está en el desarrollo de los nuevos personajes, quienes quedan relegados frente al peso de los protagonistas originales, pero sobre todo su guion que, aunque funcional, resulta predecible y replica en gran medida la estructura de la primera película, y de hecho hasta llega a dejar de lado la propia industria de la moda, la cual apenas se toca de manera superficial y es que a diferencia de la anterior entrega en la que la Moda o la industria de la moda, fungía un papel como un el punto de anclaje de la historia, aquí apenas y sirve como escenario de la historia, al grado que se podría hablar de cualquier otra industria y su historia podría funcionar.
Aun así, la historia logra sostenerse gracias al carisma del elenco, la química entre sus personajes y algunos giros inesperados que mantienen el interés.
Conclusión.
El Diablo Viste a la Moda 2 (The Devil Wears Prada 2) es una secuela que entiende perfectamente lo que representa para su audiencia: un reencuentro con personajes icónicos, diálogos afilados y ese equilibrio entre glamour, drama y comedia que convirtió a la original en un referente. No busca reinventar la fórmula ni arriesgar demasiado, y justamente ahí radica tanto su mayor fortaleza como su principal debilidad.
Se siente cómoda en lo conocido, apostando por la nostalgia y por la química innegable de su elenco, pero desaprovecha parte del potencial de sus nuevos personajes y del propio universo de la moda, la película logra mantenerse a flote gracias a su carisma, su vigencia temática y una dirección sólida por parte de David Frankel, quien demuestra que todavía sabe cómo hacer brillar esta franquicia. Puede que no tenga el impacto de la primera entrega, pero sí consigue ofrecer una experiencia entretenida y emocionalmente satisfactoria. público veinte años después.
El Diablo Viste a la Moda 2 ya se encuentra en las salas de cine.
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El Diablo Viste a la Moda 2 - Reseña sin spoilers
Guion
Actuaciones
Dirección
Producción
3.8
El Diablo Viste a la Moda 2 | Reseña sin spoilers
El Diablo Viste a la Moda 2 (The Devil Wears Prada 2) es una secuela que entiende perfectamente lo que representa para su audiencia: un reencuentro con personajes icónicos, diálogos afilados y ese equilibrio entre glamour, drama y comedia que convirtió a la original en un referente. No busca reinventar la fórmula ni arriesgar demasiado, y justamente ahí radica tanto su mayor fortaleza como su principal debilidad. Se siente cómoda en lo conocido, apostando por la nostalgia y por la química innegable de su elenco, pero desaprovecha parte del potencial de sus nuevos personajes y del propio universo de la moda, la película logra mantenerse a flote gracias a su carisma, su vigencia temática y una dirección sólida por parte de David Frankel, quien demuestra que todavía sabe cómo hacer brillar esta franquicia. Puede que no tenga el impacto de la primera entrega, pero sí consigue ofrecer una experiencia entretenida y emocionalmente satisfactoria. público veinte años después.
Hay películas que nacen como reflejo de un momento cultural, y Clika es exactamente eso: un retrato directo del auge de los corridos tumbados y de una generación que encontró en la música una vía de escape, identidad y aspiración
Clika es un drama musical que se mete de lleno en el mundo de los corridos tumbados y la cultura mexicoamericana, siguiendo la historia de Chito, un joven músico de pueblo que sueña con triunfar en la industria.
Todo cambia cuando un video suyo se vuelve viral, abriéndole las puertas a la fama… pero también a un entorno mucho más peligroso de lo que imaginaba.
La película plantea una historia ya vista, es un tipico viaje de ascenso: del anonimato al reconocimiento, con el inevitable costo personal y las pruebas que la fama pone ante el exito.
Aunque lo destacable de esta cinta es su enfoque, pues está muy ligado a una identidad cultural específica: la vida entre México y Estados Unidos, la música como escape y como identidad, y la presión de alcanzar el llamado “sueño americano”.
Lo que pudo ser Clika
La historia de Chito, un joven que pasa del anonimato a la viralidad, plantea un cruce de mundos, entre lo local y lo global, entre el barrio y la industria, entre lo bueno y lo malo, y es justo en estas partes de la película donde encuentra sus momentos más genuinos. Cuando simplemente deja que la música y el entorno hablen, es cuando realmente funciona.
Lo malo es que son pocos momentos que se sienten originales y la cinta decae cuando intenta ser algo más que ese retrato.
Narrativamente, la película carece pues recorre caminos demasiado conocidos: el ascenso del artista que viene de barrio, las tentaciones de la fama que siempre estuvieron presentes pero con la fama se potencializan, las consecuencias inevitables de tomar decisiones pero al final todo vuelve a la normalidad.
No hay sorpresas, chistes muy repetitivos y no existe una verdadera intención de romper el molde. Todo está donde esperas que esté. Y aunque eso no la vuelve aburrida, sí la limita, convirtiéndola en una película poco emocionante.
Conclusión
Clika intenta abarcar dos identidades: la de documental cultural y la de drama comercial. Como lo primero, tiene valor y resonancia, pues muestra muy a su manera, la vida en la frontera estadounidense; pero como lo segundo, se queda en una ejecución correcta pero poco arriesgada.
No termina de profundizar en los dilemas que plantea, ni de cuestionar realmente el sistema que retrata.
En resumen, Clika no reinventa la historia que cuenta, pero sí legitima un universo que rara vez ha tenido este tipo de exposición en pantalla. Funciona mejor como espejo cultural que como obra cinematográfica ambiciosa. Clika llega a los cines este 30 de abril y si lo tuyo es los corridos tumbados y la cultura malamente llamada urbana es una pelicula que no debes dejar pasar.
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