Cine
“RESCATE IMPOSIBLE” | Reseña
El género bélico de acción ha cambiado para bien y para mal pero ¿Qué tal si regresamos al estilo de los ochentas? “Rescate Imposible” lo intenta y acá te contamos si lo consigue.
El género bélico de acción ha cambiado para bien y para mal pero ¿Qué tal si regresamos al estilo de los ochentas? “Rescate Imposible” lo intenta y acá te contamos si lo consigue.
El cine está en constante mutación, la tecnología, pensamientos sociales, pero sobre todo el público y su expresión en taquilla es lo que más han marcado estos cambios en los géneros más populares, en este sentido vale la pena recordar la fascinación de nuestro vecino del norte por las películas de género bélico, pero sobre todo un subgénero particular que en los años ochentas estuvo liderado por clásicos héroes de acción, musculosos machos que con una sola mano podrían derrotar a todo un ejército en nombre de la bandera de las rayas y las estrellas, fue así como surgieron clásicos como “Desaparecido en acción” (1984), “Comando” (1985) o las secuelas de “Rambo” entre muchas otras.
El mundo ha cambiado y la sociedad ya no está entusiasmada con las guerras, pero el negocio sigue activo y aún se necesita inspiración para que la gente se siga sumando a las filas, así que “Rescate Imposible” regresa a lo básico, una narrativa simple pero con personajes interesantes que además se da el lujo de colocar una pequeña crítica a la venerada institución armamentista.

¿DE QUÉ TRATA “RESCATE IMPOSIBLE”?
La película nos pone rápidamente en contexto y nos informa acerca de un peligroso grupo extremista en Asia que tiene secuestrado a un agente de la C.I.A, es por eso que se arma un pequeño grupo de fuerzas especiales para hacer una misión de rescate que está liderada por el Sargento John Sweet (Milo Ventimiglia) y que cuenta entre su miembros al humorista Sargento Bishop (Ricky Whittle), al duro Sargento Abell (Luke Hemsworth) y por mero juego del destino al novato Sargento Kinney (Liam Hemsworth), mientras ellos están en tierra serán guiados por un experimentado piloto (Russell Crowe) que los vigila mediante un dron.
Una simple misión de rescate nunca es simple en Hollywood y por supuesto que las cosas se empiezan a complicar con la llegada de un peligroso agente de la KGB (Jack Finsterer) que cambia los planes de los militares obligándolos a ponerse al descubierto y que la misión ahora consista en salir con vida de ahí.

LO BUENO
Comentaba en líneas anteriores el “sabor” a viejo en esta nueva producción y lo digo de manera completamente positiva, últimamente las películas de acción están más centradas en su aspecto visual, en ser lo más “innovadoras” posibles pero la saga de “John Wick” (2014 – ?) demostró que una buena coreografía a la vieja usanza es lo que se necesita para reanimar la taquilla, en el caso de “Rescate Imposible” la apuesta va sobre las viejas explosiones, disparos y peleas, pero no olvida el aspecto humano que tanto bien le hizo a las películas que recordamos aún el día de hoy, películas de las que obviamente tenemos grabadas las explosiones, pero más aún las figuras de sus protagonistas, en este sentido la mancuerna Liam Hemsworth / Russell Crowe se encargan de aportarle el valor humano a una situación que va más allá de disparos y explosiones.
Aunque no siempre acierta, el director William Eubank (“Amenaza en lo profundo”, “La señal”) intenta aportar ciertos movimientos de cámara y decisiones visuales que le dan cierta propuesta nueva, si bien son más ganas que ingenio, se agradece la intención dentro de un género más que gastado.
El guion de David Frigerio (“Crypto”, “La señal”) no puede zafarse de algunos clichés, pero aporta dos elementos a resaltar (uno de ellos raro en el cine de este tipo), por un lado se remarca el hecho de que la guerra ha cambiado, muchas batallas se libran hoy a distancia y con ayuda de tecnología, sin embargo el factor humano sigue siendo importante, la historia pone en balanza ese ejército de tradición en la que todo se hacía a mano, frente a las nuevas generaciones para los cuales las tecnología han estado para ellos desde siempre, minimizando el riesgo y por lo tanto un poco la seriedad del asunto, la crítica continúa, por otro lado, con la muestra de la burocracia dentro de la institución, la falta de compromiso, la división de salas y departamentos como si cada uno fuera independiente de otro, trata de salvar su imagen con todo el equipo involucrado en el momento en el que una vida está en peligro, pero la crítica ya está hecha. Esto último es una gran diferenciador en las películas del género en el que siempre hay “manzanas podridas” que funcionan como villanos, pero la institución como tal sale impoluta, en el caso de “Rescate Imposible” parece que es al revés, la institución está viciada y son uno que otro elemento los que cargan con la gran responsabilidad de salvaguardad la vida humana en todos los sentidos, viniendo de una producción norteamericana y su gran culto al ejército es sorprendente y hasta refrescante.
Los actores Milo Ventimiglia y Rick Whittle visitaron nuestro país como parte de la promoción de la película y mencionaron algunos elementos que se notan dentro de la película y que me gustaría rescatar, están conscientes de no poder replicar las memorables escenas de acción sin que se sientan copias, así que optaron por ese otro elemento que las distingue de las demás, no tener miedo a que sus personajes muestren cierta vulnerabilidad (y por lo tanto humanidad), no detenerse en la acción por la acción sino dotar de elementos con los cuales podamos empatizar con sus personajes y finalmente el importante mensaje de “no juzgar un libro por su portada”.

LO MALO
Dentro de su propuesta inicial simple, juega con algunas decisiones en el guion que están ahí con el único objetivo de sorprender (de manera muy forzada) al espectador, es cierto que dentro de las propias limitantes del género hay narrativas de las que no se pueden librar, sin embargo no hubo mucho ingenio en su guion como para que resultaran mejor, además que el humor tampoco es bien colocado y salvo algunas ocasiones incluso rompe la tensión y peligro en el que se encuentran los personajes.
Las aportaciones visuales del director y su equipo repiten mención, ya que se aplaude el esfuerzo pero no se salva de que algunas de esas mismas decisiones no aporten absolutamente nada, no solamente a la narrativa sino a la acción, ideas que quizá sonaban bien en papel pero no lucen para nada en pantalla.
Partir la narrativa en dos frentes, en donde cada uno está viviendo su propio drama, hace que la película se sienta un poco más larga de lo que es, más aún cuando el final depende de las convergencias de ambas historias en donde el contraste entre un ambiente y otro no solamente perjudica su ritmo sino que hace imposible que sea creíble su resolución.

VEREDICTO
Es una verdadera fortuna que Hollywood esté intentando rescatar todo lo bueno que se hizo en el pasado, la experimentación y renovación de viejas fórmulas (con todo y sus desaciertos) siempre será benéfico para el espectador de cualquier edad, tanto aquél que la nostalgia hará lo suyo para el disfrute de las referencias y tono, como para el espectador casual que no podrá salir impoluto de una historia con buena manufactura que asegura el disfrute de las palomitas mientras ocurre.
Es cierto que “Rescate Imposible” no es perfecta, pero parece que tampoco lo intenta, es bastante consciente de su objetivo de entretenimiento dentro de un género que carga tremendas lozas encima y que su popularidad ha desgastado gravemente con el paso del tiempo, en este sentido creo que vale mucho la pena que le den una oportunidad a una película en donde (por fin) el héroe no es precisamente el macho invencible que sabemos que saldrá victorioso al final, situación que hace que el peligro sea palpable y que con el agregado de la crítica a la institución así como el humor o drama en voces de personajes medianamente construidos se convierte en una opción que creo dejará contentos incluso a los amantes del género.
Pero como siempre, son ustedes quienes tienen la última palabra, después de una cartelera llena de grandes producciones rumbo a la carrera al Oscar, tal vez tengan ganas de algo más ligero y entretenido (pero con sus toques de violencia) para este fin de semana, por lo que “Rescate Imposible” podría resultar en una buena opción, vayan a verla y nos cuentan cómo les fue.
Cine
Jumanji: En el Mundo Real promete mucha acción
Sony Pictures ha lanzado un nuevo tráiler de Jumanji: En el Mundo Real, una entrega cargada de acción y momentos hilarantes.

Sony Pictures ha lanzado un nuevo tráiler de Jumanji: En el Mundo Real, una entrega cargada de acción y momentos hilarantes.
Sony Pictures ha presentado un nuevo avance de Jumanji: Open World, que ofrece un vistazo divertido y lleno de acción al capítulo final de esta trilogía (y, probablemente, a la última película de Jumanji con este reparto).
En este adelanto, vemos cómo Jumanji y el mundo real colisionan, liberando bestias prehistóricas y personajes de videojuegos en la ciudad de Boston.
La situación es especialmente crítica, ya que Spencer, su madre, su primo pequeño y un peculiar habitante local terminan encarnando a los ya conocidos avatares del videojuego.
En esta ocasión, el grupo debe completar el juego y derrotar al villano antes de que se agote el tiempo, todo ello sin contar con vidas adicionales.
En general, la película promete ser muy entretenida, manteniéndose fiel al estilo de sus predecesoras: cine pensado para disfrutar con palomitas.
El gran éxito de la franquicia de Jumanji
Jumanji: Welcome to the Jungle, estrenada en 2017, fue un éxito tanto de crítica como de público; obtuvo una puntuación del 76 % en Rotten Tomatoes y recaudó 963 millones de dólares a nivel mundial, partiendo de un presupuesto de 90 millones.
The Next Level, de 2019, recibió críticas algo menos entusiastas —un 71 % en Rotten Tomatoes—, pero aun así triunfó en taquilla al recaudar 802 millones de dólares en todo el mundo.
En conjunto, ambas películas sumaron más de 1700 millones de dólares, consolidando a la franquicia como una de las propiedades más rentables de Sony.
Tras un intervalo de siete años desde la entrega anterior, queda por ver si el público responderá a este tercer capítulo.
Jumanji: En el Mundo Real está protagonizada por Dwayne Johnson, Jack Black, Kevin Hart, Karen Gillan, Alex Wolff, Madison Iseman, Morgan Turner, Ser’Darius Blain, Rhys Darby, Nick Jonas y Danny DeVito.
La película está producida por Matt Tolmach, Jake Kasdan, Dwayne Johnson, Dany Garcia y Hiram Garcia. Los productores ejecutivos son Barry Waldman, Melvin Mar, William Teitler, Ted Field, Mike Weber, Chris Van Allsburg, Jeff Pinkner y Scott Rosenberg.
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Cine
CLAYFACE | RESEÑA
Una tragedia convertida en un thriller de venganza con toques de body horror es lo que nos espera con Clayface

Una tragedia convertida en un thriller de venganza con toques de body horror y que demuestra que DC Studios sabe apostar por sus villanos.
Contra todo pronóstico, Clayface demuestra el cómo sí se puede hacer una buena cinta en solitario de un villano de cómic (sin que sea el Joker) y hasta aprovechando la propia naturaleza del personaje para salir de la tradicional película de cómic y en su lugar darnos un thriller; es por eso que Clayface es una de las mejores sorpresas del año en el cine, siendo una adaptación muy bien lograda de uno de los villanos más trágicos de DC Comics que entiende perfectamente a su protagonista, respeta los elementos que lo hicieron especial en los cómics y construye una historia de origen aterrizada a los tiempos modernos, sin necesidad de depender de Batman para mantenernos al filo del asiento de principio a fin.
No es terror, sino un thriller de venganza con toques de body horror.
Dirigida por James Watkins, esta producción de DC Studios apuesta por un thriller oscuro con elementos de horror corporal (body horror), una combinación que funciona mucho mejor de lo que podríamos imaginar y que nos atrapa de principio a fin; la historia sigue a Matt Hagen (Tom Rhys Harries), un actor que está a punto de alcanzar la cima de su carrera en Hollywood, sin embargo, su futuro cambia por completo cuando un violento encuentro con un jefe criminal lo deja horriblemente desfigurado, destruyendo no solamente su apariencia, sino también su carrera y buena parte de su vida.
Abandonado por quienes antes lo rodeaban y desesperado por recuperar lo que perdió, Matt encuentra una posible solución en la doctora Caitlyn Corr (Naomi Ackie), una científica que desarrolla un tratamiento experimental capaz de regenerar el tejido celular con nanotecnología, pero lo que parecía una segunda oportunidad, termina convirtiéndose en una auténtica pesadilla, pues el procedimiento tiene consecuencias inesperadas que transformarán a Hagen física y mentalmente, empujándolo hacia un camino de violencia y venganza.
La tragedia detrás del villano.
Lo interesante es que Clayface no presenta a su protagonista como un monstruo desde el primer momento, por el contrario, nos permite conocer al hombre que existe detrás de esa apariencia, comprender sus aspiraciones y sentir el peso de las tragedias que lo conducen hasta su inevitable transformación, una fórmula que ya ha sido probada que funciona muy bien cuando se sabe ejecutar (cof cof Batman La Serie Animada cof cof).
Y aquí es donde la película demuestra que entendió perfectamente al personaje, Matt Hagen no es simplemente un villano con poderes para modificar su rostro; es alguien cuya identidad, su vida, está profundamente ligada a su apariencia, de ahí el gran miedo al haberlo perdido y su gran desesperación por recuperarlo. Por ello su tragedia funciona, porque se lograr llevar de una manera muy coherente y sobretodo, entretenida, la caída en espiral de Matt hacia la obscuridad.
Ciertamente la dirección y fotografía elevan mucho a la película, así como las actuaciones, sobre todo la de nuestro protagonista Tom Rhys Harries, quien derrocha carisma y calidez, pero también sabiendo reflejar ese dolor y trauma que lo lleva a volverse un ser vengativo, haciendo entendible su transformación al monstruo que conoceríamos como Clayface.
Una adaptación que entiende los cómics.
El guion, escrito por Mike Flanagan y Hossein Amini, con una historia de Flanagan, encuentra la manera de ser un un thriller de venganza con toques de drama y por supuesto horror corporal, siendo de lo mejor el cómo se aprovecha al personaje para fusionar estos géneros y además, explotar las propias habilidades de Clayface y entregarnos muertes creativas.
Debo ser muy enfático, NO es una película de terror, aunque sí cuenta con elementos de horror corporal, los cuales junto a los momentos más obscuros de la película, funcionan muy bien gracias a sus efectos visuales, logrando transmitir lo grotesco y perturbador de su nueva condición, pero también funcionan como una extensión de su deterioro emocional e incluso como recurso narrativo para darnos momentos incómodos, impactantes y visualmente inquietantes, sin perder de vista el drama que hay detrás de ellos.
Sus pequeños tropiezos.
Aunque estamos ante una buena película, también tiene algunos detalles que pudieron trabajarse mejor; uno de ellos es el desarrollo del vínculo entre Matt y la doctora Caitlyn Corr y es que pareciera muy acelerada la manera en la que se desarrolla la atracción y el interés romántico que surgen entre ambos. Pese a que el propio guion ayuda a entender este conflicto, pareciera que faltó un poco de desarrollo, más cuando conforme avanza la trama, se vuelve fundamental para las decisiones de sus personajes.
El otro punto mejorable es el cierre; no porque sea un mal final, sino porque la película acelera ciertos acontecimientos cuando más necesita detenerse a explorar sus consecuencias emocionales y que de hecho es un tropiezo que se arrastra por lo señalado en el párrafo anterior.
Conclusión.
Clayface es una de las mejores sorpresas del año y una demostración de que DC Studios puede encontrar grandes historias en personajes que no necesariamente gozan de la popularidad de Batman, Superman o el Joker. La película comprende a Matt Hagen, aprovecha su trasfondo y naturaleza para construir un thriller con horror corporal y venganza y que se disfruta aún más gracias a sus buenos efectos y nos recuerda que un villano no necesita ser el protagonista de una gran amenaza mundial para sostener una película en solitario. Basta con tener una historia interesante, un conflicto bien planteado y un equipo creativo que entienda qué hace especial al personaje.
Clayface ya se estrenó en cines y no tiene escenas postcréditos.
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Clayface | Reseña
Overall
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Guion e historia
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Dirección
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Actuaciones
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Efectos
Clayface | Reseña
Clayface es una de las mejores sorpresas del año y una demostración de que DC Studios puede encontrar grandes historias en personajes que no necesariamente gozan de la popularidad de Batman, Superman o el Joker. La película comprende a Matt Hagen, aprovecha su trasfondo y naturaleza para construir un thriller con horror corporal y venganza y que se disfruta aún más gracias a sus buenos efectos y nos recuerda que un villano no necesita ser el protagonista de una gran amenaza mundial para sostener una película en solitario. Basta con tener una historia interesante, un conflicto bien planteado y un equipo creativo que entienda qué hace especial al personaje.
Cine
STREET FIGHTER | RESEÑA
Street Fighter es una película que parece entender qué hace reconocible a la franquicia pero se queda muy corta.

Llega a los cines una nueva película de Street Fighter. ¿Qué tal está? Sin medias tintas, la puedes amar u odiar.
Las adaptaciones de videojuegos al cine no siempre salen bien y Street Fighter es un claro ejemplo de lo complicado que puede ser trasladar una franquicia tan querida a la pantalla grande, primero con una cinta que se volvió de culto por las razones “correctas” y después con una cinta sin alma. Ahora y titulada simplemente como Street Fighter, llega la que ha prometido ser “la mejor adaptación” en acción real de uno de los juegos más icónicos de la historia.
¿El problema? Que esta película de Street Fighter cree entender a la franquicia y a los fans más clavados, cuando en realidad apunta a los jugadores o fans más casuales o a quienes apenas y conocen este juego (lo cual para nada tiene algo de malo) siendo quienes encontrarán una película divertida y llena de acción; pero si eres un fan de hueso colorado que conoce el “lore” de esta increíble saga de videojuegos (y tu personaje favorito es Bison), te sugiero tomes tus precauciones.
El Torneo Mundial regresa.
Dirigida por por Kitao Sakurai y ambientada en 1993, la historia sigue a Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), quienes tras los hechos del primer Torneo Mundial tomaron caminos separados y se han distanciados. Sin embargo ambos vuelven a la acción cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para participar en el próximo Torneo Mundial organizado por M. Bison ( David Dastmalchian). Pero detrás de este Torneo, su organizador oculta un propósito siniestro para volverse el ser más poderoso, por lo que quienes alguna vez fueron los mejores amigos y rivales, tendrán que conciliar sus diferencias para salir adelante.
Lo bueno de Street Fighter: las peleas y el fanservice que los fans merecen.
Si hay algo que Street Fighter logra hacer muy bien es trasladar los combates de los videojuegos a la pantalla grande: las escenas de acción son uno de sus mayores aciertos, con coreografías muy bien ejecutadas que consiguen transmitir la intensidad de los enfrentamientos y, sobre todo, respetar los movimientos y ataques especiales que han definido a sus personajes durante décadas.
Sin embargo, lo más interesante llega con los flashbacks, que terminan siendo los momentos más sólidos de la película en cuanto a su relación con el material original. Es ahí donde la cinta demuestra un mayor respeto por el pasado de Ryu y Ken, recuperando elementos fundamentales de su historia y atreviéndose a llevar al terreno mainstream la relación que ambos mantienen con su maestro, Gouken, así como la presencia de Akuma (Joe “Roman Reigns” Anoa’i) en su legado. Estos momentos no solamente funcionan como un guiño para quienes conocen la franquicia, sino que también permiten acercar parte de su mitología a quienes nunca han profundizado demasiado en ella.
El fanservice también juega un papel importante, tanto en los ya citados movimientos, como en las referencias y los elementos reconocibles de los juegos están presentes para recordarnos por qué estos personajes se han convertido en iconos de la cultura popular. El problema es que ese mismo fanservice termina siendo un arma de doble filo: reconocer un ataque o identificar una referencia puede provocar una sonrisa, pero eso no necesariamente significa que el personaje esté bien adaptado o que la historia haga justicia a su legado, porque una cosa es reconocer a Ryu, Ken o Akuma en pantalla y otra muy distinta es sentir que estamos viendo a los personajes que conocemos.
Lo malo: demasiado humor (rayando en lo absurdo y personajes reducidos a una mala parodia).
El principal problema de Street Fighter: La Película es que cree entender lo que significa esta franquicia y lo que hay detrás, si bien es un juego que cualquier persona puede disfrutar sin necesidad de saber ni conocer que cada personaje tiene su historia y un interesante y rico lore, también es cierto que quienes somos fans de hueso colorado y conocemos ese trasfondo, nos tomamos muy en serio su historia por lo propiamente bien construidos que están sus personajes.
Porque sí, Street Fighter cuenta con una rica historia que ha sido muy bien contada a lo largo de seis juegos y tres precuelas, por lo que el ver que reduzcan a personajes tan importantes en esta película a mal logrados chistes, la verdad es que duele.
El gran problema de Street Fighter
Empecemos con el que es el más evidente problema: El exceso de humor. Ya que la película apuesta constantemente por los chistes, incluso en momentos que necesitan mayor seriedad y que hasta terminan rompiendo la solemnidad de situaciones que deberían tener un peso emocional o narrativo.
Lo que en ocasiones podría funcionar como una manera de aligerar el tono acaba convirtiéndose en una sucesión de situaciones absurdas que le restan fuerza a la historia.
Esto resulta especialmente evidente con Ryu y Ken, dos de los personajes más emblemáticos de la franquicia y es comprensible que la intención sea presentar versiones más jóvenes de ambos, con una personalidad más relajada y aterrizada al mundo real.
Sin embargo, una cosa es explorar una faceta distinta de los personajes y otra ridiculizarlos hasta el punto de que pierdan buena parte de su identidad.
El resultado puede provocar algunas risas, pero también deja la sensación de que la película no termina de comprender qué representan estos luchadores dentro del universo de Street Fighter.
Y si hablamos de personajes maltratados, M. Bison (David Dastmalchian) se lleva una de las peores partes y es que en teoría, estamos ante el villano principal de la historia, una figura cuya presencia debería imponer respeto y transmitir una amenaza constante.
No obstante, la película lo convierte en una caricatura de villano genérico y un extraño fetiche por los pies, con una caracterización que poco tiene que ver con la imagen imponente que ha construido a lo largo de los años.
Su historia y sus motivaciones parecen un intento poco convincente de adaptar los elementos que conocemos de los videojuegos, mientras que su peculiar obsesión con los pies se convierte en uno de los recursos humorísticos más desconcertantes de la cinta, inclusive degradando su famoso Psycho Power a un simple poder que le quita a los demás y no me pueden decir que es una película para los fans si se le da un trato como este a uno de los villanos más icónicos de los videojuegos.
Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
El problema no es únicamente que la película se tome libertades con Bison, sino que parece desconocer el peso que tiene como antagonista dentro de la franquicia. Su presencia debería ser una de las grandes fortalezas de la historia, pero termina diluida entre bromas y situaciones que lo alejan de la amenaza que representa en los juegos. Los chistes relacionados con los pies, además de repetitivos, resultan excesivos e incómodos, hasta el punto de convertirse en una distracción que perjudica al personaje en lugar de enriquecerlo.
La situación tampoco mejora demasiado con el resto del elenco, varios personajes importantes quedan relegados a apariciones breves, un par de chistes o alguna característica exagerada que parece diseñada únicamente para provocar una reacción inmediata. Incluso algunos recurren a extraños gestos faciales que refuerzan la sensación de estar ante una caricatura antes que ante una adaptación que busque desarrollar sus personalidades. Ken, por ejemplo, termina funcionando en demasiadas ocasiones como un simple objeto de comedia, con poco espacio para explorar sus conflictos, motivaciones o la complejidad de su relación con Ryu.
Y es precisamente ahí donde la película pierde una oportunidad importante. Street Fighter cuenta con un universo repleto de rivalidades, tragedias personales, conflictos de honor y personajes con historias que merecen ser exploradas. No era necesario convertir cada escena en un momento dramático, pero sí encontrar un equilibrio entre la comedia y el respeto por la identidad de sus protagonistas; en cambio, la cinta parece confiar demasiado en que las referencias y las situaciones absurdas serán suficientes para sostener una historia que necesitaba mucho más desarrollo.
Y es imposible no sentir pena ajena al denotar tantos “chistes” relacionados a un extraño fetiche por los pies.
Independientemente delo anterior, la cinta deja al aire muchos conceptos o explicaciones sobre las motivaciones o poderes de varios de los personajes asumiendo que el público las conoce, lo cual resulta contrastante pues insisto, los más fans, como su servidor, pueden llegar a sentirse alienado con la ejecución de esta adaptación.
Conclusión / ¿Para quién es esta película?
Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria.
Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato.
Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
Street Fighter se estrena este 15 de octubre en cines.
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Street Fighter (2026) | Reseña
Overall
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Escenas de acción y fanservice
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Dirección
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Efectos especiales
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Guion
Street Fighter (2026) | Reseña
Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria. Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato. Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.














