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Dustborn | Reseña sin spoilers
Hay títulos que sin importar si son fans o no, deben darse la oportunidad de disfrutar, y justamente DUSTBORN busca colarse entre esos
Un roadtrip entre amigos (con poderes) en busca de su libertad en un mundo distópico.
Los juegos de aventura narrativas siempre son complicados de recomendar ya que no es un género del que todo mundo disfruta, sin embargo, hay títulos que sin importar si son fans o no, deben darse la oportunidad de disfrutar, y justamente DUSTBORN busca colarse entre esos imperdibles
con una historia y personajes únicos y divergentes que mezclan la fantasía y problemas con los que es fácil de identificarse y además, agregando a su jugabilidad elementos de acción ¿serán estos elementos suficientes para hacer que DUSTBORN destaque entre otros títulos similares y más en este 2024 en el que aún faltan grandiosos juegos por estrenarse? A continuación les cuento.

El gameplay de Dustborn que no es para todos.
Como lo mencioné en un inicio, Dustborn es un juego de aventura interactiva cuya mayor mecánica es el interactuar con los personajes, contemplar la historia y la toma de decisiones, las cuales, siendo la interacción con los personajes y la toma de decisiones los pilares para determinar el desarrollo de la historia y el vínculo entre la protagonista Pax y los demás personajes.
Con una buena cantidad de ramificaciones respecto a las decisiones que podemos tomar y las conversaciones que podemos generar al interactuar, sin embargo, muchas de estas decisiones no tienen un peso real dentro del juego, ya que nos llevan al mismo resultado, solo narrado de una manera distinta.
siendo que para las decisiones o interacciones, se nos presentará un ícono para advertirnos que la respuesta que elijamos tendrá un impacto fuerte en la historia o que tenemos un tiempo limitado para elegir nuestra decisión o lo que diremos.

Además, el juego añade mecánicas de ritmo y algunas partes de juego de acción bastante sencillas pero que le dan un plus para que se sienta variedad dentro de su gameplay, pero lo cierto es que el juego es una aventura interactiva (tipo “Detroit Become Human”).

Una conmovedora y muy entretenida historia.
Siendo una aventura interactiva, es claro que su mayor atractivo debe ser su historia y guión y en este aspecto el juego cumple con creces; DUSTBORN nos sitúa en el año 2030 en la ciudad de Pacifica en los Estados Unidos.
En este mundo existen androides y personas con poderes a los que se les denomina “anomalías”, quienes con el uso de su voz o “Habla”, pueden manipular las emociones de otras personas o transformar su cuerpo como volverse de piedra.

En esta aventura conoceremos a Pax, quien, junto Noam (su pareja/expareja no binaria), Sai (su mejor amiga) y Theo (un dude que acaban de conocer pero que es bien chévere), toman un trabajo para robar información del Gobierno para entregárselo a la “resistencia”, ah, olvidaba mencionar que el mundo de DUSTBORN se nos presenta un futuro distópico en el que las “Anomalías” son arrestadas y pues deben luchar por su libertad; y ya que Pax, Noam y Sai son anómales.
La historia
Theo les ofrece un trabajo para robar datos del Gobierno y por el trabajo recibirán un millón de dólares, lo cual les tres amigues lo ven como su oportunidad para escapar del país y empezar una nueva vida sin temor a ser arrestades. Así, el juego nos sitúa justo una vez que se acaba de llevar a cabo el atraco y seremos testigos de cómo éste crew iniciará un roadtrip en busca de su libertad.
Lo sé, la historia pudiera sonar trillada, pero lo cierto es que su narrativa y guión están tan bien escritos, que desde el minuto uno nos engancha para conocer y ser parte de la historia de esto cuatro personajes, en gran medida porque muchos de los conflictos entre ellos y los propios internos, son muy fáciles de relacionar con el día a día de todos nosotros, haciendo aún más entrañables a los protagonistas, con quienes tendremos momentos inolvidables, discusiones y claro, algunos difíciles por los cuales habrá que pasar si queremos alcanzar nuestro objetivo.

Una dirección de arte bellísima.
El otro pilar en el juego es su dirección de arte con la cual pareciera que estamos viendo un cómic animado y de hecho, claramente esa es la intención puesto que en varios momentos dentro del juego vemos esta presentación tipo viñetas en algunos menús y claro, al final de cada capítulo con las tomas de decisiones más importantes y en donde además se nos muestra qué porcentaje de jugadores ha tomado las decisiones que nosotros hicimos.

Así es como se debe representar la inclusión.
Lamentablemente el juego ha recibido malas críticas al ser tachado de ser (y disculpen el término que me molesta) “woke”, debido a la inclusión que hay en éste al poner pronombres como “elle” o personajes no binarios, hate que resulta ser completamente absurdo y deja ver lo poco objetivos que pueden ser algunos medios (y que necesitan sair de su burbija).
Ya que si bien cuenta con mucha inclusión, para nada se siente forzada ni tampoco se siente que ciertos personajes estén dentro del juego solo para llenar una agenda, sino que la inclusión se siente como algo natural, porque se decidió que el personaje debe ser así, no porque la narrativa lo exija, sino porque somos billone de personas en el mundo que pues, claro que en una historia habría una protagonista bisexual o no binaria o con vitiligio, etcétera, simplemente SON, así que no se dejen levar por ese infundado hate, porque por ahi no va.
Conclusión.
DUSTBORN es un juego imperdible si les gustan los juegos de aventura interactiva con toma de decisiones como los que Quantic Dream nos ha entregado anteriormente:
su historia emotiva de fantasía en un mundo distópico resulta ser muy entretenida y con la que es fácil identificarse, sus personajes entrañables y su gran dirección de arte e inclusión (no forzada), son los elementos que hacen de éste título una apuesta segura para quien disfruta del género, inclusive estos puntos hacen que se pase de largo algunos de sus “errores” como el que algunas decisiones que se señalan que tendrán un impacto dentro del juego a posteriori, realmente no tengan ese peso, ya que se llega al mismo resultado; en cambio, si no disfrutan de las aventuras interactivas, DUSTBORN no los hará cambiar de parecer, ya que si bien cuenta con algunos elementos de juego de ritmo o acción, son menos y predomina como una aventura interactiva, que llega a tener una duración de entre 12 y 15 horas.
DUSTBORN ya está disponible en PS5, PS4, consolas Xbox y PC.
8/10
Reseñas
QLIPHAH IN PROVIDENCE’S SHADOW | RESEÑA
Qliphah in Providence’s Shadow, tiene muy claro que no quiere limitarse a repetir las fórmulas que durante años han definido a los JRPG

Una interesante apuesta por reinventar el combate de los JRPG.
Uno de los géneros de más de nicho y que es complicado de recomendar son los JRPG de comandos por turnos, sin embargo en los últimos años se ha buscado reinvertar el mismo añadiendo elementos de acción para hacerlo más atractivo y gustar a un público más amplio, sin perder a la base de fans que amamos este género.
Ahora llega Qliphah in Providence’s Shadow, un juego que tiene muy claro que no quiere limitarse a repetir las fórmulas que durante años han definido a los JRPG, ni busca copiar a otros modernos, combinando una narrativa con estructura de novela visual e investigación. con un sistema de combate que intenta encontrar un punto medio entre los enfrentamientos por comandos y la acción en tiempo real y aunque esta apuesta no siempre termina de funcionar de la manera más intuitiva, hay que reconocer que estamos ante uno de los JRPG más frescos del año y que vale la pena jugar y a continuación les cuento el porqué.
Salvando lo que queda de Tokyo.
Desarrollado por UnitePlus y Arc System Works, Qliphah in Providence’s Shadow se sitúa en un Tokio al borde del cataclismo y que ha quedado marcado por la aparición de misteriosas criaturas conocidas como Aberraciones, Rena y Soma deberán enfrentarse a una amenaza sobrenatural que ha comenzado a alterar la realidad mientras investigan los acontecimientos detrás de este extraño fenómeno. Entre investigaciones, descubrimientos y enfrentamientos contra enemigos cada vez más peligrosos, ambos protagonistas tendrán que unir sus habilidades para descubrir la verdad detrás de una ciudad que se encuentra al borde del colapso.
Un sistema de combate que busca algo diferente.
La principal carta de presentación de Qliphah in Providence’s Shadow es su sistema “Tactical Counter-Timeline”, una propuesta que toma elementos de los RPG por comandos y los mezcla con mecánicas propias de un juego de acción; aquí no basta con seleccionar un ataque y esperar nuestro turno ya que los enfrentamientos se desarrollan en tiempo real, mientras una línea o barra de tiempo nos muestra los ataques que están preparando tanto nuestros personajes como los enemigos. La clave está en aprender a leer esa línea y colocar nuestras habilidades en el momento adecuado para interrumpir los ataques rivales.
La mecánica más importante son los contraataques por color y es que cada tipo de ataque, tanto nuestro como de los enemigos, está marcado con un color: Los enemigos anuncian sus ofensivas mediante ataques rojos, amarillos o azules, y nosotros debemos colocar una habilidad del mismo color para hacer coincidir ambos ataques en la línea temporal, si conseguimos hacerlo en el momento preciso, podremos contrarrestar la ofensiva y continuar nuestra propia cadena de ataques.
Lo interesante es que esto no se limita a esperar pasivamente a que el enemigo ataque, el juego nos incentiva a mantenernos constantemente activos, administrar los tiempos de recarga de nuestras habilidades y decidir cuándo conviene utilizar ataques normales, habilidades cargadas, contraataques o movimientos especiales.
Además, tenemos la posibilidad de detener o ralentizar el tiempo, una herramienta fundamental para poder analizar la situación y colocar nuestros comandos sin que el combate se convierta en una prueba de reflejos imposible.
El resultado es una propuesta bastante original: mientras más dominamos sus sistemas, más se parece a una especie de coreografía en la que debemos anticiparnos a los movimientos enemigos, construir cadenas de ataques y aprovechar los momentos en los que conseguimos romper su defensa para causar una enorme cantidad de daño.
También resulta interesante que controlemos simultáneamente a Rena y Soma, en lugar de administrar un grupo enorme de personajes, lo cual simplifica la gestión del equipo y permite que el juego concentre buena parte de su estrategia en la coordinación entre ambos protagonistas, además de evitar que se vuelva más confuso su sistema de juego.
Una curva de aprendizaje que juega en su contra.
El problema es que esta originalidad también puede convertirse en su mayor obstáculo, Qliphah in Providence’s Shadow explica sus sistemas, pero no siempre consigue que realmente entendamos cómo quiere que los utilicemos. Hay tutoriales para buena parte de sus mecánicas, pero la información puede resultar fragmentada y algunas funciones terminan siendo mucho menos intuitivas de lo que deberían.
Si bien durante las primeras horas es fácil limitarse a colocar ataques, esperar el ataque del enemigo y responder a los ataques dependiendo el color correspondiente y repetir el proceso sin comprender del todo cómo sacar provecho de las posibilidades que ofrece el sistema, sin embargo, hace falta pasar por varios enfrentamientos para comenzar a entender realmente cómo funcionan los tiempos de carga, los ataques encadenados, las habilidades y los contraataques y cuando finalmente todas estas piezas comienzan a encajar, el combate se vuelve mucho más satisfactorio.
Incluso algunas de sus decisiones de progresión pueden generar confusión ya que las mejoras de habilidades, nuevos movimientos y el sistema de desarrollo permiten modificar nuestras posibilidades de combate, no siempre dejan en claro el cómo funcionan para así adaptarlas al estilo de juego por el que hayamos optado.
Investigación, novela visual y combate.
Fuera de las batallas, Qliphah in Providence’s Shadow adopta una estructura completamente diferente, la historia se desarrolla principalmente mediante una estructura de novela visual, mientras recorremos distintos puntos de un Tokio afectado por el llamado Collapse, recopilamos información y seguimos las investigaciones de Rena y Soma.
Tenemos un “tablero de evidencias” que funciona como uno de los elementos que conectan esta investigación con la progresión y a medida que descubrimos información podemos reconstruir diferentes aspectos del mundo y desbloquear habilidades, mientras que determinados códigos y pistas escondidos en elementos como las publicaciones de redes sociales del juego añaden una capa adicional de investigación para quienes quieran profundizar en su universo.
Esta parte puede resultar interesante para quienes disfrutan del misterio y del lore, aunque también contribuye a que el ritmo sea bastante irregular. La estructura termina repitiendo varias veces un ciclo de investigar, leer, combatir y regresar al mapa, algo que con el paso de las horas puede sentirse demasiado predecible y tedioso.
Por fortuna la propia duración del juego, de alrededor unas 20 horas, ayuda a evitar ese tedio y al final tenemos una aventura concisa y entretenida.
Una dirección artística con mucha personalidad.
Donde Qliphah in Providence’s Shadow consigue destacar inmediatamente es en su apartado visual; el diseño de personajes de Tae Oonuma le da a Rena y Soma una identidad muy particular, mientras que el trabajo de Rolua en las ilustraciones principales ayuda a reforzar esa estética de manga urbano.
La propuesta visual funciona especialmente bien por el contraste: Por un lado tenemos protagonistas con diseños llenos de personalidad, expresivos y coloridos, que parecen salidos directamente de un anime de acción; por el otro están las Aberraciones, criaturas grotescas y perturbadoras que parecen pertenecer a una historia de horror completamente diferente.
El llamado Occult Shader, creado específicamente para el juego, utiliza sombras, contornos y efectos visuales inspirados en el manga de terror japonés para darle a los escenarios una apariencia extraña e inquietante.
El propio director Satoshi Hirayae ha mencionado influencias como Jujutsu Kaisen, Chainsaw Man y Tokyo Ghoul, además del manga de horror japonés.
No obstante, aquí también aparece una de las limitaciones de la producción: la calidad artística no siempre viene acompañada de variedad, hay pocos escenarios que se reutilizan con frecuencia, algunos fondos de las secuencias de novela visual son bastante estáticos y determinados enemigos terminan resultando demasiado familiares conforme avanzamos, denotando que se trata de un experimento indie por parte de Arc System Works.
Un soundtrack que eleva los enfrentamientos.
El apartado sonoro acompaña muy bien esta propuesta ya que su música sabe cuándo adoptar un tono más oscuro durante las investigaciones y cuándo elevar la intensidad durante los combates. Las batallas se benefician especialmente de temas con mayor energía, mientras que las canciones vocales que aparecen en determinados momentos de la historia ayudan a reforzar esa sensación de estar jugando un anime interactivo.
No necesariamente estamos ante una banda sonora que vaya a convertirse en el principal motivo para recordar el juego, pero sí cumple perfectamente su función: hacer que los enfrentamientos se sientan más espectaculares y reforzar la atmósfera sobrenatural de este Tokio en decadencia.
También destaca el doblaje japonés, particularmente el trabajo de Itsuki Tousi como Soma e Ikumi Hasegawa como Rena y lo mejor es que cuenta con subtítulos y menús en español.
Conclusión.
Qliphah in Providence’s Shadow se nota, ante todo, que es un experimento y es que no todos sus elementos funcionan con la misma eficacia, pero resulta refrescante encontrarse con un JRPG que no intenta simplemente replicar el sistema de combate de otras franquicias. Su Tactical Counter-Timeline tiene una idea genuinamente interesante: conservar la accesibilidad de los comandos mientras incorpora la tensión, velocidad y espectacularidad de un juego de acción y cuando finalmente comprendemos cómo combinar los ataques, leer la línea temporal, aprovechar los contraataques y administrar nuestros recursos, el sistema consigue ofrecer algunos de los mejores momentos de la aventura. El problema es que el juego no siempre sabe cómo enseñarnos a llegar hasta ahí ya que la curva de aprendizaje puede resultar confusa.
Qliphah in Providence’s Shadow ya está disponible en PlayStation 5, Nintendo Switch y PC (Steam/Epic Games Store).
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Qliphah in Providence’s Shadow | Reseña
Overall
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Jugabilidad
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Gráficos y dirección de arte
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Narrativa
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Soundtrack
Qliphah in Providence’s Shadow | Reseña
Qliphah in Providence’s Shadow se nota, ante todo, que es un experimento y es que no todos sus elementos funcionan con la misma eficacia, pero resulta refrescante encontrarse con un JRPG que no intenta simplemente replicar el sistema de combate de otras franquicias. Su Tactical Counter-Timeline tiene una idea genuinamente interesante: conservar la accesibilidad de los comandos mientras incorpora la tensión, velocidad y espectacularidad de un juego de acción y cuando finalmente comprendemos cómo combinar los ataques, leer la línea temporal, aprovechar los contraataques y administrar nuestros recursos, el sistema consigue ofrecer algunos de los mejores momentos de la aventura. El problema es que el juego no siempre sabe cómo enseñarnos a llegar hasta ahí ya que la curva de aprendizaje puede resultar confusa.
Reseñas
DIABLO IV: AGE OF HATRED COLLECTION PARA NINTENDO SWITCH 2 – Reseña
Hay juegos que están hechos para disfrutarse frente a una pantalla grande, pero Diablo IV demuestra que la experiencia portátil vale la pena

Hay juegos que parecen hechos para disfrutarse frente a una pantalla grande, pero Diablo IV demuestra que también puede funcionar perfectamente en una experiencia portátil. Su llegada a Nintendo Switch 2 lleva a Santuario a un formato diferente sin perder aquello que ha convertido a la franquicia en uno de los referentes del género.
Esta vez podemos tener el infierno en nuestras manos, aquí la fórmula sigue siendo conocida: crear un personaje, recorrer un mundo oscuro, enfrentarnos a hordas de demonios y conseguir constantemente mejor equipo. Sin embargo, su verdadero atractivo está en ese ciclo que nos hace pensar que siempre podemos conseguir una habilidad, arma o pieza de equipo que mejore nuestra construcción.

Y aquí es donde la Switch 2 aporta algo importante: la posibilidad de llevar Diablo IV a prácticamente cualquier lugar. Podemos completar una mazmorra, mejorar nuestro personaje o simplemente dedicar unos minutos a conseguir botín y continuar después.
Visualmente, Diablo IV sigue siendo una experiencia exigente. Santuario cuenta con escenarios detallados, iluminación, efectos y combates donde la pantalla puede llenarse de enemigos. Switch 2 ofrece un modo Calidad a 30 fps y otro de Rendimiento con objetivo de 40 fps. El segundo resulta especialmente atractivo durante los combates más intensos, donde una mayor fluidez hace que los movimientos se sientan más naturales.
Evidentemente existen sacrificios gráficos frente a otras plataformas, pero no llegan a comprometer la experiencia. Lo sorprendente es que Switch 2 consigue mantener la escala de un juego como Diablo IV en formato portátil.

El sistema de combate continúa siendo uno de los mayores atractivos. Enfrentarnos a grupos de enemigos, combinar habilidades y recoger cantidades enormes de botín resulta tan satisfactorio como siempre. Además, las diferentes clases permiten experimentar con estilos de juego muy distintos. Parte de la diversión está precisamente en encontrar una combinación de habilidades y equipo que se adapte a nuestra forma de jugar.
Y cuando finalmente conseguimos una construcción que funciona, aparece el principal problema de Diablo IV: siempre queremos conseguir algo más.
La edición Age of Hatred Collection resulta especialmente atractiva para quienes llegan por primera vez, ya que reúne el juego base y sus expansiones, ofreciendo una enorme cantidad de contenido. Entre la campaña, las actividades secundarias, temporadas, mazmorras y búsqueda constante de mejor equipo, tenemos muchas horas por delante. Además, su estructura funciona muy bien con una consola híbrida, ya que podemos jugar durante horas o simplemente completar algunas actividades en sesiones cortas.
El principal inconveniente es que requiere conexión permanente a internet. Esto limita una de las grandes ventajas de una consola portátil, ya que no podremos disfrutar de la aventura completamente desconectados.

Pero aquí Diablo IV demuestra que Switch 2 puede recibir experiencias de gran escala sin que estas pierdan su esencia. No estamos ante la versión técnicamente más potente, pero sí ante una adaptación que consigue trasladar bastante bien la experiencia a una consola portátil.
Sus pequeños compromisos gráficos y la conexión obligatoria son puntos a considerar, pero no logran opacar una fórmula que continúa funcionando gracias a su combate, progresión y enorme cantidad de contenido.
La experiencia de Diablo IV
Una adaptación sólida que aprovecha muy bien la portabilidad de Switch 2 y mantiene intacta la esencia de Diablo IV. Para quienes quieran descubrir Santuario por primera vez o regresar a él, esta versión ofrece una forma muy cómoda de hacerlo, incluso si es tu primer juego de este estilo, sin duda amaras convertirte en un bárbaro, hechicero, pícaro, nigromante o la categoría que quieras, será una gran experiencia para ti.
Calificación: 9/10
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Reseñas
GRANBLUE FANTASY VERSUS: RISING | Reseña
Granblue Fantasy Versus: Rising es uno de los mejores juegos de peleas modernos que todo fan del género o del anime debe probar.

Uno de los mejores juegos de peleas modernos que todo fan del género o del anime debe probar.
Los juegos de peleas modernos en su intento por ser más accesibles, han apostado por un
a jugabilidad y controles más sencillos que de no saberse implementar conlleva que se sientan muy fáciles o que después de unas cuantas partidas sentimos que ya vimos todo lo que tenían por ofrecer. Por fortuna Granblue Fantasy Versus toma un camino diferente y si bien busca que cualquiera pueda comenzar a jugarlo, deja claro que dominarlo es una historia completamente distinta, apostando por un esquema de controles moderno que permite ejecutar habilidades con relativa facilidad, pero eso no significa que podamos apretar un solo botón y convertirnos mágicamente en expertos, ya que sí existe una buena curva de aprendizaje para construir buenos combos, aprender a encadenarlos y, sobre todo, saber cuándo utilizarlos requiere práctica.
Ahora llega Granblue Fantasy Versus: Rising, la que se puede considerar como “la expansión” de la edición original lanzada hace ya unos años, la cual en su Lgendary Edition incluye todos los personajes descargables, armas y atuendos alternativos, sino que trae consigo nuevos personajes y una nueva historia, haciendo de este juego un imperdible para los fans del género y más ahora con esta que es su versión definitiva.
Así deberían ser todos los fighting games modernos.
Granblue Fantasy Versus: Rising consigue así algo que no siempre es sencillo dentro del género: hacer que los primeros pasos sean accesibles sin eliminar la satisfacción de aprender, porque aquí un solo botón NO nos regala un “mega combo”; tenemos que aprender a combinar ataques, habilidades, desplazamientos y recursos para realmente explotar a nuestro personaje. Y cuando finalmente conseguimos encadenar una secuencia que antes parecía imposible, la recompensa no está únicamente en el daño causado, sino con animaciones increíbles y una sensación de satisfacción.
A esto se suma un sistema defensivo que va mucho más allá del clásico bloqueo, ya que podemos defendernos mediante el bloqueo tradicional, pero también utilizar esquivas y otras herramientas que nos permiten escapar de determinadas situaciones y encontrar oportunidades para contraatacar, esto es especialmente importante porque Versus es un juego de combates relativamente rápidos.
Y es que existen combos capaces de mantenernos bajo presión durante varios segundos, sin embargo, rara vez se sienten completamente injustos, ya que una vez que aprendemos a jugar nos damos cuenta de las ventanas que hay entre ellos, permitiendo contraatacar y dar la vuelta. Esto nos entrega un sistema bastante interesante, ya que es un juego que tanto puede castigar, como recompensar de la misma manera.
Cuarenta personajes, cuarenta maneras de jugar.
Pero si hay algo que realmente termina de darle personalidad a Granblue Fantasy Versus: Rising Legandary Edition es su elenco, con una alineación de 40 personajes, ya que esta edición ya incluye a todos los personajes descargables de la versión original; pero más importante aún, no se trata solo de cantidad: cada uno se siente genuinamente diferente.
SI van a adquirir el juego les recomiendo la Legendary Edition, ya que en la PlayStation Store tiene un costo de $800.00 M.N. y ya incluye los 40 personajes.
Hay personajes diseñados para combatir a corta distancia, otros que dominan el espacio, algunos que requieren administrar recursos específicos y otros cuya principal virtud está en crear situaciones muy particulares para el rival. Incluso el propio juego reconoce estas diferencias mediante distintos niveles de dificultad y herramientas destinadas a enseñarnos cómo funciona cada integrante del elenco.
Por fortuna el juego ofrece tutoriales, desafíos y herramientas de entrenamiento para entender a cada uno de ellos, su estilo de combate y herramientas y así elegir a los que nos acomodemos mejor y de ahí incluso intentar dominar a los más difíciles, sobre todo porque cada uno de ellos se siente y juega muy diferente, obviamente todos guardan los mismos principios en controles, pero todo cambia acorde a su estilo de pelea, de tal manera que no es lo mismo apretar tres veces el golpe débil con Gran que con Nier.
Y quizá el ejemplo más evidente sea 2B, la protagonista de NieR:Automata, quien no solamente es un personaje invitado colocado dentro del roster para llamar la atención, ya que su jugabilidad se sale por completo del propio juego, pero de una manera bastante inteligente y acorde a su propio universo.
Un espectáculo visual.
Granblue Fantasy Versus: Rising es precioso, y es que consigue trasladar el estilo visual de Granblue Fantasy a un formato de peleas que luce espectacular prácticamente en todo momento: los diseños de personajes, los escenarios, los efectos de combate y, especialmente, las animaciones y expresiones faciales consiguen que cada enfrentamiento parezca sacado directamente de un anime. Los ataques especiales son particularmente llamativos, pero lo interesante es que el espectáculo no se limita a las grandes técnicas: los personajes tienen animaciones, gestos y movimientos que ayudan a transmitir su personalidad incluso cuando simplemente están esperando el siguiente golpe.
Es uno de esos juegos que constantemente nos recuerda que un juego de peleas también puede ser un auténtico espectáculo visual y que además se sale con la suya con fanservice.
Una historia que expande lo visto en la entrega original.
Uno de los detalles que más sorprende de Granblue Fantasy Versus: Rising es su modo historia, la cual funciona como una manera de introducirnos al mundo de Granblue Fantasy, presentar a sus protagonistas y explicar buena parte del contexto necesario para entender quiénes son estos personajes y qué está ocurriendo.
Además, la campaña está dividida en tres partes y recupera la historia del Granblue Fantasy Versus original antes de continuar con material propio de Rising. Dependiendo de nuestro ritmo, podemos esperar alrededor de 8 a 12 horas para completar la historia principal, aunque la duración puede variar según cuánto contenido adicional realicemos.
Y aunque para un juego de peleas pueda parecer poco, funciona muy bien como contenido complementario: no estamos hablando de una campaña gigantesca que pretenda competir con un RPG tradicional, sino de un modo que aporta contexto, personajes, combates y varias horas adicionales antes de lanzarnos de lleno al competitivo.
Mucho más que combatir.
Fuera de la campaña encontramos prácticamente todo lo que podríamos esperar de un juego de peleas moderno: tenemos Arcade, Versus, Survival y Training, además de partidas Casual, Ranked y salas privadas para enfrentarnos con otros jugadores.
El modo Ranked, además, cuenta con rangos separados para cada personaje, mientras que las partidas casuales permiten jugar sin que nuestras victorias o derrotas modifiquen ese rango. También cuenta con juego cruzado y rollback netcode, algo fundamental para mantener una experiencia online competitiva.
Y para quienes prefieren simplemente relajarse, el enorme lobby online añade actividades y pequeños minijuegos que sirven como un agradable complemento a los combates tradicionales.
A esto debemos sumar el contenido desbloqueable dentro del propio juego; además de los personajes, existen colores, armas y diferentes elementos cosméticos que podemos conseguir jugando y utilizando las monedas del juego, por lo que siempre existe algún objetivo adicional que perseguir. Eso ayuda a que Rising no se sienta como un título que solamente quiere que entremos, peleemos y salgamos.
Un apartado sonoro a la altura.
La banda sonora mantiene esa identidad profundamente ligada al anime que caracteriza a Granblue Fantasy, pero también incorpora composiciones de corte más orquestal que acompañan perfectamente los escenarios y los momentos de mayor intensidad. Es un soundtrack que entiende que en un juego de peleas la música no solamente debe acompañar: también tiene que ayudar a construir la identidad de cada combate y elevar la emoción del propio combate y lo hace genial.
No todo es perfecto.
Eso no significa que Granblue Fantasy Versus: Rising sea perfecto, siendo uno de sus puntos débiles el balance con algunos de sus personajes, ojo, no en todos y no afecta la experiencia final, pero es imposible no sentir el desequilibrio con algunos (y muy contados) personajes, respecto a la proporción en el daño que pueden causar y lo fáciles que son de utilizar. Pero esto no significa que esos personajes sean automáticamente invencibles ni que la escena competitiva se reduzca a utilizarlos exclusivamente.
Y es entendible considerando el enorme número de personajes y la variedad de estilos hacen que siempre exista algo nuevo que aprender. Incluso cuando finalmente encontramos a nuestro personaje principal y conseguimos dominarlo, resulta difícil no sentir curiosidad por descubrir qué puede hacer el resto del elenco.
Conclusión.
Granblue Fantasy Versus: Rising es el ejemplo del cómo se deben desarrollar los juegos de peleas modernos al saber combinar controles accesibles, con un sistema con suficiente profundidad que sabe recompensar y en donde el apretar un solo botón no nos regala “mega-combos” ni nos permite saber jugar con todos sus personajes.
Su enorme variedad de personajes, las herramientas que nos enseñan a dominarlos, un apartado visual espectacular, una campaña que funciona como algo más que un simple tutorial y una sólida infraestructura online hacen que sea mucho más que un juego de peleas basado en una franquicia de RPG.
Y quizá la mejor manera de entenderlo sea mirar su presencia competitiva: Rising ha formado parte del escenario principal de EVO en múltiples ocasiones y volvió a estar presente en EVO 2026, donde Granblue Fantasy Versus: Rising fue uno de los doce títulos principales. Siendo este el momento perfecto para conocer este gran juego de peleas.
Granblue Fantasy Versus: Rising ya está disponible en PlayStation 5, PlayStation 4, Nintendo Switch 2 y PC a través de Steam.
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Granblue Fantasy Versus: Rising | Reseña
Overall
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Jugabilidad y control
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Gráficos y rendimiento
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Contenido y modos de juego
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Soundtrack
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Número de personajes y balance
Granblue Fantasy Versus: Rising | Reseña
Granblue Fantasy Versus: Rising es el ejemplo del cómo se deben desarrollar los juegos de peleas modernos al saber combinar controles accesibles, con un sistema con suficiente profundidad que sabe recompensar y en donde el apretar un solo botón no nos regala “mega-combos” ni nos permite saber jugar con todos sus personajes. Su enorme variedad de personajes, las herramientas que nos enseñan a dominarlos, un apartado visual espectacular, una campaña que funciona como algo más que un simple tutorial y una sólida infraestructura online hacen que sea mucho más que un juego de peleas basado en una franquicia de RPG. Y quizá la mejor manera de entenderlo sea mirar su presencia competitiva: Rising ha formado parte del escenario principal de EVO en múltiples ocasiones y volvió a estar presente en EVO 2026, donde Granblue Fantasy Versus: Rising fue uno de los doce títulos principales. Siendo este el momento perfecto para conocer este gran juego de peleas.
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