Reseñas
WWE 2K26 – Reseña
Si algo ha quedado claro con WWE 2K26 es que Visual Concepts ya no está en modo “reconstrucción”, sino en plena etapa de consolidación.
Si algo ha quedado claro con WWE 2K26 es que Visual Concepts ya no está en modo “reconstrucción”, sino en plena etapa de consolidación. Después de años donde la franquicia tambaleaba entre entregas irregulares y promesas incumplidas, esta nueva edición no solo refina lo que ya funcionaba, sino que se atreve a expandir su alcance hasta convertirse en una auténtica plataforma para fans de la lucha libre… y también para quienes ni siquiera quieren subirse al ring.
El resultado es un título que entiende perfectamente qué significa la WWE en 2026: un espectáculo híbrido entre deporte, narrativa y entretenimiento puro.
Y bajo esa lógica, WWE 2K26 no busca ser solo un simulador de combates, sino una experiencia completa donde cada jugador decide cómo quiere vivir el negocio.
Un ring más técnico y estratégico
En cuanto a la jugabilidad, WWE 2K26 alcanza uno de sus puntos más sólidos en años. El combate se siente más orgánico, menos robótico y mucho más dependiente de la toma de decisiones. La resistencia deja de ser un simple indicador para convertirse en el eje central de cada enfrentamiento.
Ya no puedes abusar de contraataques o remates sin pensar; si lo haces en el momento equivocado, el castigo puede ser brutal.
Esto introduce una dinámica más cercana a la narrativa real de la lucha libre: construir el combate, desgastar al rival, elegir el momento adecuado para ejecutar el movimiento definitivo. Esa tensión entre riesgo y recompensa eleva la experiencia y obliga al jugador a adaptarse constantemente.
Además, pequeños ajustes mecánicos aportan frescura. Empujar al rival hacia la esquina, interactuar con el entorno o utilizar armas se siente más natural que nunca. Las físicas han mejorado notablemente, y eso se traduce en impactos más creíbles. Golpear a un oponente con una mesa ya no es solo una animación, es un evento dentro del combate.
Eso sí, el caos sigue siendo parte esencial del ADN. Los combates de múltiples participantes son un espectáculo desordenado, pero ahora el juego ofrece más herramientas para mantener el control dentro de ese caos. No es perfecto, pero sí mucho más manejable que en entregas anteriores.
La espectacularidad como protagonista
WWE 2K26 entiende que la lucha libre no se limita a lo que ocurre dentro del ring. La presentación es clave, y aquí el juego brilla con fuerza. Desde las entradas hasta las animaciones previas al combate, todo está diseñado para hacerte sentir parte de un show televisivo.
El nivel de personalización en estos momentos es notable. Puedes decidir si tu superestrella entra con actitud desafiante, si respeta a su rival o si directamente busca provocar desde el primer segundo. Incluso antes de que suene la campana, ya estás contando una historia.
Este enfoque refuerza la idea de que cada combate es único.
No se trata solo de ganar o perder, sino de cómo se desarrolla el espectáculo. En ese sentido, WWE 2K26 logra capturar la esencia del entretenimiento deportivo de una forma más completa que nunca.
Mucho más que pelear: modos para todos
Uno de los mayores aciertos del juego es su enorme variedad de modos. WWE 2K26 no obliga a los jugadores a centrarse en un solo tipo de experiencia. Si quieres pelear, puedes hacerlo. Si prefieres gestionar, también. Y si buscas una mezcla de ambos, el juego tiene opciones para ti.
MyGM se consolida como uno de los modos más adictivos. Aquí no importa tu habilidad en el ring, sino tu capacidad estratégica.
Crear rivalidades, negociar contratos, organizar eventos y competir contra otros managers es una experiencia profunda y sorprendentemente compleja. Es, en esencia, un simulador de negocio dentro de un juego de lucha libre.
Por otro lado, el modo Universo sigue evolucionando y ofrece un nivel de control impresionante. La incorporación del Draft añade una capa extra de realismo que encantará a los fans más hardcore. Poder construir tu propia WWE, decidir historias y manejar cada detalle convierte este modo en una auténtica caja de arena creativa.
Fan service bien ejecutado
El 2K Showcase, protagonizado por CM Punk, es una carta de amor para los fans. Revivir momentos icónicos ya es atractivo por sí solo, pero el juego va más allá al incluir combates hipotéticos que nunca ocurrieron.
Este enfoque mezcla nostalgia con creatividad, ofreciendo contenido que se siente fresco incluso para quienes conocen bien la historia. Es fan service, sí, pero del bien hecho.
En contraste, MyRISE apuesta por una narrativa más tradicional. La historia de redención tiene momentos interesantes, pero también sufre de inconsistencias. El tono puede volverse exagerado y algunas actuaciones no terminan de convencer. Aun así, sigue siendo un modo disfrutable, especialmente por las recompensas y la progresión que ofrece.
Evolución y riesgos: progresión y modos online
La Isla regresa con mejoras significativas. Lo que antes parecía un experimento ahora tiene más identidad y propósito. El enfoque en combates por equipos y la progresión continua le dan una razón de ser más clara dentro del ecosistema del juego.
MyFaction también evoluciona, incorporando combates mixtos y nuevas mecánicas estratégicas. La posibilidad de intercambiar cartas durante los combates añade una capa de profundidad que lo acerca más a un juego de estrategia que a uno de lucha tradicional.
Sin embargo, no todo es positivo. El sistema de progresión mediante el Ringside Pass reemplaza al clásico modelo de DLC, y aunque ofrece recompensas constantes, también introduce una sensación de grind. Subir de nivel requiere tiempo y dedicación, lo que puede resultar tedioso para algunos jugadores.
Este cambio refleja una tendencia clara hacia modelos de servicio continuo, pero también plantea dudas sobre el equilibrio entre recompensa y esfuerzo.
El espectáculo definitivo de la WWE
WWE 2K26 es, sin duda, una de las entregas más completas de la franquicia. No busca reinventar la fórmula, sino perfeccionarla y expandirla. Su mayor logro es ofrecer una experiencia que se adapta a diferentes tipos de jugadores sin perder coherencia.
La jugabilidad es más técnica y satisfactoria, la presentación alcanza niveles cercanos a una transmisión real y la cantidad de contenido es simplemente abrumadora. Ya sea que quieras pelear, gestionar o crear historias, el juego tiene algo para ti.
En el lado negativo, el sistema de progresión puede sentirse pesado, algunas narrativas no terminan de despegar y ciertos detalles técnicos aún necesitan pulido. Pero estos problemas no logran empañar el conjunto.
En esencia, WWE 2K26 no solo es un buen juego de lucha libre; es una plataforma que encapsula todo lo que representa la WWE como espectáculo global. Es el punto donde la saga deja atrás sus dudas y finalmente encuentra su identidad moderna.
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
-
Gameplay
-
Historia y Narrativa
-
Gráficos y Audio
-
Estética y diseño de personajes
WWE 2K26
WWE 2K26 es, sin duda, una de las entregas más completas de la franquicia. No busca reinventar la fórmula, sino perfeccionarla y expandirla. Su mayor logro es ofrecer una experiencia que se adapta a diferentes tipos de jugadores sin perder coherencia.
La jugabilidad es más técnica y satisfactoria, la presentación alcanza niveles cercanos a una transmisión real y la cantidad de contenido es simplemente abrumadora. Ya sea que quieras pelear, gestionar o crear historias, el juego tiene algo para ti.
En el lado negativo, el sistema de progresión puede sentirse pesado, algunas narrativas no terminan de despegar y ciertos detalles técnicos aún necesitan pulido. Pero estos problemas no logran empañar el conjunto.
En esencia, WWE 2K26 no solo es un buen juego de lucha libre; es una plataforma que encapsula todo lo que representa la WWE como espectáculo global. Es el punto donde la saga deja atrás sus dudas y finalmente encuentra su identidad moderna.
Reseñas
KILN | Reseña
Double Fine es conocido por la innovación en cada uno de los videojuegos y con Kiln no pierde la esencia que caracteriza al estudio

Una innovadora idea y concepto con un gran potencial, que se queda corto por su propia falta de contenido.
El estudio de Double Fine es conocido por la innovación en cada uno de los videojuegos que nos han entregado, ejemplos tenemos a Psychonauts o Brutal Legend; y ahora nos entregan Kiln, un juego enfocado completamente en el multiplayer, pero no por ello pierde la esencia del estudio y nos entregan uno de los videojuegos más divertidos y originales que hemos visto dentro de los propios multiplayers PvP por equipos y es que rompe y remolda muchas mecánicas de este género que en los últimos años se ha sobresaturado, sintiéndose como una verdadera bocanada de aire fresco dentro de la industria, pero que lamentablemente se llega a quedar corto en contenido ¿Vale la pena? Por supuesto, pero con algunos matices de los que a continuación les cuento.
La alfarería nunca fue tan divertida y caótica.
¿De qué va Kiln? Se trata de un multiplayer en línea (cien por ciento en línea) de 4vs4, cuyo objetivo es que en cada partida cada jugador debe crear su vasija y con ella lograr apagar el horno (Kiln) del equipo contrario llevando agua del punto A al punto B; hasta aquí suena convencional su estilo de juego, pero todo cambia en la creación de las propias vasijas.
Y es que cada vasija tiene sus propias físicas, habilidades y stats únicos, algunas son más rápidas u otras son más resistentes y fungen el papel de una clase tipo tanque, ejemplo, un plato va a ser más rápido y una olla o un jarrón pueden fungir como el tanque del equipo; pero la creación de estas vasijas no se queda solo en eso, cada una de ellas tiene sus propias físicas, tanto en la ofensiva, la defensiva y en velocidad y conforme avanza cada partida podemos adaptar nuestra vasija a lo que se necesite para alcanzar la victoria.
Dependiendo el tipo de nuestra vasija depende el daño que se inflige o se resiste o hasta la velocidad con la que llevamos el agua para apagar el horno del oponente, por lo que cada partida se vuelve un loop divertido y caótico de: 1. Crear vasija; 2.Entrar a partida; 3. Pelear; 4. Rompernos (literal) y; 5. Volver a crear y ajustar el diseño; lo cual es mucho más divertido cuando se tiene un equipo de amigos o con los que se pueda coordinar un plan para ello.

Todo esto con un muy divertido y agrio humor que le da un toque de personalidad al juego.
Un juego que se puede romper fácilmente.
El pequeño gran problema con Kiln es el contenido tan limitado que tiene con solo un modo de juego, un sistema de progresión limitada y cinco mapas, los cuales si bien son originales y variados en diseño, no son suficientes para evitar que se vuelva repetitivo y monótono tras algunas horas y eso en un juego que vive de ser un multiplayer online es un gran error y más cuando no estamos ante un free-to-play al cien por ciento y es que si bien se encuentra disponible dentro de Xbox Game Pass Ultimate, en PS5 y PC tiene un costo de alrededor los $20.00 dólares el juego base, eso sin contar que en PlayStation 5 requieres tener una suscripción de PlayStation Plus para poder jugarlo ya que es un juego 100% en línea.
Por fortuna se ha prometido que a lo largo de este 2026 van estar llegando nuevos mapas, nuevos artículos cosméticos para el diseño de vasijas y hasta nuevos modos, todo de manera gratuita, lo cual sin duda es pretexto suficiente para estar regresando constantemente al juego, pero esto también dependerá de la frecuencia con la que este llegando dicho contenido; por lo que la actual versión de Kiln se siente como una buena base para terminar de convertirse en un gran juego redondo.
Conclusión.
Kiln es sin duda una de las propuestas más originales dentro del saturado terreno de los multijugadores por equipos, apostando por una creatividad que solo un estudio como Double Fine Productions podría ofrecer; su sistema de creación de vasijas y el caos que se desata en cada partida logran momentos genuinamente divertidos, especialmente cuando se juega con amigos.
Sin embargo, su falta de contenido en el lanzamiento limita seriamente su potencial. Aun así, con un roadmap prometedor y contenido gratuito en camino, Kiln se perfila más como una base sólida con mucho futuro que como una experiencia completamente consolidada en su estado actual, así que la pregunta no es si vale la pena jugarlo, sino si el jugador está dispuesto a apostar por lo que puede llegar a ser.
Kiln ya está disponible en Xbox Game Pass Ultime, Xbox Series X|S, PlayStation 5 y PC y recuerden que es un juego 100% en línea, por lo que su versión en PS5 requiere una suscripción a PlayStation Plus.
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Kiln | Reseña
-
Jugabilidad y mecánicas
-
Idea original y humor
-
Dirección artística y diseño personajes y niveles
-
Contenido al momento de su lanzamiento
Kiln | Reseña
Kiln es sin duda una de las propuestas más originales dentro del saturado terreno de los multijugadores por equipos, apostando por una creatividad que solo un estudio como Double Fine Productions podría ofrecer; su sistema de creación de vasijas y el caos que se desata en cada partida logran momentos genuinamente divertidos, especialmente cuando se juega con amigos. Sin embargo, su falta de contenido en el lanzamiento limita seriamente su potencial. Aun así, con un roadmap prometedor y contenido gratuito en camino, Kiln se perfila más como una base sólida con mucho futuro que como una experiencia completamente consolidada en su estado actual, así que la pregunta no es si vale la pena jugarlo, sino si el jugador está dispuesto a apostar por lo que puede llegar a ser.
Cine
CLIKA – Reseña
Hay películas que nacen como reflejo de un momento cultural, y Clika es exactamente eso: un retrato directo del auge de los corridos tumbados

Hay películas que nacen como reflejo de un momento cultural, y Clika es exactamente eso: un retrato directo del auge de los corridos tumbados y de una generación que encontró en la música una vía de escape, identidad y aspiración
Clika es un drama musical que se mete de lleno en el mundo de los corridos tumbados y la cultura mexicoamericana, siguiendo la historia de Chito, un joven músico de pueblo que sueña con triunfar en la industria.
Todo cambia cuando un video suyo se vuelve viral, abriéndole las puertas a la fama… pero también a un entorno mucho más peligroso de lo que imaginaba.
La película plantea una historia ya vista, es un tipico viaje de ascenso: del anonimato al reconocimiento, con el inevitable costo personal y las pruebas que la fama pone ante el exito.
Aunque lo destacable de esta cinta es su enfoque, pues está muy ligado a una identidad cultural específica: la vida entre México y Estados Unidos, la música como escape y como identidad, y la presión de alcanzar el llamado “sueño americano”.

Lo que pudo ser Clika
La historia de Chito, un joven que pasa del anonimato a la viralidad, plantea un cruce de mundos, entre lo local y lo global, entre el barrio y la industria, entre lo bueno y lo malo, y es justo en estas partes de la película donde encuentra sus momentos más genuinos. Cuando simplemente deja que la música y el entorno hablen, es cuando realmente funciona.
Lo malo es que son pocos momentos que se sienten originales y la cinta decae cuando intenta ser algo más que ese retrato.
Narrativamente, la película carece pues recorre caminos demasiado conocidos: el ascenso del artista que viene de barrio, las tentaciones de la fama que siempre estuvieron presentes pero con la fama se potencializan, las consecuencias inevitables de tomar decisiones pero al final todo vuelve a la normalidad.
No hay sorpresas, chistes muy repetitivos y no existe una verdadera intención de romper el molde. Todo está donde esperas que esté. Y aunque eso no la vuelve aburrida, sí la limita, convirtiéndola en una película poco emocionante.

Conclusión
Clika intenta abarcar dos identidades: la de documental cultural y la de drama comercial. Como lo primero, tiene valor y resonancia, pues muestra muy a su manera, la vida en la frontera estadounidense; pero como lo segundo, se queda en una ejecución correcta pero poco arriesgada.
No termina de profundizar en los dilemas que plantea, ni de cuestionar realmente el sistema que retrata.
En resumen, Clika no reinventa la historia que cuenta, pero sí legitima un universo que rara vez ha tenido este tipo de exposición en pantalla. Funciona mejor como espejo cultural que como obra cinematográfica ambiciosa. Clika llega a los cines este 30 de abril y si lo tuyo es los corridos tumbados y la cultura malamente llamada urbana es una pelicula que no debes dejar pasar.
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Calificación: 7 / 10
Reseñas
MARVEL MAXIMUM COLLECTION – Reseña
Marvel Maximum Collection, una recopilación que busca celebrar la era dorada de los videojuegos de superhéroes

Hablar de compilaciones retro es, en el fondo, hablar de memoria. No solo de recordar juegos, sino de reinterpretarlos bajo el filtro del tiempo. Lo que antes parecía revolucionario, hoy puede sentirse torpe; lo que antes era difícil, ahora puede parecer injusto. En ese delicado equilibrio se mueve Marvel Maximum Collection, una recopilación que busca celebrar la era dorada de los videojuegos de superhéroes mientras intenta hacerlos accesibles para una nueva generación.
La colección reúne títulos clave de los años 80 y 90, una época donde Marvel Comics ya dominaba la cultura pop mucho antes de que existiera el término UCM o la maquinaria cinematográfica que hoy conocemos.

Pero aquí no hay Iron Man hiperrealista ni mundos abiertos gigantescos; hay píxeles, mecánicas simples y diseños que reflejan otra filosofía de desarrollo.
La gran pregunta es inevitable: ¿estos juegos siguen siendo divertidos hoy… o solo sobreviven gracias a la nostalgia?
X-Men: el verdadero pilar de la colección de Marvel
Dentro de este paquete, hay un título que no solo destaca, sino que prácticamente carga con el peso de toda la experiencia: X-Men: The Arcade Game.

Este clásico de arcade sigue siendo una lección de diseño accesible y diversión directa. Su fórmula es clara: avanzar, golpear, cooperar y repetir.
Pero lo que realmente lo hace especial es su enfoque en el juego cooperativo, especialmente en su versión para seis jugadores, que en su momento se convirtió en una experiencia social casi irrepetible.
Jugarlo hoy, incluso en línea, sigue funcionando sorprendentemente bien. Hay algo en su ritmo, en su caos controlado y en su identidad visual que resiste el paso del tiempo. Sus gráficos siguen siendo vibrantes, sus animaciones expresivas y su tono exagerado encaja perfectamente con el espíritu de los cómics.
Si alguien se pregunta si esta colección vale la pena, la respuesta probablemente dependa de cuánto valore este juego en particular. Porque sin X-Men, el paquete pierde gran parte de su fuerza.
Captain America: correcto, pero olvidable
El siguiente en la lista es Captain America and The Avengers, un título que, aunque funcional, evidencia rápidamente las limitaciones de la época.
No es un mal juego, pero sí uno que carece del impacto de sus contemporáneos. La acción se siente menos contundente, los enemigos menos memorables y la presentación, aunque colorida, no alcanza el mismo nivel de espectacularidad.

Sin embargo, tiene algo a su favor: su variedad. Los escenarios cambian constantemente, llevando al jugador desde entornos urbanos hasta locaciones más absurdas como el fondo del mar o el espacio exterior. Además, la inclusión de múltiples versiones —incluyendo adaptaciones de consola— aporta valor desde un punto de vista histórico.
No es un juego que vas a revisitar constantemente, pero sí uno que ayuda a entender cómo evolucionaban estas adaptaciones en diferentes plataformas.
Spider-Man y Venom: entre el espectáculo y la limitación
Los títulos centrados en Spider-Man y Venom representan un punto intermedio dentro de la colección.
Spider-Man and Venom: Maximum Carnage destaca por su presentación: gráficos llamativos, estética fiel al cómic y una banda sonora que, incluso hoy, sigue siendo energizante.
Sin embargo, su enfoque en un solo jugador limita lo que podría haber sido una experiencia mucho más completa. Es un juego que grita por cooperación, pero no siempre la permite.

En contraste, Venom/Spider-Man: Separation Anxiety introduce el cooperativo, pero pierde parte del impacto en el proceso. La narrativa es menos interesante y el combate, aunque funcional, no tiene el mismo peso.
Ambos juegos reflejan una constante en esta colección: ideas interesantes que no siempre alcanzan su máximo potencial.
Arcade’s Revenge: cuando la nostalgia no es suficiente
Hay juegos que envejecen mal. Y luego está Spider-Man/X-Men: Arcade’s Revenge.
Este título es, probablemente, el ejemplo más claro de cómo ciertas decisiones de diseño no sobreviven al paso del tiempo. Controles imprecisos, niveles confusos y una dificultad que muchas veces se siente injustificada.

Lo curioso es que, conceptualmente, tiene buenas ideas. Diferentes personajes, niveles temáticos, un villano manipulando el entorno… pero la ejecución nunca logra estar a la altura.
Jugarlo hoy es una experiencia más cercana al análisis que al disfrute. Es interesante desde un punto de vista histórico, pero difícil de recomendar como entretenimiento.
Silver Surfer: el mito de la dificultad
Pocos juegos tienen la reputación de Silver Surfer. Durante años ha sido considerado uno de los títulos más difíciles de su generación.
Pero aquí hay una verdad incómoda: no es solo difícil, es problemático en su diseño. La cantidad de enemigos, la velocidad de los proyectiles y la fragilidad del personaje crean una experiencia que castiga constantemente al jugador.

Sin embargo, gracias a las herramientas modernas incluidas en la colección, es posible redescubrirlo desde otra perspectiva. Activar trucos, usar rebobinado y eliminar la presión permite apreciar elementos que de otro modo pasarían desapercibidos.
Y ahí es donde Silver Surfer sorprende: su banda sonora. Es, sin exagerar, uno de los mejores trabajos chiptune de su época.
Las mejoras modernas: el verdadero salvavidas de Marvel Maximum Collection
Si algo hace bien Marvel Maximum Collection es entender que estos juegos necesitan ayuda para sobrevivir en el presente.
Funciones como el guardado en cualquier momento, el rebobinado y los trucos no son extras; son esenciales. Sin ellas, varios de estos títulos serían frustrantes hasta el punto de ser injugables para el público actual.

Los filtros visuales también cumplen su función. Poder alternar entre una imagen limpia y una simulación CRT permite adaptar la experiencia al gusto del jugador sin perder identidad.
El contenido adicional, aunque limitado, aporta contexto. Manuales, anuncios y algunos documentos históricos ayudan a entender cómo se comercializaban y concebían estos juegos en su momento.
Una cápsula del tiempo con grietas
Más allá de su valor como colección, este lanzamiento funciona como un recordatorio de cómo era la industria en esa época.
Muchos de estos juegos estaban diseñados para ser difíciles a propósito, especialmente en arcades, donde la prioridad era consumir monedas. Otros reflejan una etapa donde las licencias de superhéroes aún estaban encontrando su lugar en los videojuegos.

Esto genera una experiencia inconsistente. Hay momentos de diversión genuina, pero también largos tramos de frustración o monotonía.
Y eso está bien… siempre y cuando se entienda el contexto.
Preservación antes que perfección
Marvel Maximum Collection no es una colección perfecta, ni intenta serlo.
Es, ante todo, un ejercicio de preservación. Un intento por mantener vivos juegos que, de otra forma, quedarían atrapados en hardware obsoleto o en la memoria de quienes los jugaron en su momento.
Pero también es una experiencia que exige algo del jugador: paciencia, tolerancia a lo retro y, en muchos casos, una conexión emocional previa.
Más allá de X-Men: The Arcade Game, no todos los títulos logran sostenerse por sí solos. Algunos brillan, otros apenas sobreviven.
Sin embargo, como documento histórico, como cápsula del tiempo y como ventana a una era distinta del gaming, la colección tiene un valor innegable.
No es para todos.
Pero para quienes buscan entender de dónde viene todo esto… es un viaje que vale la pena.
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Marvel Maximum Collection - Review
Overall
-
Gameplay
-
Historia y Narrativa
-
Gráficos y Audio
-
Estética y diseño de personajes
MARVEL MAXIMUM COLLECTION - Reseña
Marvel Maximum Collection no es una colección perfecta, ni intenta serlo.
Es, ante todo, un ejercicio de preservación. Un intento por mantener vivos juegos que, de otra forma, quedarían atrapados en hardware obsoleto o en la memoria de quienes los jugaron en su momento Pero también es una experiencia que exige algo del jugador: paciencia, tolerancia a lo retro y, en muchos casos, una conexión emocional previa. Más allá de X-Men: The Arcade Game, no todos los títulos logran sostenerse por sí solos. Algunos brillan, otros apenas sobreviven. Sin embargo, como documento histórico, como cápsula del tiempo y como ventana a una era distinta del gaming, la colección tiene un valor innegable. No es para todos. Pero para quienes buscan entender de dónde viene todo esto… es un viaje que vale la pena.
-

Música1 semana agoKorn x Diablo: Video de “Reward the Scars” ya está aquí
-

Cómics5 días ago“Mis Aventuras con Superman”: Ya tiene fecha de estreno para su tercera temporada
-

Noticias1 semana agoCall of Duty: Black Ops 7 agregará skins de Robocop y Terry Crews
-

Eventos1 semana agoLa experiencia de la CCXP México 2026









