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Dead Space Remake – Reseña sin Spoilers
Es momento de volver a explorar el USG Ishimura en Dead Space Remake, que regresa mejor que nunca para traerte sustos que dan gusto.
La entrega original de Dead Space se lanzó hace 15 años y desde el día uno fue un título que enamoró a muchos jugadores y aportó mucho al gaming tanto en jugabilidad como en el género de los survival horror, al punto que se ganó el nombre de “clásico moderno”.
Cuando piensas en todo esto es inevitable llegar a la pregunta ¿es necesario hacer una “nueva” versión de un juego que para muchos no tiene que cambiar nada en su fórmula?
Y 15 años después llega la respuesta a esa pregunta. ¿Vale la pena jugar esta nueva versión de Dead Space?
Lo bueno
Bien dice la frase “el diablo está en los detalles” y esta versión de Dead Space cuenta con muchos detalles visuales. El nivel de detalle gráfico que hay en esta entrega es algo que a todo fan de la franquicia, del gore o de los juegos de terror va a dejar extremadamente satisfecho. Detalles en los reflejos, rayos de luz, más sangre y necromorfos que puedes “apreciar” en toda su mutación y horror.
El trabajo que se realizó en este juego a nivel gráfico es algo que todo jugador podrá apreciar. Detalles como ver la armadura “congelarse” cuando sales al vació del espacio para entrar a la nave y ver como ese hielo se descongela, causando que la armadura se moje por uno tiempo, detalle en cada rincón de los diferentes espacios dentro de la USG Ishimura, desde los almacenes hasta los pasillos parecen sacados de la película más realista de Star Wars, puedes sentirte dentro de una lata de acero en medio de la nada, ya que eso es una nave, sentir por momentos la claustrofobia de la misma.

Y no podemos seguir hablando de esto sin mencionar al USG Ishimura, la nave donde todo ocurre, ya que se sentirá más viva (y muerta) que nunca con todo el detalle que encontramos al explorar esta lata espacial, porque se nota que han puesto atención especial en la ambientación crean una atmosfera mucho más inmersiva al explorar los fríos pasillos de la nave… y vaya que vas a explorar.
El trabajo en el arte dentro de este lugar es algo que destaca desde desde el momento en que entras por primera vez; pósters de la nave al estilo odisea espacial, cuartos que tienes que desbloquear con nuevos accesos que descubres mientras avanzas en la historia, todo embona a la perfección para que tu experiencia sea la más terrorífica posible.
Ahora, ya sabemos que el aspecto visual y de diseño es algo destacable, ¿Qué pasa con la historia?
Como tal el juego sigue y respeta la historia original de su antecesor y de hecho agrega nuevos aspectos que hacen que la experiencia se sienta más completa. Aspectos como misiones secundarias que te ayudan a entender toda la locura que se vivió en la nave y claro que te dan nuevos objetos y recursos, mayor movilidad en las zonas cero gravedad que va de la mano con una mayor exploración dentro de la nave, lo que te permite adentrarte más en una nave infestada de necromorfos.

Pero, tal vez el cambio más destacable es nuestro protagonista Isaac, en la entrega original Isaac no habla nada y de hecho sabemos muy poco sobre él, solamente la razón de su viaje al Ishimura. En esta entrega el cambio más notorio es que ahora nuestro protagonista habla y de hecho se atreve a contarnos un poco más sobre su vida personal, lo que hace que conectemos más con él y también entendamos un poco más sobre el universo de Dead Space, detalles que solamente conocías si leías todos los coleccionables o jugabas todas las entregas pasadas son revelados en este y se aprecia para que los nuevos jugadores se dejen envolver por este universo y los de la vieja escuela pueda recordar el horror de este mundo.
Lo malo
Es complicado encontrar algo malo en un juego que respeta tanto la historia, el gameplay y la atmósfera de la entrega original y de hecho busca maneras de hacer que tu experiencia sea más completa. Lo que si podemos destacar en esta parte son los pequeños bugs del juego, enemigos que saltan mágicamente de un lugar a otro, objetos que se mueven solos y un pequeño bug que hizo que mi primera partida no pudiera avanzar y empezar otra desde cero.
Pero son tan pequeños y poco frecuentes que de seguro van a quedar arreglados con los primeros parches y tampoco arruinan tu experiencia en ningún momento del juego.
Conclusión
Dead Space Remake es un título que va a cumplir con todas las expectativas de los fans de la franquicia y hará que su experiencia sea aún más envolvente dentro del Ishimura. Con más lugares para explorar, más detalles para apreciar este juego y una historia con cambios que en lugar de cambiarla aportan para que sea más absorbente.
Y todo esto ayuda a que si eres nuevo puedas tener una puerta de entrada a este mundo que te dejará con ganas de saber más y esperar un remake de la segunda entrega o jugar las originales.
¿Entonces vale la pena jugar este título? La respuesta es un sí absoluto, ya seas fan de los juegos de terror de la franquicia esta entrega te hará vivir el horror del Ishimura y entender el porqué Dead Space ganó el nombre de “clásico moderno” y a la fecha sigue siendo un juego “que debes de jugar al menos una vez en tu vida”.
Reseñas
BEASTRO | Reseña
Tal y como si fuera una deliciosa combinación de sabores, Beastro nos entrega una divertida experiencia que mezcla distintos géneros.

Tal y como si fuera una deliciosa combinación de sabores, Beastro nos entrega una divertida experiencia de juego que mezcla distintos géneros.
Siempre se agradece cuando un estudio desarrollador de videojuegos entrega un título que se sale de los moldes tradicionales y es que es bien sabido que dentro de los “indies” hay géneros que predominan y sobresaturan el mercado, por eso es que Beastro logra resaltar, combinando tres estilos de juego en una interesante y encantadora aventura RPG que va más allá de combates por turnos, incluyendo una ligera administración de recursos y de un restaurante, pero sobre todo, la elaboración de platillos que serán la base para superar las batallas a lo largo del juego ¿Vale la pena? Por supuesto, sobre todo porque también está disponible en Xbox Game Pass.

Salvando al mundo un platillo a la vez.
En el pacífico pueblo de Palo Pori, un joven chef llamado Panko lleva una vida tranquila ayudando en el restaurante local, sin embargo, cuando su maestro desaparece y monstruos hambrientos comienzan a amenazar las tierras más allá de las murallas del pueblo, Panko debe hacerse cargo del negocio y alimentar a los Guardianes, héroes encargados de defender el mundo, para lo cual contará con la ayuda de Famblé, el Espíritu encargado de salvaguardar este mundo, pero que ha quedado herido tratando de detener las hordas de monstruos y con su fuego, Panko puede preparar platillos con otorgan poderes mágicos y determinan la fuerza con la que los héroes enfrentarán la invasión.

Una interesante combinación de géneros/sabores.
Algo interesante de Beastro es que Panko no es el tradicional héroe que combate a los monstruos directamente, sino el encargado de preparar los platillos que ayudarán a los Guardianes para salvar el mundo, pero ojo, eso no significa que nosotros no tomemos el control en los combates, pero vamos por partes, ya que el juego cuenta con tres tipos de jugabilidad que se dividen puntualmente en cada momento del día:
- Mañana – Recolección de recursos.
- Tarde – Administración del restaurante: con minijuegos para la preparación de platillos, pero más importante, el crear el platillo para el Guardián que librará posteriormente los combates, siendo ese plato esencial puesto que cada ingrediente representa cada uno de los ataques.
- Noche – Combate: aquí el Guardián que hayamos elegido librará combates tipo RPG por turnos, pero los ataques dependerán tanto de las propias habilidades y elemento del Guardián, como del platillo que le preparamos anteriormente.

Beastro es de esos juegos que te atrapan sin necesidad de explicarte demasiado, porque desde el inicio te deja claro que aquí la cocina no es solo un oficio, sino el corazón mismo de todo lo que ocurre. Lo interesante es cómo convierte algo tan cotidiano como los sabores en un sistema estratégico: Dulce; Salado; Ácido; Picante; Amargo; y Umami; los cuales no son solo etiquetas: funcionan como afinidades que determinan el tipo de efectos que tendrá cada comida y en base a ello cada receta bien pensada puede traducirse en un personaje más resistente, más agresivo o con habilidades completamente distintas dependiendo de cómo hayas equilibrado esos sabores.

No es solo cocinar por cocinar; es pensar qué tipo de aventura estás preparando desde la cocina.
Ese mismo concepto se expande al sistema de combate, que no ocurre de forma directa, sino a través de cartas tipo RPG por turnos, y es que el platillo preparado se transforma en un mazo de habilidades que los Guardianes llevan consigo, independientemente de la propia afinidad de cada uno de ellos; lo que hace que este sistema funcione es la sensación constante de planificación. Cada día en el juego no es solo repetir tareas, sino ajustar estrategias, probar combinaciones de sabores y construir pequeñas sinergias que luego se reflejan en el rendimiento del equipo.

Beastro se siente como un juego que mezcla gestión, cocina y estrategia sin romper la calma de su tono “cozy”, no busca estresarte con combates directos o decisiones rápidas, sino hacerte pensar en cómo lo que preparas en la cocina puede convertirse en poder, progreso y supervivencia, aunque eso no significa que sean sencillos los combates, ya que una errónea planificación se traduce en no lograr completar la expedición del día, haciendo que se sienta como en la vida real, un día desperdiciado.

A nivel técnico.
Gracias a la propia dirección de arte de Beastro, el juego se sale con la suya para controlar su mundo 3D sin problemas de rendimiento y visualmente atractivo, sabiendo aprovechar su estilo en 2D para los combates tipo “Teatro Guiñol”, haciendo que nunca tuviera problemas en aspectos gráficos o de rendimiento en su versión para PS5.

Ingenioso, pero puede empalagar.
El problema con el juego es que después de unas horas y justo en la recta final del juego, la rutina del gameplay se vuelve repetitiva y hasta tediosa, haciendo querer que avancemos directo a la historia, en lugar de querer seguir explorando los distintos caminos que nos ofrece cada expedición, sobre todo cuando ya encontramos un Guardián y una receta con la que nos sentimos cómodos para avanzar en el juego. Además de que por momentos su soundtrack se siente genérico y casi inexistente.

Conclusión.
Beastro es una propuesta fresca dentro del panorama indie por parte de Timberline Studio quienes demuestran cómo la mezcla de géneros puede dar lugar a experiencias realmente memorables cuando se ejecuta con identidad propia. Su combinación de gestión, cocina estratégica y combate por turnos basado en cartas no solo resulta original, sino que también refuerza su idea central: en este mundo, el poder no se empuña, se cocina. A pesar de que su loop jugable puede volverse repetitivo conforme avanzan las horas, el encanto de su presentación, la creatividad de su sistema de sabores y la forma en la que todo se conecta alrededor de la preparación de los platillos logran sostener la experiencia durante buena parte de la aventura. Es un título que brilla más por su concepto que por su profundidad a largo plazo, pero que aun así deja una impresión difícil de ignorar.
Beastro ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X y S, Xbox Game Pass y PC y su precio ronda en los $20.00 dólares.
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Beastro | Reseña sin spoilers
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Gráficos y dirección de arte
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Gameplay
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Rendimiento
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Soundtrack
Beastro | Reseña sin spoilers
Beastro es una propuesta fresca dentro del panorama indie por parte de Timberline Studio quienes demuestran cómo la mezcla de géneros puede dar lugar a experiencias realmente memorables cuando se ejecuta con identidad propia. Su combinación de gestión, cocina estratégica y combate por turnos basado en cartas no solo resulta original, sino que también refuerza su idea central: en este mundo, el poder no se empuña, se cocina. A pesar de que su loop jugable puede volverse repetitivo conforme avanzan las horas, el encanto de su presentación, la creatividad de su sistema de sabores y la forma en la que todo se conecta alrededor de la preparación de los platillos logran sostener la experiencia durante buena parte de la aventura. Es un título que brilla más por su concepto que por su profundidad a largo plazo, pero que aun así deja una impresión difícil de ignorar.
Reseñas
COPA CITY – Reseña
COPA CITY ofrece una visión novedosa del mundo del futbol enfocandosé en todo lo que ocurre alrededor de un partido antes que comience

Durante décadas, los videojuegos de fútbol han explorado prácticamente todas las facetas imaginables del deporte.Sin embargo, existe una parte fundamental del espectáculo que rara vez recibe atención: todo lo que ocurre antes de que comience el partido.
COPA CITY nace precisamente de esa idea. En lugar de convertirnos en entrenadores, directores deportivos o futbolistas, el juego nos coloca al frente de la enorme operación logística necesaria para organizar un evento futbolístico de primer nivel.

Es una propuesta tan poco habitual que resulta refrescante desde el primer momento. Después de todo, detrás de cada encuentro existen miles de decisiones relacionadas con transporte, seguridad, infraestructura, movilidad urbana y gestión de aficionados.
Triple Espresso entiende que un gran partido no empieza cuando rueda el balón, sino mucho antes. La llegada de los aficionados, la preparación de las instalaciones, el funcionamiento del transporte público y la coordinación de todos los servicios son elementos esenciales para el éxito de cualquier evento deportivo.
COPA CITY convierte precisamente esos procesos invisibles en el eje central de su jugabilidad.
Lo más sorprendente es que la idea funciona mejor de lo que uno podría imaginar. Lo que podría haber sido una simple curiosidad termina convirtiéndose en una propuesta estratégica profunda y original que logra diferenciarse claramente de cualquier otro juego relacionado con el fútbol.
Convertir una ciudad en la sede perfecta
El objetivo principal parece sencillo: preparar una ciudad para albergar un gran partido. Sin embargo, basta avanzar unos minutos para descubrir la enorme cantidad de sistemas que intervienen en el proceso.

Cada escenario obliga a transformar una ciudad funcional en un destino preparado para recibir a miles de aficionados procedentes de distintas partes del mundo. Esto implica mejorar infraestructuras, ampliar servicios, organizar zonas de aficionados, gestionar accesos, supervisar la seguridad y garantizar que el flujo de personas se mantenga estable antes, durante y después del encuentro.
La complejidad aumenta constantemente porque todos estos elementos están interconectados. Una mala planificación del transporte puede generar retrasos masivos. Un sistema de seguridad insuficiente puede provocar problemas de organización. Un exceso de controles puede afectar negativamente la experiencia de los asistentes.
Esta interdependencia entre sistemas es uno de los mayores aciertos del juego. Cada decisión tiene consecuencias visibles y obliga al jugador a pensar a largo plazo. No basta con resolver un problema inmediato; también hay que anticipar cómo afectará esa decisión al resto de la ciudad.
A diferencia de muchos constructores de ciudades que permiten avanzar con calma, COPA CITY mantiene una sensación constante de urgencia. Siempre existe una nueva fecha límite, una inspección pendiente o una necesidad que requiere atención inmediata. Esa presión permanente es la que mantiene el interés durante gran parte de la experiencia.
Clubes y aficiones que cambian la estrategia
Otro de los elementos más interesantes es la presencia de clubes reales con licencia oficial. Equipos como el Borussia Dortmund, el FC Bayern München, el Arsenal FC, el CR Flamengo, el Beşiktaş JK o el Olympique de Marseille aportan personalidad y variedad a los distintos escenarios.
Su presencia va mucho más allá de utilizar logotipos oficiales o colores reconocibles. Cada club introduce una cultura de aficionados diferente que influye directamente en la planificación de los eventos.

Los seguidores más apasionados exigen ambientes vibrantes y espectaculares. Las familias priorizan la seguridad y la comodidad. Los aficionados tradicionales buscan entretenimiento y facilidad de acceso. Satisfacer simultáneamente a todos estos grupos se convierte en uno de los mayores desafíos de la partida.
Esta diferenciación añade profundidad estratégica porque obliga a adaptar constantemente nuestras prioridades. Una solución que funciona perfectamente para un tipo de afición puede resultar insuficiente para otra. Como resultado, cada evento plantea retos distintos y evita que el juego caiga en patrones repetitivos.
Ciudades reales con personalidad propia
La utilización de ciudades reales es otro de los grandes puntos fuertes de COPA CITY. Berlín, Varsovia y Río de Janeiro no son simples fondos decorativos, sino escenarios diseñados con características propias que influyen directamente en la jugabilidad.
Cada ciudad presenta desafíos únicos relacionados con su distribución urbana, sus sistemas de transporte y su infraestructura. Berlín destaca por sus amplias opciones de movilidad y conectividad. Río de Janeiro introduce complicaciones derivadas de su geografía y densidad urbana. Varsovia ofrece un equilibrio diferente que obliga a replantear estrategias constantemente.

Esta variedad consigue que cada campaña tenga identidad propia. Aprender cómo funciona cada ciudad forma parte del desafío y genera una sensación constante de descubrimiento.
Además, el juego realiza un excelente trabajo transmitiendo la sensación de que estos lugares están vivos. Conforme avanzan los preparativos, las calles se llenan de actividad, aparecen nuevos visitantes y las zonas destinadas a los aficionados comienzan a transformarse en auténticos puntos de encuentro.
Ver cómo una ciudad evoluciona gradualmente para albergar un gran acontecimiento deportivo resulta enormemente satisfactorio y constituye uno de los mayores logros de la experiencia.
La presión constante de la organización
Uno de los aspectos más interesantes de COPA CITY es que logra generar tensión sin recurrir a conflictos tradicionales.
Aquí no existen ejércitos enemigos, catástrofes naturales ni amenazas externas. El verdadero enemigo es el tiempo. Cada jornada acerca el evento y cada decisión debe tomarse considerando recursos limitados y plazos cada vez más ajustados.

Las inspecciones periódicas generan momentos de auténtica incertidumbre. Los cuellos de botella en el transporte pueden aparecer cuando menos lo esperas. Algunos proyectos consumen más recursos de los previstos y obligan a reorganizar prioridades.
Esta presión progresiva genera una curva de dificultad muy natural. Al principio, las tareas parecen manejables. Sin embargo, a medida que se acerca el día del partido, la complejidad aumenta y cada pequeño error puede desencadenar una cadena de problemas.
Lo mejor es que el juego rara vez se siente injusto. Las consecuencias de nuestras decisiones suelen ser claras y comprensibles, permitiendo aprender de los errores y ajustar estrategias en futuras partidas.
Cuando todos los sistemas empiezan a conectarse
COPA CITY alcanza sus mejores momentos cuando todos sus sistemas comienzan a interactuar simultáneamente.
Un fallo en el transporte puede afectar la satisfacción de los aficionados. Una menor satisfacción reduce la asistencia. Menos asistencia implica menores ingresos y recursos para futuras mejoras. Lo que parecía un pequeño inconveniente puede terminar afectando a toda la estructura del evento.
Esta cadena de consecuencias convierte cada partida en un ejercicio constante de equilibrio. Es necesario supervisar múltiples variables sin perder de vista el objetivo final.

La gestión de recursos también contribuye a esta profundidad estratégica. El dinero, los especialistas y los voluntarios son limitados, por lo que resulta imposible atender todas las necesidades al mismo tiempo.
La obligación de establecer prioridades genera decisiones interesantes durante toda la campaña y evita que el progreso se convierta en una simple cuestión de acumular recursos.
La magia del día del partido
Después de horas planificando rutas, construyendo infraestructuras y resolviendo problemas logísticos, llega finalmente el día del partido.
Es en ese momento cuando COPA CITY ofrece sus momentos más memorables.
Las calles se llenan de aficionados. Los sistemas de transporte trabajan a máxima capacidad. Las zonas de reunión rebosan actividad. Los cánticos comienzan a escucharse por toda la ciudad. Todo aquello que el jugador ha construido cobra vida de forma simultánea.
La sensación de observar miles de personas desplazándose correctamente gracias a una planificación eficiente resulta sorprendentemente gratificante. Pocos juegos de gestión consiguen transmitir con tanta claridad la sensación de que nuestro trabajo tiene un impacto tangible sobre el mundo.

Aunque el partido en sí permanece en segundo plano, el espectáculo que lo rodea se convierte en la verdadera recompensa de toda la experiencia.
Es una perspectiva poco explorada en los videojuegos deportivos y una de las razones principales por las que COPA CITY logra destacar dentro del género.
Una interfaz que no siempre ayuda
Por desgracia, no todo funciona con la misma eficacia.
La interfaz de usuario representa probablemente el punto más débil de toda la experiencia. Gestionar una gran cantidad de sistemas complejos requiere herramientas claras e intuitivas, pero el juego no siempre alcanza ese objetivo.

Algunas funciones importantes están escondidas tras múltiples menús y submenús, obligando a realizar más pasos de los necesarios para tareas relativamente simples. Consultar estadísticas, revisar proyectos o supervisar determinados aspectos de la ciudad puede volverse más tedioso de lo que debería.
Los tutoriales tampoco ayudan demasiado durante las primeras horas. Aunque los sistemas son complejos y necesitan explicación, el juego tarda demasiado en permitir que el jugador experimente libremente. La sensación de estar constantemente guiado puede resultar frustrante para quienes ya tienen experiencia en títulos de estrategia y gestión.
Ninguno de estos problemas arruina la experiencia, pero sí generan interrupciones frecuentes que afectan el ritmo general.
Un apartado audiovisual que vende la ilusión
Visualmente, COPA CITY consigue transmitir muy bien la escala de los eventos que representa.
Las ciudades presentan un buen nivel de detalle y evolucionan visiblemente conforme avanzan los preparativos. La transformación gradual del entorno ayuda enormemente a reforzar la sensación de progreso.

Los estadios, las zonas de aficionados y los espacios públicos lucen especialmente bien cuando la actividad alcanza su punto máximo. Ver las calles llenas de seguidores y observar cómo la ciudad cobra vida contribuye enormemente a la inmersión.
El apartado sonoro también realiza un trabajo notable. Los cánticos, el ruido urbano, los anuncios y los sonidos ambientales construyen una atmósfera creíble que refuerza constantemente la sensación de estar organizando un gran evento internacional.
Quizás no sea un juego que marque un nuevo estándar gráfico para el género, pero sí consigue que el mundo resulte convincente y funcional.
¿ Vale la pena COPA CITY?
COPA CITY destaca porque se atreve a explorar un aspecto del fútbol que prácticamente ningún otro videojuego había abordado. En lugar de centrarse en los protagonistas habituales —jugadores, entrenadores o directivos—, pone el foco sobre la gigantesca maquinaria organizativa que permite que los grandes eventos deportivos existan.
La combinación de construcción de ciudades, gestión logística, planificación estratégica y administración de aficionados genera una experiencia sorprendentemente profunda y original. Ver cómo una ciudad se transforma poco a poco hasta convertirse en la sede perfecta para un gran partido ofrece una satisfacción difícil de encontrar en otros títulos deportivos.
No todo es perfecto. La interfaz puede resultar torpe en algunos momentos y ciertos sistemas necesitan una presentación más clara. Sin embargo, estos problemas no son suficientes para eclipsar la enorme creatividad que define al proyecto.
Triple Espresso ha conseguido crear una propuesta diferente, inteligente y con identidad propia. COPA CITY demuestra que el fútbol es mucho más que noventa minutos sobre el césped y que, a veces, las historias más interesantes del deporte ocurren mucho antes de que el árbitro haga sonar su silbato.
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Gameplay
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Historia y Narrativa
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Gráficos y Audio
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Estética y Diseño
COPA CITY - Reseña
COPA CITY destaca porque se atreve a explorar un aspecto del fútbol que prácticamente ningún otro videojuego había abordado. En lugar de centrarse en los protagonistas habituales —jugadores, entrenadores o directivos—, pone el foco sobre la gigantesca maquinaria organizativa que permite que los grandes eventos deportivos existan.
La combinación de construcción de ciudades, gestión logística, planificación estratégica y administración de aficionados genera una experiencia sorprendentemente profunda y original. Ver cómo una ciudad se transforma poco a poco hasta convertirse en la sede perfecta para un gran partido ofrece una satisfacción difícil de encontrar en otros títulos deportivos.
No todo es perfecto. La interfaz puede resultar torpe en algunos momentos y ciertos sistemas necesitan una presentación más clara. Sin embargo, estos problemas no son suficientes para eclipsar la enorme creatividad que define al proyecto.
Triple Espresso ha conseguido crear una propuesta diferente, inteligente y con identidad propia. COPA CITY demuestra que el fútbol es mucho más que noventa minutos sobre el césped y que, a veces, las historias más interesantes del deporte ocurren mucho antes de que el árbitro haga sonar su silbato.
Reseñas
THE ADVENTURES OF ELLIOT: THE MILLENNIUM TALES – Reseña
The Adventures of Elliot: The Millennium Tales es una muestra de lo que una nueva IP puede llegar a lograr, te contamos más en nuestra review

Hay juegos que generan expectativas razonables y hay otros que parecen diseñados para ilusionarte demasiado. The Adventures of Elliot: The Millennium Tales pertenece claramente al segundo grupo.
Desde el momento de su anuncio, Square Enix presentó una propuesta que sonaba casi imposible de ignorar para cualquier amante de los RPG de acción: una aventura con estética HD-2D, viajes en el tiempo, exploración clásica, personajes carismáticos y una estructura que evocaba la época dorada de los videojuegos japoneses.

Era el tipo de proyecto que despertaba una emoción inmediata, pero también una inevitable desconfianza. Después de todo, la industria está llena de juegos que prometen mucho más de lo que finalmente ofrecen.
Por eso resulta tan sorprendente descubrir que The Adventures of Elliot no solo cumple con esas promesas, sino que en muchos aspectos las supera.
Lo que comienza como una aventura aparentemente sencilla termina convirtiéndose en una experiencia extraordinariamente ambiciosa, capaz de combinar una narrativa emotiva, un diseño de mundo brillante y una jugabilidad adictiva en una de las propuestas más completas que Square Enix ha lanzado en los últimos años.
El reino de Huther y el comienzo de un viaje imposible
La historia nos lleva al reino de Huther, uno de los últimos refugios seguros para la humanidad en un mundo donde las amenazas abundan más allá de sus murallas. La protección del reino depende de la princesa Heuria y de un poderoso hechizo capaz de mantener alejados a los peligros que acechan en el exterior.
En este escenario conocemos a Elliot, un aventurero acostumbrado a asumir riesgos y explorar territorios donde pocos se atreven a entrar. Lo que parece una misión rutinaria termina convirtiéndose en el inicio de una aventura épica cuando descubre un misterioso Portal del Tiempo capaz de conectar distintas épocas de la historia.

A partir de ese momento, la escala de la aventura crece constantemente, llevando al jugador a descubrir secretos que trascienden generaciones enteras y que terminan afectando el destino de todo el reino.
Elliot y Faie: el verdadero corazón de la historia
Aunque la premisa de los viajes temporales resulta atractiva por sí sola, lo que realmente distingue a The Adventures of Elliot es el tratamiento de sus personajes.
Elliot podría haber sido fácilmente otro protagonista silencioso diseñado únicamente para representar al jugador, pero Square Enix opta por convertirlo en un personaje con identidad propia. Conforme avanzamos, descubrimos a un joven marcado por la incertidumbre de sus orígenes, un huérfano que jamás conoció a sus padres y que encuentra en esta aventura respuestas que nunca imaginó buscar.
Gran parte de esa evolución se construye gracias a Faie, el hada que lo acompaña durante todo el viaje. Lo que inicialmente parece el típico personaje secundario destinado a ofrecer consejos termina convirtiéndose en uno de los mayores aciertos narrativos del juego.

La relación entre ambos evoluciona de forma natural, construyendo una dinámica llena de humor, confianza y momentos emotivos. Faie aporta ligereza cuando la historia se vuelve más oscura, mientras que Elliot actúa como el equilibrio perfecto para la energía y curiosidad del hada.
El resultado es una de las parejas protagonistas más entrañables que Square Enix ha creado en años recientes.
Viajar por el tiempo y cambiar el destino
El concepto de los viajes temporales no se utiliza únicamente como un recurso argumental. Todo el diseño del juego gira alrededor de esta mecánica y sus consecuencias.
Las acciones realizadas en una época afectan directamente a otras líneas temporales. Resolver conflictos en el pasado puede modificar ciudades enteras en el futuro, desbloquear rutas de exploración o alterar el destino de determinados personajes.

Muchas de las mejores misiones secundarias aprovechan esta idea de forma brillante, narrando historias que se desarrollan a lo largo de siglos y mostrando cómo pequeñas decisiones terminan teniendo enormes repercusiones.
La sensación constante de estar moldeando el mundo es una de las mayores fortalezas de toda la aventura.
Un mundo diseñado para ser explorado
Uno de los aspectos más impresionantes del juego es cómo logra mantener fresca la exploración incluso cuando regresamos repetidamente a las mismas regiones.
Aunque la geografía general permanece reconocible, cada período histórico transforma por completo la forma en que exploramos esos lugares. Ciudades que alguna vez fueron prósperas pueden aparecer en ruinas siglos después. Senderos bloqueados en una época pueden convertirse en rutas principales en otra.
Esta filosofía de diseño evita la repetición y consigue que cada visita tenga algo nuevo por descubrir.

Además, el juego recompensa constantemente la curiosidad del jugador. Senderos ocultos, tesoros secretos, desafíos opcionales y personajes secundarios con historias interesantes convierten cada rincón del mapa en una posible aventura.
Es un enfoque que recuerda a los grandes RPG de acción clásicos, donde desviarse del camino principal casi siempre conduce a una recompensa significativa.
Combate accesible, profundo y muy satisfactorio
En el apartado jugable, The Adventures of Elliot apuesta por una fórmula fácil de aprender pero con suficiente profundidad para mantener el interés durante decenas de horas.
Elliot puede utilizar diferentes armas, incluyendo espadas, lanzas, arcos y otros equipos especializados que modifican por completo su estilo de combate. Cada una posee ventajas concretas frente a determinados enemigos y situaciones.

Uno de los sistemas más interesantes es el bloqueo perfecto. Aunque el protagonista puede defenderse utilizando un escudo convencional, dominar el tiempo exacto de los ataques enemigos permite ejecutar contraataques mucho más efectivos.
La respuesta visual y sonora convierte cada defensa exitosa en una experiencia enormemente satisfactoria, generando una constante sensación de progreso y dominio.
Faie también juega un papel fundamental
La participación de Faie no se limita únicamente a la narrativa.
El hada dispone de múltiples habilidades que afectan directamente tanto al combate como a la exploración. Puede utilizar magia para resolver puzles, activar mecanismos, potenciar a Elliot e incluso modificar ciertos elementos del entorno.
Gracias a ello, el diseño de niveles introduce constantemente nuevas situaciones y evita que la aventura se vuelva repetitiva.

Es una decisión inteligente que convierte a Faie en algo más que una simple acompañante y refuerza todavía más la importancia de su presencia.
Jefes memorables y contenido secundario de calidad
Las batallas contra jefes representan algunos de los mejores momentos del juego.
Cada enfrentamiento introduce mecánicas diferentes y exige aprender patrones específicos. Sin embargo, el juego siempre comunica con claridad los errores cometidos, haciendo que las derrotas resulten educativas en lugar de frustrantes.

Por otra parte, el contenido secundario destaca por evitar uno de los problemas más comunes del género: las misiones de relleno.
Las actividades opcionales profundizan en la historia del mundo, desarrollan personajes secundarios y ofrecen recompensas realmente útiles. A esto se suman minijuegos, desafíos especiales y numerosas actividades que complementan perfectamente la aventura principal.
Un espectáculo visual y sonoro en HD-2D
Visualmente, The Adventures of Elliot representa una nueva demostración del talento de Square Enix para trabajar con la estética HD-2D.
Los escenarios están repletos de detalles, los efectos de iluminación son espectaculares y cada época posee una identidad visual propia que ayuda a reforzar la sensación de viajar a través de distintos momentos históricos.

Los diseños de personajes también son sobresalientes, destacando especialmente Elliot y Faie, cuyas animaciones transmiten una enorme personalidad.
La banda sonora acompaña perfectamente la experiencia. Aunque quizá no alcance el nivel legendario de algunas composiciones de Octopath Traveler, mantiene una calidad altísima durante toda la aventura y contribuye enormemente a la inmersión.
Pequeños defectos en una aventura extraordinaria
No todo es perfecto.
Algunos desafíos opcionales podrían haber ofrecido una dificultad mayor en las etapas finales del juego, y ciertos accesorios disponibles demasiado pronto pueden desequilibrar ligeramente la progresión.

Sin embargo, se trata de problemas menores dentro de una experiencia extraordinariamente pulida y cuidadosamente diseñada.
El gran logro de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales
The Adventures of Elliot: The Millennium Tales consigue algo que muy pocos juegos logran: hacer que todos sus sistemas trabajen en perfecta armonía.
La historia, los personajes, la exploración, los viajes en el tiempo y el combate se complementan constantemente para construir una aventura que se siente especial desde el primer momento hasta los créditos finales.
Square Enix no solo ha creado uno de los mejores RPG de acción de los últimos años, sino también una nueva franquicia con el potencial de convertirse en una de las más queridas de su catálogo.
Para quienes disfrutan de aventuras capaces de emocionar, sorprender y recompensar la curiosidad del jugador, el viaje de Elliot es una experiencia que simplemente no deberían perderse.
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Gameplay
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Historia y Narrativa
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Gráficos y Audio
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Estética y Diseño
THE ADVENTURES OF ELLIOT: THE MILLENNIUM TALES - Reseña
The Adventures of Elliot: The Millennium Tales consigue algo que muy pocos juegos logran: hacer que todos sus sistemas trabajen en perfecta armonía.
La historia, los personajes, la exploración, los viajes en el tiempo y el combate se complementan constantemente para construir una aventura que se siente especial desde el primer momento hasta los créditos finales.
Square Enix no solo ha creado uno de los mejores RPG de acción de los últimos años, sino también una nueva franquicia con el potencial de convertirse en una de las más queridas de su catálogo.
Para quienes disfrutan de aventuras capaces de emocionar, sorprender y recompensar la curiosidad del jugador, el viaje de Elliot es una experiencia que simplemente no deberían perderse.












