

reseñas videojuegos
Kingdom Come: Deliverance – Royal Edition | Reseña sin caídas de framerate
El mejor RPG/simulador de la vida medieval en Switch.
Después de seis años desde su lanzamiento, por fin llega a Nintendo Switch Kingdom Come: Deliverance – Royal Edition, un RPG que bien puede ser ya considerado un clásico o juego de culto que se ha ganado este título con el pasar de los años al aún tener un gameplay que muchos juegos del estilo envidiarían y que se sigue sintiendo actual y divertido; ahora, el port de este juego elogiado por la crítica y los fans llega (milagrosamente) a Nintendo Swicth junto a todos sus DLC´s ¿qué tal luce en la consola híbrida de Nintendo? ¿vale la pena adquirir esta versión? A continuación les cuento.

Un logro técnico.
Con todo y que la Nintendo Sitch ha sido la consola menos “potente” en términos técnicos, ello no ha impedido que juegos como Doom o Hogwarts Legacy lleguen a esta consola y que luzcan bien, claro, también ha habido ports que lucen muy mal (te estamos viendo MK1), por fortuna el port de Kingdom Come: Deliverance – Royal Edition se encuentra dentro de los buenos ports que llegan al Switch y si bien tiene sus detalles, su rendimiento es lo suficientemente bueno para disfrutar de este título.
El juego promete correr en 1080 a 30 cuadros por segundo, no obstante, esos 1080 son nada estables y el juego cuenta con caídas de framerate, esto hablando en el modo dock de la consola, pero aún con esas caídas el juego es estable y nunca interfieren con su rendimiento en el gameplay, es decir, el juego nunca se vuelve lento ni presentará retraso entre el tiempo que se ejecute la como y el momento en el que la vemos realizarse en pantalla, lo cual se agradece de sobremanera, ya que como saben (o no), su gameplay exige el siempre estar atento y encontrar el lugar y momento adecuado para atacar o defender, pero de eso ya hablaremos más adelante.
Asimismo cuenta con otros “errores” que espejaríamos de un port al Switch, como el que algunas texturas tarden en cargar, los rostros de los personajes luzcan de hace un par de generaciones o que estructuras lejanas aparezcan “de la nada” conforme vamos avanzando en los escenarios, pero insisto, nada que afecte su jugabilidad.o

Eso sí, su en su modo portátil el juego luce cono los juegos del primer Xbox, sí es jugable, pero se ve terrible, pero es un sacrifico si deciden estarlo jugando fuera de su sala habitación.
Claramente las mejores versiones del juego siguen siendo las de PlayStation, Xbox y PC, pero solo por cuanto a las gráficas, ya que su jugabilidad se sigue manteniendo igual de bien que en las otras plataformas, así que la opción de que esté en Switch es para quien solo tenga esta consola o se quiera aventurar a probarlo en portátil, donde el problema es que luce como juego de hace dos o tres generaciones.
¿De qué va?
Kingdom Come es la “clásica” historia del héroe, con un toque más de realismo: el juego nos sitúa en el año 1403 en el Reino de Bohemia (territorio de la actual República Checa), el rey Carlos IV ha muerto dejando el reino en manos de su hijo Wenceslao IV, un gobernante débil y que no esta a la altura de la sombra de su padre. Ante esta situación y dada la despreocupación de Wenceslao por sus labores reales, la nobleza acaba dándole la espalda y apoyando a su hermanastro Segismundo, Rey de Hungría, este no tardó en asaltar el poder, secuestrar a su hermanastro Wenceslao y hacerle abdicar, y reprimir brutalmente a todos los partidarios del anterior monarca y aquí es donde comienza el viaje de Henry, el hijo del herrero de Skalice que ve a su pueblo reducido a cenizas y a sus padres asesinados por el ejercito de Segismundo y jurará venganza por ello.

Un RPG/simulador de la era medieval, en un mundo abierto.
En cuanto a su gameplay y mecánicas se siguen sintiendo vigentes y muy únicas y es que a diferencia de otros títulos, en Kingdom Come no contaremos con una maestría en el combate desde un inicio, sino que tendremos que ir subiendo de nivel y adquirir varias habilidades para mejoras los stats de nuestro personaje y obtener habilidades únicas, las cuales iremos desbloqueando dependiendo de la clase que decidamos ir mejorando (espadachín, lancero, bardo, ladrón, etcétera), lo cual nos ayudará a que las batallas sean más sencillas o simplemente nos volvamos unos amos del sigilo, o combinar ambas u otras habilidades. Asimismo, situaciones como el dormir y el mantener bien alimentado al personaje, van a influir en su desempeño.

El combate es otro punto muy interesante del juego y es que al tener la perspectiva en primera persona y los combates sean cuerpo a cuerpo, han permitido que las peleas se sientan más reales y no solo sean espadazos sin estrategia, ya que debemos estar atentos a la posición o postura del oponente para saber por dónde atacar o por dónde defender o esquivar, ya sea esperando recibir el ataque por alguno d ello flanco o por arriba o prestando atención a a en donde tiene descubierta su guardia. Lo mejor es que este sistema de combate se siente orgánico y más apegado a lo que era un combate a muerte en la época medieval y si bien, tiene una curva de aprendizaje un poco difícil, cuando la en endemia y dominamos, es muy satisfactorio el ganar las justas.
Por si fuera poco, el mundo abierto que se nos presenta se encuentra muy buen logrado, la música, efectos de sonido y escenarios terminan de darle los toques necesarios para hacernos sentir en una aventura/mundo ambiental, de igual manera la interacción con los NPC, conversaciones y consecuencias se encuentra bien escritos y añade ese algo para sentirnos en villas y castillos de los 1400’s.

Conclusión.
Kingdom Come: Deliverance -Royal Edition-, es en verdad un logro que llegue al Nintendo Switch y se vea y juegue muy bien para quienes no lo hubieran probado le den una oportunidad, sí es la versión técnica con mas downgrade, su gameplay divertido, retador y único se mantienen y aún en su versión portátil jamás se ve afectada , el juego principal toma unas 60 horas terminarlo, esto yéndonos apresurados, por lo que con sus DLC están garantizadas 100 horas de juego que nos hacen sentir cómo era la vida medieval.
Reseñas
MADDEN NFL 27: NINTENDO SWITCH 2 – Reseña
Hay juegos que llegan a una nueva consola buscando demostrar de lo que es capaz el hardware, y Madden NFL 27 es uno de esos casos.

Hay juegos que llegan a una nueva consola buscando demostrar de lo que es capaz el hardware, y Madden NFL 27 es uno de esos casos. Después de probarlo en Nintendo Switch 2, la sensación que me queda es bastante positiva, aunque también con la impresión de que EA está jugando a lo seguro.
Lo primero que llama la atención es lo bien que se siente jugarlo. Los movimientos son más fluidos, los contactos entre jugadores tienen mayor peso y las jugadas disputadas, especialmente las recepciones, pueden sentirse bastante intensas. No estamos ante una revolución en la jugabilidad, pero sí ante una evolución que hace que cada partido sea un poco más satisfactorio.

Y aquí Switch 2 tiene mucho que decir. Madden NFL 27 se siente como una versión completa y no como un port recortado, algo que durante mucho tiempo fue un problema con los juegos deportivos en las consolas de Nintendo. En el modo Performance podemos disfrutar de una experiencia mucho más fluida, especialmente en televisión, y jugarlo en portátil sigue siendo probablemente uno de sus mayores atractivos.
Donde también encuentro una mejora interesante es en Franchise. El nuevo Persona Engine intenta darle mayor personalidad a los jugadores y hacer que nuestras decisiones tengan más peso durante la temporada. No transforma por completo el modo, pero sí consigue que administrar un equipo resulte un poco más interesante.

También están Superstar y Ultimate Team, que cumplen con lo esperado, aunque aquí no encontré grandes sorpresas. Son modos que siguen funcionando y que seguramente mantendrán ocupados durante mucho tiempo a quienes disfrutan de ellos, pero también dejan esa sensación de que Madden podría atreverse un poco más.
Y ese es, precisamente, mi principal problema con Madden NFL 27: es muy bueno haciendo lo que ya sabe hacer, pero pocas veces se arriesga a hacer algo diferente.
Si vienes de Madden NFL 26, probablemente las novedades no sean suficientes para sentir que estás ante una experiencia completamente nueva. Pero si buscas un buen juego de fútbol americano para Switch 2, esta versión es difícil de recomendar en contra.

Conclusión sobre Madden NFL 27
Madden NFL 27 demuestra que Switch 2 finalmente puede ofrecer una experiencia deportiva de alto nivel sin sentirse como la versión secundaria de las demás consolas. No reinventa la franquicia, pero mejora lo suficiente su jugabilidad, rendimiento y modo Franchise para convertirse en una muy buena opción para los aficionados.
Si es tu primer Madden en Switch 2, probablemente vas a disfrutarlo muchísimo. Si ya tienes el anterior, la decisión de actualizar dependerá de cuánto valor le des a sus pequeñas mejoras.
Calificación: 8.5/10
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Reseñas
POKÉMON POKOPIA: CUENCA CORALINA – Reseña
La primera expansión de Pokémon Pokopia nos lleva literalmente debajo del agua y te contamos qué tal está en nuestra reseña

Hay algo curioso con Pokémon Pokopia: después de tantas horas construyendo, acomodando Pokémon y convirtiendo cada rincón en nuestro pequeño paraíso, uno pensaría que regresar al juego sería simplemente continuar con lo que ya habíamos hecho.
Pero Cuenca Coralina consigue cambiar un poco esa sensación. La primera expansión de Pokémon Pokopia nos lleva literalmente debajo del agua. Y aunque la idea puede sonar como una simple nueva zona para explorar, una vez que empiezas a recorrerla entiendes por qué este escenario funciona tan bien con la fórmula del juego.

Lo primero que me gustó es que no se siente como un mapa separado que simplemente agregaron para aumentar el contenido. Cuenca Coralina conserva esa esencia tranquila de Pokopia: llegas a un lugar que necesita ayuda, conoces nuevos Pokémon y poco a poco empiezas a transformarlo.
Solo que esta vez lo haces bajo el mar la exploración también se siente diferente. Bucear permite descubrir espacios que antes simplemente estaban fuera de nuestro alcance y, poco a poco, la zona empieza a sentirse como otro pequeño proyecto personal. No tienes la sensación de estar corriendo detrás de una misión principal; más bien, el juego vuelve a ponerte enfrente ese peligro que ya conocemos: “voy a construir esto rápidamente y después continúo”, para terminar pasando mucho más tiempo del que esperabas.
Y para quienes disfrutan especialmente de la construcción, aquí hay bastante material nuevo. Los bloques flotantes permiten crear estructuras a distintas alturas bajo el agua, mientras que los nuevos muebles y objetos ayudan a darle una identidad propia a este vecindario. También podemos preparar batidos, cultivar sandías y encontrar nuevos elementos de personalización.
No hay una transformación radical de las mecánicas. No es un Pokémon de acción ni intenta convertirse en un juego de aventuras tradicional. Sigue siendo ese juego relajado donde nuestra mayor preocupación puede ser decidir dónde colocar una casa o qué Pokémon queremos que viva junto a nosotros. Y eso, para mí, es precisamente lo que hace que funcione.

Después de jugarla, mi sensación es que Cuenca Coralina funciona mejor como una extensión de la experiencia que como una segunda aventura completa. Tiene suficientes elementos nuevos para despertar nuevamente nuestra curiosidad, pero quienes esperen una cantidad gigantesca de contenido podrían encontrarla más pequeña de lo que imaginaban.
Además, hay algo importante: Buceo no es exclusivo del DLC. La actualización 2.0.0 puso esta habilidad a disposición de todos los jugadores, así que parte de la experiencia submarina pertenece realmente a la evolución general de Pokopia y no solamente al contenido de pago.
La actualización hace que Pokopia sea mejor para todos; Cuenca Coralina es la que nos da un nuevo lugar en el que aplicar todas esas posibilidades.
Cuenca Coralina no me hizo sentir que estuviera jugando un Pokopia completamente diferente. Y, sinceramente, creo que eso es algo bueno. Me dio algo que este tipo de juegos necesitan mucho: una razón para regresar.

Lo que nos ofrece Pokémon Pokopia: Cuenca Coralina
Volver a explorar, encontrar Pokémon nuevos, buscar materiales y comenzar otra construcción desde cero tiene ese mismo encanto que tenía el juego original. Solo que ahora tenemos un escenario diferente y muchas más posibilidades para dejar nuestra propia huella.
Cuenca Coralina es una expansión tranquila, bonita y muy fiel a lo que hizo especial a Pokopia desde el principio. No reinventa la fórmula; simplemente encuentra otra manera de hacer que quieras quedarte un rato más.
Calificación: 9/10
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Reseñas
THE LORD OF THE RINGS: WAR IN THE NORTH – Reseña
The Lord of the Rings: War in the North regresa de la mano de Aspyr para demostrar que muchas veces lo sencillo funciona muy bien.

Hay juegos que regresan porque fueron considerados clásicos y otros que vuelven porque, con el paso del tiempo, encuentran un contexto mucho más favorable para ser apreciados. The Lord of the Rings: War in the North pertenece claramente al segundo grupo.
Lanzado originalmente en 2011, el juego llegó en uno de los peores momentos posibles: apenas diez días antes de que The Elder Scrolls V: Skyrim apareciera en escena y se convirtiera en uno de los RPG más importantes de su generación.

En aquel entonces, War in the North quedó atrapado en la sombra del gigante de Bethesda. Su propuesta de RPG de acción y hack and slash era competente, pero difícilmente podía competir por la atención de los jugadores. A esto se sumaba que su estructura sencilla parecía pertenecer a una generación que estaba comenzando a dejar atrás ese tipo de aventuras.
Quince años después, la perspectiva cambia. Aspyr recupera esta aventura para PS5 con una remasterización que no pretende convertirla en un remake ni reinventar sus sistemas.
Y, curiosamente, esa decisión termina jugando a su favor. War in the North vuelve como un juego de otra época, con una filosofía mucho más sencilla: avanzar, combatir, explorar, conseguir mejor equipo y continuar la aventura.
Una nueva historia en la Tierra Media en The Lord of the Rings: War in the North
War in the North se desarrolla poco antes de los acontecimientos de The Fellowship of the Ring, pero decide apartarse de la historia principal para explorar una amenaza que ocurre en las regiones septentrionales de la Tierra Media.
La aventura comienza en Bree, donde conocemos a tres héroes: Eradan, un montaraz dúnedain; Farin, un guerrero enano; y Andriel, una maga guerrera elfa.
Los tres reciben la misión de investigar los movimientos de las fuerzas de Sauron y enfrentarse a Agandaur, un guerrero corrompido que pretende extender la guerra hacia los territorios de los hombres.

La historia no pretende competir con la narrativa de Tolkien ni con la trilogía cinematográfica de Peter Jackson. Su principal virtud está precisamente en funcionar como una aventura paralela. Bree, el Poney Pisador y otros escenarios conocidos establecen una conexión inmediata con el universo, mientras que las nuevas regiones permiten al juego contar su propia historia.
También ayuda que el título incorpore elementos de RPG más allá del combate. Es posible recorrer pequeñas zonas centrales, hablar con personajes mediante árboles de diálogo, completar misiones secundarias e investigar diferentes puntos de interés. Esta estructura recuerda a otros RPG de acción de principios de la década de 2010 y consigue que la Tierra Media se sienta algo más grande que los lugares que conocemos de las películas.
Combate directo, pero efectivo
En términos jugables, War in the North se encuentra mucho más cerca de Diablo que de un RPG tradicional. La cámara se coloca detrás del personaje y la mayor parte de la aventura consiste en recorrer diferentes zonas mientras eliminamos grupos de enemigos y buscamos nuevas recompensas.
El combate utiliza ataques ligeros y pesados, opciones a distancia y habilidades especiales. Cuando debilitamos suficientemente a determinados enemigos, podemos ejecutar ataques especiales que funcionan como remates y proporcionan experiencia adicional.
Es un sistema sencillo y directo, aunque precisamente ahí encontramos una de las principales señales de su edad. Los golpes carecen de la contundencia de los RPG de acción modernos, algunas animaciones son rígidas y la inteligencia artificial presenta comportamientos extraños. No es raro encontrar enemigos atascados en determinados elementos del escenario.

Además, la estructura puede resultar repetitiva: llegas a una zona, aparecen enemigos, los derrotas, recoges el botín y avanzas hacia la siguiente. Sin embargo, el juego nunca intenta esconder esta fórmula. Es un hack and slash clásico y funciona mejor cuando aceptas esa sencillez en lugar de esperar una evolución radical del género.
La progresión es donde realmente engancha
Si el combate es sencillo, el sistema de progresión es mucho más interesante. Cada uno de los tres protagonistas dispone de sus propios árboles de habilidades, permitiendo desarrollar diferentes estilos de juego y especializaciones.
Eradan puede convertirse en un luchador equilibrado, Farin destaca por su resistencia y fuerza, mientras que Andriel aporta habilidades mágicas y de apoyo. Esta diferencia hace que elegir personaje tenga consecuencias reales, especialmente cuando se juega en cooperativo.
A esto se suma una cantidad considerable de armas, armaduras y objetos que aparecen como botín. La sensación de encontrar una pieza de equipo ligeramente superior a la que llevabas es uno de los principales motores de la aventura.
El juego también incentiva la exploración. Hay cajas y vasijas que pueden destruirse para encontrar recursos, mientras que los cofres escondidos en zonas secretas suelen ofrecer recompensas más interesantes. No estamos ante un sistema revolucionario, pero funciona porque cada rincón puede esconder algo que mejore a nuestro personaje.
Esta combinación de combate, exploración y progresión consigue compensar algunas de las limitaciones de la jugabilidad. Aunque los enfrentamientos puedan volverse repetitivos, siempre existe la posibilidad de encontrar una nueva arma, desbloquear una habilidad o mejorar considerablemente nuestra configuración.
Tres héroes y una compañía
La posibilidad de jugar con tres personajes diferentes adquiere todavía más sentido gracias al modo cooperativo. War in the North permite hasta tres jugadores online y dos jugadores en cooperativo local.
Y aquí es donde la experiencia gana varios puntos.
Jugar acompañado convierte los enfrentamientos más repetitivos en situaciones mucho más divertidas. Mientras un jugador se concentra en los enemigos más resistentes, otro puede atacar desde lejos y el tercero utilizar habilidades de apoyo. No es un sistema de cooperación especialmente complejo, pero sí suficiente para crear una dinámica de grupo entretenida.

El cooperativo local es especialmente bienvenido. En una industria cada vez más enfocada en experiencias online, poder compartir la pantalla con otra persona resulta casi como recuperar una tradición perdida. War in the North es, en muchos sentidos, el tipo de juego que gana muchísimo cuando se disfruta con amigos.
Una remasterización conservadora
Aspyr ha optado por una remasterización relativamente conservadora. El estudio mejora los elementos visuales existentes, actualiza modelos y geometría y presenta el juego en 4K con una tasa de 60 fps.
La diferencia respecto al lanzamiento original es evidente. La imagen es mucho más limpia y la mayor fluidez hace que el combate resulte más cómodo. Los escenarios también se benefician de la mayor resolución.
Pero esta mejora también tiene una consecuencia inevitable: hace más evidente la edad del juego.

Las animaciones, los modelos de personajes y determinados elementos de los escenarios continúan mostrando claramente sus raíces en la generación de PS3. Los mapas son relativamente pequeños y las pantallas de carga entre zonas recuerdan constantemente al jugador que no está ante una producción actual.
Aun así, esto no debería interpretarse necesariamente como un defecto de la remasterización. Aspyr no intenta disfrazar el origen del juego. Su objetivo parece ser ofrecer una versión más cómoda y accesible de una aventura que permanecía prácticamente atrapada en una generación anterior.
La banda sonora también conserva buena parte de su fuerza. Las composiciones orquestales aportan la escala épica necesaria y funcionan especialmente bien durante los enfrentamientos y los momentos de exploración. Cuando la música gana intensidad mientras recorres una región de la Tierra Media, resulta sencillo entender por qué el universo de Tolkien continúa funcionando tan bien en los videojuegos.
Un juego que envejeció mejor de lo esperado
Quizá lo más curioso de War in the North sea que su regreso funciona precisamente porque la industria ha cambiado.
En 2011, su sencillez podía interpretarse como una limitación. En 2026, esa misma sencillez puede resultar refrescante. No existen sistemas diseñados para mantenerte conectado durante meses, ni una interminable lista de tareas diarias, ni una economía de progresión que parezca querer convertirse en el juego principal.

Aquí sabes exactamente qué hacer: recorrer la Tierra Media, luchar contra enemigos, mejorar a tu personaje y continuar la aventura.
Eso no significa que haya envejecido perfectamente. El combate es repetitivo, las animaciones pueden sentirse anticuadas y determinados errores técnicos resultan difíciles de ignorar. Tampoco estamos ante una remasterización que transforme por completo la experiencia.
Pero probablemente no necesitaba hacerlo.
El regreso a The Lord of the Rings: War in the North
The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition no regresa como una obra maestra perdida, pero sí como una aventura que merece una segunda oportunidad. Sus sistemas son sencillos, su combate muestra claramente el paso del tiempo
Sin embargo, debajo de esas limitaciones existe una experiencia sorprendentemente entretenida. La progresión de personajes funciona, el sistema de botín mantiene el interés, la exploración ofrece pequeños incentivos y la posibilidad de recorrer la Tierra Media acompañado convierte la aventura en algo mucho más disfrutable.
La remasterización de Aspyr cumple con su propósito al ofrecer resolución 4K y 60 fps, aunque sin realizar cambios suficientes para ocultar las raíces del original. Y quizá esa sea la mejor manera de acercarse a esta versión: no como una reinterpretación de War in the North, sino como una oportunidad para descubrir o redescubrir un RPG que tuvo la mala suerte de aparecer en el momento equivocado.
Después de quince años, el juego sigue teniendo asperezas, pero también conserva una personalidad que muchos títulos modernos han perdido. Es directo, cooperativo, divertido y, sobre todo, sabe exactamente qué quiere ser.
Siguenos en todas nuestras redes sociales para estar enterado de lo más atractivo del mundo geek, además suscríbete a nuestro canal de Youtube y podcast
Overall
-
Gameplay
-
Gráficos
-
Historia
-
Soundtrack
THE LORD OF THE RINGS: WAR IN THE NORTH - Reseña
The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition no regresa como una obra maestra perdida, pero sí como una aventura que merece una segunda oportunidad. Sus sistemas son sencillos, su combate muestra claramente el paso del tiempo.
Sin embargo, debajo de esas limitaciones existe una experiencia sorprendentemente entretenida. La progresión de personajes funciona, el sistema de botín mantiene el interés, la exploración ofrece pequeños incentivos y la posibilidad de recorrer la Tierra Media acompañado convierte la aventura en algo mucho más disfrutable.
La remasterización de Aspyr cumple con su propósito al ofrecer resolución 4K y 60 fps, aunque sin realizar cambios suficientes para ocultar las raíces del original.
Y quizá esa sea la mejor manera de acercarse a esta versión: no como una reinterpretación de War in the North, sino como una oportunidad para descubrir o redescubrir un RPG que tuvo la mala suerte de aparecer en el momento equivocado. Después de quince años, el juego sigue teniendo asperezas, pero también conserva una personalidad que muchos títulos modernos han perdido. Es directo, cooperativo, divertido y, sobre todo, sabe exactamente qué quiere ser.
-

Eventos1 semana agoCoppel Conecta 2026: El evento de gaming y tecnología
-

Cine1 semana ago¿Qué tan poderoso es Doctor Doom en Avengers: Doomsday?
-

Noticias5 días agoGangstar Mirage City ya está disponible en América Latina
-

Eventos1 semana agoStarbucks corona al campeón del Barista Championship 2026













