

Cine
¡SHAZAM! LA FURIA DE LOS DIOSES – Reseña
¿Será ¡Shazam! La furia de los Dioses una película diferente de superhéroes o el penúltimo clavo en el ataúd de las producciones del universo DC? Acá te lo contamos.
Cuatro años han pasado desde que salió la primera película de Shazam! a manos del director David F. Sandberg (Kung Fury, Anabelle 2) en donde se nos presentó una historia a estilo de parodia de superhéroes con toques de acción y comedia de Billy Batson (interpretado por Zachary Levi) que cambió un poco el tema “serio y obscuro” que habían tenido las anteriores películas enfocadas en el universo DC.

Tuvo una muy buena aceptación del público en general y fue un giro de 180° ya que se trató de acercar a una audiencia un poco más familiar contando la historia de este superhéroe de una forma mucho más digerible que nos dejó con un muy buen sabor de boca.
Este año se optó por replicar esta “fórmula” a pesar de lo controversiales que han sido las recientes producciones de la franquicia, por un intento de salvar lo que se venía realizando anteriormente o tratar de darle una nueva forma o visión para el futuro de la misma.
¿De qué trata ¡Shazam! La furia de los Dioses?
La película sigue en donde había quedado su predecesora, Billy Batson y sus hermanos adoptivos cuentan con los poderes de Shazam! y los han estado utilizando para el bien (aunque algunos los utilicen para sus objetivos personales), lo cual los ha dejado con una “mala reputación” al no saber controlar sus poderes al 100%.

Nos da un poco más de indicios del origen del personaje principal, al aparecer un trío de diosas que serán las principales némesis de la historia, ya que buscan recuperar sus poderes perdidos para poder restaurar el reino de donde provienen. Estos personajes son interpretados por Helen Mirren (Red, Fast and Furious 9), Lucy Liu (Kill Bill, Elementary) y Rachel Zegler.
Este conflicto se genera ya que el báculo mágico que le proporcionó sus poderes a nuestro protagonista se rompió, generando una apertura entre ambos mundos que permite a las antagonistas venir a nuestro “reino” para buscar los poderes de Atlas, plantar el árbol de la vida, poder reconstruir su mundo y obtener la venganza que buscan por la muerte de su padre.
En el camino, además de pelear contra estas diosas, se encontrarán con desafíos como el amor adolescente, problemas de identidad, criaturas mitológicas y rupturas familiares.

Lo bueno
La historia tiene muchísimos momentos divertidos y muchas referencias que seguramente harán que los amantes de DC se vuelvan locos en sus asientos.
El tipo de género utilizado (comedia) da pauta a que se utilicen recursos utilizados anteriormente, como chistes de ocasión o las escenas de acción plagadas con efectos especiales, que le dan una continua movilidad al guion y hacen que la película se pase rápido.
Se presenta la oportunidad de jugar con los personajes y de conocer un poco más del contexto en el que se desenvuelven y lo que han experimentado en el transcurso del tiempo entre la primera entrega y ésta.
Tiene algunas apariciones especiales que son inesperadas y dignas de ver para el público que ha seguido a la franquicia.

Lo Malo
Tiene muchos chistes que se sienten ‘forzados’ como algunas escenas que bien pudieron haber quedado olvidadas, (como la parte de la cena)
Algunos personajes de los hermanos tienen mucho más peso en la historia y otros quedan olvidados desde el primer enfrentamiento contra las diosas.
Hay muchas escenas que sobrepasan el uso de CGI y algunas otras que exceden el uso de pantallas tanto verdes como azules que le dan una percepción ‘irreal’ o muy de computadora.
No hay incorporación de personajes importantes y al parecer le da mucho más peso a la historia de las villanas que al conflicto por el cual se desarrolla la trama.
En algún punto de la película, parece ser un comercial gigante para una marca reconocida de dulces.
El final se siente un muy forzado y tiene algunos gajos de cliché cinematográfico.
Veredicto
¡Shazam! La Furia de los Dioses es una película palomera, llena de acción y chistes que entretiene, pero que deja mucho que desear como una continuación para la franquicia.
Como consejo adicional, es un must verla en 4DX ya que los efectos sobresalen muchísimo y hacen que la película sea mucho más llevadera en los momentos en donde es más historia que acción.
La puesta en escena tiene 2 escenas post-créditos, para los pacientes que siempre se quieren esperar al final, que si bien pueden o no ayudar a aportar algo para la continuidad de la franquicia, puede que solamente se queden así, como escenas sin continuidad.
¡Shazam! La furia de los Dioses se estrena el 16 de marzo en todas las salas de cine.
Cine
Sam Neill, el Dr. Alan Grant en Jurassic Park, fallece a los 78 años
Sam Neill, cuya carrera incluyó papeles memorables en la franquicia de Jurassic Park y Event Horizon, falleció, según un comunicado oficial

El aclamado actor Sam Neill, cuya carrera incluyó papeles memorables en la franquicia de Jurassic Park y Event Horizon, falleció, según un comunicado oficial de su familia.
Esta mañana se conoció la trágica noticia del fallecimiento del actor Sam Neill a los 78 años, según informes procedentes de Nueva Zelanda.
La noticia fue compartida inicialmente por su familia a través de la cuenta oficial de Instagram de Neill, antes de ser confirmada por varios medios de comunicación importantes.
Para millones de cinéfilos, Neill será recordado para siempre como el Dr. Alan Grant, el ingenioso paleontólogo que se convirtió en uno de los rostros más emblemáticos de la franquicia de Jurassic Park.
Su interpretación del reacio experto en dinosaurios lo catapultó a la fama y consolidó su lugar en la historia del cine.
El gran legado de Sam Neill
Es el tipo de papel estelar que define una carrera y que perdura para siempre tanto en el actor como en el público.
Pero este neozelandés dedicó más de cincuenta años a construir una trayectoria increíblemente ecléctica en Hollywood.
Mucho antes de ser perseguido por dinosaurios, ya cautivaba al público con intensos dramas como Calma mortal y la obra maestra de Jane Campion, ganadora del Óscar, El piano.
El público televisivo adoraba a Neill tanto como los cinéfilos.
Ofreció una clase magistral de villanía como el implacable inspector jefe Chester Campbell en Peaky Blinders.
Décadas antes, recibió una nominación al Emmy por dar vida al famoso mago Merlín en la exitosa miniserie de NBC de 1998.

Sin embargo, lo que realmente distingue a Neill es su disposición a transitar entre géneros muy diferentes.
Puede pasar sin problemas de un aterrador descenso a la locura en el éxito de culto de ciencia ficción y terror Event Horizon a una interpretación conmovedora y excéntrica en la comedia independiente Hunt for the Wilderpeople de Taika Waititi.
Recientemente, el actor anunció en abril de este año que estaba libre de cáncer.
Pero parece que su enfermedad, o los esfuerzos extremos que requirió para combatirla, le pasaron factura.
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Cine
Duna: Parte Tres muestra el lado despiadado de Paul Atreides
Ya está aquí el primer tráiler completo de Duna: Parte 3, y todo apunta a que será la entrega más oscura de la trilogía

Ya está aquí el primer tráiler completo de Duna: Parte 3, y todo apunta a que será la entrega más grande y oscura de la trilogía, mientras Paul Atreides se propone consolidar su poder.
Se ha estrenado un nuevo tráiler de Dune: Parte 3, y está claro que Avengers: Doomsday tendrá una dura competencia el 18 de diciembre en cuanto a espectacularidad se refiere.
La tercera entrega se proyectará exclusivamente en IMAX durante las fiestas, y el director Denis Villeneuve ha creado una película que sin duda merece estar allí.
Esta grandiosa conclusión de la trilogía presenta rostros nuevos y conocidos, junto con las esperadas batallas épicas que elevan la intensidad respecto a las dos primeras entregas.
También se ha confirmado que un avance extendido de la tercera entrega de Dune se proyectará junto con las funciones de IMAX de La Odisea a finales de este mes.
La historia de Duna: Parte Tres
Duna: Parte Tres se sitúa casi dos décadas después de que Paul Atreides tomara el control del Imperio.
Ahora, convertido en un emperador despiadado, Paul debe afrontar las consecuencias de su reinado mientras viejos aliados regresan, surgen nuevas y aterradoras amenazas y la traición acecha en cada sombra.
Atormentado por visiones del colapso del Imperio y la reaparición de su amor perdido, Paul se ve envuelto en una vasta conspiración, con Chani en el centro del misterio que se va desvelando.
Mientras la rebelión se gesta y los enemigos se acercan, Paul debe afrontar el verdadero precio del poder y el destino de sus seres queridos.
Duna: Parte 3 se estrena en cines el 18 de diciembre, aunque su lanzamiento internacional comienza un poco antes, el 16 de diciembre.
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Cine
MOANA| Reseña
Moana regresa en una nueva adaptación en acción real del clásico animado de Disney y lejos de sorprender deja mucho que se pudo mejorar

Para quienes conocen y aman la película de 2016, será difícil evitar la sensación de que el viaje ya estaba contado de una mejor manera.
Los remakes o adaptaciones en acción real suelen tener sentido cuando una obra ha envejecido lo suficiente como para merecer una modernización que la acerque a nuevas generaciones: independientemente de que algunas hayan sido mejores recibidas que otras, la mayoría de los live-action de Disney encontraban una justificación bajo esa premisa; Moana, sin embargo, rompe por completo esa lógica y es que la cinta animada original apenas tiene diez años de haber llegado a los cines y, además, recibió una secuela apenas hace dos años.
Es una franquicia que sigue completamente vigente en la memoria del público, por lo que resulta inevitable preguntarse si realmente existía la necesidad de volver a contar exactamente la misma historia en formato de acción real, la respuesta, al menos tras verla, es que este remake apenas y logra sostenerse gracias a su propia historia que sigue siendo emotiva por sí misma, pero difícilmente logra justificar su existencia y a continuación les cuento el porqué.
“Yo soy Moana”.
Moana (Catherine Laga´aia) regresa en una nueva adaptación en acción real del clásico animado de Disney. Elegida por el océano para devolver el Corazón de Te Fiti a la propia Diosa, emprenderá una misión que definirá el destino de su pueblo, la joven navegante deberá abandonar la seguridad de su isla y adentrarse en una peligrosa travesía a través del Pacífico. En el camino unirá fuerzas con el semidiós Maui (Dwayne Johnson), enfrentándose a criaturas legendarias, antiguos desafíos y descubriendo que el verdadero liderazgo consiste en encontrar su propio camino y confiar en sí misma.
Lo mejor.
Si hay algo que sostiene a esta nueva versión es que respeta casi por completo la historia del clásico animado (sino es que en su totalidad). El viaje de Moana conserva toda la carga emocional que la convirtió en uno de los trabajos recientes de Disney más populares y exitosos: el llamado a descubrir quién eres realmente, encontrar tu propio camino, desafiar las expectativas y comprender que el verdadero liderazgo nace de escuchar tanto a los demás como a uno mismo. Ese mensaje continúa siendo igual de poderoso y, afortunadamente, la película evita alterar aquello que ya funcionaba desde el inicio.
También hay que reconocer el trabajo realizado en el apartado visual (no confundir con la caracterización de cierto personaje principal); los efectos especiales consiguen trasladar buena parte de la espectacularidad de la animación hacia un estilo mucho más cercano al hiperrealismo. El océano, las criaturas fantásticas y varios de los momentos más icónicos lucen convincentes en líneas generales, demostrando un alto nivel técnico.
La música
La banda sonora permanece prácticamente intacta, una decisión que se agradece enormemente,temas como “How Far I’ll Go” siguen siendo el corazón emocional de la película y mantienen gran parte de su impacto.
En cuanto a las actuaciones, son en general buenas y cumplidoras, Por su parte, Catherine Laga´aia como Moana entrega una actuación comprometida y hace todo lo posible por transmitir el carisma y la determinación del personaje, aunque ciertas escenas o decisiones dentro de esta adaptación no le favorezcan para sobresalir ni aportar un sello propio que permita diferenciarla de la versión animada.
Lo malo.
El mayor tropiezo de la película tiene nombre propio: Maui; resulta sorprendente que un personaje tan importante termine siendo uno de los aspectos menos convincentes del remake. Dwayne Johnson interpreta al semidiós al que ya dio voz en la versión animada, pero su caracterización dista mucho de funcionar y es que durante buena parte del metraje da la impresión de estar usando una peluca poco natural que jamás termina de integrarse con su apariencia, haciendo que sea difícil dejar de pensar que estamos viendo al actor disfrazado y no al personaje.
La mala caracterización
En cuanto a su físico, Disney optó principalmente por un traje prostético de aproximadamente 40 libras (unos 18 kg), complementado con maquillaje y retoques digitales, en lugar de construir completamente al personaje mediante CGI. El problema es que el resultado final tampoco convence y no es que el traje luzca falso, de hecho por sí mismo “luce bien”, el problema es que contrasta demasiado con la cara y su complexión de la Roca y termina entrando en ese incómodo “valle inquietante”, donde nunca parece completamente real.
Otro problema importante es que, precisamente por tratarse de un copy-paste casi escena por escena de la película animada, quedan expuestas las limitaciones del formato live-action: hay secuencias que funcionaban perfectamente en animación gracias a la exageración de gestos, expresiones y ritmo caricaturesco. Al trasladarlas prácticamente sin modificaciones a actores reales, algunas terminan sintiéndose rígidas, forzadas o incluso incómodas, como si estuvieran ahí únicamente para replicar el material original en lugar de adaptarlo al nuevo lenguaje cinematográfico.
A ello se suma que en diversas escenas resulta evidente el uso de pantalla verde y en gran medida se nota en la iluminación poco natural en varios de los escenarios tropicales. Aunque el trabajo visual suele ser sólido, hay momentos donde la iluminación no termina de integrarse con los personajes y el artificio termina rompiendo la inmersión. Esta sensación de exceso de efectos digitales ha sido una de las observaciones más repetidas entre la crítica internacional.
Conclusión sobre Moana
Moana (live-action) no es una mala película porque sigue apoyándose en una historia extraordinaria que continúa emocionando una década después, el problema es que casi todo lo que funciona ya estaba presente en la versión animada.
Más que ofrecer una reinterpretación o una nueva visión, Disney entrega una copia extremadamente fiel (lo cual fue su mayor acierto ya que eso es lo que la mantiene a flote) y que, salvo por algunos efectos visuales y el cambio al formato de acción real, es una adaptación entretenida y visualmente competente, pero también una de las más innecesarias (y eso ya es decir mucho) que ha realizado el estudio. ¿La recomiendo? Sí, pero principalmente para los mayores fans de Moana y para las niñas y niños del hogar quienes probablemente disfrutarán la aventura sin detenerse en los problemas de caracterización, las escenas que se sienten forzadas o los momentos donde la pantalla verde resulta evidente.
Para quienes conocen y aman la película de 2016, será difícil evitar la sensación de que el viaje ya estaba contado de una mejor manera.
Moana llega a las salas de cine este 09 de julio.
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Moana (2026) | Reseña sin spoilers
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Efectos especiales
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Fotografia e iluminación
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Actuaciones
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Dirección
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Caracterización
Moana | Reseña sin spoilers
Moana (live-action) no es una mala película porque sigue apoyándose en una historia extraordinaria que continúa emocionando una década después, el problema es que casi todo lo que funciona ya estaba presente en la versión animada. Más que ofrecer una reinterpretación o una nueva visión, Disney entrega una copia extremadamente fiel (lo cual fue su mayor acierto ya que eso es lo que la mantiene a flote) y que, salvo por algunos efectos visuales y el cambio al formato de acción real, es una adaptación entretenida y visualmente competente, pero también una de las más innecesarias (y eso ya es decir mucho) que ha realizado el estudio. ¿La recomiendo? Sí, pero principalmente para los mayores fans de Moana y para las niñas y niños del hogar quienes probablemente disfrutarán la aventura sin detenerse en los problemas de caracterización, las escenas que se sienten forzadas o los momentos donde la pantalla verde resulta evidente.











