¡Shazam! | Review sin spoilers

¡Shazam! viene con todo para colocarse como una de las mejores películas de DC. ¿Podrá lograrlo?

Del Cómic a la pantalla de Cine

Esta adaptación del mágico héroe de DC ha tomado como base al Shazam que conocemos de los cómics “The New 52’s”. La historia está centrada en Billy Batson (Asher Angel), un niño problema que ha escapado de orfanatos y familias adoptivas en busca de su madre. Ahora bajo el cuidado de Victor (Cooper Andrews) y Rosa Vazquez (Marta Milans), Billy se incorpora a una nueva familia donde conoce a Freddy Freeman (Jack Dylan Grazer) quien se convertirá en su nuevo hermano y única ayuda cuando obtenga los poderes de Shazam.

Freddy pondrá a prueba las habilidades y poderes de Shazam (Zachary Levi) y tratará de ayudarlo a convertirse en el protector de la ciudad de Philadelphia.

Por el otro lado tenemos al villano de la historia, el infame Doctor Sivana (Mark Strong), quien quiere destruir a Billy por ser el elegido y poseer los poderes de Shazam.

Lo Bueno

Esta cinta es una de las mejores que hemos visto por parte de DC, con un humor peculiar y buenas escenas de acción que definitivamente vale la pena ver en el mejor formato posible, y es que tiene todo para convertirse en un mega hit y convertirse en una de las adaptaciones al cine de los cómics favoritas del público, así que si tienes un cómic de este personaje, felicidades porque subirá de valor.

Mark Strong y Zachary Levi nos entregan grandes actuaciones, pero la mejor viene por parte de Jack Dylan Grazer y su interpretación de Freddy, haciendo toda clase de pruebas y preguntas como cualquiera de nosotros haría al enterarse que tu amigo tiene super poderes. Su actuación no opaca la de Levi y Strong, pero en verdad hace que nos conectemos muchísimo más con los personajes, él representa a la audiencia dentro de la película.

Lo Malo

El problema es con el desarrollo de personajes, a pesar de que es entendible que no puedes dedicarle mucho tiempo al elenco secundario, esto afecta de manera dramática a la familia de Billy, ya que cuando ellos están en peligro o atraviesan por cambios importantes a lo largo de la película, realmente no te genera un conflicto emocional por la falta de conexión.

A pesar de la gran actuación de Mark Strong la historia del Doctor Sivana también se ve afectada por el problema de desarrollo de personajes, es un villano con una motivación un poco vanal, más o menos como la historia de Síndrome en los Increíbles, pero sin una conexión directa al héroe.

Otro de los problemas que sobresalta es que uno de sus varios cameos nos hace sentir algo decepcionados cuando no entrega lo que nos promete y solo te emociona por un momento, para no cumplir después; cuando tú lo veas, sabrás a que me refiero.

Veredicto

Una cinta llena de diversión, tristeza y valentía; nos enseña la importancia de la familia y sus valores, también satiriza de manera espectacular los cliches de las cintas de súper héroes y con un tercer acto que los dejara sorprendidos. El film, tanto en la función de prensa como en la premier, causo carcajadas y en el momento importante aplausos por parte de críticos y espectadores por igual.

La película cuenta con dos escenas post-créditos, así que no te salgas de la sala antes de tiempo. ¡Shazam! se lleva 9 de 10 ya que es muy buena a pesar de sus defectos.

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9 out of 10
Fotógrafo/Reportero/Locutor; Amante del football americano, los videojuegos, las cosas geek y viajar en moto... #BornToBeGeek en @LaComikeria

“ÉRASE UNA VEZ…” Reseña

Alicia del “País de la Maravillas” y Peter Pan ¿son hermanos? ésta y otras incongruentes propuestas se ponen sobre la mesa en el último estreno en salas del 2020.

Brenda Chapman no es ninguna amateur en cuanto al trato de historias infantiles, directora de “Brave” (2012) e involucrada en el desarrollo de la historia de “El rey León” (1994) o “La Bella y La Bestia” (1991), ahora pone la mira en una historia que retoma dos pilares de la fantasía infantil en la literatura (y animación después) como lo son Peter Pan y Alicia, es el guion de Marissa Kate Goodhill que no consigue amarrar lo que en un principio parecía una mejor idea de lo que terminó siendo.

Y es que a pesar de su buena intención y mediana manufactura no impide que James Matthew Barrie y Lewis Carroll den de volteretas en sus respectivas tumbas.

¿De qué trata?

Alicia Darling (Gugu Mbatha-Raw) le cuenta una historia para dormir a sus hijos, acerca de tres hermanos que viven a las afueras de Londres, el inteligente David (Reece Yates), el imaginativo Peter (Jordan Nash) y la pequeña Alicia (Keira Chansa), este trío de hermanos goza de un amplio terreno para sus juegos en el cual liberan sus más locos sueños, que se hacen realidad en su mente gracias a la gran imaginación infantil que es fomentada por sus padres, la amorosa Rose (Angelina Jolie) y Jack (David Oyelowo) quien es un hábil artesano.

El mundo de todos comienza a cambiar ante la amenaza de “la vida adulta” ya que David está a punto de dejarlos para continuar sus estudios, lo que en principio causa un conflicto entre los hermanos, situación agravada por un fatal accidente que comienza a desquebrajar lentamente a toda la familia cuya aparente felicidad oculta un oscuro pasado que regresa para cobrar factura y que provoca que los niños se protejan en sus fantasías (cada vez más reales).

Buena iniciativa, pero mal contada

La narración comienza muy bien, las pistas o “easter eggs” van apareciendo de a poco, pero eventualmente se convierte en una larga introducción de más de una hora que se torna repetitiva y aburrida a pesar de los dramáticos intentos del guion por volverla interesante. Lentitud que busca ser compensada con la aparición de elementos como “Sr. Conejo”, “la hora del té”, “El sombrerero loco” o “El Capitán Garfio”, datos que seguro los más viejos tienen más que grabados en sus cerebros desde la niñez, pero que la película no hace ninguna presentación como para que los más jóvenes entiendan las referencias.

Lo que me hace inmediatamente pensar en una falla que ha sido una constante en ésta y muchas películas en la actualidad, el deseo de complacer al mayor mercado posible sin tomar en cuenta la (a veces incompatibilidad “natural”) de estos mercados tan dispares, en el caso de ésta obra fue la indecisión entre complacer al público adulto, con la evidente oscuridad de los acontecimientos que aquejan a los personajes, o consentir a los niños, con efectos especiales y la imaginación desbordada que borra por completo la diferencia entre lo real y lo imaginario, que provoca que el mensaje sea muy confuso.

No es la primer película que aborda temas adultos a través de la perspectiva infantil, de la imaginación o la irrealidad, pero sus agujeros narrativos y libertades, hasta cierto punto coartadas, por una mitología previa bien definida, debilita las buenas intenciones de una historia que se vuelve un revoltijo de situaciones que parecen colocadas nada más porque tenían que estar ahí para poder justificar el apresurado y sobre explicativo cierre (no por ello menos confuso).

¿Una pérdida de tiempo?

Tampoco sería justo exagerar, sin duda tiene un aspecto visual bastante cumplidor, además de unas actuaciones lo suficientemente efectivas que con efectos especiales bien hechos evitan que la catástrofe narrativa sea aún peor, la nostalgia será efectiva con los familiarizados con el tema, pero no evitará que ellos mismos cometan el pecado de siempre: “lo de antes era mejor”.

En lo personal, más allá de su obviedad racial al frente del elenco, celebro el atrevimiento de torcer la mirada a historias que han sido ya contadas mil veces, ojalá el guion hubiera dotado ese mismo atrevimiento de más elementos como para que no resultara en un casi total aburrimiento y una falta de respeto a los más conservadores.

Lamentablemente el (quizá bien intencionado) mensaje acerca de que no debemos perder los sueños conforme nos convertimos en adultos, se pierde entre tanto desbarajuste emocional y hasta un giro de tuerca que resulta más polémico de lo que debería, junto a otras escenas que serán perturbadoras ante la inevitable mirada adulta, que ni el maquillaje de la imaginación infantil puede ocultar. Como dije antes, demasiado oscura para transmitir un mensaje positivo, y demasiado infantil para que sea tomada en serio.

La película estrenará este 31 de diciembre (después de varios retrasos por temas que todos conocemos) en las salas de la República Mexicana cuyo semáforo lo permita y sin duda es un desangelado cierre más que merecido para este tremendo año que golpeó al mundo entero.

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5.8 out of 10

BILL & TED: FACE THE MUSIC (Reseña)

Una tercera entrega que llega tarde, unos 25 años tarde. Acá te contamos qué tal está.

La primera vez que el mundo supo de Bill (Alex Winter) y Ted (Keanu Reeves) corría el año de 1989, una comedia ligera que narraba la historia de dos jóvenes amigos, no muy brillantes, que sin embargo son clave para la existencia y estabilidad del universo como lo conocemos, así que emprenden un viaje en el tiempo para mantener su amistad, no reprobar el año escolar y seguir con sus sueños de tocar música.

La idea algo simplona tuvo mucho éxito, generó incluso una serie animada e impulsó la carrera de ambos personajes principales, así que se lanzó una secuela en 1991, donde se pone en riesgo la estabilidad del universo como lo conocemos con la aparición de un villano y dos robots que planean suplantar a Bill y Ted, claro que ellos lo evitan, viajando en el tiempo y enfrentándose a la mismísima muerte, para terminar salvando al universo gracias a un concierto de rock donde anuncian además que ya tuvieron cada uno un hijo, obviamente: “Los pequeños Bill y Ted”.

Muchas cosas han pasado desde entonces, Bill y Ted ahora en pleno 2020 son los mismos bobos personajes, pero con esposas e hijas (un momento, ¿¡hijas!?) y pues una vez más son requeridos porque el universo está en peligro de desaparecer como lo conocemos (otra vez) y ellos son (otra vez) los únicos que pueden salvarnos, así que deciden viajar en el tiempo (otra vez) para verse a sí mismos (otra vez) y salvar al universo (otra vez).

No es que no aprecie la nostalgia, no es que me disguste que me cuenten la misma historia, no es que el entorno social haya forzado el replanteamiento del sexo de los hijos de Bill y Ted, no es que no disfrute los múltiples cameos y referencias, es solo que todo lo anterior llega tarde, muy, muy tarde.

El soporte narrativo de la historia original se encontraba en la simplicidad del guion, desafortunadamente esto ya no es suficiente para una tercera parte, a lo que hay que agregar las actuaciones más bien regulares del par de amigos, Reeves nunca se ha visto tan viejo (y quizá hasta retocado) y Winter no hace más fácil que nos traguemos el cuento de unas personalidades que funcionaron cuando ambos tenían veintitantos, a todo lo anterior tienen que agregarle las caricaturizadas (casi paródicas) interpretaciones de las hijas de cada uno, “Thea” (Brigette Lundy-Paine) y “Billie” (Samara Weaving) que no consiguen ni de cerca rememorar o siquiera “actualizar” el disparatado (e ilógico) humor de las películas que les preceden.

Muy poco sale bien en esta historia, giramos alrededor de personajes con un brillo casi nulo, así como autoreferencias para el fan service, el giro de tuerca (si se le puede llamar así) se puede oler desde muy temprano en la trama, una serie de sketches irregulares (unos más acertados que otros) que muestran lo innecesario que era que esta historia llegara a estas alturas.

Entonces ¿Es un asco?

No, el guion muestra una gran habilidad para que generaciones que jamás escucharon siquiera de las dos primeras partes entiendan rápidamente la historia y por otro lado, inunda la pantalla de referencias para aquéllos familiarizados con aquéllas películas (oficialmente del siglo pasado), por lo que es entretenida, si es que uno entra en la dinámica tonta y simple que plantea la película (y que obviamente establecieron sus antecesoras), así que si usted quiere sumergirse en la nostalgia de un producto mediano pero que fue elevado a categoría de culto, esta es una opción que disfrutará, si en cambio, no es fanático de las anteriores ni de su “estilo” de humor, ni se acerque.

No podemos no decir con tristeza que la historia, aunque bien intencionada, no se salva de los defectos de nuestro propio tiempo, que ha perjudicado ya tantas cosas en la búsqueda de una supuesta mejora social que ni siquiera una película tan inocente se salvó de sus embates, además de la decadencia propia de nuestra era, por poner un ejemplo: en la película se trata de reunir a varios músicos para componer la pieza que salvará al mundo, entre las opciones se encuentran Jimi Hendrix, Mozart o Louis Armstrong, ¿a quien aportó la época actual? a Kid Cudi, y no tengo nada en contra de Cudi, de hecho me gusta su música, pero bueno, ponerlo al nivel de los arriba mencionados. Ahora, bien pudo ser peor, es un milagro que no se les ocurriera (para ganar al mercado joven) a Maluma o a BTS.

“Bill & Ted: Face the Music” es un regalo para los fanáticos y a la vez un intento desesperado por revivir una época que no regresará, pero que tiene la posibilidad de ser exitoso con cierto público muy particular, como pueden ver, en mi caso, a pesar de que veía bastante seguido la primera y segunda parte, no lo logró, pero como siempre, ustedes tendrán la última palabra.

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5.5 out of 10

Spiritfarer: Una bella historia contada desde los zapatos de Caronte | Reseña sin spoilers.

Spiritfarer nos da una lección de la vida y la muerte.

Por naturaleza, los humanos le tenemos miedo a lo desconocido y no hay mayor miedo a lo desconocido que a la propia muerte; quizá por ello a lo largo de la historia de la humanidad, las distintas culturas han buscado encontrar un significado a la misma, inclusive hoy en día, a través de nuevos medios se sigue buscando una respuesta o simplemente ayudarnos a lidiar con ella como un etapa natural de la vida y que no se trata de un final; prueba de esto es Spiritfare, la más reciente propuesta de Thunder Lotus, un juego en 2D visualmente hermoso, con una historia entrañable y un gameplay bastante amistoso para que todos puedan disfrutar de esta aventura, inclusive de manera cooperativa local.

Ser la guía de las almas nunca fue tan entretenido.

Empecemos como siempre con lo màs importante de un juego, su gameplay: en Spiritfare tomaremos el control de Stella, a quien, junto a su gato Daffodil, se les ha encomendado la tarea de ser la nueva guía de los espíritus hacía el descanso eterno, (un segundo jugador podrá controlar a Daffodil); para ello tendremos a nuestra disposición una barca que podremos ir mejorando y agrandando a lo largo del juego y en la que podremos hospedar a los espíritus que debemos ayudar y quienes además nos ayudarána conseguir nuevas habilidades para llegar a nuevos niveles, todo para lograr nuestro objetivo. De hecho, nuestra barca será como un pequeño pueblo que debemos ir administrando y haciendo crecer, inclusive, manteniendo a nuestros habitantes felices, lo cual a veces se puede lograr con un solo abrazo (literal “awww”).

Dicho lo anterior, podemos definir a Spiritfarer como un juego de plataformas con muchos elementos de “crafteo”, es decir, recolección y manejo de recursos, por lo que si esperaban pelear con distintos enemigos haciendo uso de una pistola láser, un látigo o espada, aquí no lo encontrarán, aunque eso no implica que no haya “batallas” contra jefes o que el juego no es divertido, pero definitivamente es un punto a considerar si no son de las personas que les gustan los juegos de “crafteo”, ya que nuestras misiones se enfocan en ayudar a los espíritus que guiamos para conseguirles ciertos objetos o recursos y así conseguir nuevas habilidades y seguir avanzando en el juego, lo cual si bien es bastante entretenido, insisto, a muchos les podría llegar a ser tedioso; pero tranquilos, a lo largo de nuestra aventura habrá muchos mini-jugos que le añaden mucha diversión y variedad a Spiritfarer, y lo mejor de todo es que podemos disfrutar de esta aventura con otra persona en el modo cooperativo local.

Una historia audiovisualmente bellísima.

En el apartado gráfico no hay queja alguna, sino todo lo contrario, ​ya que las animaciones, escenarios y personajes, están llenas de detalles, es como ver una serie animada de la mejor calidad, por lo que en más de una ocasión se van a distraer con los pequeños detalles, como las expresiones de Stella y los espíritus dependiendo en la situación en la que se encuentren, o los movimientos de cada uno de ellos, por lo que no exagero al decir que Thunder Lotus nos ha dado uno de los juegos más bellos jamás vistos. 

En cuanto a su soundtrack, cada pista o tema es perfecto para el momento justo que estamos atravesando, más de una melodía la tendrán tarareando a lo largo del día, pero sobre todo, cada uno de los temas se adapta de manera muy armónica con lo que estamos viendo, dándole un sentimiento más fuerte a cada situación que vamos atravesando.

En cuanto a la historia, desde ahora les digo que tengan lista una caja de pañuelos porque en más de una ocasión van a derramar una lagrima y cómo no, ya que estamos tratando con un tema tan delicado como la muerte y la aceptación de la misma como un estado de la vida, y si bien al principio tenemos más preguntas que respuestas, a lo largo del juego descubriremos que hay un porqué para todas las cosas que nos suceden.

Conclusión

Spiritfarer es uno de los mejores juegos indies de los últimos años que inmediatamente nos enamora por su presentación que nos hace sentir dentro de una serie animada de la mejor calidad y que si bien, cuyo sistema de juego se basa en recolectar y manejar recursos, lo cual quizá no es del agrado de muchos y que puede llegar a sentirse algo tedioso para otros, pero si son fans de juegos como Animal Crossing, seguramente encontrarán un juego muy divertido y entretenido que los terminará de capturar con su historia tan entrañable, eso sí, les tomará entre unas 25 y 30 horas el acabarlo; les recomiendo jugarlo con un amigo o pareja, ya que la experiencia se disfruta aún más. Spiritfarer ya está disponible en PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC.

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9 out of 10

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