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“GUERRA CIVIL” | Reseña
USA enfrenta a su peor enemigo a la fecha: su propio poderío militar. ¿Salen Iron Man y el Capitán América? ¿Qué tal está “Guerra Civil”? Te lo contamos en nuestra reseña.
USA enfrenta a su peor enemigo a la fecha: su propio poderío militar ¿Qué tal está “Guerra Civil”? ¿Salen Iron Man y el Capitán América? Entérate de todo en nuestra reseña.
A pesar de ser concebida hace cuatro años, el tenso clima político en nuestro vecino del norte y las próximas elecciones presidenciales hacen de “Guerra Civil” una película que condenaría a su director de traición a la patria. Para fortuna de todos nosotros Alex Garland es inglés.
Me parece muy útil advertir qué es lo que NO deben esperar de “Guerra Civil” y es que viniendo de una productora tan extravagante como lo es A24, espero que NO estén esperando un blockbuster de acción con explosiones “a la Michael Bay“, NO estén esperando una narrativa tradicional y feliz, NO estén esperando personajes amables y simpáticos con los cuales empatizar, NO esperen salir ilesos de una propuesta que tiene mucho más de lo que vemos en pantalla y finalmente NO esperen “Apocalipsis Ahora” (1979), pero dejen les adelanto que un espíritu muy parecido habita esta película. ¿Qué van a recibir en cambio? Sigue leyendo para enterarte de todo y no te preocupes que no habrá ninguna clase de spoiler.

¿DE QUÉ TRATA “GUERRA CIVIL”?
En un futuro distópico, del cual se nos revela estrictamente lo necesario, nuestro vecino del norte se ha dividido en facciones en contra de su gobierno, la más poderosa y popular es la llamada “Western Forces” conformadas por el poderío militar de Texas y California. El levantamiento de armas ha causado estragos a lo largo de toda la nación y la última declaración pública del presidente (Nick Offerman) sucedió hace ya meses, por lo que la fotógrafa Lee (Kirsten Dunst) y el reportero Joel (Wagner Moura) intentarán conseguir la única nota que vale la pena en ese momento: una declaración del presidente antes de que las fuerzas disidentes tomen el control.
Desafortunadamente la misión no será nada fácil, una distancia de 1379 kilómetros los separan de su objetivo, los caminos están llenos de peligros, no se puede confiar en nadie en un país en donde cualquiera puede ser el “enemigo”, además se les une un experimentado reportero (Stephen McKinley Henderson) y una joven e idealista fotógrafa (Cailee Spaeny). Entre los cuatro intentarán llegar sanos y salvos a la capital norteamericana y será a través de sus ojos que se nos presentarán los horrores de la guerra de primera mano.

LO BUENO
Uno de sus grandes méritos es que la narrativa y tensión se sostiene de principio a fin, el guion se encarga de compartirnos elementos muy básicos pero que no impiden que la historia avance y el peligro llega bastante rápido para los protagonistas, aunque obviamente tienen periodos de descanso (que funcionan también para nosotros como espectadores) la amenaza es latente durante toda la duración de la película y por lo tanto mantiene constantemente nuestro interés, no solo respecto a los personajes, sino el futuro de todo el país.
Después del fracaso comercial con “Beau tiene miedo” (2023), la productora no se desanima y vuelve a apostar en grande superando el costo de la película de Ari Aster y créanme que esos cincuenta millones de dólares invertidos se notan a cada segundo, la propuesta de blockbuster con el toque de A24 se agradece, pues los efectos especiales y ambiciosas secuencias van acompañadas de una mirada crítica a una situación que está dividiendo al país en la vida real.
El director Alex Garland y su equipo apuestan enormemente a que las imágenes que nos presentan sean más eficaces con un buen diseño sonoro que está pensado para incluirnos en la narrativa, hacernos presentes en el miedo y ambiente ensordecedor de una batalla, una experiencia que es explotada al cien por ciento en las pantallas IMAX y que es un agregado positivo a la hora de experimentar esta película.
Todo el reparto hace un buen trabajo con el guion que tenían enfrente, solo un elemento falla pero es más culpa del propio guion que del trabajo actoral, aunque eso se abordará más adelante, el trabajo de los actores es resaltado con momentos de cámara lenta y música dramática que se redondea con la buena fotografía de Rob Hardy (“Men”, “Misión Imposible: Fallout”) que coloca en la balanza el elemento artístico con el realista, para darle crudeza a las escenas pero también cierta “belleza” sin caer en la tentación de idealizar aquello que está criticando.

LO MALO
La decisión de que sean estos personajes los que nos muestren los hechos de manera “objetiva” es muy inteligente por parte de Alex Garland, dejando que sea el espectador el que coloque el juicio, se apoya además en aportar pocos elementos para que también tengamos obstáculos para esta posible sentencia y fijemos la atención en los hechos más que en la búsqueda de un culpable, pero en este sentido el guion carece también de una mejor construcción de la situación que nos plantea (muy posiblemente una decisión consciente) lo que no es necesariamente un defecto, pero si puede perjudicar la experiencia de algunos espectadores.
El camino de los protagonistas se encarga de mostrarnos distintas facetas de cómo algunos norteamericanos están viviendo (¿sobreviviendo?) la situación, esto me dejó con el sabor de que no hay mucha cohesión y fluidez en lo que vemos, es casi episódica la travesía de los personajes.
Si bien se destacó el diseño sonoro, también vale la pena especificar que no todas las decisiones parecen las más atinadas, sobre todo los momentos “musicales” que fallan en tener una mejor cohesión entre lo que escuchamos y lo que vemos en pantalla, además de que el sentido de inmersión que ofrece la película tiene momentos en el que parece solo ruido aquello que escuchamos, entiendo un poco este detalle en las escenas de batalla pero habrá otros que no tienen mucho sentido más allá de ser incómodo.
Hay un personaje cuyo arco argumental deja mucho que desear, sobre todo porque se invierte mucho tiempo en su desarrollo y la propia personalidad de su personaje es bastante molesta, pero la gota que derrama el vaso es que le cuelgan el “inesperado” giro de tuerca, no diré más, pero narrativamente es pésimo a pesar de que resulte efectivo (para algunos) en el plano dramático.

VEREDICTO
La posibilidad de que esta película sea malentendida e interpretada como una afrenta política es muy alta en el mercado estadounidense, quienes (aún sin estrenarse) ya se están levantando en protesta por la imposibilidad real de que estados como California y Texas puedan formar una coalición, perdiendo de vista el detalle que no es el realismo exacto el que persigue esta película sino casi una sátira a modo de prevención, nosotros mismos estamos en ambiente electoral y la película retrata muy bien los peligros (llevados al extremo) que la división de ideologías a gran escala puede aportar, más aún cuando aquellos que nos representan (supuestamente) basan su discurso y popularidad en resaltar diferencias dentro del propio pueblo que gobiernan, una situación con la que en definitiva nos podemos identificar.
En este sentido la película de Alex Garland es muy valiente y atrevida, una historia cuyo espíritu anti bélico nos remite a “Apocalipsis ahora”, en el sentido de que ambas son un viaje de descubrimiento constante de los horrores que somos capaces los humanos en las condiciones inadecuadas, rematando con algo que no se había hecho nunca antes en el cine a gran escala: confrontar a su vanagloriado ejército (ese que constantemente nos salva de aliens y amenazas de todo tipo) consigo mismo, estrellar en la cara el legal derecho de posesión de armas ante una situación en el que no sean solamente para “entretenimiento y defensa personal” y finalmente la cara mercantil del periodismo que pierde la búsqueda de la verdad al cruzar la delgada línea que lo separa del amarillismo y el hambre de fama.
Me parece muy importante que esta reseña sirva para que aterricen los pies y dejen de esperar un blockbuster convencional, aquí no hay héroes ni villanos caricaturizados, no hay un “Team Cap” o “Team Iron Man”, no hay un hombro que nos apapache al final sino todo lo contrario, el horror e inconsciencia humana que se desmoronan como fichas de dominó una tras otra cuando se cometen decisiones equivocadas. Con todo y que no es perfecta, necesitamos más películas como “Guerra Civil” que nos hagan pensar en temas que nos incomodan y ustedes tendrán la oportunidad de verla en pantallas IMAX como parte de su preestreno a partir del 11 de abril y en salas convencionales después del 18 del mismo mes, no dejen que muera el cine propositivo, ya le fallamos una vez (con “Beau tiene miedo”), es nuestra oportunidad de redimirnos y qué mejor que con una película de alta manufactura pero con mensajes desafiantes.
Cine
STREET FIGHTER | RESEÑA
Street Fighter es una película que parece entender qué hace reconocible a la franquicia pero se queda muy corta.

Llega a los cines una nueva película de Street Fighter. ¿Qué tal está? Sin medias tintas, la puedes amar u odiar.
Las adaptaciones de videojuegos al cine no siempre salen bien y Street Fighter es un claro ejemplo de lo complicado que puede ser trasladar una franquicia tan querida a la pantalla grande, primero con una cinta que se volvió de culto por las razones “correctas” y después con una cinta sin alma. Ahora y titulada simplemente como Street Fighter, llega la que ha prometido ser “la mejor adaptación” en acción real de uno de los juegos más icónicos de la historia.
¿El problema? Que esta película de Street Fighter cree entender a la franquicia y a los fans más clavados, cuando en realidad apunta a los jugadores o fans más casuales o a quienes apenas y conocen este juego (lo cual para nada tiene algo de malo) siendo quienes encontrarán una película divertida y llena de acción; pero si eres un fan de hueso colorado que conoce el “lore” de esta increíble saga de videojuegos (y tu personaje favorito es Bison), te sugiero tomes tus precauciones.
El Torneo Mundial regresa.
Dirigida por por Kitao Sakurai y ambientada en 1993, la historia sigue a Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), quienes tras los hechos del primer Torneo Mundial tomaron caminos separados y se han distanciados. Sin embargo ambos vuelven a la acción cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para participar en el próximo Torneo Mundial organizado por M. Bison ( David Dastmalchian). Pero detrás de este Torneo, su organizador oculta un propósito siniestro para volverse el ser más poderoso, por lo que quienes alguna vez fueron los mejores amigos y rivales, tendrán que conciliar sus diferencias para salir adelante.
Lo bueno de Street Fighter: las peleas y el fanservice que los fans merecen.
Si hay algo que Street Fighter logra hacer muy bien es trasladar los combates de los videojuegos a la pantalla grande: las escenas de acción son uno de sus mayores aciertos, con coreografías muy bien ejecutadas que consiguen transmitir la intensidad de los enfrentamientos y, sobre todo, respetar los movimientos y ataques especiales que han definido a sus personajes durante décadas.
Sin embargo, lo más interesante llega con los flashbacks, que terminan siendo los momentos más sólidos de la película en cuanto a su relación con el material original. Es ahí donde la cinta demuestra un mayor respeto por el pasado de Ryu y Ken, recuperando elementos fundamentales de su historia y atreviéndose a llevar al terreno mainstream la relación que ambos mantienen con su maestro, Gouken, así como la presencia de Akuma (Joe “Roman Reigns” Anoa’i) en su legado. Estos momentos no solamente funcionan como un guiño para quienes conocen la franquicia, sino que también permiten acercar parte de su mitología a quienes nunca han profundizado demasiado en ella.
El fanservice también juega un papel importante, tanto en los ya citados movimientos, como en las referencias y los elementos reconocibles de los juegos están presentes para recordarnos por qué estos personajes se han convertido en iconos de la cultura popular. El problema es que ese mismo fanservice termina siendo un arma de doble filo: reconocer un ataque o identificar una referencia puede provocar una sonrisa, pero eso no necesariamente significa que el personaje esté bien adaptado o que la historia haga justicia a su legado, porque una cosa es reconocer a Ryu, Ken o Akuma en pantalla y otra muy distinta es sentir que estamos viendo a los personajes que conocemos.
Lo malo: demasiado humor (rayando en lo absurdo y personajes reducidos a una mala parodia).
El principal problema de Street Fighter: La Película es que cree entender lo que significa esta franquicia y lo que hay detrás, si bien es un juego que cualquier persona puede disfrutar sin necesidad de saber ni conocer que cada personaje tiene su historia y un interesante y rico lore, también es cierto que quienes somos fans de hueso colorado y conocemos ese trasfondo, nos tomamos muy en serio su historia por lo propiamente bien construidos que están sus personajes.
Porque sí, Street Fighter cuenta con una rica historia que ha sido muy bien contada a lo largo de seis juegos y tres precuelas, por lo que el ver que reduzcan a personajes tan importantes en esta película a mal logrados chistes, la verdad es que duele.
El gran problema de Street Fighter
Empecemos con el que es el más evidente problema: El exceso de humor. Ya que la película apuesta constantemente por los chistes, incluso en momentos que necesitan mayor seriedad y que hasta terminan rompiendo la solemnidad de situaciones que deberían tener un peso emocional o narrativo.
Lo que en ocasiones podría funcionar como una manera de aligerar el tono acaba convirtiéndose en una sucesión de situaciones absurdas que le restan fuerza a la historia.
Esto resulta especialmente evidente con Ryu y Ken, dos de los personajes más emblemáticos de la franquicia y es comprensible que la intención sea presentar versiones más jóvenes de ambos, con una personalidad más relajada y aterrizada al mundo real.
Sin embargo, una cosa es explorar una faceta distinta de los personajes y otra ridiculizarlos hasta el punto de que pierdan buena parte de su identidad.
El resultado puede provocar algunas risas, pero también deja la sensación de que la película no termina de comprender qué representan estos luchadores dentro del universo de Street Fighter.
Y si hablamos de personajes maltratados, M. Bison (David Dastmalchian) se lleva una de las peores partes y es que en teoría, estamos ante el villano principal de la historia, una figura cuya presencia debería imponer respeto y transmitir una amenaza constante.
No obstante, la película lo convierte en una caricatura de villano genérico y un extraño fetiche por los pies, con una caracterización que poco tiene que ver con la imagen imponente que ha construido a lo largo de los años.
Su historia y sus motivaciones parecen un intento poco convincente de adaptar los elementos que conocemos de los videojuegos, mientras que su peculiar obsesión con los pies se convierte en uno de los recursos humorísticos más desconcertantes de la cinta, inclusive degradando su famoso Psycho Power a un simple poder que le quita a los demás y no me pueden decir que es una película para los fans si se le da un trato como este a uno de los villanos más icónicos de los videojuegos.
Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
El problema no es únicamente que la película se tome libertades con Bison, sino que parece desconocer el peso que tiene como antagonista dentro de la franquicia. Su presencia debería ser una de las grandes fortalezas de la historia, pero termina diluida entre bromas y situaciones que lo alejan de la amenaza que representa en los juegos. Los chistes relacionados con los pies, además de repetitivos, resultan excesivos e incómodos, hasta el punto de convertirse en una distracción que perjudica al personaje en lugar de enriquecerlo.
La situación tampoco mejora demasiado con el resto del elenco, varios personajes importantes quedan relegados a apariciones breves, un par de chistes o alguna característica exagerada que parece diseñada únicamente para provocar una reacción inmediata. Incluso algunos recurren a extraños gestos faciales que refuerzan la sensación de estar ante una caricatura antes que ante una adaptación que busque desarrollar sus personalidades. Ken, por ejemplo, termina funcionando en demasiadas ocasiones como un simple objeto de comedia, con poco espacio para explorar sus conflictos, motivaciones o la complejidad de su relación con Ryu.
Y es precisamente ahí donde la película pierde una oportunidad importante. Street Fighter cuenta con un universo repleto de rivalidades, tragedias personales, conflictos de honor y personajes con historias que merecen ser exploradas. No era necesario convertir cada escena en un momento dramático, pero sí encontrar un equilibrio entre la comedia y el respeto por la identidad de sus protagonistas; en cambio, la cinta parece confiar demasiado en que las referencias y las situaciones absurdas serán suficientes para sostener una historia que necesitaba mucho más desarrollo.
Y es imposible no sentir pena ajena al denotar tantos “chistes” relacionados a un extraño fetiche por los pies.
Independientemente delo anterior, la cinta deja al aire muchos conceptos o explicaciones sobre las motivaciones o poderes de varios de los personajes asumiendo que el público las conoce, lo cual resulta contrastante pues insisto, los más fans, como su servidor, pueden llegar a sentirse alienado con la ejecución de esta adaptación.
Conclusión / ¿Para quién es esta película?
Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria.
Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato.
Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
Street Fighter se estrena este 15 de octubre en cines.
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Street Fighter (2026) | Reseña
Overall
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Escenas de acción y fanservice
-
Dirección
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Efectos especiales
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Guion
Street Fighter (2026) | Reseña
Al final, Street Fighter es una película que parece entender qué elementos hacen reconocible a la franquicia, pero no necesariamente entiende lo que la convierte en algo especial. Incluir cameos, reproducir los movimientos de los videojuegos, recuperar trajes emblemáticos y llenar la pantalla de referencias no equivale a comprender el legado de una de las sagas de lucha más queridas de la industria. Si conoces poco o nada de su historia y disfrutas principalmente de los combates y las retas, lo cual está perfectamente bien, probablemente encontrarás una película entretenida, con buenas coreografías y suficiente espectáculo para pasar un buen rato. Pero si son fans de hueso colorado, conocen el trasfondo de sus personajes y esperaban una adaptación que respete su identidad más allá de lo visual, es muy probable que salgan de la sala con algunas quejas. Street Fighter tiene momentos que demuestran el potencial de llevar esta franquicia al cine, pero también decisiones que evidencian lo fácil que es confundir el fanservice con una verdadera adaptación.
Cine
Godzilla Minus Zero lanza su trailer final
Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un adelanto de King Ghidorah

Se ha lanzado el tráiler definitivo de Godzilla Minus Zero, que presenta todo tipo de imágenes épicas y un emocionante adelanto del esperado regreso de King Ghidorah a la gran pantalla.
Se ha publicado el tráiler final de Godzilla Minus Zero, mostrando más imágenes impresionantes de la muy esperada secuela dirigida por Takashi Yamazaki.
Uno de los momentos más impactantes ocurre cuando casas enteras son elevadas hacia el cielo —con personas aún en su interior— antes de ser arrojadas contra el suelo.
También se observa una descarga de energía amarilla que, casi con total seguridad, pertenece al aterrador King Ghidorah.
La apariencia del icónico kaiju se mantiene en secreto y es muy probable que siga oculta hasta el estreno de la película, dado que este es el último tráiler.
No obstante, aquí hay mucha acción de Godzilla, ya que el monstruo desatado acumula energía antes de lanzar su característico aliento atómico.
Todo apunta a otro gran éxito con Godzilla
Con 41 valoraciones contabilizadas, Godzilla Minus Zero ha debutado recientemente en Rotten Tomatoes con un 95%. Godzilla Minus One, estrenada en 2023, cuenta con un 99% basado en 213 críticas, por lo que resulta justo afirmar que el cineasta Takashi Yamazaki ha logrado una secuela a la altura.
La expectación ante esta continuación es enorme, y es fácil imaginar que la película recaude considerablemente más que los impresionantes 116 millones de dólares de su predecesora.
Dirigida por Takashi Yamazaki, la película está protagonizada por Ryunosuke Kamiki, Minami Hamabe, Yuki Yamada, Kuranosuke Sasaki, Jun Kunimura, Miou Tanaka, Sakura Ando, Masami Nagasawa, Min Tanaka y Hidetaka Yoshioka.
Rodada íntegramente en Japón como la primera producción japonesa filmada para IMAX, Godzilla Minus Zero se grabó con cámaras digitales de alta definición certificadas por IMAX y cuenta con una optimización de imagen y sonido exclusiva para las pantallas de este formato.
El monstruo, adorado en todo el mundo, regresa a la gran pantalla alcanzando cotas más elevadas y aterradoras, lo que convierte a Godzilla Minus Zero en un auténtico acontecimiento cinematográfico imperdible.
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Cine
Scarlett Johansson se enfrenta a Legión en El Exorcista: Mártires
Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta aterradora.

Universal Pictures ha lanzado el primer tráiler oficial de El Exorcista: Mártires de Mike Flanagan, y la película tiene una pinta realmente aterradora.
Se ha publicado oficialmente el primer tráiler de The Exorcist: Martyrs, dirigida por Mike Flanagan.
Scarlett Johansson interpreta a la detective Julie Miller, quien presencia la ejecución del padre Sunday (John Leguizamo), un notorio asesino en serie al que ella misma capturó y que se hizo famoso por recrear macabras escenas del crimen que evocaban el brutal martirio de diversos santos católicos.
La ejecución no sale según lo planeado.
“Es detective de homicidios del NYPD y madre soltera de un niño llamado Max, que acaba de cumplir 12 años”, declaró Flanagan a Esquire en una entrevista reciente.
“Creo que lo primero es decirle a la gente que no están viendo una repetición de El exorcista“, añadió.
“No están viendo ningún intento de reiniciar, rehacer o emular la película de Friedkin. En realidad, están viendo una historia dentro del universo de El exorcista que no se había contado antes, que es única en la franquicia y que toma una dirección muy distinta a las anteriores”.
Puede que el cineasta haya revelado aquí un poco más de lo que pretendía.
El terror del El Exorcista: Mártires
Es muy probable que Johannson interprete a Julie Kinderman, hija de Mary y William Kinderman, el teniente de policía encarnado por Lee J. Cobb en el clásico de William Friedkin y por George C. Scott en El exorcista III.
En la tercera película, Kinderman se enfrentó al demonio conocido como Pazuzu y al espíritu del Asesino Géminis (Brad Dourif); ambos habían poseído al padre Karras (Jason Miller) mientras este agonizaba al pie de la escalinata, tras haber dado su vida para salvar a Regan MacNeil (Linda Blair) al final de la película original.
El tráiler no confirma nada, pero sí se menciona a Legión: la entidad compuesta por Pazuzu, Géminis y el espíritu de Karras, y que da título a la novela de William Peter Blatty en la que se basa El exorcista III.

El exorcista: Mártires también cuenta con las actuaciones de Sasha Calle como la detective de homicidios Gina Restrepo, Chiwetel Ejiofor como el padre William y Lawrence Fishburne como un misterioso sacerdote.
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