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‘HELLBOY: THE CROOKED MAN’ | Reseña
La adaptación más fiel al cómic llevada a la pantalla grande pretende que nos olvidemos de lo que hizo Guillermo del Toro ¿Lo consigue? Aquí te lo contamos
La adaptación más fiel al cómic llevada a la pantalla grande pretende que nos olvidemos de lo que hizo Guillermo del Toro ¿Lo consigue? Entérate en nuestra reseña de “Hellboy: The crooked man”.
Hace ya 20 años que por primera vez el director mexicano Guillermo del Toro nos presentó su visión de Hellboy, a este rojo y cornudo personaje se le añadió la enorme imaginería personal del oriundo de Guadalajara y el éxito le alcanzó para una secuela aunque nos quedáramos con ganas de una tercera entrega. Apenas en 2019, el actor David Harbour tuvo la pesada tarea de colocarse los cuernos para una nueva adaptación que fue muy mal recibida por los fanáticos y que me hizo pensar que cualquier nueva encarnación de este personaje tendría que enfrentar el comparativo con el gran trabajo de San Memito del Toro.
Es muy posible que el director Brian Taylor haya estado consciente de esto y es que ¿Cómo enfrentas una película que se volvió ícono, pero que también contó con un presupuesto tres veces mayor al tuyo? La respuesta se encuentra en tres puntos centrales que extenderé más adelante: Subir al bote creativo al creador del personaje, recargarse en una de las historias clásicas de Hellboy y finalmente cambiar completamente de género así como de intención la película para ajustarse mucho más al presupuesto. Como resultado tenemos un live action bastante fiel al cómic con inclusiones de terror y hasta gore que se inclinan más al cine de serie B. Gran movida del equipo creativo y más adelante te cuento mis razones.

¿DE QUÉ TRATA “HELLBOY: THE CROOKED MAN”?
La historia nos sitúa en 1959 mientras Hellboy (Jack Kesy) y la agente novata Bobbie Jo Song (Adeline Rudolph) viajan en tren a las instalaciones de la AIDP (Agencia de Investigación y Defensa Paranormal), un accidentado suceso los desvía a los Apalaches norteamericanos, lugar lleno de supersticiones, leyendas y brujería.
Una de esas leyendas tiene que ver con “The crooked man”, un ciervo de Satanás que se dedica a recolectar almas para su amo, ahora nuestros protagonistas tendrán que enfrentarlo si quieren escapar con vida, mientras el tenebroso lugar y sus oscuros residentes tratan de evitarlo.

LO BUENO
La miniserie de tres números titulada “The Crooked Man” fue lanzada en 2008 y se alzó con el premio Eisner en su categoría. El propio Mike Mignola (creador de Hellboy) ha dicho que es una de sus historias favoritas y es el primer acierto de esta película, recargarse completamente en una historia clásica y llevar a la pantalla grande, casi sin desvíos, la personalidad oscura y el humor retorcido de este personaje, que aunque si tiene ciertas libertades creativas para alargar la historia, resulta en un producto entretenido de principio a fin.
No hay manera de ganarle a lo presentado por Guillermo del Toro cuando tu presupuesto es de 20 millones de dólares (una tercera parte de lo que costó la primera Hellboy hace 20 años), lo más inteligente sería entonces regodearte en tus limitaciones y pasear por la propuesta visual del cine de serie B. Este camino es el que eligió el director Brian Taylor (“Crank”, “Ghost Rider”, “Mamá y Papá”) para separarse lo más posible de sus antecesoras, y aunque estoy seguro que este será también un tema divisivo entre los espectadores, para mí fue un tremendo acierto que le da una personalidad distinta a las otras versiones cinematográficas de Hellboy y que le da mayor apertura para el siguiente punto a favor.
La línea temática que conocíamos de este antihéroe en pantalla grande es más cercano al género de aventuras, en el caso de “Hellboy: The Crooked Man” tenemos una historia recargada en la oscuridad de las viñetas, que aunado a la propuesta visual mencionada en el párrafo anterior nos da como resultado una película de género mucho más cercana al terror (incluso con sus toques de gore), en este sentido la música, maquillaje, efectos especiales, esporádicos jumpscares e incluso presentación del mismo título en pantalla, nos remonta a una película de terror setentera y lo digo como algo completamente positivo.
La pesada sombra que yace sobre Jack Kesy era capaz de opacarlo (como lo hizo en su momento con David Harbour) y sin embargo sale avante gracias a su interpretación y diálogos, a pesar incluso de su precario maquillaje y estorbosa mano derecha. El resto del reparto no lo hace nada mal y el guion se encarga de darles momentos de brillo a todos.

LO MALO
Aunque para mí, la decisión estética de la película es intencional, no me cabe duda que habrá quien demuestre su repulsión y sea la primera falla que se mencione.
Las partes que son ajenas al cómic original y que están ahí con intenciones narrativas, tanto de alargar la historia como insertar algunas motivaciones personales y sentimentales al personaje son hasta cierto punto funcionales, sin embargo es verdad que muestran menor solidez a la hora de ingresar a una historia a la que no le faltaba ni sobraba nada.
El diseño de personaje del villano es excelente así como la manera de demostrar su poder, lo que no impide que se vaya convirtiendo en una amenaza algo genérica a pesar de que este pequeño error viene quizá desde el cómic.

VEREDICTO
Más que enfrentar a “The Crooked Man”, Hellboy se verá con el enorme reto de vencer los prejuicios de los fanáticos de Guillermo del Toro, a pesar de que el propio Mike Mignola ha demostrado públicamente su descontento con cualquiera de las tres anteriores presentaciones cinematográficas de su personaje, cuando esta en cambio, resulta en la más fiel a sus historias, pero vale la pena mencionar que, a su manera, tiene los elementos para convertirse en un nuevo inicio de saga para este infernal personaje.
Aunque de manera superficial, la historia nos recuerda el conflicto interno del personaje con respecto a su oscuro origen, se nos presentan pequeños datos que podrían abordarse (ojalá) en futuras entregas, el cambio de género y hasta de clasificación, convierten a este nuevo Hellboy en un personaje mucho más complejo a pesar de sus limitaciones presupuestales, pero es importante que se tome en cuenta que esto está pensado en un reboot que da por hecho que sabemos algunas cosas del origen del protagonista y sin embargo trata de construir su propio terreno para ser explorado después.
Los amantes del terror clásico serán gratamente sorprendidos con esta nueva estética y confío en que acudan a verla con la mayor apertura posible para recibir (por fin) una historia que bebe directamente de la fuente de su creador, no para que olvidemos el gran trabajo que hizo Guillermo del Toro en su momento, sino para darle vuelta a la página y disfrutar mejor de lo que podría ser el futuro de este personaje que tiene áreas de mejora pero que ojalá sean suplidas con un mejor presupuesto más adelante.
“Hellboy: The Crooked Man” es una película que está hecha para la controversia desde su origen, así que están más que invitados a acudir al cine y que sean ustedes los mejores jueces de su valor único sin necesidad de comparaciones. El director Brian Taylor ya hizo su trabajo uniendo fuerzas con Mike Mignola, ahora es su turno de decidir si este Hellboy más cercano al cómic es lo que quieren a partir de hoy.
Cine
CIUDAD DE MUERTOS | RESEÑA
Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto, es un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror

Un thriller psicológico que nos recuerda que la realidad puede ser mucho más aterradora que la ficción.
La fotografía es uno de los artes más complejos, saber tomar y capturar un momento que quede grabado para siempre en una imagen y que a la vez logre transmitir la misma emoción que en ese momento se vivía muy pocos pueden lograrlo, pero cuando se hace es simplemente conmovedor ¿Pero qué pasa cuando el momento que se captura es el fin de una vida? La fotografía toma otro matiz, muchas veces lleno de morbo, (morbo que muchos medios han utilizado para vender), pero también puede ser solemne, no por lo que muestra, sino por la manera en que nos invita a detenernos y descubrir todo lo que hay detrás de ella. Y es ahí donde deja de ser simple morbo para convertirse en un testimonio crudo de la fragilidad humana, capaz de conmovernos incluso desde el horror.
Justamente esto es lo que me dejó Ciudad de Muertos, película dirigida por José Manuel Cravioto que toma como inspiración el extraordinario trabajo de Enrique Metinides, uno de los fotógrafos de nota roja más importantes de México, para construir un thriller psicológico que por momentos se siente como un cuento de terror clásico sobre un artista que termina atrapado por sus propias obras y que al final nos recuerda que todos vamos para allá.
Más allá del morbo de la nota roja.
La historia nos presenta a Enrique (Jero Medina), un fotógrafo de nota roja en la Ciudad de México de los años cincuenta, cuya fascinación por documentar la muerte lo lleva a involucrarse en la investigación de un misterioso asesinato. Sin embargo, después de un terremoto y una serie de acontecimientos inexplicables, comienza a experimentar visiones y encuentros inquietantes que desdibujan la frontera entre los vivos y los muertos, obligándolo a confrontar aquello que su cámara ha capturado durante toda su vida.
Un thriller con un tipo de terror nada convencional.
Lo primero que debemos entender es que no estamos ante una película de terror convencional; aquí el miedo no depende de sobresaltos, criaturas o situaciones diseñadas para provocar sustos, sino de algo mucho más cercano y perturbador: la crudeza de la vida y los terribles momentos que Enrique Metinides llegó a fotografiar. Es precisamente ahí donde la película encuentra su mayor fortaleza, convirtiendo algunas de las imágenes más icónicas del fotógrafo en secuencias cinematográficas que resultan tan impactantes como difíciles de contemplar, pero a la vez imposibles de dejar de ver.
La historia que nos ofrece
Narrativamente, es una película que apuesta mucho por la ambigüedad y la contemplación y es que durante buena parte de la cinta podemos sentirnos tan desconcertados como su protagonista, tratando de entender qué está ocurriendo realmente y cómo se relacionan todos los acontecimientos. Esto puede jugar en su contra, pues por momentos la historia se siente predecible debido a su premisa y algunas actuaciones pueden resultar algo planas.
Y si bien esta arma de doble filo (su ambigüedad) puede llegar a dificultar nuestra conexión con lo que estamos viendo, cuando finalmente las piezas comienzan a encajar y llegamos a su desenlace, todo cobra sentido y terminamos comprendiendo la historia prácticamente al mismo tiempo que Enrique, aunque su premisa sea más que evidente.
Una fotografía bien cuidada que vale la pena verla en cine.
El trabajo de José Manuel Cravioto en la dirección y Diego Sebastián Tenorio en la fotografía elevan muchísimo a esta película, siendo razón suficiente para verla; ambos consiguen recrear estas imágenes de una manera sumamente cruda, precisa y, al mismo tiempo, artística.
Cada encuadre parece tener una intención, los detalles están por doquier y existe una composición visual que nos permite apreciar el talento detrás de aquellas fotografías, pero también sentir ese vacío en el estómago que provocan las tragedias que representan.
Propositiva en su estilo
Se nota la intención de que esto se manejara con un cuidado y atención al detalle minucioso, puesto que la cinta busca y logra recrear las fotografías que se nos presentan al final, de una manera tan “natural” que da miedo, lo cual hace todo el sentido que sea una película tan contemplativa y el hecho que se haya apostado por un filtro en blanco y negro, con momentos en rojo y negro, ayuda a que se sienta como una película de época.
Porque sí, otro gran apartado de la película es el trabajo realizado en recrear una Ciudad de México de mediados del siglo pasado y lo más interesante es que lo hace con pocos elementos, pero muy bien trabajados, más allá del vestuario, en verdad se nos traslada a los años 1950´s.
Conclusión.
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.
Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible.
Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Ciudad de Muertos ya llegó a las salas de cine de México y por supuesto a las salas de Cinemex Alternativo.
Ciudad de Muertos | Reseña
Overall
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Dirección
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Fotografía
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Actuaciones
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Guion
Ciudad de Muertos | Reseña
Ciudad de Muertos es una película contemplativa que busca rendir homenaje al extraordinario trabajo de Enrique Metinides, un fotógrafo cuyo talento para capturar la tragedia consiguió convertir momentos terribles en imágenes que forman parte de la memoria colectiva.Es una película que vale por completo verla en cines por su bella fotografía y el hecho que se sale de todo lo convencional, apostando por un thriller contemplativo con el que muchos puede que no conecte por su ambigüedad y un final predecible. Sin embargo al final es una experiencia que nos deja helados al recordarnos que, en ocasiones, la realidad puede ser mucho más aterradora que cualquier historia de ficción.
Cine
Duna: Parte Tres marcará el desenlace oficial de la franquicia
Ya está aquí el tráiler final de Duna: Parte tres. Este épico adelanto muestra a Paul Atreides dándose cuenta que ha convertido en un villano

Ya está aquí el tráiler final de Duna: Parte tres. Este épico adelanto muestra a Paul Atreides dándose cuenta de que ha vivido lo suficiente como para convertirse en el villano, mientras se prepara para un enfrentamiento con Chani.
Warner Bros. ha publicado el tráiler final de Dune: Parte tres que anticipa el inevitable choque entre Paul Atreides (Timothée Chalamet) y Chani (Zendaya).
Paul comprende, finalmente, que se ha transformado en el dictador contra el que Chani ha luchado toda su vida.
Chani se ha aliado con Scytale (Robert Pattinson) para intentar asesinar a Paul, quien, desde que se convirtió en Emperador al final de Dune: Parte dos, se ha inclinado mucho más hacia el papel de villano que al de héroe.
¿Existe alguna posibilidad de reconciliación? El tráiler termina de una forma que sugiere que, tal vez, aún puedan reencontrarse.
El duelo final en Duna: Parte tres
El adelanto, que destaca el impresionante apartado visual y un reparto estelar, resulta verdaderamente épico; tanto, que plantea por qué Duna: Parte tres podría merecer aún más las pantallas IMAX que Avengers: Doomsday.
En otras partes del tráiler, vemos gusanos de arena, batallas épicas y a las Bene Gesserit continuando con sus maquinaciones, además del regreso de Jason Momoa en un nuevo e intrigante papel.
Dune: Parte tres se desarrolla casi dos décadas después de que Paul Atreides tomara el control del Imperio.
Convertido ahora en un emperador implacable, Paul debe afrontar las consecuencias de su mandato: viejos aliados regresan, surgen nuevas y aterradoras amenazas, y la traición acecha en cada sombra.
Atormentado por visiones del colapso imperial y por la reaparición de su amor perdido hace mucho tiempo, Paul se ve arrastrado a una vasta conspiración, en cuyo misterio central se encuentra Chani.
Mientras la rebelión se gesta y los enemigos estrechan el cerco, Paul deberá enfrentarse al verdadero precio del poder y al destino de aquellos a quienes más ama.
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Anime
BLUE LOCK | RESEÑA
Blue Lock a da el salto a la acción real con una película que busca trasladar esa intensidad a la pantalla grande

Blue Lock mete un gol con su película en acción real.
Pocas series deportivas han conseguido convertirse en un fenómeno como Blue Lock, una historia que revolucionó el género al poner el ego, la ambición y la competencia individual en el centro del fútbol. Su filosofía, encabezada por Jinpachi Ego, rompe con la idea tradicional de que un jugador siempre debe priorizar al equipo y plantea que confiar en las propias capacidades, reconocer el talento individual y tener la ambición de ser el mejor también puede ser la clave para alcanzar la victoria.

Titulada simplemente como Blue Lock, esta popular historia da el salto a la acción real con una película que busca trasladar esa intensidad a la pantalla grande y es una adaptación fiel y entretenida que conserva la esencia del anime, aunque tiene algunos detalles que le impiden alcanzar su máximo potencial y a continuación les cuento el porqué.
Una competencia por convertirse en el mejor.
Dirigida por Yūsuke Taki y protagonizada por Fumiya Takahashi como Yoichi Isagi, Kaito Sakurai como Meguru Bachira y Masataka Kubota como Jinpachi Ego, la cinta adapta la primera fase del proyecto Blue Lock. La historia nos presenta a 300 jóvenes delanteros que deberán enfrentarse a una serie de pruebas y competir entre sí para conseguir una sola meta: convertirse en el mejor goleador de Japón. Entre ellos se encuentra Isagi, quien tendrá que descubrir sus verdaderas fortalezas y desarrollar su propio estilo para sobrevivir a una competencia en la que no todos conseguirán llegar hasta el final.

El ego entra a la cancha.
Uno de los mayores aciertos de esta adaptación es que consigue trasladar correctamente la esencia de la obra original y del anime, sobre todo, la filosofía del ego (bien aplicado) que mueve toda la historia.

La película muestra cómo cada jugador debe reconocer sus habilidades, confiar en su potencial y desarrollar la ambición necesaria para imponerse sobre sus rivales.
No se trata simplemente de ser egoísta, sino de atreverse a asumir la responsabilidad de marcar la diferencia y luchar por convertirse en el mejor.
A esto se suman partidos emocionantes que consiguen trasladar las habilidades características de cada personaje a la acción real y aunque los efectos visuales cumplen con su cometido al representar algunas de estas jugadas, en determinados momentos pudieron ser más convincentes para transmitir toda la espectacularidad que caracteriza al anime y si a esto le sumamos la gran caracterización de personajes, pues tenemos fanservice puro.

Otro de sus grandes aciertos está en su apartado musical, encabezado por Ado con el tema Monstro, una canción que aporta energía a la experiencia y acompaña muy bien la intensidad de esta competencia.

Además, para el público latinoamericano, la película cuenta con doblaje al español con el elenco que conocemos del anime, un detalle que ayuda a mantener la familiaridad con los personajes y hace más disfrutable esta nueva versión.
El precio de llevar el anime a la acción real.
Como era de esperarse en una adaptación de este tipo, uno de los principales sacrificios está en el desarrollo de sus personajes. El tiempo limitado de una película obliga a concentrar la historia en los protagonistas más importantes, como Isagi, Nagi, Bachira y Chigiri, dejando menos espacio para profundizar en otros jugadores y en las relaciones que se construyen entre ellos.

Sin embargo, su verdadero talón de Aquiles está en algunas de sus secuencias de acción; los primeros planos y las tomas cerradas durante las carreras no siempre consiguen transmitir movimientos naturales y convincentes, lo que rompe por momentos con la intensidad de los partidos y evidencia las dificultades de trasladar el dinamismo del anime a los actores reales.

Conclusión.
Blue Lock es una buena adaptación en acción real que mete un gol al conservar la esencia de su material original. Sus partidos, su filosofía del ego, la música de Ado y el respeto por los personajes hacen que valga la pena para los seguidores de la franquicia, aunque el desarrollo limitado de algunos jugadores y ciertas secuencias poco convincentes le restan puntos. Aun con estos detalles, es una buena oportunidad para disfrutar de esta historia desde otra perspectiva y, para quienes todavía no conocen este universo, una excelente puerta de entrada para después adentrarse en el anime y el manga.
Blue Lock llega a los cines de México este 29 de octubre de la mano de nuestros amigos de Zima Entertainment.
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Blue Lock | Reseña
Overall
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Historia y guion
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Efectos
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Soundtrack
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Adaptación y fanservice
Blue Lock (live-action) | Reseña
Blue Lock es una buena adaptación en acción real que mete un gol al conservar la esencia de su material original. Sus partidos, su filosofía del ego, la música de Ado y el respeto por los personajes hacen que valga la pena para los seguidores de la franquicia, aunque el desarrollo limitado de algunos jugadores y ciertas secuencias poco convincentes le restan puntos. Aun con estos detalles, es una buena oportunidad para disfrutar de esta historia desde otra perspectiva y, para quienes todavía no conocen este universo, una excelente puerta de entrada para después adentrarse en el anime y el manga.













