

Reseñas
Skull and Bones, piratas sin pata de palo/ Reseña
Skull and Bones tuvo su salida recientemente al mercado, desde su anuncio las expectativas fueron muy grandes
Gracias a los amigos de Ubisoft nos embarcamos en los mares de Skull and Bones, una nueva propuesta que sarpa con a los siete mares de los juegos de servicio en la espera de hundirse pero todo indica que si no mejora en el corto plazo pasará a naufragar en dentro de los juegos que pasan sin pena ni gloria.
Skull and Bones tuvo su salida recientemente al mercado, desde su anuncio las expectativas fueron muy grandes dado que tenía de base el gran legado de Assassin’s Creed Black Flag siendo esto un gran lastre en retrospectiva para la nueva IP de Ubisoft.
Y es que es para muchos la experiencia definitiva del mundo de los piratas se vivió en el juego de Black Flag, teniendo esto en memoria uno pensaría que Skull and Bones superaría al juego antes mencionado y la verdad se queda muy corto
El navegar de Skull and Bones dentro del mar de los GAS
Lo frustrante de Skull and Bones es que supuestamente ha estado en desarrollo durante aproximadamente una década y prometia ser un juego espectacular quedando exactamente en eso…una promesa
No me malinterpreten no es un mal juego de hecho tiene algunas cosas buenas, como las batallas de barcos, que son personalizables, más de lo uno podría esperar e incluso emocionantes cuando te enfrentas a un oponente digno de la batalla.

Cuando navegas desde la costa africana hasta las Indias Orientales, no puedes evitar admirar lo hermoso que puede ser este juego. Y algunas cosas acerca de ello pueden llegar a ser buenas.
Pero lo cierto es que los menús son confusos y lentos durante mucho tiempo antes de que tus expediciones piratas se vuelvan más emocionantes, pero con algunos ajustes adecuados realmente podrían acelerar el ritmo.
Recordemos que Skull and Bones es un juego de servicio en vivo, por lo que tiene margen para evolucionar.
El barco se nos hunde
Desafortunadamente algunas cosas de Skull and Bones nunca serán buenas, al menos no sin antes derribarlas y comenzar de nuevo, lo que después de años de costosos retrasos parece poco probable que vaya a pasar.
Todos los personajes de este juego tienen ojos muertos y sólo sus labios se mueven cuando te hablan. La historia es tan limitada que después de más de 20 horas en los mares se llega a sentir tan monotono que es una inversión de tiempo poco gratificante.

Y cuando estás en tierra, no hay nada que hacer: ni lucha con espadas, ni búsqueda de tesoros, ni exploración significativa. Se ha invertido un inmenso esfuerzo en crear pequeños oasis de tierra, y luego nunca existe nada allí excepto un par de encargados de misiones Sólo existen dos asentamientos piratas más poblados en todo el mapa, donde al menos puedes encontrar un herrero o una taberna, pero encontrar otros lugares interesantes para atracar es un fracaso.
En el mar la vida es más sabrosa
Esto significa que pasarás el 90% de tu tiempo navegando, porque toda la acción se desarrolla en las olas. Y cuando no estás intentando saquear un barco mercante o defenderte de otros piratas, lo único que implica navegar es izar o arriar las velas y, ocasionalmente, ajustar tu trayectoria.
El Océano Índico es lo mejor de Skull and Bones: asombrosos momentos ocasionales, como cuando conducía mi esbelto cortador a través de un paso estrecho, con rocas alzándose por todos lados, mientras doblaba una esquina para ver una cascada cayendo desde arriba mientras el sol se ponía, con la banda sonora de las chabolas de mi tripulación.

En ese momento, como a veces sucede con los juegos Assassin’s Creed de Ubisoft, Skull and Bones se sintió como una recreación de un tiempo perdido, dando nueva vida a la era dorada de la piratería.
Desafortunadamente, Assassin’s Creed es el elefante en la habitación. Skull and Bones se inspiró en Assassin’s Creed: Black Flag de 2013, una aventura enormemente divertida con sabor a pirata que realmente parecía una aventura y aquí nos quedamos muy cortos si lo comparamos.
Nos quedó mucho a deber
Skull and Bones es un claro tropiezo para Ubisoft, pudo ser una aventura llena de emoción y acción pero el resultado es un juego que se siente sin vida alguna.
Algunos aspectos visuales son sobresalientes pero otros nos damos cuenta que no pudo llenar las expectativas que se habían generado a su alrededor.
Si a todo lo anterior le sumamos que se tardó mucho su desarrollo uno pensaría que tendríamos un producto al menos más “vivo” y el resultado es inmensos mares pero poca acción.

Solo queda la esperanza que en un futuro comience a mejorar con la inclusión de nuevo contenido pero si no se da una mejora de fondo simplemente veremos como tristemente Skull and Bones se perderá en el triángulo de las bermudas de los videojuegos.
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Cine
JUGADA MAESTRA (2026) | Reseña
Eres heredero de 28 billones de dólares, pero antes de recibirlos tienes que deshacerte de siete familiares ¿Qué harías?

Eres heredero de 28 billones de dólares, pero antes de recibirlos tienes que deshacerte de siete familiares ¿Qué harías?
El actor Glen Powell parece más interesado en probarse a sí mismo su valía como actor que dejar que el trabajo hable por sí solo, ya había hecho representaciones caricaturescas en “Cómplices del engaño” (2023) en donde encarna a distintos personajes (o eso intentó al menos) y es que parece que le urge que lo saquemos del casillero de galán, para que se le reconozca su trabajo actoral más allá de su agraciado físico.
Es por eso que el actor insiste de nuevo en esta película (de la cual también es productor ejecutivo) para ampliar su rango actoral (sin mucho éxito), pero también para torcer la típica historia de amor hollywoodense donde los enamorados viven felices para siempre, para lo anterior se recarga en una película probada de nombre “Ocho sentencias de muerte” (1949), basada a su vez en la novela “Israel Rank: The autobiography of a criminal” (1907). Más de cien años han pasado desde que la historia vio la luz en forma de páginas y casi ochenta en su formato audio visual ¿Seguirá vigente y atractiva para las audiencias actuales? Te lo contamos en nuestra reseña.
¿DE QUÉ TRATA “JUGADA MAESTRA”?
Mary Redfellow (Nell Williams) es la hija menor de un archimillonario, este le quita todo el apoyo familiar cuando se entera que ha quedado embarazada de un chelista al que conoció en una de sus lujosas fiestas. Sin dinero y trágicamente sin una pareja, Mary se tiene que hacer cargo de su pequeño hijo Becket (Grady Wilson/Glen Powell). El pequeño Becket se enamora de Julia (Maggie Toomey/Margaret Qualley) y se obsesiona con ella, pero la suerte no parece estar del lado del joven Becket, quien se queda huérfano demasiado temprano, aunque consciente de que su familia posee una fortuna que (les guste o no) tendrán que compartir.
El único problema es que la herencia se adjudica de manera sanguínea lineal, lo que quiere decir que pasarán muchos años antes de que Becket vea un solo centavo y Julia regresa mucho tiempo después, Becket se da cuenta que jamás podrá ganarse el amor de Julia en su condición económica, así que se le ocurre la idea de acelerar las cosas.
LO BUENO
La película es simple y muy fluida en su presentación.
El guion tuvo el buen tino de presentarnos la historia a partir de diversos flashbacks que transcurren intermitentemente desde el tiempo presente que carga la narrativa, esto provoca que la tensión y el misterio se sostenga hasta el final.
Aunque su hechura no es la más innovadora, resulta eficaz para contar su historia, en ningún momento de la película encontrarán alguna escena que (cinematográficamente hablando) se les quede en la mente, pero es suficiente para que no caigamos en distracciones inútiles.
Por más que Glen Powell lo intentó, quien se termina llevando la película es Margaret Qualley, quien representa a la perfección el personaje manipulador que le tocó encarnar y el resto del reparto lo hace de manera aceptable.
La historia corrompe el “por siempre felices” y toma riesgos al presentarnos un protagonista sin posibilidad de redención, jugando con el tropo de la comedia romántica y volviéndolo más oscuro en beneficio de la historia y su humor negro.
Coloca sobre la mesa el ejercicio filosófico de “¿Cuánto es suficiente?” y se divierte en el pensamiento positivo de que a las personas buenas les va a ir bien y a las malas mal. Estos conceptos dentro de una película mayormente cómica se agradecen, ya que dejarán al espectador con algo más que platicar una vez que la pantalla se vaya a negro.
LO MALO
A pesar de su fluidez, la historia se torna algo repetitiva. Su desarrollo depende de que se realicen demasiadas muertes y que la ejecución de estas sea infalible e irrastreable, pero partiendo del hecho de que el que está ejecutando los homicidios no es ni de cerca un asesino profesional. Mantener esa línea entre la realidad y las condescendencias para que la historia siga caminando es un bache constante que se vuelve monótono y hasta cierto punto predecible.
El guion falla en hacer una crítica más incisiva a la avaricia, se queda corta en hacer una sátira más punzante a la riqueza, pero su peor pecado es que no recubre a sus personajes del halo necesario como para que caminemos con ellos. Muy pronto en la película sabemos que el personaje difícilmente obtendrá redención, haciendo que el final sea menos impactante de lo que se intenta.
Cambiar la típica historia de romance es una de sus decisiones más valientes, pero a la par, es una de sus más grandes debilidades, sin duda faltaron horas de escritura y revisiones, además de mucho ingenio para contar la historia de una mejor manera.
VEREDICTO
La historia y nuestro propio entorno nos ha demostrado que no se necesita mucho dinero para transformar a una persona que antes de la tentación podríamos considerar como honesta y buena, a lo anterior habría que agregar que veintiocho billones no son poca cosa y la historia trata de añadir la justificación de una venganza o intento de recuperación del renombre familiar, sin embargo el mismo móvil hace que la empatía con el personaje se vaya perdiendo, que la repetición de su objetivo haga algo cansada una película que en realidad no es tan larga (una hora con cuarenta y cinco minutos), haciendo de esta película una comedia negra bastante palomera, pero que un buen apretón de tuercas en el guion hubiera convertido en algo más memorable.
Lamentablemente Glen Powell sigue sin demostrar el talento actoral que tanto se esfuerza en presentar, pero su bello rostro y carisma es por el momento suficiente como para que “Jugada maestra” sea una buena opción para su fin de semana y que sin duda, su mayor aportación es remover el pensamiento mágico de que haciendo lo correcto nos irá bien, además de tergiversar los estereotipos románticos perpetuados por Hollywood durante décadas. “Jugada Maestra” ya está en cines y es su turno de compartirnos qué les pareció.
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Reseñas
Super Mario Bros. Wonder NS2 Edition + Encuentro en el Parque Belabel – Reseña
Volvió el famoso Plomero elefante, el mejor Juego de Mario 2D en los últimos años, pero la pregunta es, ¿Realmente vale la pena?
Volvió el famoso Plomero elefante, el mejor Juego de Mario 2D en los últimos años, pero la pregunta es, ¿Realmente vale la pena, o Nintendo nos sigue vendiendo juegos de Mario solo por la nostalgia? Pues aquí te decimos que tal esta.

Super Mario Bros. Wonder en su edición para Switch 2 se presenta como la versión más completa y pulida de este exitoso título de plataformas. Visualmente, el juego recibe una mejora notable con gráficos más definidos, lo que hace que cada nivel luzca más vibrante y detallado sin perder el estilo artístico que lo caracteriza.
El modo de juego sigue siendo increíble, destacando su diseño de personajes, niveles dinámicos y la ya clásica mecánica con las Wonder Flowers, que sin duda nos transportan a una experiencia nueva donde pareciera que el mundo cobra vida.

Pero lo que realmente nos interesa es la expansión Parque Bellabel, añade contenido adicional enfocado principalmente en el multijugador. Este nuevo espacio funciona como una especie de isla donde podremos disfrutar minijuegos, retos y actividades tanto cooperativas como competitivas.
Lo nuevo de Super Mario Bros. Wonder
Sin embargo, aunque la expansión aporta variedad, su enfoque en el multijugador puede hacer que la experiencia en solitario se sienta algo limitada pues el contenido del modo historia no es suficiente para hacerlo emocionante.
Lo emocionante y llamativo es el maravilloso diseño de personajes, pues la incorporación de los kopalines luce maravilloso, cabe mencionar que los niveles se iran desbloqueando en cada mundo, así que si no has terminado la historia del juego, no podrás acceder de inmediato a estos niveles.
Pero si es tu primera vez jugando Mario Wonder la experiencia de ir desbloqueando niveles y tener un “jefe final” por cada mundo, es maravilloso y no se siente repetitivo la forma de entrar a estos niveles.
Dentro de los detalles nuevos al juego, encontramos como personaje jugable a Rosalina y un nuevo poder otorgado por una pequeña maseta, donde nos permitirá lanzar plantas giratorias para hacer volar a nuestros enemigos, o incluso alcanzar objetos que con un simple salto no seriamos capaces de obtener.

Pero aun con todo esto, la duda real es, ¿¿vale la pena comprar la edición de switch 2 y la expansión del parque bellabel??
En realidad esta edición es ideal para quienes no jugaron el original o buscan una experiencia más completa en compañía, pues los minijuegos son increíbles, es como tener un pequeño Mario Party dentro del mejor Mario 2D de los últimos años, aunque para jugadores que ya terminaron el modo historia, representa solo una mejora visual y un par de niveles extras, si no tienes con quien jugar en cooperativo y no te gusta jugar en línea, creo que lo único que perderías es el gran diseño de personajes.
Conclusión
En conclusión Super Mario Bros. Wonder Nintendo Switch 2 Edition + Encuentro en el Parque Belabel, es un gran juego, el diseño de niveles y personajes sigue siendo maravilloso ayudando a que no se sienta repetitiva la jugabilidad, pero si no sueles jugar acompañado o no te atraen los modos multijugador, es probable que la expansión no justifique por sí sola una nueva compra. Los minijuegos, aunque entretenidos, pueden quedarse cortos en profundidad si se juegan en línea

Lo bueno y lo malo de Super Mario Bros. Wonder Nintendo Switch 2 Edition + Encuentro en el Parque Belabel
Lo bueno
- El diseño de niveles sorprende de nueva cuenta
- Los Kopalines como jefes finales son maravillosos
- Mejoras de juego y gráficos
Lo malo
- Si no amas jugar en línea o en multijugador podría no ser tu expansión
- Si ya terminaste la historia, el contenido nuevo se puede sentir repetitivo
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- 8/108/10
Reseñas
Screamer – Reseña
Cuando una franquicia clásica como Screamer regresa tras décadas de silencio, llega gran duda ¿puede sobrevivir en la industria actual?
Cuando una franquicia clásica regresa tras décadas de silencio, la expectativa no solo es alta… es peligrosa. El regreso de Screamer no solo plantea una duda inevitable: ¿puede sobrevivir en la industria actual? También obliga a tomar una decisión clave: respetar el pasado o reinventarlo por completo.
Afortunadamente, el reboot desarrollado por Milestone S.r.l. apuesta por lo segundo. Y lo hace sin miedo. Con su lanzamiento en 2026, Screamer no intenta ser un simple ejercicio de nostalgia; se presenta como una reinterpretación moderna del género arcade, con identidad propia y una clara intención de destacar en un mercado dominado por simuladores hiperrealistas.
Una identidad clara: anime, neón y actitud
Desde el primer momento, el juego deja claro que no quiere competir con la simulación. Aquí no hay obsesión por la física perfecta ni por replicar cada detalle del automovilismo real. En su lugar, Screamer abraza el espectáculo sin complejos: gráficos estilizados, estética anime, iluminación neón y una narrativa centrada en personajes que buscan algo más que ganar carreras.
Algunos compiten por gloria, otros por poder o venganza, y esa carga narrativa convierte cada competencia en algo más cercano a un duelo personal que a una simple carrera. Esta decisión le da una personalidad fuerte al juego, alejándolo de ser “otro título de coches” y acercándolo más a una experiencia híbrida entre arcade y drama estilizado.
Cada pista se siente como parte de un circuito clandestino, donde la reputación importa tanto como la victoria. No son solo carreras: son enfrentamientos con contexto, con historia y con rivalidades que intentan darle peso a cada momento en pista.
Modos de juego: mucho contenido, pero no todo igual de sólido
Screamer no escatima en contenido, algo que se agradece en un juego arcade moderno. El modo historia funciona como el eje principal, llevándote a través de torneos donde enfrentas a distintos equipos mientras se desarrolla la narrativa. Aunque cumple como estructura, no siempre logra enganchar emocionalmente. Los personajes tienen personalidad, pero sus historias no terminan de impactar como deberían.
Aun así, el modo historia sigue siendo importante, principalmente porque desbloquea buena parte del contenido del juego. Es más una puerta de entrada que una experiencia narrativa imprescindible.
Donde el juego realmente encuentra su ritmo es en los desafíos arcade. Aquí todo es más directo: carreras cortas, objetivos claros y un enfoque en la puntuación. Es el espacio ideal para perfeccionar habilidades y entender cómo funciona realmente el sistema del juego sin distracciones. Es rápido, adictivo y mucho más honesto con lo que Screamer quiere ser.
El multijugador, por su parte, es donde todo explota. Ya sea en local o en línea, competir contra otros jugadores cambia completamente la dinámica. Los rivales humanos no dudan en abusar de las mecánicas de combate, lo que convierte cada carrera en un campo de batalla caótico. Aquí no hay piedad, solo reflejos, estrategia y un poco de suerte.
Jugabilidad: carreras con golpes… y consecuencias
La gran apuesta de Screamer está en su jugabilidad híbrida. No es solo un juego de carreras, ni tampoco un título de combate vehicular tradicional. Es una mezcla de ambos, y esa combinación define toda la experiencia.
Durante las carreras, no basta con trazar bien las curvas. También debes atacar a tus rivales, defenderte con escudos y gestionar el uso del turbo. Esta mezcla genera una tensión constante entre velocidad y supervivencia. Cada decisión importa: acelerar sin pensar puede dejarte vulnerable, mientras que enfocarte demasiado en el combate puede hacerte perder la carrera.
Cuando todo funciona, es increíble. Hay momentos donde encadenas derrapes, ataques y aceleraciones de forma tan fluida que el juego se siente espectacular. Pero llegar a ese punto no es sencillo.
Controles: el verdadero reto del juego
Si hay un punto donde Screamer divide opiniones, es en su sistema de control. A diferencia de otros juegos arcade donde el derrape es intuitivo, aquí cada acción está separada y requiere precisión. Dirección, derrape y combate funcionan como sistemas independientes que debes aprender a combinar.
- Esto genera una curva de aprendizaje considerable. Al principio, el juego puede sentirse torpe o incluso frustrante. No responde como esperas, y eso obliga a desaprender muchos hábitos adquiridos en otros títulos del género.
Con el tiempo, la cosa mejora. Dominar el sistema permite realizar maniobras espectaculares que elevan la experiencia. Pero no todos tendrán la paciencia para llegar ahí. Es un juego que exige compromiso, y eso puede ser tanto su mayor virtud como su mayor debilidad.
Presentación: estilo sobre realismo, y funciona
Visualmente, Screamer apuesta todo al estilo, y acierta. La estética anime combinada con entornos cyberpunk crea una identidad visual fuerte y memorable. Las pistas están llenas de color, luces neón y efectos exagerados que transmiten velocidad incluso cuando estás quieto.
La banda sonora acompaña perfectamente, con música electrónica que mantiene la adrenalina alta en todo momento. Es el tipo de soundtrack que no solo acompaña, sino que impulsa la experiencia.
Los personajes también destacan, con diseños llamativos y voces que ayudan a darles personalidad. Aunque la narrativa no siempre brille, el trabajo visual y sonoro logra mantener el interés.
Conclusión: una reinvención imperfecta, pero necesaria
Screamer no es un juego perfecto, pero tampoco intenta serlo. Su mayor acierto es entender que regresar después de décadas no significa repetir la fórmula, sino atreverse a cambiarla. Y en ese sentido, el trabajo de Milestone S.r.l. merece reconocimiento.
El juego tiene fallas claras: una historia que no termina de enganchar, un sistema de control exigente y mecánicas que podrían sentirse más pulidas. Pero también tiene algo que muchos títulos actuales han perdido: personalidad.
Es caótico, estilizado, desafiante y, en ocasiones, frustrante. Pero cuando todo hace clic, ofrece momentos que ningún simulador puede replicar. Screamer no compite por realismo, compite por ser divertido… y en muchos momentos, lo logra.
Para los fans de los arcade, es una propuesta fresca y arriesgada. Para el resto, puede ser una experiencia que requiera paciencia. Pero una cosa es segura: no pasa desapercibido. Y en una industria saturada de fórmulas seguras, eso ya es una victoria.
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.Gameplay
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Historia y Narrativa
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Gráficos y Audio
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Estética y diseño de personajes
Screamer - Reseña
Screamer no es un juego perfecto, pero tampoco intenta serlo. Su mayor acierto es entender que regresar después de décadas no significa repetir la fórmula, sino atreverse a cambiarla. Y en ese sentido, el trabajo de Milestone S.r.l. merece reconocimiento.
El juego tiene fallas claras: una historia que no termina de enganchar, un sistema de control exigente y mecánicas que podrían sentirse más pulidas. Pero también tiene algo que muchos títulos actuales han perdido: personalidad.
Es caótico, estilizado, desafiante y, en ocasiones, frustrante. Pero cuando todo hace clic, ofrece momentos que ningún simulador puede replicar. Screamer no compite por realismo, compite por ser divertido… y en muchos momentos, lo logra.
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